domingo, 26 de febrero de 2017

Crónicas de la vía estrecha (XVI R) De Aznalcóllar al río Guadalquivir




ENTRADA EN REVISIÓN


En entradas anteriores he tratado ya sobre cuatro ferrocarriles mineros andaluces: Buitrón, Tharsis, Riotinto y Minas de Cala. Hoy quiero referirme al más oriental de toda Andalucía occidental, el que desde las minas de la Caridad, junto al pueblo de Aznalcóllar, se dirigía al Guadalquivir en San Juan de Aznalfarache, pasando antes por la estación de Camas, en la línea de RENFE de Sevilla a Huelva donde estableció su centro de operaciones y a donde también llegaba la línea de Minas de Cala. Un ferrocarril por tanto muy sevillano si bien la compañía que lo construyó y explotó tenía curiosamente por nombre el de  “Compañía Gaditana de Minas La Caridad de Aznalcóllar”. De hecho, fue fundada en Cádiz en septiembre de 1889.

La finalidad de este ferrocarril era el mismo de los ya tratados anteriormente: el transporte de piritas procedentes de la citada mina y de las de la vecina "Sevilla Sulphur and Copper" hacia los cargaderos del Guadalquivir, o bien hacia otros destinos mediante su transbordo a líneas de MZA. Además, en el  caso de este ferrocarril, otro mercancía importante a transportar eran los granitos –en forma de adoquines y piedras de molino- de las canteras de Gerena. Y también como en los otros casos, aunque siempre con menor prioridad, el transporte de viajeros y de mercancía general.

La línea general, de ancho métrico, y con una longitud total de 33 km, fue inaugurada desde la mina hasta Camas en marzo de 1905 y en diciembre de 1909 hasta el embarcadero del Guadalquivir en ancho métrico; un retraso provocado por problemas con las expropiaciones. En Camas, las piritas se transbordaban a vagones de MZA para diferentes destinos y también para llegar al embarcadero por una vía en estuche.

Por otra parte, en 1911 se inauguró un primer ramal de 5 km entre Gerena y Gerena-empalme para favorecer el transporte desde las canteras de granito y el tráfico de viajeros. Cuatro años después, se abrió otro de 4 km entre el propio pueblo de Aznalcóllar y la estación de Cuchichón para mejorar el acceso de sus viajeros al ferrocarril. 



En este croquis de los ferrocarriles de vía ancha y estrecha que llegaban a Sevilla, puede verse la relativamente corta  línea de Aznalcollar a San Juan de Aznalfarache pasando por Camas, así como el pequeño ramal de Gerena pueblo a Gerena Empalme (dibujo: Pedro Pintado)



      Horarios de trenes de viajeros en el año 1929. El servicio de viajeros no llegaba ´lógicamente hasta el embarcadero

Tras unos primeros años de buenos resultados, el rendimiento de este ferrocarril no fue muy satisfactorio. A ello contribuyó en gran medida el cierre en 1926 de la mina Caridad, una de las grandes suministradoras de mineral.  De este modo, ya a mediados de los años treinta, se suspendieron los servicios de viajeros, algo que constituyó una gran desilusión para los pueblos de las comarcas atravesadas que vieron cuán poco les había durado la solución ferroviaria para viajar hacia Sevilla.


En el horario de 1939 aparecen ya suspendidos todos los servicios de viajeros tanto en la línea principal como en los ramales

Las sucesivas incidencias en la otra mina a la que servía fueron haciendo disminuir el tráfico de mercancías que incluso a veces se reducía al transporte de granito desde Gerena. De este modo,  la falta de ingresos hizo cada vez más difícil el mantenimiento del ferrocarril. En 1948 estuvo a punto de solicitarse su absorción por el Estado pero la posibilidad de su compra por el Ferrocarril de Peñarroya a Puertollano paralizó la iniciativa.

En 1968 nuevas incidencias en las minas que aseguraban el sostenimiento del ferrocarril hizo que  definitivamente paralizaran su producción tres años después, en un momento en que la compañía intentaba su supervivencia  mediante la adquisición de dos locomotoras diésel Deutz y nuevos vagones. Todos los esfuerzos fueron infructuosos y la dificilísima situación económica de la compañía hizo que empezaran a venderse parte de sus activos. Definitivamente el ferrocarril fue cerrado por una resolución del Consejo de Ministros de noviembre de 1974.

Por lo que se refiere a su parque de tracción, el ferrocarril de Aznalcóllar dispuso de seis locomotoras de vapor, todas de tipo tanque y rodaje 031T.  Las cuatro primeras fueron fabricadas por Krupp aunque servidas por Koppel en 1904, numeradas del 1 al 4 y bautizadas como “Cádiz”, “Sevilla”, “Aznalcóllar” y “Guadiamar”. 


La Koppel 3 "Aznalcóllar"(foto: colección Primitivo Librero)
Otra de las Koppel fortografiada en este caso por Trevor Rowe
La nº 4 "Guadiamar" fotografiada por Jeremy Wiseman

Pocos años después, en 1908, se adquirieron otras dos a Krauss –las 5 y 6- bautizadas como “Triana” y “Guadalquivir”. 



La Krauss5 "Triana" (Foto: Trevor Rowe)

Por otro lado, dadas las relaciones que mantenía esta compañía con la del Peñarroya a Puertollano, llegó cedida la nº 13 de este ferrocarril, pero fue devuelta hacia 1956. Su explotación hizo necesario el reforzamiento de algunos puentes. 


La nº 13 "Pozoblanco" del Peñarroya-Puertollano estuvo cedida unos años al ferrocarril de Aznalcóllar, lo que parece que provocó el necesario reforzamiento de algunos puentes. No se sabe la razón concreta por la que fue devuelta a su compañía de origen (Foto: Trevor Rowe)


Una típica composición de un tren de esta línea (foto: fondo Antonio Perejil Delay)
Cargando granito en Gerena (foto: L. Acuña)


Otra imagen de la carga de granito (foto: autor desconocido)


Un tren aparentemente con transporte de granito y mineral (foto: autor desconocido)
Una de las Krauss arrastra un tren de vagones de vía ancha mediante otro pequeño vagón adaptador. En primer plano pueden intuirse las vías en estuche (foto: autor desconocido)
Otra imagen más cercana del vagón adaptador (foto: J. Wiseman)

Una de estas locomotoras, la nº 2 "Sevilla", fue destruida por un bombardeo aéreo en 1936. Las restantes fueron quedando retiradas en los talleres de Camas siendo posteriormente desguazadas. En esa situación aún se pudieron obtener algunas fotografías:


Las 1, 3 y 5 en el depósito de Camas (foto: Trevor Rowe)


Por lo que respecta a la tracción diésel hay que subrayar la temprana apuesta de la empresa por ella, una apuesta que parece ser la primera en España en el ámbito ferroviario. Así, existe una referencia sobre una experiencia de dieselización de una dresina llamada "El Rayo"en 1908, tal como se narra en el blog “La Factoría”.  

Años después, en 1932, y tal como aparece en el número 1243 de la Revista de Obras Públicas (página 239), se adquirieron a la Sociedad Española de Construcción Naval (SECN) dos automotores diésel con motor MAN y transmisión mecánica Esslingen, que, según la citada revista, fueron los primeros automotores con este tipo de motor  fabricados en España (si se exceptúa el artesanal Jouve puesto en operación en 1931 por los Ferrocarriles Suburbanos de Málaga). Su potencia era de 100 CV, la velocidad máxima de 40-45 km/h y tenían una capacidad de 32 plazas en tercera clase y siete en primera. 


El 20 de mayo de 1930 fueron puestos en servicio pero los problemas con su compleja transmisión hidráulica surgieron casi de inmediato. Uno de ellos dejó de prestar servicio el seis de marzo de 1933 y el segundo en septiembre de ese mismo año. Tras su reparación, la compañía no estimó oportuno reanudar el servicio con ellos y los vendió al ferrocarril Alcoy-Gandía. Allí tampoco llegaron a prestar servicio por las mismas razones y parece que fueron desguazados en Denia en 1970. Una lástima que acabara así esta primera -o segunda- experiencia de construcción en España de automotores diésel.


El automotor MAN-Esslingen fabricado por la SECN para el ferrocarril de Aznalcóllar (foto de fábrica. Cortesía Juanjo Olaizola)


La fabricación de estos dos automotores fue recogida en diversas revistas técnicas tal como la ya citada Revista de Obras Públicas o la francesa L´Illustration Économique et Financiere, donde aparece esta imagen (cortesía: Ángel Dominguez) 


En este dibujo de Gabriel Sierra para el libro "Automotores españoles" de Javier Aranguren, se observan con algo más de detalle las características de los automotores MAN-Esslingen-SECN del Aznalcóllar

Muchos años después, en 1960, llegó la locomotora Batignolles 1201 que debió permanecer en el ferrocarril hasta su clausura, siendo trasladada después  a Asturias. Por fin, en 1968, y como ya apuntaba más arriba se adquirieron dos locomotoras diésel con transmisión hidráulica de la marca Deutz que fueron bautizados como "Virgen del Carmen" y "Virgen de la Esperanza". Tras ser muy poco utilizados dadas las condiciones agónicas en que se encontraba el ferrocarril fueron apartados en las instalaciones de la compañía en Camas. 


Las dos locomotoras diésel apartadas en los talleres de Camas (foto: Josep Miquel)


La "Virgen del Carmen" (foto: Phillip Graham)
A principios de los 80, la "Virgen del Carmen" fue vendido a ENSIDESA y se le cambió a ancho de vía RENFE al tiempo que se la colocaba una placa metálica con su nombre. Después la adquirió Guinovart para sus trabajos en vía. Después fue comprada por Talleres Alegría de Asturias para su filial Invatra ubicada en Alcázar de San Juan.



La "Virgen del Carmen" es descargada en Alcázar de San Juan en mayo de 2016 (foto GM1900/Forotrenes)


La "Virgen de la Esperanza" en Camas (foto: Phillip Graham)
Por su parte, la "Virgen de la Esperanza" fue adquirida por la empresa OHL y enviada a trabajar en Chile en el año 2001. Tuvo una avería importante y quedó abandonada en la estación de Osorno. 


La "Virgen de la Esperanza" -que conserva la placa con si nombre- fotografiada en Chile (foto: Estación Freire)
En En este curioso e interesante vídeo se muestra la "aventura" llevada a cabo por unos aficionados chilenos para salvarla de su probable destrucción.

Por lo que respecta al material móvil cabe apuntar que gran parte del mismo fue suministrado por la factoría vizcaína de Mariano de Corral. Para viajeros construyó algunos coches de bogies mixtos de primera, segunda y tercera clase y otros de ejes de tercera clase. 

El coche mixto de tres clases nº 2 (autor desconocido)
Coche de ejes de 3ª clase y compartimento de equipajes (Archivo Fundación Sancho el Sabio)

Chasis de un coche de ejes ya en pleno desguace (Jeremy Wiseman)
Pero, aún tanto tiempo después de su desaparición, la comarca de Aznalcóllar sigue recordando a ese ferrocarril -que casi no fue por lo que respecta al servicio de viajeros- y reclamando la transformación de su antigua traza en vía verde.


FUENTES CONSULTADAS:

Allen, P. y Wheler, R. (1987): Vapor en la sierra. Aldaba ediciones.

Aranguren, J. (1992): Automotores españoles. Autoedición

Marshall, L. G. (1999): Recuerdo del vapor en la vía estrecha española. Ediciones Trea

Peris Torner, J. (2012): 
Ferrocarril de minas de Alnazcóllar al Río Guadalquivir (Camas). Blog Spanishrailways

Perejil, A. (2015): 
La dieselización del FC de Aznalcóllar. Blog La Factoría