La línea Villacañas-Santa Cruz de la Zarza, con una longitud de unos 41 km, fue abierta al servicio en 1938 como complemento al "Ferrocarril de los cuarenta días" de Madrid a Tarancón, y tuvo como objeto enlazar dicho ferrocarril con la línea de Madrid a Alicante. Aunque fue utilizada para movimientos militares tuvo una vida corta al acabar la Guerra Civil en 1939. A partir de ese momento la línea quedó abandonada. Volvió a ser a reabierta en 1954, al considerar su interés para el transporte de productos agrarios, tras unos profundos trabajos de reforma. Se inauguró el 11 de julio de 1954, si bien no entraría en servicio hasta un mes después, el 11 de agosto. Constaba de tres nuevas estaciones: Lillo, Corral de Almaguer y Villatobas. En cualquier caso el tráfico en la línea no respondió a las expectativas creadas y fue cerrada en 1965.
A finales de los 50 había dos servicios diarios entre Alcázar o Villacañas y Tarancón servidos por un correo y un ómnibus.
Pero ya desde 1961 el servicio se efectuaba solo entre Villacañas y Santa Cruz con dos servicios diarios, uno matinal y otro vespertino, que enlazaban en Santa Cruz con el ómnibus Madrid-Cuenca y Cuenca-Madrid.
Al menos como yo lo conocí, este servicio se efectuaba con un automotor del tipo "zaragoza" asignado al depósito de Alcázar.
| Un "zaragoza" fotografiado en este caso en la estación de Huelva-Odiel (colección de Javier Aranguren) |
Me consta que a este depósito estaban asignados también algún "talguillo", algún "zaragoza" reformado -que probablemente hacía el grueso de sus servicios entre Cinco Casas y Tomelloso- y al menos un "Burmeister" más grande, que circulaba entre Villacañas y Quintanar de la Orden. Pero en Santa Cruz, y en cuanto a automotores, solo vi un "zaragoza" sin reformar, conocido coloquialmente como "el cochinillo" o "el gorrinillo" por sus protuberantes motores en voladizo.
Aunque ya en 1969, en la nave de Alcázar aparece un "talguillo" tras un "Zaragoza" reformado. Es posible que tras él, haya otro automotor más, mientras que delante aparece mínimamente lo que podría ser el frontal de un Burmeister (Manuel González Márquez)
Pero había días en que, por algún problema con el "zaragoza", el depósito de Alcázar tiraba del vapor. En ese caso el tren, el pequeño tren, estaba compuesto por una antigua locomotora del tipo "compound" de la serie de RENFE 230-4031 a 230-4105
La 230-4035 en Alcázar en 1966. Con toda probabilidad tiró de vez en cuando del "trenillo" de Villacañas a Santa Cruz (J. Jarvis)O, incluso, nada menos que una "RENFE" fuelizada:
Tras una u otra aparecía un furgón, probablemente de la amplia serie DV:
tras él un coche de balconcillos de dos ejes y otro cerrado, también de dos ejes. Supongo, aunque no lo recuerdo con precisión, que el último vehículo de la composición era otro furgón para facilitar la maniobra de paso a cabeza de la locomotora.


