miércoles, 7 de marzo de 2018

Las tracciones térmica y eléctrica en RENFE (XXXVII R): TAF, el mito y la realidad (y II)


1952

TAF, segunda época. Declive y abandono

Como vimos en la entrada anterior dedicada a estos trenes, su utilización masiva desde su entrada en servicio en 1952 y su explotación sobre infraestructuras, con frecuencia en no muy buenas condiciones, hizo que se resintieran y que RENFE se planteara a mediados de los sesenta una profunda reforma. Además, empezaban a llegar los nuevos TER (al principio denominados TAR) y había que replantear las relaciones que, de ahora en adelante, asumirían los veteranos FIAT.

Las reformas comenzaron en 1968 y fueron llevados a cabo por MMC y CAF. Consistieron, entre otras muchas acciones, en los cambios de motores de tracción por otros también FIAT pero algo más potentes, así como de los compresores de aire acondicionado. También modificaron parcialmente su imagen para acercarse un poco más a los de los TAR/TER. De este modo, los que no estaban dotados de aire acondicionado mantuvieron el gris plata original aunque con unas franjas azules en su parte inferior. 

Coche motor de la primera serie tras su reforma, fotografiado posiblemente en los talleres alcoyanos de Miró i Reig (Archivo Josep Calvera)


El 9502 ya reformado aparece en noviembre de 1969 junto al tractor 10601 en el depósito de Príncipe Pío (Manuel González Márquez)

El resto fue pintado en dos tonos de azul con franja longitudinal blanca. En 1968 se reformaron tres composiciones y durante 1969 casi todas las demás, ya que en 1970 se entregaron solamente nueve coches motores y tres remolques reformados. Por otra parte, recibieron la numeración UIC dando lugar a la serie 595.

Composición TAF de dos coches de la serie alta tras la reforma ( S. Mas)

Los "nuevos" trenes empezaron a ocuparse de relaciones en general de menor distancia que en su etapa anterior tales como las de Madrid a Salamanca, Zamora y Astorga, Madrid a Ciudad Real y Badajoz, Madrid a Cáceres y Plasencia, Valencia a Alicante y Murcia, Sevilla a Badajoz y un buen número de servicios regionales andaluces que confluían en la famosa estrella de Bobadilla. También en 1969 se puso en explotación el largo servicio Ruta de la Plata entre Sevilla y Gijón, que era cubierto con trenes del depósito de Sevilla. 

TER y TAF en Granada. Probablemente el primero atendía a la relación con Madrid y el segundo con Murcia y Valencia (P. Carballo)



El 595-004 (serie baja) en la estación de Atocha de Madrid quizás en un servicio con Ciudad Real o Extremadura (Gustavo Reder)

Sin embargo los resultados de estos trenes modernizados no fue bueno, y aunque muchos TAF volvieron a pasar por una gran reparación entre 1972 y 1975, parece ser que los nuevos motores acabaron dando continuos quebraderos de cabeza a los mecánicos. Con frecuencia acababan sus servicios remolcados por locomotoras diésel, e incluso en algún caso, de vapor.

El 9501, primero de la serie, fotografiado en Chamartín en 1974 cubriendo probablemente un servicio Madrid-Burgos (Werner Hardmeier)





El 595-005 en el depósito de Burgos en agosto de 1974 (John Sloane) 


Una composición reformada de la primera subserie entra en Madrid-Atocha (autor desconocido)

Llegada de un TAF a Madrid-Atocha a mediados de los setenta. Era un tren de la primera subserie y probablemente llegaba desde Puertollano y Ciudad Real (Ángel Rivera)


El 9547 en Zaragoza-Portillo (autor desconocido/cortesía Marco A. Campos)
 
Para tratar de minimizar en lo posible estos problemas, a mediados de los setenta, se fueron apartando remolques intermedios para disminuir la carga -y suprimiéndose por tanto el servicio de bar- y se retiraron los coches motores que estaban en peor estado. A finales de esa década, los servicios se efectuaban ya con composiciones de dos coches motores o con un sólo motor. 


En junio de 1977 este coche aislado aseguraba la relación entre Sevilla y Huelva (John Isherwood)


Y del mismo vehículo, lugar y fecha, esta imagen frontal (John Isherwood)


La "unidad TAF" 595-042 dispuesta en Madrid-Chamartín para un servicio a Salamanca a mediados-finales de los setenta. Estos automotores eran denominados entre los ferroviarios como "los chatos"  (Ángel Rivera)

 El motor 595-018 dispuesto a salir aislado probablemente hacia Burgos a finales de los setenta (Ángel Rivera)

La otra cabina del 595-018 (Ángel Rivera)


En marzo de 1978 todavía quedaban algunas unidades operativas en Sevilla-San Jerónimo (John Sloane)

              ...Pero la mayoría estaban ya retiradas (John Sloane)

En julio de 1979 hizo su último servicio entre Burgos y Madrid el motor 595-037 y con ello acabó la presencia operativa de los TAF en su base de Cerro Negro, de Madrid. 

Algo más de un año después, el 28 de septiembre de 1980, se realizó el último servicio de un tren TAF en España con la circulación del motor 595-032 entre Sevilla y Huelva. Los TER y los "camellos" se ocupaban ya de todos los itinerarios. 

En 1979 un solitario coche motor mantiene la relación Huelva-Sevilla por TAF (Joan Batllevell)


Todavía en marzo de 1980, John Sloane pudo fotografiar este TAF de dos coches en Málaga

Un abandonado coche motor reposa junto a otras "viejas glorias" en el depósito de Sevilla (autor desconocido)

En cualquier caso, a mediados de los ochenta, casi todos los trenes estaban ya desguazados.


  Un motor TAF esperando el desguace definitivo en Aranda en 1985 (Luis Rentero)

Para el Museo del Ferrocarril se reservó en principio el motor M-9522, que es el que ahora se encuentra en exposición, tras un retoque estético exterior y con la devolución de los colores originales. 


El 9522 en el interior del Museo de Delicias en sus colores originales (Foto: Carlos Pérez Arnau)

Después, se llegó al acuerdo de conservar una composición completa y para ello se reservaron el remolque R-9520 -traído ya desde el centro de desguace- y el motor M-9518. También se recuperó la "unidad TAF" 9541. 

Pues bien, de una forma incomprensible, parece ser que por olvido, desidia o error administrativo, el 9541 fue finalmente llevado al desguace en 1997.


Esta composición fotográfica apareció en el nº 48 de la revista CARRIL de abril de 1997. En la superior aparece el que debe ser la unidad TAF 9541 en el exterior del Museo de Delicias en diciembre de 1984. En la inferior aparece el mismo vehículo en las vías de la estación de Santa Catalina, muy cerca de la ubicación anterior, en febrero de 1997. Poco tiempo después sería desguazado en Aranda de Duero. Sobran los comentarios. (Fotos de M. Martínez y C. Teixidó)

Mientras tanto, el M-9518 y el R-9520 llevan ya más de treinta años casi a la intemperie en el exterior del Museo Ferroviario de Madrid si bien que resguardados por unas lonas.


 El M-9518 en octubre de 2012 en el exterior de Delicias (Foto: J. Miquel)

 El R-9520 en marzo de 2012 en el exterior de Delicias ( Josep Miquel)

Por otra parte, el remolque R-9518 se encuentra en el Taller de Material Motor de Granada, también en estado lamentable:


El exterior del R-9518 en el año 2012 (J.A. Pacheco)


Y el interior en el mismo año (J.A. Pacheco)

Creo que todavía sería posible disponer, aunque sólo fuera desde el punto de vista estético, de una composición TAF completa. ¿No sería posible que, bien el Ministerio de Cultura, o alguna gran empresa o institución ferroviaria, algún patrón de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles decidiera invertir en ello?... Pues no, no parece posible.

En fin, no quiero acabar así. Prefiero hacerlo con un recuerdo agradecido y cariñoso al eterno TAF y utilizar para ello una imagen parecida a la que abrió la entrada anterior. Ahí sigue estando, aunque sólo sea visualmente, junto con aquel otro gran mito del ferrocarril español de los cincuenta y sesenta.


(Ángel Rivera)


FUENTES CONSULTADAS:

Aranguren, J. (1992): Automotores españoles. Autoedición

Casas, J.C. y otros (2009): Automotores diésel (I): FIAT en RENFE (1ª parte): Littorinas y trenes TAF. Monografías del ferrocarril/27. Lluis Prieto, editor.

Calvera, J. (2009): Automotores diésel ancho ibérico español. Editorial Revistas Profesionales. 2009

Arenillas, J. (2010): La tracción en los ferrocarriles españoles. Ed. Vía Libre



domingo, 4 de marzo de 2018

Historias del vapor (LXXVII) Subiendo mercantes desde Algeciras a Bobadilla (RENFE 130-2001 a 130-2007 y 130-2021 a 130-2022)

La importancia estratégica y comercial del puerto de Algeciras hizo que ya en el último tercio del siglo XIX se planteara su conexión con alguna de las principales vías férreas españolas. Fue en 1888 cuando una compañia inglesa, la denominada The Algeciras/Gibraltar Railway y Cº Ltd acometió la conexión con Bobadilla a través de Ronda. Justamente ese necesario paso por Ronda complicó aún más el trazado de la línea con fuertes pendientes, túneles y curvas de pequeño radio. Como los resultados económicos no eran los esperados, la compañía titular perdió interés en su explotación, situación que aprovechó la Compañía de Andaluces para adquirirla, lo que ocurrió en 1913.

Para hacerse cargo de la tracción se preveía en un principio la adquisición de diez máquinas tipo 2-2-0 para trenes de viajeros y otras diez del 1-3-0 para los de mercancías. La escasez de servicios no hizo necesaria esa cantidad, de modo que, en total, se adquirieron ocho del primer tipo y siete del segundo. De las primeras, en principio poco adecuadas para esa línea, me ocupé en esta entrada anterior, por lo que la presente va dedicada a las de mercancías. 

La Andaluces  13 "San Roque", tal como aparece en el album de material  motor RENFE de 1947. El estilo típicamente inglés, sobre todo de su parte delantera, es innegable. 

Eran unas máquinas típicamente inglesas suministradas por Beyer-Peacock en tres lotes. En 1890 llegaron cuatro; en 1891 tres y en 1913, ya en el mismo año de la integración con Andaluces, dos más. Todas ellas tenían una potencia de 656 CV y un diámetro de ruedas motoras de 1,371 m. Sin embargo el timbre era de 9 kg/cm2 en los dos lotes primeros y 11,2 kg/cm2 en las del tercero. Ello daba como resultado que el esfuerzo de tracción de las de los dos primeros fuera de 4846 kg y de 6027 en las del segundo.  Cabe resaltar que todas ellas iban dotadas de tender de bogies, de forma distinta a las de viajeros en las que eran de tres ejes. 

Las del primer y segundo lotes fueron numeradas del 11 al 17 y las del segundo recibieron los números 18 y 19. Fueron "bautizadas" como "Algeciras", "Teba", "San Roque", "Málaga", "España", "Guadarranque", "Palmones, "Gaucín" y "Cortes". Cuando se integraron en Andaluces mantuvieron la misma numeración dado que las locomotoras que originalmente llevaban esos números ya habían sido desguazadas. 



La Andaluces 11 en el puerto de Algeciras en 1929 (foto: Autoridad Portuaria de Algeciras/cortesía de J. A. Méndez Marcos)

En RENFE las siete primeras constituyeron la serie 
130-2001 a 130-2007 mientras que las del tercer lote, al tener un mayor esfuerzo de tracción, formaron la 130-2021 a 130-2022. Dos de ellas -las 2003 y 2022- permanecieron en el depósito de Algeciras, mientras que el resto pasaron a la línea de Huelva a Ayamonte quedando adscritas al depósito de Huelva; una zona donde ya se las exigían esfuerzos mucho menores que en su línea de origen. 

La 130-2004, probablemente todavía rotulada como Andaluces 14, en Jimera de Libar en 1943 (foto propiedad de Cándido Marín Marcos/cortesía de J. A.Méndez Marcos)
La 130-2003 -todavía con la matrícula Andaluces 13 estacionada en Ronda en cabeza de un tren de mercancías en abril de 1948 (foto: Juan B. Cabrera/cortesía de J. A. Méndez Marcos)

La 15 de Andaluces, 130-2005 en RENFE haciendo maniobras en Huelva en 1951 (Foto: Gustavo Reder)

Las primeras en ser desguazadas fueron las 130-2002 y 130-2007 en 1955, así como la 130-2022 de Algeciras. En 1958 lo fueron todas las demás, excepto la 130-2021 que desapareció en 1959. 



FUENTES CONSULTADAS:

Marshall, L. G. (1987): Los tiempos del vapor en RENFE. Aldaba ediciones

Reder, G. y Fernández Sanz, F. (2010): Locomotoras de Andaluces. Historia de la tracción vapor en España. Tomo III

Fototeca ferroviaria de Juan Antonio Méndez Marcos


miércoles, 28 de febrero de 2018

Las tracciones térmica y eléctrica en RENFE (XXXVI R): Los TAF (RENFE 9501 a 9550) (I)


1952

TAF, el mito y la realidad (I): Los años dorados 


Es difícil escribir sobre mitos porque está casi todo dicho sobre ellos y además puede caerse en la fantasía o en la exageración, y el TAF es uno de los grandes mitos del ferrocarril español. Pero también fue una excelente y sorprendente realidad en aquellos primeros años cincuenta, cuando los viajes diurnos de una cierta calidad corrían sólo a cargo de un testimonial Talgo II y de los sufridos automotores Renault, Fiat, Ganz y Maybach, que tuvieron que sobrevivir entre todas las dificultades de la postguerra. 

Las cosas empezaron a cambiar a finales de la década de los cuarenta cuando el aislamiento exterior al que estaba sometida España y la evolución de la situación política y económica interna, permitió la definición en 1949 por el Ministerio de Obras Públicas del llamado Plan General de Reconstrucción y Mejora del Servicio (PGR). Para su financiación se emitieron obligaciones por valor de 5900 millones de pesetas con una ampliación posterior de otros 6700 millones. En el PGR se contemplaba la mejora de las infraestructuras junto con la adquisición de vehículos de tracción vapor, eléctrica y diésel y de nuevos coches y vagones. 





Ya desde antes de la Guerra Civil, las compañías ferroviarias eran conscientes de la necesidad de contar con trenes de viajeros de tracción diésel, compuestos incluso por varias unidades, e incluso llegó a existir algún anteproyecto basado en la tecnología ferroviaria alemana. El proyecto se retomó por la administración franquista tras la finalización de la contienda y en principio se volvía a apuntar a Alemania como suministradora. Sin embargo, las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial hicieron que el proyecto se reencaminara hacia Italia, y en concreto hacia la factoría FIAT, con gran experiencia en la construcción de trenes autopropulsados de los cuales RENFE ya tenía alguna experiencia a través de las famosas littorinas 9215-9226. 



 Para mí, esta es una imagen de un gran valor testimonial: a la derecha, frontal del automotor Maybach 9404, representante de todos los sufridos automotores que tuvieron que bregar con las dificultades de la posguerra. Al fondo, el inconfundible frontal de la locomotora 2T "Virgen de Aránzazu" del Talgo II, el primer -aunque testimonial- tren de calidad del final de esa posguerra. A la izquierda, frontal del coche motor TAF M-9522, como símbolo de un cambio revolucionario en el ferrocarril español. Imagen tomada en el Museo de Delicias de Madrid en 2014 (Ángel Rivera)














Ya en el contexto del citado PGR, FIAT presentó a finales de 1949 un proyecto realmente innovador: un tren diésel autopropulsado compuesto por tres coches: los dos extremos, motores y un remolque intermedio con cabinas de conducción en ambos extremos. Esta disposición dotaba al tren de una gran flexibilidad ya que podía desdoblarse en dos: uno, compuesto de motor y remolque y otro sólo de coche motor, una posibilidad muy útil para muchos de los servicios de la red española. Junto con ello, una buena potencia de tracción (dos motores de 505 CV) en disposición horizontal, un adecuado freno de aire comprimido, un reducido peso por eje, y una capacidad de unos 170 pasajeros, los convertía en una opción perfecta para RENFE, que decidió encargar veinte trenes de este tipo.

El contrato se formalizó en marzo de 1950 e inmediatamente comenzó en Turín su fabricación. Cuando ya se había iniciado, la experiencia con los trenes Talgo hizo que RENFE pidiera que estuvieran dotados de aire acondicionado y de cocina. No fue posible llevar a cabo esta modificación en los cinco primeros trenes (diez primeros coches motores) pero sí en los siguientes a los que se les dotó de sistemas de refrigeración Stone. Éstos iban instalados en el techo de los coches bajo una característica capota que hacía muy fácil distinguirlos de los que no lo llevaban (la llamada serie baja) de los que sí lo poseían (serie alta).  

Por otra parte, a finales de 1952, RENFE contrató también con FIAT la construcción de diez "unidades" (automotores de un solo coche de las mismas características que los trenes y perfectamente compatibles con ellos). Su misión sería asegurar enlaces de calidad entre los trenes y aquellas ciudades donde aquellos no podían llegar directamente. Se constituyó de este modo la serie 9500 de RENFE compuesta por los motores 9501-9540, los remolques 9501-9520 y las "unidades" 9541-9550.

         Pruebas en Italia del 9513 (autor desconocido/a través de J. A. Pacheco)

La presentación del primer TAF (Tren Automotor Fiat) tuvo lugar en Barcelona el 23 de abril de 1952 a donde había llegado a través de la frontera de Port Bou. La rama estaba compuesta por los motores 9501 y 9506 y el remolque 9501. 


El primer tren TAF (M9501-R9501-M9506) se presenta en Barcelona ( autor desconocido)

 y pocos días después en Madrid, cuyo depósito de Cerro Negro iba a ser la base fundamental de estos trenes.


La gran nave construida específicamente para los TAF en Cerro Negro (Archivo Histórico Ferroviario del Museo del Ferrocarril de Madrid AHF/MFM)


En perfecta alineación (autor desconocido/ a través de Vapeur en Espagne)


Interior de un coche TAF (autor desconocido)

Tras algunos viajes de prueba y otros de demostración, los primeros servicios comerciales tuvieron lugar en junio de 1952 en las líneas de Madrid hacia Santander, Gijón y La Coruña-Vigo. 

Trenes TAF en la estación de Príncipe Pío de Madrid a poco de iniciar sus primeros servicios hacia el norte de España (foto FIAT/colección Alessandro Albè)


Dos ramas TAF conviviendo con el Talgo II en Príncipe Pío (AHF/MFM. Colección Talgo)



Saliendo de la estación madrileña de Príncipe Pío y pasando junto a las clásicas unidades "trescientas"  (AHF/MFM)


Un TAF en ruta hacia el norte fotografiado por Karl Wyrsch en la estación de Cercedilla el 5 de enero de 1953. Además del paisaje nevado destaca el "imperio" de las 7400 (AHF/MFM)

A finales de año se cubría ya también la ruta Madrid-Barcelona y a medida de que se iba disponiendo de trenes, los servicios pasaban de ser trisemanales a diarios y se extendían por amplias zonas de España. Además, la versatilidad de los trenes junto con la utilización de las "unidades TAF" permitían múltiples posibilidades y combinaciones.



También en enero de 1953, con unas cinco ramas TAF dadas de alta, Wyrsch fotografió en la estación madrileña de Atocha a tres de ellas. En esta fecha, además de los servicios hacia el norte, se habían establecido ya con Barcelona,  Albacete y Valencia y Sevilla, Cádiz y Huelva (AHF/MFM)

Un detalle más cercano del acceso de viajeros en Atocha captado también por Karl Wyrsch


Juan B. Cabrera fotografió a esta rama TAF en la estación de Aranjuez en marzo de 1955. A la izquierda aparecen vagones cargados de troncos que probablemente provenían de la "maderada" que conducida por los gancheros llegaba a Aranjuez por el río Tajo desde la Serranía de Cuenca (AHF/MFM)

De mediados de los años cincuenta es esta simpática imagen en la que la pareja de motoristas del TAF se retratan con un pequeño aficionado (AHF/MFM. Autor desconocido)



Un semitren TAF en Madrid-Atocha en el otoño de 1956 (AHF/MFM. Colección Juan B. Cabrera)


Otra curiosa imagen captada por Wyrsch el 14 de abril de 1957 en alguna estación entre Torralba y Soria. Es posible que se tratara de un servicio Marid-Soria-Pamplona. Si bien parece que este servicio se prestara con una de las "unidades TAF", la presencia de dos coches motores, el primero de ellos de la serie 9541 a 9550 de acuerdo con Manuel González Márquez,  y la de una especie de adorno en el frontal, hacen pensar en algún tren conmemorativo (AHF/MFM)


Esplendor diésel en Valencia en 1959. Entre las dos ramas TAF un automotor Ganz y un Renault ABJ2 (autor desconocido/ a través de J. A. Pacheco)


Esta majestuosa imagen de un TAF fue captada en la zona del madrileño Puente de los Franceses por J. Swanberg en noviembre de 1959 (cortesía J. A. Méndez Marcos)

Es importante reflexionar lo que debió suponer en la sociedad española la utilización del TAF: Ausencia de humos y carbonilla, asientos confortables, aire acondicionado, comidas en bandeja, posibilidades de enlaces y conexiones en el mismo día...y también trayectos de duración más corta, si bien el estado de muchas de las vías no permitía que el TAF desarrollara su velocidad punta de 120 km/h. Ese ambiente queda muy bien reflejado en este documental de la época.

Los TAF llegaron de algún modo a formar parte del paisaje español. En esta imagen una composición atraviesa Despeñaperros (AHF/MFM. Autor: Cuenca)

Y aquí en otro enclave emblemático: en el desfiladero de El Chorro con el caminito del Rey (AHF/MFM. Autor: Cuenca)

Y también los TAF tuvieron que bregar con el extremado clima español. Aquí aparece uno de ellos paralizado por una nevada en la estación de Sabadell el 26 de diciembre de 1962. El día anterior había caído una nevada en la zona recordada como "histórica" (Gunter Salo)


De los años sesenta es esta magnífica imagen de Wolfgang König de un TAF en la estación de Girona.

En cualquier caso, aún estando catalogado sus servicios como de segunda clase, los distintos suplementos a que estaban sometidos sus billetes los convertía de facto en precios de primera clase, lo que en el fondo impedía su utilización, al menos frecuente, para gran parte de la sociedad.

Un delicioso retrato de época en el interior de un TAF (Foto: AHF/MFM)

                                      Otra vista del interior del tren (AHF/FFE)

En aquella década de los cincuenta, el TAF se utilizó también como "buque insignia" de celebraciones e inauguraciones. En una de ellas tuve mi primera visión de un TAF: el 17 de julio de 1954 se inauguró el servicio de viajeros en la corta línea de Villacañas a Santa Cruz de la Zarza (el pueblo donde yo vivía entonces). Esta vía fue construida en 1939 por razones de estrategia militar y se cerró definitivamente en los años sesenta. La inauguración de este servicio fue llevada a cabo por el entonces ministro de Obras Públicas, conde de Vallellano, y se utilizó uno de estos trenes para recorrer la línea. En cada una de las estaciones se organizó un festejo y, aunque entonces yo tenía sólo tres años, tengo grabada la imagen del ministro descendiendo del TAF en la estación de Santa Cruz.

El TAF inaugural del servicio de viajeros entre Villacañas y Santa Cruz de la Zarza detenido en la estación de Lillo el 17 de julio de 1954 (Foto: Revista TRENES)

 El mismo tren ya en la estación de Santa Cruz de la Zarza (César Sánchez/cortesía Delfín Sánchez)

La década de los cincuenta y los primeros sesenta constituyeron los años de esplendor de los servicios TAF. 

En Madrid-Atocha el TAF se codea con otro mito, el TALGO II (Foto. archivo ADIF)

Es imposible reflejar aquí todos los servicios efectuados, pero eran pocos los pueblos de España que, de un modo u otro, no vieran pasar por sus estaciones un tren o una unidad TAF. En el estupendo libro Automotores diesel (I) de Juan Carlos Casas, Lluís Prieto y Allesandro Albé dedicado a las littorinas FIAT y a los TAF, y absolutamente recomendable, se describen la mayor parte de estos servicios y se muestra  abundantísima información gráfica y escrita sobre ellos. 



Una composición TAF en Madrid-Atocha. El último coche debe ser una de las unidades automotoras 9541-9550 que podía prestar servicio junto con cualquier composición ya que equivalía a un coche remolque pero motorizado (Foto Snell/Forotrenes)

En octubre de 1966, el 9538 hacía el servicio Ciudad Real-Madrid con este magnífico aspecto (Foto: Joe McMillan/a través de F. Rodríguez)


TAF de la serie alta en la línea (Foto: VapeurenEspagne/Forotrenes)



Aunque se tratara de todo un "rápido TAF", eran posibles estas idílicas imágenes, en este caso en la estación de Navalmoral de la Mata (Foto: Vallejo/cortesía de Aitor F. Baños)


Pasando por Caudiel cubriendo un servicio entre Valencia y Zaragoza (autor desconocido/cortesía Marco Antonio Campos)

Pero, bien sea por el uso intensivo al que estaban sometidos, o por haber dejado de contar cada tren con su pareja habitual de conducción -seguramente todo influyó-, ya, a partir de 1964, el número de incidencias por avería ascendió de forma muy preocupante. Se hacía necesario proceder a una reforma integral de los trenes pero no pudo empezar a llevarse a cabo hasta que los nuevos trenes TER pudieran ir asumiendo algunos servicios. Ello ocurrió a partir de 1966. De esta segunda parte de la vida de los TAF me ocuparé en una próxima entrada.



(Foto: Catalá Roca)



FUENTES CONSULTADAS:

Aranguren, J. (1992): Automotores españoles. Autoedición

Casas, J.C. y otros (2009): Automotores diésel (I): FIAT en RENFE (1ª parte): Littorinas y trenes TAF. Monografías del ferrocarril/27. Lluis Prieto, editor.

Calvera, J. (2009): Automotores diésel ancho ibérico español. Editorial Revistas Profesionales. 2009

Arenillas, J. (2010): La tracción en los ferrocarriles españoles. Ed. Vía Libre

Calvera, J. (2016): Fichas material motor RENFE: 1941-2016. Ed. Gestión Ferroviaria

Archivo Histórico Ferroviario del Museo del Ferrocarril de Madrid (AHF/MFM)