domingo, 4 de noviembre de 2018

Crónicas de la vía estrecha (LIX): De Palamós a Girona y Banyoles en "el tren petit"

De modo muy parecido al "Feliuet", del que ya me ocupé en una entrada anterior, el propósito del carrilet de Palamós a Girona, al que siempre se conocería en la comarca como  "el tren petit", era mejorar en general las comunicaciones de los pueblos del Bajo Ampurdán con la capital, Girona, así como con la gran red ferroviaria de Barcelona a la frontera francesa y favorecer así las exportaciones de la industria corchera.

Ambiente costumbrista en la estación del "tren petit" en la estación de La Bisbal en 1936 (Foto: colección M. Gurguí)

Josep Pla, el gran escritor ampurdanés, junto al trenet. Muchas veces le recordó en sus escritos (Foto: autor desconocido)

Tras algunos primeros intentos, fue el 30 de noviembre de 1884 cuando se constituyó la Compañía del Tranvía del Bajo Ampurdán. El año siguiente esta compañía consiguió la concesión para el establecimiento de un servicio de este tipo entre Palamós y Flassà, y lograr ahí la ansiada conexión con la línea de Barcelona a la frontera francesa, que debía constituir la máxima prioridad. Debido probablemente a los pocos recursos económicos el tren  se estableció técnicamente como "tranvía de vapor", con un ancho de vía de 75 cm y siguiendo en buena medida la traza de la carretera existente. De este modo, la línea se inauguró el 23 de marzo de 1887, dos años después de conseguir la concesión.



Plano de la línea en 1942 (Fuente: Explotación de Ferrocarriles por el Estado (EFE))
Para el comienzo de los servicios se adquirieron seis locomotoras, todas del tipo 0-3-0T. Las 1 a 3 procedían de la factoría belga de Carels frères,  mientras que las 4 a 6 venían de la factoría alemana Krauss. Sabemos que la 1 tenía por nombre "Torrent" y la 3 "Flassà". En cuanto al material móvil, en el inventario de 1900 aparecen cuatro coches de primera clase, once de segunda y tres mixtos además de varios vagones abiertos y cerrados. En 1907 se adquirieron otras tres 0-3-0T, ahora a Hohenzollern. Fueron las 7 y 8 denominadas "Palamós" y "La Bisbal"


La nº 5 en Palafrugell en 1930 (Fondo Ayuntamiento de Girona)


En Palamós, 1930 (Foto: Archivo Roisin)
Probablemente fueron de nuevo los problemas económicos los que forzaron el traspaso de la Compañía del Tranvía a la de Ferrocarriles Económicos de Cataluña, de capital belga. Ésta se interesó por la conexión con Girona a través de un ramal desde Flassà y en este sentido solicitó en 1910 la correspondiente concesión que le fue concedida en 1912. Probablemente esta situación y estos planes los que motivaron la adquisición de nuevas locomotoras. Fueron seis Orenstein&Koppel fabricadas en 1910 y adquiridas a una empresa minera belga. Cinco eran del tipo 020T y una del 021T. Recibieron los números 11 a 16 y se bautizaron como  "Andrea", "Bañoles", "Celrá", "Cornellá", "Mercedes" y "Gerona". 


La nº 12 maniobrando en Gerona (Foto: autor desconocido)

Dos años después, en 1912, se adquirieron a la Sociedad Franco Belga otras dos 030T que se numeraron como 9 y 10 y se bautizaron como "Puente Mayor" y "Palafrugell". 


La nº 10 "Palafrugell" (Fuente: Viquipedia)

No parece que hubiera mucha prisa -o muchos recursos- para llevar a cabo el nuevo ramal ya que no se inauguró hasta el 26 de junio de 1921. Pocos meses después las concesiones pasaron a la nueva sociedad Ferrocarriles Económicos Españoles que introdujo mejoras como la adquisición de tres automotores Krupp en 1927 y tomó la decisión de continuar la línea hasta Banyoles. La inauguración oficial tuvo lugar en marzo de 1928 aunque ya tiempo antes se había autorizado el transporte de mercancías y viajeros. En este ramal, el "tren petit" fue más conocido como "el tren pinxo".

En este contexto llegaron también más locomotoras que sustituían a algunas dadas ya de baja o vendidas a otras líneas. Entre 1928 y 1929 llegó una locomotora Jung del tipo 040T y dos Euskalduna 030T. Fueron las 17, 18 y 19. 


Una de las locomotoras 030T de Euskalduna


Otra de las Euskalduna por Sant Joan, camino de Girona, 1953 (Foto: Trevor Rowe)


Estación de La Bisbal (Foto: Riera)

...Y por Palamós, también en 1953 (Foto: Trevor Rowe)

Los automotores Krupp constaban cada uno de un chasis y dos motores de 100 CV adquiridos a la citada factoría y fueron carrozados por los Talleres Quintana. Desde el principio fueron un rotundo fracaso y fueron devueltos a la citada factoría que reconoció errores de diseño e incluso aceptó dar una indemnización. Por su parte, las carrocerías fueron guardadas para otras aplicaciones. 


Uno de los automotores Krupp-Quintana en la inauguración oficial de la prolongación de Girona a Banyoles (Colección Fernando Llauradó)

En esa situación, la compañía abordó la construcción de sus propios automotores hacia 1931. Fueron los M1 a M4. Los dos primeros fueron construidos a partir de dos pequeños coches de balconcillos, sin modificar casi la estructura y con motores Ford de poca potencia.


El automotor M.2 (Colección Fernando Llauradó)

Para los M3 y M4 se utilizaron una parte o el completo de las carrocerías de los antiguos Krupp. En cualquier caso, varios, si no todos, de estos automotores quedaron muy dañados o destruidos durante la Guerra Civil. 


En 1935 o 1936 se adquirió un tractor diesel fabricado por la Metalúrgica San Martín bajo licencia Gmeider que, al cierre de la línea, fue transferido por EFE al ferrocarril de Valdepeñas a Puertollano para volver después al Feliuet.


El tractor 030 20 D del "Estado" en cabeza de un tren entre Flassá y La Bisbal (Foto: autor desconocido)
Los destrozos ocasionados en la línea por la Guerra Civil fueron muchos e incluso se agravaron por el choque de un tren -que resultó destruido- con un camión de gasolina. Durante la contienda sirvieron en la línea dos Krauss 041T procedentes de "El Feliuet" que al finalizar retornaron de nuevo  a él. A finales de la guerra el ferrocarril había quedado incautado y clausurado. El resultado de esta situación fue su absorción por EFE en 1941 que ,entre 1942 y 1945, tras grandes trabajos de reconstrucción, puso de nuevo en marcha sus servicios. Entre otras acciones trajo la locomotora nº 7 del Ferrocarril de Onda al Grao de Castellón.


Estación y depósito de Palamós (Foto: Trevor Rowe)
Plaqueando en Gerona (Foto: Trevor Rowe)

Desde 1945 EFE estudió varias soluciones para la electrificación de la línea y también la Diputación de Girona estudió una posible unión con las líneas de Sant Feliu y Olot. Nada de ello cuajó y con las airadas protestas tanto institucionales como públicas la línea fue clausurada el 23 de noviembre de 1955 circulando el último tren el 29 de febrero de 1956.

Las locomotoras 7 y 8 fueron transferidas al Ferrocarril de Onda a Castellón en 1960. Tres de las 020T de Koppel fueron para el Ferrocarril de Valdepeñas a Puertollano, si bien, finalmente, parece que alguna de ellas ha quedado preservada en Palamós. 

Hace ya más de cincuenta años que el "tren pinxo" desapareció, pero las gentes del Baix Empordá, del Gironés y del Pla de L´Estany, las comarcas que fueron su tierra, le siguen recordando todavía con nostalgia y cariño, tal como muestra este vídeo.



FUENTES CONSULTADAS 

Aranguren, J. (1992): Automotores españoles. Autoedición

Grabuleda, J y Alemany, J. (2002): El tren petit de Banyoles. Ed. Diputació de Girona

Alcaide, R. (2005): La vía estrecha en Cataluña: industria, ocio y servicio público. En "Historia de los ferrocarriles de vía estrecha en España". Ed.Fundación de los Ferrocarriles Españoles"

Blog Pedres de Girona

L´arribada del tren pinxo a Banyoles. Blog Turaris.net

El tren petit. Blog Visiteemporda