domingo, 26 de enero de 2020

Las tracciones térmica y eléctrica en RENFE (CIV R) "Alaris", un tren controvertido (RENFE 490-001 a 490-010)



1999

Muerte y renacimiento de un tren


Hay locomotoras o trenes autopropulsados que, bien por su concepción, o por las condiciones de explotación a que se sometieron, han sido objeto de críticas y polémicas. Entre las locomotoras, algunos ejemplos son las 340 o las 334, y entre los trenes puede citarse a los 593, 594 o 596. Es más raro encontrar esta situación en la tracción eléctrica, pero también existe. Un ejemplo muy claro es el de los electrotrenes basculantes de la serie 490, más conocidos por el nombre de "Alaris", que era el del servicio comercial que desarrollaban, y sobre el que luego volveré. En el caso de esta serie, la polémica provenía en parte por su concepción, pero sobre todo a la poca idoneidad del servicio básico a la que fue asignada: el corredor Madrid-Valencia. También fue objeto de debate su temprana retirada, retirada de la que ahora parecen querer resurgir al menos algunas de sus unidades. Ellos son los protagonistas de la presente entrada.


Un 490 cerca de Aranjuez, haciendo un servicio Madrid-Valencia con su librea original azul y blanca (Escudero)

Creo que una buena manera de entrar en situación respecto a estos trenes es transcribir lo que sobre su elección escribían dos grandes expertos de RENFE: Justo Arenillas y José Luis Villa.

En el libro "La tracción en los ferrocarriles españoles", Arenillas dice:


"Se ignora por qué se escogió un tren basculante, tal vez por pensar que podría tener descendencia y prestar servicio en toda España, o quizá (ello parece más probable) por el buen precio ofrecido por Alstom y Fiat y tratarse de un producto conocido y muy implantado en redes europeas..."

"Siempre llamó la atención el hecho de que estos trenes se contratasen con basculación cuando se iban a emplear en una línea como la de Madrid a Valencia donde las curvas no son abundantes (de hecho, la diferencia de tiempo entre el tren basculando y sin bascular apenas llega en esta línea a los dos minutos), mientras que la basculación supone costes adicionales de adquisición y mantenimiento, mayor masa y consumo de energía y pérdida de plazas. Por otra parte, resulta llamativo adquirir en los albores del siglo XXI un tren diseñado décadas antes, con poca luminosidad interior y con una caja recortada en la parte superior para permitir la basculación..."


Por su parte, José Luis Villa, en aquella época Director General de Operaciones de RENFE, decía años después en su libro "Renfe en el diván":

"En la UNE de Largo Recorrido, que en noviembre de 1996 pasamos a denominar de Grandes Líneas, se estaba operando una importante transformación de sus mercados, con la consecuencia de que había que ir abandonando paulatinamente los expresos nocturnos en beneficio de los trenes intercitys diurnos de velocidad alta para dar servicio con una frecuencia regular en los principales corredores, uno de los cuales era el de Madrid a Valencia y Alicante. Para este tipo de servicios el material idóneo era el autopropulsado de entre 100 y 200 plazas que ahorrase el mayor tiempo posible, es decir, apto para 220 km/h y basculante. Talgo no poseía entonces trenes autopropulsados. En un proceso semejante al de los regionales, nos decantamos por el Pendolino italiano (ETR-460) de Fiat Ferroviaria. Necesitábamos diez trenes a los que llamamos Intercity 2000 para el servicio Madrid-Valencia.

Teníamos claro lo que debíamos incorporar a corto plazo a nuestro parque de trenes, pero no teníamos capacidad inversora para comprarlos, ya que las posibilidades del Contrato Programa estaban agotadas". 

En distintas publicaciones y en las redes sociales han existido opiniones en pro y en contra sobre todo ello. La conclusión que he extraído es que se optó por un tren ya bastante experimentado, que cumplía las condiciones de velocidad y capacidad que se estimaron oportunas en relación con la frecuencia que se quería mantener, y que la opción de basculación "venía dada" en la oferta e incluso para algunos futuros servicios podría ser muy interesante. De hecho existía una opción de compra de catorce trenes más de este tipo, lo que parece demostrar que no era sólo una solución para la línea Madrid-Valencia.  Si, al final, los diez únicamente adquiridos fueron para ella era porque el nuevo tren podía desarrollar velocidades de 200 km/h en parte de su trazado, y quizás también por algunos planteamientos políticos. Hasta qué punto merecían la pena las ganancias obtenidas con la sustitución de los electrotrenes 448 por los 490 es otra cuestión que necesitaría un análisis más profundo.

El contrato de fabricación fue adjudicado al consorcio GEC Alsthom-Fiat en febrero de 1996 con la condición de que todo el material debería ser construido en España y entregado en 1998. Los trenes contratados estaban compuestos por dos coches motores con cabina y un remolque intermedio con una capacidad de 161 plazas repartidas entre clase turista y clase preferente (hay que recordar que inicialmente estaba previsto que tuvieran una única clase, decisión que se cambió durante la construcción). Eran vehículos derivados claramente de los pendolinos ETR-460 y ETR-470 de FIAT y más remotamente de nuestro "Platanito" 443-001.  La basculación de sus cajas es forzada con suspensión lateral activa. Los equipos de cada una de ellas son independientes aunque conectados y comandados por acelerómetros y giroscopios situados en los extremos del tren. Poseen cuatro motores de tracción atacando cada uno de ellos a un eje del correspondiente bogie de los coches motores, dando una potencia total de 1950kW (unos 2600 CV). 

Interior de un 490. La poca luminosidad y el estrecho gálibo son evidentes (Bernabé/Forotrenes)


Cabina de conducción (autor desconocido)

Su librea original era blanca y azul -aunque las dos o tres primeras unidades hicieron pruebas con el verde en vez del azul- y llevaban el logotipo de Grandes Líneas. Estas pruebas se realizaron a lo largo de todo el año 1998, siendo la primera desde la factoría barcelonesa de Alsthom hasta San Vicente de Calders. Después se llevaron a cabo, entre otras, las de Albacete a Villarrobledo, donde se alcanzaron los 220 km/h, Sigüenza a Baides para probar la basculación y entre Calzada de Bureba y Miranda de Ebro para comprobar la estanqueidad en túneles.


Primeras pruebas en junio de 1998 en los alrededores de Barcelona La imagen está tomada en Mollet - Santa Rosa, ya en la línea principal. Este tren salía de la factoría Alstom de Santa Perpetua, conectada con esta estación por un ramal (didac438)

Uno de los primeros trenes de la serie detenido en Guadalajara en septiembre de 1998 en el transcurso de las pruebas (I. Martín Yunta/CARRIL)

El 490-001 en pruebas en Castellón con su efímera librea en verde y blanco. Año 1998 (Aut592/Forotrenes)


Otra imagen del 490 con la primitiva librea. La imagen está tomada en Aranjuez (Rafotas)

  El 001 en pruebas en el Puig de Santa María (Valencia) (J.A. Méndez Marcos)




Una imagen curiosa: su documentación indica que fue tomada en Albacete en 1998. La librea en azul debe indicar que se trataba de una unidad posterior a las dos o tres primeras, o bien que se había procedido ya a un cambio en alguna de ellas. Es de destacar también las manchas en la parte superior de la carrocería  (aut592/Forotrenes)

El 16 de febrero de 1999 se inició con ellos el servicio Madrid-Albacete-Valencia con algunas extensiones a Castellón sustituyendo a los electrotrenes 448. Si bien en principio el servicio se conoció comercialmente como Intercity 2000, pronto se cambió al más novedoso de Alaris. Es interesante lo que a este respecto también escribe José Luis Villa en su libro ya citado:

"...Como curiosidad añadiré que este nombre artificial lo había recomendado una empresa que se dedicaba a ésto de poner nombre a las cosas (extraña actividad). Cuando me lo propuso mi gente no me convenció, pero me abrumaron con tal cantidad de argumentos de mercadotecnia eufónica, que cedí".


Un 490, ya con su librea azul y blanca, y con el logotipo de Alaris, pasa raudo por la estación de Río Záncara. Año 1999 (Carramolinos)

La 333-108 empuja a un 490 entre Villaseca y Mocejón en octubre de 2005  (Mario Rodríguez/a través de César Larriba Harboe)

Un 490 en Valencia, a punto de cambiar de librea, junto al EUROMED 101-001 de nuevo en servicio tras su reparación y con su "nueva" cabeza motriz. Año 2006 (Sergio Ramos)

Por La Encina en el año 2006 (Felipe Aranda)

El servicio fue muy bien acogido por la calidad del tren,  el recorte de tiempos y la mejora del servicio a bordo, si bien debe reconocerse que las tarifas sufrieron un aumento lo que provocó las protestas de muchos usuarios. Durante varios años el servicio se desarrolló con regularidad y sólo cabe destacar que en en los años 2005 y 2006 la librea del tren cambió, desapareciendo el logo de Grandes Líneas y el blanco se combinó con el púrpura corporativo de RENFE. 


Un 490 con la nueva librea fotografiado en la zona de Oropesa en un servicio a Castellón. Año 2007 (Aut592/Forotrenes)

Una doble composición de 490 en 2009 (Senén)


El 490-005 por Benicarló en 2008 (J.M. Galindo)


En mayo de 2010 por Aranjuez (Escudero)

Cabe también señalar que en el año 2008 también intervinieron en este servicio algunos trenes de la serie 120 y que en el 2009 empezaron a emplearse en el mismo tanto trenes de la serie 490 como de la 130 (patitos).

La puesta en marcha de la línea de alta velocidad Madrid-Valencia obligó a replantearse la utilización de los 490. Fueron destinados en principio al corredor Mediterráneo con servicios entre Barcelona, Valencia y Alicante. Asumieron además servicios entre Valencia, Albacete y Alcázar de San Juan con varias paradas para compensar de algún modo la anulación del servicio principal. También, a partir de septiembre de 2011, sustituyeron al Arco García Lorca con destino a Sevilla y al de Barcelona a Málaga, servicios que despertaron muchas críticas ante la menor capacidad de viajeros de estos trenes. 


Un 490 pasa por El Higuerón en septiembre de 2011 cubriendo un servicio Málaga-Barcelona (autor desconocido/Forotrenes)

Dos 490 en doble haciendo el servicio Barcelona-Sevilla/Málaga. La imagen está tomada en Linares en el año 2012. La degradación del tren -al menos externa- empieza a ser evidente (J.A. Pacheco/Forotrenes)

Un 490 en Sevilla-Santa Justa. Año 2012 ( Alicia R.G./Forotrenes)

En el 2013 comenzaron también a realizar un curioso servicio intercity de lunes a viernes entre Madrid y Valencia y también entre Sevilla y Huelva. Fueron muy poco duraderos ya que, al detectarse fisuras en un bogie, RENFE decidió por seguridad apartar a toda la serie del servicio a partir del 13 de agosto y agruparlos en los depósitos de Sevilla (001 al 006) y de Valencia (007 al 010). Algunos de ellos -los 008, 009 y 010- volvieron efímeramente al servicio durante algunos meses de 2014, pero, de nuevo, fueron rápidamente retirados. En Sevilla quedaron los 002, 004, 005 y 006 y los otros seis en Valencia.


El 002 apartado en Sevilla en febrero de 2015 con desperfectos ¿Canibalización? (autor desconocido)


Bogie de un 490 (Bernabé)

Esta situación dio pie a todo tipo de comentarios e hipótesis sobre su futuro, que iban desde su retirada, a la venta al extranjero o a su dedicación a servicios regionales, muy especialmente a  los catalanes. En noviembre de 2018 los 001 y 009 fueron trasladados a los talleres de La Sagra y se especuló  sobre su puesta a punto para venta o alquiler. 


Los 001 y 009 camino de La Sagra, por Albacete en noviembre de 2018 (Juan425/Forotrenes)


Haciendo noche en Alcázar durante su traslado (Alemm1998)

Durante más de tres años sin noticias de ellos, en los primeros meses de 2022 los 008 y 010 fueron trasladados a los talleres malagueños de RENFE para estudiar la situación en que se encontraban y valorar la posibilidad de nueva puesta en servicio. En mayo de este mismo año, RENFE comunicó su decisión de recuperar técnicamente algunos de ellos y reformar su interiorismo para dedicarlos a servicios de media distancia. De este modo en marzo de 2023 han circulado algunas imágenes con la nueva decoración exterior de uno de ellos y RENFE publicó este vídeo sobre trabajos y planes. Al parecer se recuperarían seis unidades. 

En el taller de RENFE de Los Prados (J.M. Guerrero/Trenvista)


Por el momento y según Listadotren los 001 y 009 permanecen en la base de La Sagra, el 003 en Valladolid y los 002, 004, 005, 006 y 007 en Valencia o Sevilla. Esperemos noticias.


(Martínez Mendoza)


FUENTES CONSULTADAS:

Arenillas, J. (2010): La tracción en los ferrocarriles españoles. Ed. Vía Libre

Villa de la Torre, J.L. (2013):  Renfe en el diván. De la autarquía a la alta velocidad. Editorial Noesis. Madrid

Calvera, J. (2016): Fichas material motor RENFE: 1941-2016. Ed. Gestión Ferroviaria

Forotrenes

Listadotren

miércoles, 22 de enero de 2020

Crónicas de la vía estrecha (XCVII): De Oviedo a Llanes en los Ferrocarriles Económicos de Asturias (I): Tiempos de vapor


Como veíamos en entradas anteriores, en el último decenio del siglo XIX se fundaba en Bilbao la Compañía del Ferrocarril de Santander a Bilbao (1894), en Santander se estructuraba ya la del Ferrocarril del Cantábrico nacida en 1890 y en Oviedo lo hacía la Compañía de los Ferrocarriles Económicos de Asturias creada en 1887. El objetivo final de estas dos últimas compañías era el de conectar ferroviariamente en vía estrecha Santander con Oviedo. Ello se logró el 30 de mayo de 1905 cuando las vías de Económicos de Asturias y las del Cantábrico se unieron en la estación de Llanes. Dado que aunque los acuerdos para una explotación conjunta y directa del recorrido entre Santander y Oviedo se establecieron desde el principio entre ambas compañías, lo cierto es que cada una de ellas tuvo vida independiente hasta su absorción por FEVE en abril de 1972 -en el caso de Económicos- y en junio de ese mismo año el de la Compañía del Cantábrico. Estudiada ya la evolución de ésta última es ahora el momento de recordar a "los Económicos de Asturias".




En el último  tercio del siglo XIX aparecieron en Asturias algunas iniciativas para unir ferroviariamente Oviedo con las comarcas orientales de la región. La que se consolidó fue la que condujo a la creación en Oviedo el 28 de junio de 1887 de la Compañía de los Ferrocarriles Económicos de Asturias Sociedad Anónima con el objetivo de estudiar diferentes posibilidades de establecimiento de ferrocarriles de este tipo en la región y, en su caso, llevar a cabo la obtención de las concesiones de las líneas que se considerasen de interés. Ya el 4 de mayo de 1888, se obtuvo la de Oviedo a Infiesto. Las obras se pusieron muy pronto en marcha y casi desde su principio, se solicitó por algún periódico la continuación de la línea al menos hasta Ribadesella. Se abría así un debate sobre su prolongación hasta unirse con la del Cantábrico -algo que siempre se había contemplado en los planes a un plazo u otro de la compañía- así como sí su tendido debería discurrir por la costa o por el interior.

En verde el recorrido final de Económicos entre Oviedo y Llanes (tomado del mapa de los Ferrocarriles de España y Portugal en 1948 de Alfredo Forcano)

La construcción progresó con rapidez aunque teniendo como gran prioridad para toda la obra de infraestructura la limitación de las inversiones. Se mantenía así el espíritu "económico" de Jerónimo Ibrán, el gran impulsor y primer director de este ferrocarril,  aunque esa condición de contorno condujo al establecimiento de un trazado difícil y complejo para su explotación. En cualquier caso, la inauguración de este primer tramo tuvo lugar el 13 de noviembre de 1891.


Para prestar el servicio de tracción se adquirieron cinco locomotoras del tipo 130T a la factoría belga Saint Leonard. Numeradas del 1 al 5 recibieron los nombres de "Oviedo", "Siero", "Nava", "Infiesto" y "Covadonga". Para el transporte de viajeros llegaron desde Francia quince coches montados sobre bogies y equipados de freno de vacío. Y para el de mercancías se adquirieron en Bélgica sesenta vagones cerrados y abiertos dotados algunos de ellos de freno de husillo y puesto de guardafrenos. 

En los años que siguieron a esta inauguración se mantuvieron contactos discretos entre Económicos y Cantábrico para la consecución de un acuerdo que permitiera el enlace entre ambos ferrocarriles, más allá de las continuas especulaciones y debates que se mantuvieron en los periódicos y tertulias durante aquella época. Al parecer fue la Compañía del Cantábrico la que llevó más la iniciativa pero, de un modo u otro, en 1899 se firmó en Santander un acuerdo entre ambas para acometer la construcción del tramo Cabezón de la Sal-Infiesto. Se establecía que El Cantábrico asumía el tramo Cabezón-Llanes y Económicos el de Infiesto a Llanes, tras haber recibido esta compañía en marzo de 1900 la transferencia de la concesión de este último tramo por parte de la del Cantábrico que la había obtenido previamente.

Tras este acuerdo, Económicos inauguró el tramo de Infiesto a Arriondas de 21 km el 23 de mayo de 1903 y el de Arriondas a Llanes, de 46 km, el 30 de mayo de 1905, momento a partir del cual, se hizo posible el viaje por ferrocarril directo entre Oviedo y Santander. En cualquier caso, la inauguración oficial tuvo lugar el 20 de julio de ese año.


El 20 de julio de 1905 el tren inaugural de la línea completa entre Oviedo y Santander pasa por Arriondas (Ubaldo Lozama)

La inauguración en la estación de Llanes (fondo Fernando Suarez Cue)

Para asumir el aumento de tráfico que suponía la puesta en servicio de nuevos tramos,  Económicos adquirió a la factoría alemana Borsig  entre 1902 y 1910 siete locomotoras  tipo 131T que fueron las 21 a 28.


La Borsig nº 24 en Oviedo en mayo de 1962 (L. G. Marshall)


Las 26 (Borsig) y 35 (Krauss) en Oviedo (Marc Dahlström)



La 27 en Oviedo en cabeza del correo de Santander. Marzo de 1960 (L. G. Marshall)


El mismo tren anterior, ahora en la estación de Ceceda (L. G. Marshall)


De nuevo la 27 en Oviedo, pero ahora con sus colores negro, verde y rojo visibles (Ch. Firminger)

La 28 en la placa de Oviedo en mayo de 1962 (L. G. Marshall)

La 28 con un tren hacia Llanes (L.G.Marshall)

Fue en 1906 cuando Económicos permutó con el Astillero a Ontaneda tres de sus primitivas Saint Leonard por tres Baldwin tipo 131T que fueron las 31 a 33. 


La 31, procedente del Astillero a Ontaneda en 1960 (Gustavo Reder)


Otra vista de la Baldwin nº 31 en Oviedo (Javier Aranguren)

....Y otra más, trabajando como máquina piloto en Oviedo (L.G. Marshall)

A partir de 1909 las nuevas locomotoras se empezaron a solicitar a la factoría Krauss. Ese año llegó una 131T que recibió el número 29 y que posteriormente fue renumerada como 39.

La 29, cuando ya era la 39, estacionada en Posada de Llanes en 1962 en cabeza de un tren de mercancías (Harald Navé)

Después, en 1911, llegaron tres del tipo 131T que fueron las 34 a 36. Ya en 1921 llegaron otras dos más del mismo tipo que fueron las 37 y 38.


Foto de fábrica de la 34 (Colección Josep Miquel)


Esta imagen de la 34 muestra el cuidado que Económicos prodigaba a sus locomotoras (John Carter)


La 34 en cabeza del correo en 1963 (autor desconocido)

La 35 en Oviedo en marzo de 1960 (L.G. Marshall)

La Krauss 35 junto a la  Borsig  23 en el depósito de Oviedo en mayo de 1962 (L. G. Marshall)

La 38 por Soto de Dueñas en el verano de 1962 en cabeza del correo (Harald Navé)

Por otra parte, y aunque es difícil establecer la fecha concreta, Económicos adquirió a los Ferrocarriles Vascongados tres locomotoras Krauss tipo 040T, las 184, 185 y 186 que en  pasaron a ser las 16, 17 y 18. Además, en 1920, cuando se electrificó el Ferrocarril de Carreño, Económicos adquirió sus locomotoras 1 y 2, unas Krauss tipo 130T que pasaron a ser las 19 y 20.

La 20 en octubre de 1957 (Ch. Firminger)

En 1934 la revolución de Asturias perturbó mucho el normal funcionamiento de Económicos y más aún el desarrollo de la Guerra Civil, fundamentalmente durante 1936 y 1937. En el primer consejo de Administración de la compañía celebrado en 1938 se expuso el gravísimo deterioro sufrido por material e instalaciones. La reconstrucción fue compleja y larga y a ello se unía la alta demanda de transporte ferroviario en los primeros años de la posguerra. Para afrontarlo, Económicos hizo un pedido de cuatro locomotoras a la factoría Babcock&Wilcox tipo 141T que llegaron en 1942 y recibieron la numeración 40 a 43. 


La 41 en Oviedo en marzo de 1960 (L.G. Marshall)

La 42 en el depósito de Oviedo en 1959 (Javier Aranguren)

En 1946, acabada la Segunda Guerra Mundial, Económicos experimentó un resurgir económico y en 1951 se encargaron a B&W otras cinco locomotoras del mismo tipo 141T. Numeradas del 44 al 48, fueron las últimas locomotoras de vapor adquiridas por la compañía.
Esta foto de la 46 es otro ejemplo de la elegancia y pulcritud de las locomotoras de Económicos (foto: John Carter)

La 46 en Noreña en cabeza de un mercancías (John Carter)

La 47 pasa por Cuevas en el verano de 1962 en cabeza de un mercancías (Harald Navé)


Una atractiva imagen de tres de las B&W (John Carter)

En los primeros años cincuenta la necesidad de aumentar el parque de tracción junto con los grandes retrasos en la construcción de locomotoras de vapor en España llevó a Económicos a la adquisición de forma conjunta con El Cantábrico de alguna rama diésel Brissoneau&Lotz. Años más tarde, en 1959, Economicos inició su dieselización a gran escala con la adquisición  de locomotoras Alsthom y posteriormente de algunos automotores MAN. Pero al igual que en otras compañías de vía estrecha el aumento del tráfico por carretera, la escasa inversión en infraestructura y los aumentos de costes llevaron a la empresa a entrar en pérdidas desde 1967. En esa situación la compañía decidió  desprenderse de su empresa ferroviaria de modo que FEVE se hizo cargo de ella el 4 de abril de 1972. De toda esa "época diésel" nos ocuparemos en una siguiente entrada.


FUENTES CONSULTADAS

Mi sincero agradecimiento a Javier Fernández por aclararme algunos datos y siempre por su agradable acogida.

Abad, T. y Chías, P. (1995): Los Ferrocarriles Económicos de Asturias. En "La Vía Estrecha en Asturias". Ed. Gran Enciclopedia Asturiana. 

Marshall, L. G. (1999): Recuerdo del vapor en la vía estrecha española. Editorial Trea

Fernández, J., Flores, JM. y Gómez JA, (2005): Asturias. Vías para el carbón, el hierro y el progreso. En "Historia de los Ferrocarriles de Vía Estrecha en España". Vol. I. Fundación de los Ferrocarriles Españoles.

Navé, H. y otros (2018): Vapor en España: 1961. Editorial Maquetren