domingo, 7 de agosto de 2016

Crónicas de la vía estrecha (IV R): Las "mil" de Alsthom: eficacia en vía estrecha



A principios de la década de los cincuenta del siglo XX, el panorama de la vía estrecha española era heterogéneo, y en buena medida preocupante. Junto al grupo de unas veinte líneas integradas en el organismo denominado de Explotación de Ferrocarriles por el Estado (EFE) creado en 1926, coexistían cerca de cuarenta compañías privadas de muy distintos tamaños y características técnicas y comerciales. Sin embargo, una circunstancia era prácticamente común a todas ellas: sus dificultades económicas derivadas en buena medida de la feroz competencia de la carretera, algo prácticamente imposible de superar tanto por el estado de las infraestructuras ferroviarias como de su material móvil. Ello llevaba a la búsqueda de soluciones que permitieran rebajar costes y una de ellas fue la adquisición de un buen número de automotores -unos 60 desde 1913 a 1936- en gran medida de construcción artesanal y de un número bastante más pequeño de locomotoras con motor de combustión interna. En esta entrada del magnífico blog "Historias del tren" de Juanjo Olaizola puede encontrarse un cuadro resumen de todos estos automotores a los que también me refiero en las correspondientes entradas de este blog dedicadas a las distintas líneas de vía estrecha.  

Ya en la posguerra, y en plena autarquía, el Estado consideraba importante el mantenimiento de muchos de estos ferrocarriles sin que, por otra parte, eso supusiera un aumento sustancial de tarifas. Para ello puso en marcha un importante plan de ayuda denominado Plan de Ayuda y Mejora de los Ferrocarriles de Vía Estrecha destinado a la revisión de las infraestructuras y a facilitar la adquisición de material diésel. Eran medidas que permitirían la progresiva desaparición de la tracción vapor así como la mejora en general de los servicios. Tras una larga gestación, ese plan se puso en marcha en 1953 y en su vertiente de material de tracción significó la adquisición por el Estado, a través del Ministerio de Obras Públicas (MOP), de cincuenta locomotoras diésel, cincuenta automotores térmicos y veinte eléctricos acompañados de algunos remolques. Estos vehículos serían repartidos entre distintas compañías, incluidas algunas de las integradas en EFE, tras un cuidadoso estudio de prioridades. El importe del material adjudicado debería irse devolviendo al Estado de acuerdo con unas condiciones estipuladas.

Las cincuenta locomotoras diésel fueron suministradas todas ellas por empresas francesas. Veinte de ellas, las más potentes (850 CV), provenían de la factoría Alsthom, otras veinte de unos 675 CV, de la Creusot  y diez de menor potencia (unos 500 CV) de la Batignolles. 
Un ejemplar de cada una de las tres series de locomotoras protagonistas del plan del MOP de 1953 felizmente reunidas y magníficamente conservadas por el Museo Vasco del Ferrocarril (Foto: Juanjo Olaizola)
Dado que por el Ministerio se reconocía que estas adquisiciones no cubrirían el total de lo solicitado por las compañías, se preveía llevar a cabo otras nuevas más adelante, de acuerdo con la experiencia adquirida con esta primera compra. De acuerdo con ello, en el marco de un nuevo paquete de ayudas a la vía estrecha, en 1965 se adquirieron, entre otros vehículos, otras 22 locomotoras a la compañía Alsthom, similares a las anteriores, si bien dotadas esta vez de un motor algo más potente (925 CV). En esa elección tuvo que ver el buen comportamiento de las Alsthom del primer lote y el, digamos regular, de las Creusot y Batignolles.

Pues bien, de este conjunto de 42 locomotoras Alsthom, es del que nos vamos a ocupar en esta entrada.

El primer grupo de veinte locomotoras entraron en servicio entre 1955 y 1959. Eran máquinas diésel eléctricas monocabinas dotadas de dos bogies de dos ejes cada uno, todos ellos motores. Técnicamente eran del modelo BB 44t pertenecientes a la familia que Alsthom había desarrollado para las líneas férreas de los antiguos territorios franceses de ultramar. 

El contrato estipulaba que seis de ellas deberían ser construidas íntegramente en Francia mientras que las otras catorce lo serían en España, concretamente por las empresas Babcock&Wilcox Euskalduna, con gran parte de material importado desde territorio francés. Por su parte, General Eléctrica Española fabricó parcialmente los equipos eléctricos bajo licencia Alsthom. 

En 1955 llegaron las seis locomotoras procedentes de la fábrica de Alsthom en Tarbes, que recibieron la numeración 1001 a 1004 y 1021 y 1022. Hay que decir que la serie completa empezaba en la 1001 y llegaba hasta la 1008, para pasar luego de la 1021 a la 1032. La diferencia básica entre unas y otras era únicamente su sistema de frenado (de aire comprimido en las primeras y de vacío en las segundas).


Recién llegada de Francia en 1955, la 1001 hizo pruebas por líneas norteñas. En la imagen aparece detenida en la estación de Laredo en cabeza de un tren de viajeros (Philip Royer)
Aprovechando la presencia de la 1001 por las líneas del norte, se la utilizó en agosto de 1955 para dar tracción al tren inaugural de la línea de Gernika a Bermeo. (colección Buesa y Atanasio Solano)

En septiembre de ese año 1955 la 1001 se encontraba ya en los talleres de los Ferrocarriles Catalanes en Martorell para entrar a trabajar en la línea Manresa-Olván (Antoni Blanch)

La cadencia de disponibilidad de las locomotoras fabricadas en España fue muy lenta, sobre todo por problemas administrativos y económicos, de modo que las últimas se recibieron en 1958-1959. Su librea original era verde claro con las traviesas frontales de color rojo. 


La 1006 junto con otra "mil" no identificada, en sus primeras pruebas con el anagrama del Ministerio de Obras Públicas (MOP)  (Foto: autor desconocido/Museo Vasco del Ferrocarril)

Una "mil" de Alsthom en cabeza del correo Santander-Bilbao a la salida de Santander. La foto debe estar tomada a principios o mediados de los sesenta y el color de la librea debe ser el azul claro  (Foto: J. Wiseman)

El proceso de distribución entre las diferentes compañías, así como su adecuación a las especificidades de cada una de ellas, fue muy  complejo y  está perfectamente descrito, junto con otras muchas informaciones y datos, en la imprescindible obra de Lluís Prieto sobre estas locomotoras y cabe citar también el artículo dedicado a ellas en las Fichas de material motor de vía estrecha de Josep Calvera. En el contexto de esta entrada baste decir que las compañías beneficiadas por esta primera entrega fueron las siguientes: Manresa a Olván (1001 a 1003 y 1008), Ferrocarriles Catalanes (1004 a 1007), Ferrocarril del Cantábrico (1021, 1023, 1025 y 1029), Ferrocarriles Económicos de Asturias (1024, 1026 y 1028), Ferrocarriles de Santander a Bilbao (1022), Ferrocarril de La Robla (1030 a 1032) y Ferrocarril del Tajuña (1027). En esta entrañable filmación de Julián de Elejoste restaurada por Gustavo Vieites puede verse a una de estas primeras locomotoras en cabeza de un tren en la línea de Manresa a Guardiola en los años sesenta. 


La 702 (1005) de los Ferrocarriles Catalanes fotografiada en Castellvell en 1970. En la compañía de los Ferrocarriles Catalanes estas locomotoras formaron la serie 700. Era el segundo tipo de librea empleado por esta compañía (Foto: autor desconocido)



La 1003 de Manresa-Olván (Foto: Luis Zamora)
En 1965, en el marco de otro programa de ayuda, pero en algunos casos con compra ya directa por algunas de las compañías, llegaron otras catorce máquinas similares aunque dotadas de un motor algo más potente. Sus primeros destinos fueron los Ferrocarriles Catalanes (705 y 706), el Ferrocarril del Cantábrico (FC 110 a 112), el Ferrocarril Vasco Asturiano (1001 a 1006), los Económicos de Asturias (EA 104 a 108) y el Manresa-Olván. (Estado 1009). Por su parte el Ferrocarril del Tajuña adquirió cinco entre 1964 y 1967 (FT 1022 a 1026)


La 1006 del Vasco Asturiano perteneciente al segundo lote de "miles" en agosto de 1967 (Jordi Ibañez)
La 107 de los Económicos de Asturias (Javier Fernández)




La 1008 (ex Manresa-Olván) en las instalaciones de La Casilla con el anagrama del MOP. Detrás la Creusot 1159 (Jordi Ibañez)

En cualquier caso, la creación de FEVE en 1965 con la supresión de varias líneas y la adopción de otras, no supuso en general cambios sustanciales en la ubicación de las locomotoras aunque sí la recepción progresiva de la mayoría de ellas. En concreto llegaron a FEVE las Alsthom del Cantábrico, Vasco Asturiano, Económicos de Asturias, La Robla y la 1008 del Manresa-Olván. Con ellasFEVE volvió a la numeración  original de "miles"del MOP quedando la serie integrada probablemente por las 1008, 1009, 1021 a 1032 y las 1050 a 1063. El trabajo de estas Alsthom, se centró prácticamente del todo en el área Cantábrica y en el Ferrocarril de La Robla. 

Sería imposible tratar en este blog con un cierto detalle la evolución de estas locomotoras, sus servicios, libreas y asignaciones en el marco de FEVE. Me remito de nuevo, para quien quiera conocer todo los detalles, al libro citado de Lluís Prieto. Baste decir que su comportamiento fue siempre muy satisfactorio y que sólo la llegada de locomotoras más modernas o las electrificaciones las fueron  relegando a servicios de menor importancia. Aunque no de gran calidad, este vídeo las recuerda trabajando en distintos servicios.


La FEVE 1021 (ex FC 101) en la estación de Santander
La 1022 del Ferrocarril del Tajuña con un tren de tolvas. Era una de las tres adquiridas por esta compañía entre 1966 y 1967 (J. Kurnst/colección Miquel Palou)
Doble tracción de las 1023 y 1025 del Ferrocarril del Tajuña. La primera había sido adquirida junto con la 1022 en 1966/1967 mientras que la segunda lo había sido en el marco del nuevo plan de ayuda de 1964 (Ignasi Ratera)

La 1061 de FEVE (ex FC 110) en el depósito de Bilbao-La Casilla  (Foto: Javier Aranguren)
En este caso el tren es arrastrado por la 1022 (ex SB 1022) con la librea de FEVE de los años ochenta y algunas reformas (foto: Joan Acón)
La 1031 de La Robla, ahora ya con el anagrama de FEVE y la librea típica de los años noventa, fotografiada en Balmaseda (foto: autor desconocido)


La 1032 de La Robla en Balmaseda con un tren a Bilbao en 1979 todavía sin anagrama FEVE (Pere Baliarda)
Vinieron después algunas ventas, cesiones o reconversiones. Así, en 1974, las seis de que disponía el Ferrocarril del Tajuña fueron vendidas a Portugal y desde su llegada han estado en servicio en líneas de vía estrecha del norte de Portugal formando la serie 9001 a 9006.

La ex-Tajuña 9004 se utiliza como locomotora complementaria del tren turístico de la línea "do Vouga" (Aveiro a Sernada do Vouga), o en trenes de socorro. Su depósito es el de Sernada (información e imagen cortesía de Mario Vieira)

Una de las "mil" del Tajuña vendida a Portugal (Foto: J. Olaizola)
Años más tarde, cuatro fueron adquiridas por los Ferrocarrils de la Generalitat  Valenciana (FGV) para el remolque del "Limón Express" (las 1022, 1024, 1030 y 1032) y en 1997 cuatro fueron adquiridas por los ferrocarriles de Etiopía (1050, 1055, 1058 y 1060)

 Por su parte, las asignadas a los Ferrocarriles de la Generalitat catalana (FGC) fueron vendidas- excepto las 1003 y 1009 que siguen en servicio- a diversas empresas constructoras, como TECSA (ver vídeo), COMSA, Guinovart o Vías y Construcciones. Las 705 y 706 están ya apartadas.


Las 1003 y 1009 de la FGC funcionando conjuntamente. Manresa, 2008 (Foto: Luis Zamora)
La 706 de la FGC, cuando todavía no había sido apartada (foto: Jean Pierre Vergez)
 
Por otra parte, varios elementos de nueve de ellas de las destinadas al desguace fueron utilizados en la construcción de las locomotoras híbridas de la serie 1900 de FEVE, operación que con alguna frecuencia se presentó como una transformación o una nueva vida para las “miles” aunque de hecho no fue así, ya que las piezas realmente utilizadas fueron muy pocas.

A fecha de hoy es difícil saber la situación exacta de las “miles” supervivientes. En principio, algunas todavía trabajan en las citadas empresas constructoras. De las cuatro adquiridas por FGV para el remolque del “Limón Exprés” -y de acuerdo con las informaciones de un amable comunicante- quedan tres, todas llamadas con nombres de montes de la zona. Son la FGV 1022 "Benacantil", la 1030 "Ifach" y la 1032 "Montgó". Se encuentran en la estación de La Marina (Alicante). La "Benacantil" (ver vídeo) es la que se utiliza habitualmente en el día de Reyes remolcando algunos vagones del" Limón", y se usó también en los actos del 30 aniversario de FGV.  Es junto con la "Ifach", una de las dos que están restauradas, si bien a ésta última la faltan las baterías. La tercera locomotora está tal cual dejó de circular en 2005, en el mismo estado y con la misma librea y, al parecer, hay intención de restaurarla. Por último, la 1024 se utilizó como donante (sus bogies y motor diésel están aún en dicha estación) y creo que nunca entró en servicio. En cuanto a los coches del Limón, hay dos restaurados y los demás, aunque no lo están, se encuentran en las cocheras del TRAM en El Campello (Alicante), y su estado parece que es bastante aceptable. Espero que todo ello permita abrir una nueva etapa para el mítico "Limón".


La 1022 "Benacantil" en la última Jornada de Puertas Abiertas de FGV en Alicante. A la izquierda, la modernidad con una unidad 4100 y a la derecha los tiempos clásicos representados por un MAN reformado (foto: Alejandro Sánchez Prentice)

La 1022 "Benacantil" en cabeza del Limón exprés (foto: autor desconocido)


La 1030 "Ifach" perfectamente restaurada (foto: Alejandro Sánchez Prentice)
La 1032 "Montgó", continúa tal como estaba en el año 2005. Parece que hay intención de restaurarla (foto: Alejandro Sánchez Prentice)

Además, y por suerte, también la 1053 está perfectamente conservada en el Museo Vasco del Ferrocarril



La Vasco Asturiano 1004 o FEVE 1053, preservada y en orden de marcha en el Museo Vasco del Ferrocarril (Foto: Víctor Vicario) (Ver vídeo)

mientras que la 1059 está también conservada y mantenida en el Museo del Ferrocarril de Asturias. 



La 1059 en el Museo del Ferrocarril de Asturias, en Gijón (Foto: Ángel Rivera)

Además es posible que en Portugal esté preservada alguna de las vendidas en 1974. Una última noticia (enero de 2023) indica que FGC ha cedido la 705 al ayuntamiento de Guardiola de Berguedá para su exposición pública.

Una satisfacción que sea así, tanto por su excelencia como por su significación en el desarrollo de la vía estrecha española.


FUENTES CONSULTADAS:

Roselló, J. (1981): Locomotoras BB Alsthom. Revista CARRIL 6.9

Prieto Tur, Lluis (2007): Las francesas de vía estrecha (2ª parte). Series Alsthom MOP/FEVE 1000 y FEVE 1600. Monografías del Ferrocarril/23. Edición del autor.

Olaizola, J. (2014): El motor de combustión interna en la vía estrecha española (I) en el blog Historias del tren

Olaizola, J. (2014): El motor de combustión interna en la vía estrecha española (II) en el blog Historias del tren

Olaizola, J. (2016): Feve: 1965-2012. Revista de Historia Ferroviaria, nº 17

Olaizola, J. (2016): Feve: una breve mirada al material móvil. Revista de Historia Ferroviaria, nº 18

Calvera, J. (2024): Fichas material motor. Vía estrecha 1913-1924: locomotoras y automotores de combustión interna. Ed. Gestión Ferroviaria






NOTA: Aunque no he podido consultarlo al estar la publicación totalmente agotada, considero muy interesante el artículo publicado por José Luis Fernández García en el nº 7 de la Revista de Historia Ferroviaria, titulado "Las locomotoras Alsthom 1000 de Feve". Espero poder disponer de algún modo de él para complementar o corregir datos de esta entrada.

domingo, 31 de julio de 2016

Historias del vapor (XXXIX): Las 040 del Tarragona a Barcelona y Francia (T.B.F.) (RENFE 040-2011/040-2023)

Cuando se bucea por la historia de las antiguas locomotoras de vapor que corrieron por España, surge siempre un sentimiento de tristeza al ver las pocas muestras que hemos podido conservar de toda esa riqueza y diversidad. Por eso, da bastante alegría cuando en este recorrido cronológico toca hablar de una serie de la que se conserva una de sus representantes, aunque sólo sea reparada estéticamente. Este es el caso de la 222 del T.B.F.  (RENFE 040-2019), que se conserva en el museo de Vilanova, perteneciente a la serie 040-2011 a 040-2023, de la que me ocupo en esta entrada.

La 040-2019 en Vilanova (Foto: Manuel Serrano)

Como ya he comentado en algunas otras entradas, la Compañía de los Ferrocarriles de Barcelona a Tarragona y Francia (T.B.F.) se constituyó en diciembre de 1875 por la unión de las de Barcelona a Francia y de Tarragona a Barcelona. Si bien cada compañía aportó sus propias locomotoras, -a varias de las cuales me he referido en entradas anteriores-, la compañía tuvo pronto que adquirir nuevas máquinas de distintos tipos de rodaje. Para el 0-4-0 se decantó por un modelo de la factoría escocesa Sharp Stewart diseñado especialmente para la exportación (de ahí probablemente sus cilindros exteriores en vez de los interiores, tan típicamente ingleses). En España, además del T.B.F. la Compañía del Medina-Zamora y Orense-Vigo (M.Z.O.V.) también adquirió máquinas de ese modelo.



Eran unas locomotoras con una potencia de 835 CV, bastante elevada para la época, un timbre de 8 kg/cm2, un diámetro de ruedas motoras de 1,338 m. y un esfuerzo de tracción de 6536 Kgs. La primera entrega de seis ejemplares tuvo lugar en 1878. En 1879 llegaron otras cuatro y en 1880 las cuatro restantes. Fueron numeradas como 213 a 226

Las 213-226 del T.B.F. en su estado original (Imagen tomada del libro "Locomotoras de M.Z.A.")


Cuando en 1891 el T.B.F. se integró en M.Z.A. constituyeron la serie 562 a 575, permaneciendo en su zona de origen aunque ampliándola poco a poco, pero asignadas siempre al depósito de Vilanova.

La 562 de M.Z.A. anterior 213 del T.B.F. (foto: álbum de parque motor de RENFE)
A RENFE pasaron todas excepto la 567, que fue destruida en la Guerra Civil y conformaron  en ella la serie 040-2011 a 040-2023. En 1949 estaban todas en Vilanova y allí siguieron hasta  su baja, excepto la 2016 que había pasado a Huelva y después a Sevilla, y la 2013 que estaba en Mora la Nova. 

En 1962 la situación había cambiado algo. En Vilanova sólo quedaba una, mientras que nueve habían pasado a Tarragona y dos estaban apartadas. Por su parte, la 2016 había pasado de Sevilla a Málaga. Justamente en Tarragona es donde se obtuvieron la mayor parte de las pocas fotos que disponemos de ellas.

La 040-2011 en Tarragona fotografiada en septiembre de 1961 por Charles F. Firminger. Obsérvese la bella estampa de esta locomotora acorde con el buen rendimiento que se obtuvo de ellas y que justifica que algunas de ellas se mantuvieran en operación hasta 1967.
La 040-2012 en mayo de 1963 en Tarragona. Fue una de las tres últimas desguazadas, ya en 1967 (Foto: Les Perkins/ a través de J.A. Méndez Marcos)


La 040-2019 en Tarragona, en 1964 (Foto: Robert F. Collins)


La 040-2019 en Vilanova en 1977 a la espera de su restauración (Foto: Manuel Serrano)
Su desguace comenzó en 1964 cuando lo fueron siete de ellas. En 1966 desaparecieron otras tres, mientras que las 2012, 2013 y 2018 lo fueron en 1967.

La 2023 no tuvo la suerte de la 2019. En esta foto de autor desconocido, está a la espera de su desguace, que de algún modo ya ha comenzado.
La unión tan fuerte de estas locomotoras con el depósito de Vilanova dio lugar a que al menos la 2019 fuera conservada y hoy se mantenga felizmente expuesta en el Museo.


(Foto: Marco Van Uden)


FUENTES CONSULTADAS:

Fernández Sanz, F y Reder, G: Locomotoras de M.Z.A. Historia de la tracción vapor en España. Tomo I. Autoedición. 1995


domingo, 24 de julio de 2016

Las "caracoles de carreras" (RENFE 334-001/334-028)

Cuando me enteré de la denominación "caracol de carreras" con el que los ferroviarios designaban a las locomotoras de la serie 334, me entró la duda de si provenía de ser unas locomotoras con formas algo redondeadas y aptas para 200 km/h, que es la versión "oficial" ....o, más bien, de su legendaria "pereza" en arranques y en prestaciones por líneas accidentadas. De una forma u otra, veamos cuál ha sido -y sigue siendo- la historia de estas máquinas, así como un esbozo de las críticas que se han vertido sobre ellas. 




En el año 2004, RENFE necesitaba locomotoras diesel para el arrastre de trenes de viajeros a 200 km/h por líneas no electrificadas, aunque, bien es verdad, que no eran muchos los trayectos en los que pudiera circularse a esa velocidad. Desde luego, era algo que no podían hacer las 319-300 que por aquella época remolcaban distintos trenes de viajeros.


La 319-319 en Almería, en cabeza del talgo con destino a Madrid. Septiembre de 2005 (Foto: Rolf Anders)
 Además,  la situación se agravaba por la masiva pérdida de varias "talgas" 354 en sucesivos accidentes. Y si bien se habían habilitado para sustituirlas ocho locomotoras de la serie 333-300, que al habilitarlas para 160 km/h habían pasado a ser la subserie 400, la solución no era satisfactoria dado que, entre otras cosas, no eran muy estables a esa velocidad y hubo que rebajarla a 140 km/h.

Por todos esos motivos RENFE decidió en ese año la adquisición de 28 locomotoras diesel para trenes de viajeros de las características antes citadas. El proyecto se planteó  como una "reconstrucción" de 28 locomotoras 333-300; de este modo se podía proceder a una adjudicación directa, adjudicación que se hizo a la compañía Alstom (ya sin "h"), que las construyó en su planta de Albuixech, en Valencia.

La verdad es que de reconstrucción no había mucho, pero sí es verdad que se utilizaron diversos elementos de distintas 319-300 y 333-300. En concreto, los generadores principales, alternadores y generadores de calefacción de veintiocho 319-300 y los equipos ASFA y tren-tierra de veintiocho 333 de Grandes Líneas. Éstas últimas quedaban en posesión de Alstom -en aquel momento ya Vossloh- que utilizó sus motores para la construcción de nuevas 333-300 para Mercancías. 


La 334-011, a estrenar, en la planta de Albuixech (Foto: colección F. Signes)
Para su diseño se tomó como punto de partida las locomotoras Class 77 que, en número de 30, habían sido construidas en 1999 en la citada planta de Albuixech para el English, Welsh and Scottish Railway (EWS). Básicamente eran locomotoras EMD (Electro-motive Division -General Motors), pero adaptadas al modelo de caja y montaje Prima desarrollado por Alstom, si bien para el pedido de RENFE se diseñó un frontal más redondeado, adaptado a la imagen de una locomotora de viajeros. 

Nació así la serie 334 que, ya Vossloh, la catalogó como serie Euro 3000 mientras que la Euro 4000 se diferenciaba de ella por una mayor potencia y un rodaje de tres bogies de dos ejes en lugar de los dos de dos ejes de la serie 3000. 


La 334-001 efectuando pruebas en Pajares (Foto: Trensito/Forotrenes)
Por tanto,nuestras 334 nacieron como locomotoras de dos bogies, dos ejes cada uno, y con un motor diesel de doce cilindros con una potencia de 3400 CV. Si bien su ancho de vía era el normal español podían ser equipadas con bogies para el ancho europeo.  Se recibieron entre 2006 y 2008 y efectuaron pruebas en la línea de Valencia a Teruel y también en el puerto de Pajares. Una vez operativas, en enero de 2007 se hicieron cargo de la tracción de los talgos Madrid-Murcia-Cartagena, pudiendo ya circular a 200 km/h en algunos tramos. Después -y aunque no existían en esos servicios tramos aptos para alcanzar los 200 km/h- remolcaron a los talgos de Madrid a Galicia y de Madrid a Extremadura sustituyendo a las veteranas y casi desaparecidas 354.


La 334-004 en Alcázar de San Juan en cabeza del talgo Cartagena-Madrid (foto: Ángel Rivera)

A medida que se iban produciendo bajas en las locomotoras para viajeros de las series 319 y 333, se ocuparon también entre otros muchos servicios, del talgo Madrid-Almería, 


Una doble de 334 desciende desde Despeñaperros en cabeza del talgo reforzado Madrid-Almería (foto: educarmona)
del Arco A Coruña-Hendaya entre A Coruña y Ourense, 


La 334-003 entra en Santiago de Compostela en cabeza de un tren Arco (foto: S.N.R.)

el talgo Lisboa-Hendaya entre Fuentes de Oñoro y Hendaya, el Altaria entre Zaragoza y Salamanca o el diurno Salamanca-Bilbao-Hendaya, entre Salamanca y Miranda de Ebro. 


Estacionada en Salamanca, la 334-005 (Euro 3000) ve pasar a la 335-002 (Euro 4000) (Foto: ASALAF)


La 334-007 espera su servicio en Medina del Campo delante de una 333-400 (Foto: Ángel Rivera)
También es la 334-007 la que en esta imagen de Philip Wormard de 2010, encabeza el talgo camas desde Madrid hacia Lisboa.


Una 334 asciende hacia Cabeza de Buey con un solitario coche probablemente, la rama Arco de Badajoz (Foto: renfetrenes)


Para no ser menos, las 334 también encabezaron alguna vez el Tren de la Fresa (Foto: Alberto Pérez)
La estación de Linares no ha visto sólo las grandes humaredas de los arranques de las míticas 1300. Tampoco  esta 334 se queda atrás cuando, probablemente, se dispone a encabezar una rama Arco procedente de Barcelona hacia Granada y Almería (Foto: autor desconocido)

Desde el comienzo de sus servicios, las 334 estuvieron rodeadas de polémica basada sobre todo en sus lentas arrancadas y su relativamente baja aceleración, todo ello en el marco de lo que cabría esperar de una moderna locomotora de viajeros. Si bien la locomotora llega a alcanzar los 200 km/h necesita espacios relativamente largos y no excesivas cargas para hacerlo. A este respecto es muy interesante el estudio comparativo que se hizo en la revista Vía Libre entre estas locomotoras, las "talgas" 354 y las 333-400.  La conclusión básica es un mejor comportamiento de las dos primeras en trayectos rectos, llanos y con pocas paradas (aunque la 354 es mejor que la 334 con trenes pesados) y mejor el de la tercera en trayectos sinuosos con más paradas. A este respecto, aquí puede verse este vídeo que tomé en Alcázar de San Juan de una arrancada característica de una 334 en cabeza de un talgo típico Cartagena-Madrid.

Las causas de este comportamiento parecen residir, por una parte, en la escasa potencia -para las expectativas de estas locomotoras- de su motor diesel (al final quedan sólo unos 3000 CV disponibles para la tracción)  y, por otra,  la permanente conexión en paralelo de sus generadores, en contraposición a otras locomotoras diesel-eléctricas que arrancan en serie y a partir de una cierta velocidad se conectan en paralelo. 

A veces se ha comentado que se las podría equipar de un motor de mayor potencia pero, al parecer, al ser una locomotora de sólo cuatro ejes, ello no es posible porque incrementaría excesivamente el peso por eje. En este punto se destaca siempre la ventaja de las 354 que podían llevar motores de 4000 CV pero con un menor peso total que las 334 (80 contra 120 Tm) debido al menor peso de los sistemas diesel-hidráulicos.


Otra crítica que se ha hecho a las 334 es a la supuesta necesidad de ayuda de los areneros en arranques que no deberían presentar mayores dificultades. Sin embargo, parece tratarse de un protocolo automático de funcionamiento de la locomotora cuando se la solicita un arranque relativamente enérgico (Foto: Powell)

También se ha hablado de la posibilidad de cambiar la relación de engranajes dejando su velocidad máxima en 160 km/h, aunque eso penalizaría una de los objetivos para los que fue diseñada.

Otra cuestión que ha permanecido relativamente "oscura" es la de las modificaciones que se llevaron a cabo hace dos o tres años en la 001. A esta locomotora  se la vio en talleres  con algunas modificaciones y, sobre todo, dotada de un pantógrafo. 


La 334-001 con un pantógrafo en la parte trasera (Foto: autor desconocido)
Se comentó que pudiera tratarse de pruebas para una posible conversión de las 334 en locomotoras híbridas -posibilidad ésta que también originó en las redes un cierto nivel de debate- o simplemente habilitarla para la auscultación de catenaria en las líneas de alta velocidad. Sea una u otra cosa, lo cierto es que no he encontrado ninguna referencia a esta cuestión en el último año y no conozco la situación actual de esta locomotora.

Aún con todos estos inconvenientes y polémicas, la serie se encuentra hoy por hoy con todos sus ejemplares operativos y en sus depósitos "clásicos" de Madrid-Fuencarral, Salamanca y Granada. Su futuro parece dudoso a medio plazo en el contexto de la ampliación prevista de las líneas de alta velocidad. En cualquier caso, muchos aficionados hemos pasado desde la falta de aprecio de sus primeras apariciones hasta un respeto y un punto de cariño hacia ellas como una de las últimas representantes del ferrocarril convencional, de los trenes de siempre. Aquí se las recuerda -con sus virtudes y sus defectos- en este y en este otro vídeo.




NOTA: Aunque he tratado de reflejar lo mejor que he podido la situación de las 334 y su debate sobre ellas, es posible que algunos lectores tengan informaciones adicionales u opiniones distintas. Será una satisfacción recibir todos los comentarios, observaciones o correcciones que se estimen oportunas.


FUENTES CONSULTADAS

Piñar Feligreras, J.A: Las locomotoras Euro 4000 (primera parte). Revista Carril, nº 73. Junio 2013.

Fernández García J.L: Las locomotoras General Motors en España. Editorial Maquetren. 2010

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domingo, 17 de julio de 2016

Historias del vapor (XXXVIII): Las "bourbonnais" del Ciudad Real a Badajoz (RENFE 030-2209 a 030-2222)

La compañía del ferrocarril de Ciudad Real a Badajoz se fundó en 1861. La construcción de la línea se inició ese mismo año, y el primer tramo que se puso en operación fue el de Badajoz a la frontera portuguesa en 1863. El último, entre Almorchón y Castuera, l0 fue en 1866. Tras obtener también la  concesión de Madrid a Ciudad Real, el trayecto completo entre Madrid y Badajoz, de 515 km, quedó inaugurado a principios de 1879. Muy poco tiempo después, en 1880, la compañía fue absorbida por M.Z.A. y a ella pasaron todas sus locomotoras.

Como ya comenté en una entrada anterior, esta compañía adquirió en 1865 un gran número de locomotoras 0-4-0 para emplearlas en los tramos más duros de la línea. Al ser un número muy por encima de las necesidades de explotación, vendió varias de ellas a otras compañías. Después, en 1878, con motivo de la inmediata puesta en funcionamiento del recorrido completo entre Madrid y Badajoz, se adquirieron ocho máquinas del tipo 0-3-0 para mercancías, pero similares, excepto en el rodaje, a las del tipo 1-2-0 que la compañía ya poseía. Las seis primeras llegaron en ese citado año de 1878 y recibieron los números 51 al 56. El segundo lote, compuesto por ocho, lo fueron en 1880 y fueron las 57 a 64.

La 63 del Ciudad Real a Badajoz, 413 de M.Z.A. y 030-2221 de RENFE. Estas locomotoras eran similares a las nº 5 a 22 del citado Ciudad Real a Badajoz salvo que disponían de domo de vapor, algo que no tenían las primeras (Foto: Álbum motor RENFE de 1947) 

Se trataban de unas locomotoras del bien conocido modelo "bourbonnais", construidas por la factoría francesa Fives-Lille. Su potencia era de 637 CV, su esfuerzo de tracción de 5243 Kg y estaban timbradas a 8,5 Kg/cm2. Aunque prácticamente iguales, las del segundo lote tenían el hogar algo más grande y también algo mayor la superficie de los tubos, lo que suponía que su peso era unas tres toneladas superior a las del primero.

En 188o, las catorce locomotoras pasaron a M.Z.A. que las numeró del 401 al 414. A RENFE también llegaron todas y constituyeron la serie 030-2209 a 030-2222. Tanto M.Z.A. como RENFE las mantuvieron en su línea original. En 1949 estaban todas concentradas en Ciudad Real. En 1955 comenzaron los desguaces de modo que, en 1962, sólo quedaban ya cuatro: dos en Ciudad Real (las 2215 y 2216),

La 030-2215 en Ciudad Real en  mayo de 1966. Sería desguazada en 1968  (Foto: J. Jarvis)

 mientras que otras dos (2213 y 2214) aparecían en Zaragoza. 

John Blyth obtuvo esta foto de la 030-2214 en Zaragoza en septiembre de 1955. Se debió trasladar allí desde Ciudad Real después de 1949. De esta locomotora se dice que arrastraba el tren Real de Zaragoza a Barcelona entre 1900 y 1905. 


La 030-2213 apartada en Calatayud en 1967 (Foto: JubiladoRENFE/Forotrenes)

En 1968 fue desguazada la 2215 de Ciudad Real. De la 2213 se pierde el rastro, pero existe esta fotografía de Manuel Serrano, obtenida en 1988, en la que aparece preservada en un almacén de hierros de Zaragoza.

 La 030-2213 en Zaragoza en 1988 (Foto: Manuel Serrano)
Después, en 1994, José María Galindo obtuvo esta nueva foto de la locomotora:

La 030-2213 en 1994 (Foto: José María Galindo)
En el listado de las locomotoras preservadas en Aragón se la localiza en Industrias López Soriano, de Zaragoza. Trabajando un poco con Google, se consigue esta imagen del exterior de la empresa, donde aparecen algunas locomotoras. ¿Sigue entre ellas la 2213?

(Imagen Google Maps)
Por fortuna se conservan las 2214 y la 2216 aunque expuestas de forma estática en exteriores. La primera se encuentra en Zamora, ya que en 1978 se trasladó allí desde Zaragoza y trabajó en maniobras durante muy poco tiempo. Parece ser que estuvo a punto de pasar a trabajar en la Azucarera de Toro, pero fue rechazada por su poco adecuado esfuerzo de tracción:

La 030-2214 todavía operativa, en Zamora (Foto: autor desconocido)

En 1978 se trasladó al parque de la Marina Española:

La 030-2214 en su primera ubicación en Zamora (Foto: Manuel Serrano)
y en 1999, tras una cierta restauración exterior, pasó a las cercanías de la estación:

La 030-2214, ahora restaurada y enrejada, cerca de la estación de Zamora
 y la segunda, la 2216,  se conserva en el parque Alces de Alcázar de San Juan:

La 030-2216 en el parque Alces de Alcázar de San Juan.  (imagen Google Maps)

¿Es una fantasía pensar que alguna vez, alguna de ellas, vuelva a la vida? Me temo que sí, que lo es.


FUENTES CONSULTADAS:

Fernández Sanz, F: Locomotoras de M.Z.A. Historia de la tracción vapor en España. Tomo I. Autoedición

Marshall, L.G. Los tiempos del vapor en RENFE. Aldaba ediciones. 1987

Forotrenes

domingo, 10 de julio de 2016

Historias del vapor (XXXVII): Más "mamuts" para el Almansa-Valencia-Tarragona (RENFE 030-2451/030-2456)

En una entrada anterior ya me referí a la Sociedad del Ferrocarril de Almansa a Valencia y Tarragona (AVT) y a sus primeras locomotoras de rodaje 030, de cilindros interiores, adquiridas entre 1863 y 1865 para la línea de Valencia a Tarragona, y de las cuales dos de ellas llegaron a RENFE donde integraron la corta serie 030-2060 a 030-2061.

Pues bien, en 1876 la AVT solicitó cuatro nuevas locomotoras a la casa inglesa Nasmith&Wilson. Si bien la necesidad principal era el reforzamiento del transporte de mercancías, se deseaba que estas máquinas pudieran ocuparse también de trenes de viajeros. Para ello, se aumentó el diámetro de las ruedas que pasó del 1,360 m. de las anteriores mamuts al de 1,524  m. Además,  se situó la caldera bajo el tercer eje, dándolas así una mayor estabilidad de marcha a velocidades típicas de ese tipo de trenes. Con un timbre de 9 kg/cm2, desarrollaban una potencia de 714 CV (448 las anteriores) y un esfuerzo de tracción de 5910 kg. Recibieron los números 62 a 65, aunque en la renumeración que la compañía hizo en 1879 probablemente pasaron a ser las 66 a 69

Según narra Fernando F. Sanz en su libro "Locomotoras de la compañía Norte", en un acta de una inspección de talleres llevada a cabo en 1876, se hace referencia al montaje que se estaba llevando a cabo de estas locomotoras, y ello nos permite conocer algunos de los avances técnicos que traían. Así sabemos que llevaban un sistema de inyección Giffard (introducido en las locomotoras en 1858)  más perfeccionado, un volante horizontal para manejar el regulador más fácilmente y un mejor sistema para el mantenimiento de la posición de la puerta del hogar. Se hablaba también de perfeccionamientos en los ejes acodados y de la calidad de los tubos de las calderas.

Debido a su buen comportamiento, la AVT  adquirió en 1879 otras dos locomotoras iguales al mismo constructor. En este caso debieron recibir ya directamente la numeración 70 y 71 integrando con las anteriores la serie completa 66 a 71.

Cuando la AVT fue absorbida por la Compañía del Norte estas locomotoras formaron en ella la serie 1707 a 1712.  Una de las imágenes más antiguas -o quizás la más antigua- que se conserva de ellas es ésta tomada en una fecha indefinida en la estación de Almansa:


La 1709 de Norte, 68 de la AVT en Almansa (Foto: autor desconocido/cortesía de Juan Antonio Méndez Marcos)

Y así aparece la 1710 en el álbum de RENFE de 1947:


La 1710 de Norte, tal como figura en el album de material motor de RENFE de 1947. Fue la 69 de la AVT y sería la 030-2454 de RENFE

La calidad y utilidad de estas locomotoras hizo que todas llegaron a RENFE, donde integraron la serie 030-2451 a 030-2456. Estuvieron siempre en la zona de Valencia, si bien, al menos en 1949, la 2456 se encontraba en los talleres de Valladolid. Su desguace debió ocurrir hacia 1958.


La 030-2455 antes 1711 de Norte (Foto: Trevor Rowe/Museo Vasco del Ferrocarril)
Ninguna de ellas fue conservada y que buen sitio para hacerlo hubiera sido Valencia. Sólo nos queda su recuerdo a través de estas pocas fotos así como por este magnífico dibujo realizado en 1983 por José Vicente Coves de la 1707:







FUENTES CONSULTADAS

Fernández Sanz, F: Locomotoras de la Compañía Norte. Historia de la tracción vapor en España. Tomo II. Revistas Profesionales S.L. 2011.


Jimenez, X: El material de la AVT. Boletín de la Asociación Valenciana de Amigos del Ferrocarril, nº 39. 2003

Archivo fotográfico "El tren cuando era tren" de J. A. Méndez Marcos