domingo, 1 de febrero de 2026

RENFE: años sesenta (XV): De La Puebla de Híjar a Tortosa con "El sarmentero"

La línea de Val de Zafán -paraje muy cercano a la Puebla de Híjar- se empezó a construir en el último tercio del siglo XIX con el propósito de unir las zonas mineras y agrícolas del Bajo Aragón con el Mediterráneo. Arrancaba desde la línea Zaragoza-Barcelona, en la estación de la Puebla de Híjar, para alcanzar el mar por San Carlos de la Rápita. Tras muchas vicisitudes administrativas, en 1887 se inauguró el tramo de 37 km entre la Puebla y Alcañiz donde se instalaron talleres y depósito. El propósito era continuar de forma inmediata la construcción hacia Tortosa pero las pérdidas de la compañía hizo que los avances fueron mínimos e incluso que cesara su actividad en 1899. En esa situación el Estado se hizo cargo de la línea sin abandonar el objetivo de llegar al mar. Los trabajos se impulsaron mucho durante la Dictadura de Primo de Rivera pero fue durante la Guerra Civil cuando la línea se completó a toda velocidad por razones estratégicas, trabajando en ello un gran número de presos republicanos, y registrándose un gran número de bajas. De este modo, en 1941, se inauguró la línea hasta Tortosa. Aunque nunca llegó a alcanzar el mar la explanación se realizó hasta el final.

Si nos ceñimos a los servicios que se realizaron por ella durante los años sesenta del pasado siglo y se consulta para empezar el horario de 1961, vemos que existen dos servicios desde Zaragoza a Tortosa: uno es matinal y está a cargo de un correo y otro vespertino asegurado por un automotor. En el recorrido inverso es el automotor el encargado del servicio matinal mientras que el correo se ocupa del vespertino. Además existe un ómnibus matinal entre Alcañiz y Tortosa que regresa por la tarde a Alcañiz. Y por otra parte aparece un mixto entre La Puebla y Alcañiz y un ómnibus de Zaragoza a Alcañiz.


A mediados de la década, en 1965, había pocos cambios:



Por lo que respecta a las composiciones, la del correo, que se conoce por las fotos,  era siempre muy parecida: una locomotora de la serie 1100 de MZA en cabeza (MZA 1101 a 1220/RENFE 240-2081 a 240-2200) seguida por un furgón de equipajes, otro de correos, y dos coches de viajeros tipo "costa"


"El correo" (Ferrán Llauradó)


"El correo" en la Puebla de Híjar con una "1100" en cabeza (J. Jarvis)

Una composición detenida en Bot con la 240-2190 en cabeza (Ian Turnbull)


Y en la estación de Cretas (autor desconocido)


Entrando en Pinet de Bray en 1968. Como se ve, la composición permanecía invariable (Ferrán Llauradó)

Ya en 1970 se observa que la tracción vapor había sido suprimida  y los servicios se prestan entre Zaragoza y Tortosa con ferrobuses y automotores Renault ABJ 7. Además, se suprimió el ómnibus entre Alcañiz y Tortosa. Cabe señalar como curiosidad que el ferrobús continuaba hasta Tarragona y el automotor hasta Benicarló.


Un automotor Renault ABJ 7 en Valdetormo (autor desconocido)

Y otro en las proximidades de La Puebla de Híjar (autor desconocido)

En cualquier caso el bajo tráfico de la línea llevó a ordenar su cierre en 1969 aunque de momento no se efectuó. Tres años después, el hundimiento  de un túnel túnel interrumpió el tráfico de trenes y se sustituyó por autobuses. Por fin, el cierre definitivo se produjo en 1973. Así acabó la vida del "Sarmentero" denominado así, al parecer, por circular por zonas donde abundaba el cultivo de la vid. 

domingo, 18 de enero de 2026

RENFE años sesenta (XIV): De Cuenca a Toledo en un Ganz grande

 


En varias ocasiones RENFE implantó sin mucho éxito la conexión directa de Cuenca con Toledo sin necesidad de efectuar transbordo en Aranjuez. Un servicio mítico, aunque duró pocos años, fue el denominado "Río Riánsares" establecido durante los años ochenta y servido por un TER. Posteriormente hubo un muy efímero servicio Toledo-Madrid-Cuenca-Albacete, ya de alta velocidad a cargo de trenes de la serie 112 o "patos"

Sin embargo, muchos años antes, a mediados de los sesenta, este servicio estaba asegurado por un Ganz "grande" que salía de Cuenca a las siete de la tarde y llegaba a Toledo sobre las diez y media de la noche. Al día siguiente partía de Toledo muy temprano -nada menos que a las 6,10 de la mañana- para llegar a Cuenca sobre las diez menos diez. Así puede verse con más detalle en el cuadro horario de 1966:



Supongo que este servicio cumplía un cierto cometido entre Cuenca y Tarancón y quizás entre Aranjuez y Toledo pero en general su ocupación era baja. En cualquier caso, cuando era chaval, tanto a otros compañeros como a mí nos venía bastante bien ya que estudiábamos en Toledo y, tras pasar el fin de semana en el pueblo, volvíamos a Toledo en este automotor el domingo por la noche. Pero quizás la experiencia que me impresionó era haberlo tomado una madrugada en Toledo y haber viajado yo solo -todo el automotor para mí- hasta Aranjuez.

Como no he podido encontrar ninguna imagen del servicio a que me refiero, he seleccionado ésta de Karl Wirsch, tomada en 1953, de un Ganz, -todavía con los colores de Norte- que de alguna manera tiene relación con este relato. Está tomada en la estación conquense de Vellisca y creo que se trata de un servicio Madrid-Valencia. El Ganz está a la espera de cruce con el correo Valencia-Madrid. En aquella época este cruce tenía lugar sobre las cinco de la tarde.

A finales de los sesenta, aún permanecía este servicio aunque con algunas variantes:

Aunque varios de los Ganz se mantuvieron operativos hasta finales de los setenta, en aquellos años sesenta ya renqueaban. Recuerdo de aquellos viajes a Toledo problemas con el embrague y la calefacción...pero fueron unos magníficos automotores.

Solo queda de ellos en Delicias, si es que quedan, los restos del 9212. Prefiero recordarlo en esta foto en todavía bastante buen estado tomada a principios de los ochenta, en la estación de Norte cuando esperaba su traslado al Museo de Delicias. Esperaba, esperábamos, un porvenir que nunca ha llegado.



 



domingo, 4 de enero de 2026

RENFE años sesenta (XIII): Cuando el Talgo II iba a Valencia por Cuenca


El Talgo II se retiró del servicio Madrid-Barcelona en agosto de 1964 y del Madrid-Irún en noviembre de ese mismo año.


Una de las cuatro ramas del Talgo II pasa por Miranda de Ebro en septiembre de 1964. En noviembre este tren dejaría de prestar servicio en esta línea y a partir de diciembre de ese año  se dedicaría a cubrir el itinerario de Madrid a Valencia por Cuenca (R. F. Collins)

 Sus locomotoras, las 1T a 4T, debieron permanecer en su base de Aravaca, pasando seguramente por una profunda revisión. En ese periodo debe estar tomada la siguiente foto que considero de gran interés porque, difícilmente en otras ocasiones, podría verse a las cuatro locomotoras juntas.


Y tal como apuntaba, en diciembre de ese año de 1964 se inicio con ellas un doble servicio de ida y vuelta entre Madrid y Valencia vía Cuenca de acuerdo con el siguiente horario de ida:


Y de vuelta:



Dado que la composición de mañana era la que retornaba por la tarde solo era necesaria la utilización de dos o tres ramas, proporcionando a este material un servicio bastante relajado tras muchos años de dura explotación.

Saliendo de Madrid hacia Valencia en 1967 (Enrique Jansà)

Llegando a Valencia en septiembre de 1969 (Evelio Portillo)

A la espera de salir hacia Madrid en la estación de Valencia (autor desconocido)

Saliendo de Valencia hacia Madrid (autor desconocido)

Otra imagen de la salida de Valencia (autor desconocido)

Cruce en Carboneras de Guadazaón (Agencia EFE)



Otra imagen del cruce en Carboneras (Agencia EFE)

En Aranjuez, en dirección a Madrid en mayo de 1967 (Justo Arenillas)

En cualquier caso estos servicios duraron algo menos de seis años ya que, a partir del 1 de marzo de 1970, fue el flamante Talgo III con una 2000T al principio y a partir de septiembre con una 3000T, el que pasó a ocuparse de esta línea. El servicio se prolongó hasta y desde Barcelona, si bien ya con un sólo servicio en cada dirección. De todos modos, creo que se mantuvo un segundo servicio que fue llevado a cabo por trenes TER y que desde Valencia se prolongaban hasta Castellón o Gandía. 

De esta forma empezó ya el declive definitivo del Talgo II y de sus locomotoras, ya que sólo atendieron un pequeño servicio diario entre Madrid y Palencia. Salía de Príncipe Pío a última hora de la tarde y regresaba de Palencia al día siguiente por la mañana. Sólo duró desde el 12 de marzo de 1970 hasta el 15 de enero de 1971. Este fue el definitivo final de este mítico tren.