domingo, 22 de abril de 2018

Crónicas de la vía estrecha (XLVI): Las "copitos" catalanas (FGC 111 y 211)

                         
En 1976 tanto la Compañía de los Ferrocarriles de Cataluña como la de los Ferrocarriles Catalanes pasaron a ser administradas por FEVE ante su difícil situación económica. Poco tiempo después, en julio de 1978, el Estado traspasó a la Generalitat de Cataluña todas las líneas catalanas explotadas por esa compañía. Al año siguiente, en noviembre de 1979, la Generalitat creó el ente público denominado Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) en el que estas líneas quedaron definitivamente integradas. 

Tanto las instalaciones como el material móvil de ambas compañías se encontraban en una situación bastante precaria a consecuencia de la escasez de medios con que trabajaban, en un marco de un muy escaso soporte público. En este escenario, y teniendo en cuenta el importantísimo interés social y económico de las dos redes, la FGC decidió asumir una profunda renovación de infraestructuras y del material móvil. Por lo que respecta a éste se emprendió rápidamente el estudio de un nuevo tipo de trenes de viajeros dotados del confort y rapidez que en aquel momento podía ofrecer la tecnología ferroviaria. Ese fue el nacimiento de las unidades eléctricas 111, para vías de ancho internacional de la antigua red de Ferrocarriles de Cataluña, y 211 para las de ancho métrico de los antiguos Ferrocarriles Catalanes, diseñadas ambas en el marco de un criterio de unificación del material. 


La 111.02 en la estación de Les Planes, en la línea del Vallés en 1983, año de sus pruebas y entrada en servicio (V. Canosa/CARRIL)

La idea de partida fue la construcción de un total de 25 unidades de tres coches cada una con características básicas casi idénticas. Veinte de ellas serían para vía de ancho internacional y las otras cinco para la métrica, pero, en cualquier caso, se contemplaba la posibilidad de llevar a cabo sucesivos pedidos de este tipo de material. El resultado del concurso convocado entre las industrias ferroviarias fue la adjudicación de la construcción de todos los vehículos al consorcio formado por la Maquinista Terrestre y Marítima (MTM), Material y Construcciones (MACOSA) y Alsthom Atlantique contando también como empresa colaboradora la suiza Alusuisse. 

El proyecto seleccionado, inspirado en buena medida en experiencias francesas,  proponía soluciones de avanzada tecnología, pero muy poco desarrolladas en el ferrocarril español de aquella época. Se trataba de unidades compuestas por tres vehículos de los que los dos extremos eran motores y el central remolque, si bien se podría llevar a cabo una configuración motor-motor aunque ésta no sería separable debido a compartir equipos comunes. Incorporaban electrónica de potencia en su cadena de tracción y freno combinado eléctrico y neumático. Cada coche motor tenía una potencia equivalente de 750 CV suministrada por dos motores eléctricos Alsthom actuando sobre los dos ejes de cada bogie y funcionando a 1200 voltios (en los años noventa se pasó a 1500 V.) Su velocidad máxima era de 90 km/h y tenían capacidad para 176 viajeros sentados y 368 de pie. 

La caja sería, por primera vez en España, enteramente en aluminio y como medidas de confort para los viajeros incorporarían entre otras aire acondicionado y la suspensión secundaria neumática. Su imagen externa rompería con los diseños más tradicionales ya que la sección transversal de la caja tendría una forma de hexágono irregular, algo que se reflejaría también en los frontales que, a su vez, incorporarían también una gran luna panorámica. Por lo que respecta a la numeración, la de los trenes de ancho internacional sería 111.01 a 111.40 (a mediados de los noventa se cambió a 111.01 a 111.20 y 111.51 a 111.70) y los remolques, los 181.01 a 181.20.


La descarga del coche motor 111.01 en las instalaciones de FGC el 22 de febrero de 1983  (VCN/CARRIL)

La primera unidad 111 se entregó, como estaba previsto, en febrero de 1983, casi al mismo tiempo que La Maquinista también empezaba a entregar a FEVE los primeros trenes diésel "Apolo" de la serie 2400. La idea era llevar a cabo una serie de pruebas con ella durante el segundo trimestre del año y una puesta en servicio comercial en el mes de julio. 


La 111.01 en un viaje de presentación en la estación de Sabadell en 1983. A la izquierda una veterana "seiscientas cincuenta"  cedida por el metro de Barcelona (Lauria/Forotrenes)

Sin embargo surgieron algunos problemas, sobre todo en el funcionamiento de la electrónica de potencia, lo que hizo que la entrada en ese servicio comercial no se llevara a cabo hasta el mes de septiembre. Esta situación originó un retraso considerable en el plan de entregas que se fue extendiendo en el tiempo y afectó también a la entrega de las 211. Su proyecto inicial sufrió bastantes modificaciones de modo que el primer tren de esta serie entró en pruebas en 1987, unos cuatro años después de lo inicialmente previsto. 

Una unidad 211 y un automotor 592 en construcción en la factoría de MACOSA (Josep Miquel)
 

Fue ya en 1989 cuando ambas series, 111 y 211, fueron completamente entregadas. Se incluían también otras cinco unidades más de la serie 211 solicitadas posteriormente al pedido inicial. En el caso de éstas, cinco de ellas fueron construidas sin remolque intermedio en configuración sólo motor-remolque con cabina. La numeración inicial de la serie 211 fue 211.01-281.01-282.01 a 211.05-281.05-282.05 y 281.06-282.06 a 281.10-282.10. A mediados de los noventa los remolques con cabina se renumeraron como 291 y se incorporaron dos remolques intermedios estacionados varios años en la factoría de MACOSA, que fueron los 281.06 y 281.07

Las características técnicas de las 211 eran, en general, prácticamente similares a las de las 111, si bien las dimensiones de cajas y bogies eran distintas y la tensión de alimentación ya fue desde el principio de 1500 V.

Con las modificaciones necesarias estos trenes prestaron durante bastantes años un servicio muy eficiente y gozaron de una buena acogida y opinión de los viajeros quienes debido a sus laterales, blancos excepto las puertas rojas, los bautizaron como "copitos" en recuerdo del gorila albino del zoo de Barcelona llamado "Copito de nieve".  

La 111.01 camino de La Floresta (P. Borrás/CARRIL)



Una "copito" 111 en plena línea. Destacan los luminosos de los testeros con los que ya venían equipadas estas unidades (FGC)


Cabina de conducción de una 111 (Bernat Borràs/Trenscat)


Interior de una 111 (Bernat Borràs/Trenscat)


Una 111 con publicidad conmemorativa del 25 aniversario de los Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (Bernat Borràs/Trenscat)

Las 111, hasta 2014, año de su retirada, sirvieron en las líneas S5 (Plaza de Cataluña-San Cugat), S55 (Plaza de Cataluña-Sant Cugat-Universidad Autónoma), L6 (Plaza de Cataluña-Sarriá) y L7  (Plaza de Cataluña-Avenida de Tibidabo) compartiendo servicios con las más nuevas unidades 112 si bien todavía en 2015 hicieron algunas circulaciones adicionales.


Una 111 en la estación de Provença en la L6/L7 (Carlos L´H/Ferropedia)

La 111.29 haciendo un servicio a Universidad Autónoma en un día lluvioso (autor desconocido)
Las 211, que efectuaron servicios en las cercanías de Barcelona a Martorell, pero que también asumieron servicios regionales en la antigua red de Catalanes hasta Manresa, tuvieron sin embargo una retirada más temprana. 

La 211.05-281.05-282.05 en Pallejà en 1993 (David Cantero Duxans)




Varias 211 en la estación de Martorell-Enllaç (Jean Pierre Vergez)

Esa retirada acaeció en el año 2009 y la razón básica que se dio fue la dificultad de adaptarlas, por características de construcción, para el acceso a nivel en las estaciones de la red métrica (imprescindible para las personas con movilidad reducida). En cualquier caso influyó también la llegada masiva de las también nuevas unidades 213. Quizás como planteamiento más de fondo, estaba el abandono desde un punto de vista tecnológico del concepto 111-211, que no tendría más continuidad. Ante esta circunstancia se optó porque las 211 sirvieran como recambios a  las 111 ya que, excepto cajas y bogies, todas las demás piezas eran en principio, intercambiables. Aquí se recoge un vídeo de una de ellas en el día de su despedida.




La 211.03-281.03-291.03 en la estación de Monistrol en un viaje de despedida de los aficionados (autor desconocido)

Tres años después, en 2012, cuatro de las unidades desmotorizadas, (las 01, 03, 06 y 07) tras una reforma en los talleres de FEVE, fueron vendidas para un tren turístico en Ecuador. 


En el verano de 2012 pude fotografiar en la estación de FEVE de Pravia a la composición 211.06-281.06-291.06. Supongo que estaba a la espera de su reforma para su traslado a Ecuador (Ángel Rivera)


Tres coches 211 desmotorizados en el tren turístico ecuatoriano  (FEEP/Eduardo Santillán)

Por su parte,  la 09 figuraba como pedestal-refugio en la estación de esquí de La Molina. Ahora parece ya definitivamente apartada y a la espera de desguace.


El 211.09 en las pistas de La Molina parece servir como refugio o zona de jueces en competiciones de esquí (Carlos Alonso)

mientras que las 02, 05, 08 y 10 fueron desguazadas, la 04 está preservada como material histórico. 

Por lo que respecta a las 111 todas fueron desguazadas excepto la  13, que se encuentra en la antigua estación subterránea de Sabadell Rambla y es utilizada para cursos de formación y prevención de riesgos y salvamento, y la 02 preservada como formación histórica en los talleres de Rubí, y rematriculada como 01. Aquí nos queda este hermoso vídeo de Jos-Fer como despedida de todas ellas .


FUENTES CONSULTADAS:

Canosa, V. (1983): Las nuevas unidades de tren para FGC. CARRIL, nº 5 y 6

Maestro, A. Cano, M. y Ordoñez, J.L. (2000): El gran libro de las locomotoras españolas. Ed. Risco/Vía Libre

Forotrenes

Trenscat

Agradecimiento especial por sus puntualizaciones y aclaraciones a Josep Serre, David Cantero y Olivellazeng







miércoles, 18 de abril de 2018

Las tracciones térmica y eléctrica en RENFE (XLII R): La discreta vida de las 7800 (RENFE 7801 a 7829)


1954

Americanas....pero "panchorgas" 


Como ya he comentado en otras ocasiones, en mayo de 1949 el Gobierno aprobó el denominado Plan General de Reconstrucción que establecía las líneas de mejora del ferrocarril español. Una de las seis líneas principales de actuación se refería a "prestar especial atención a la tracción eléctrica especialmente en el paso de cordilleras" y en ese contexto incluía la electrificación inmediata de 1100 km de líneas a 3000 V. Para definir y negociar el material de tracción se establecieron contactos con diversas factorías de locomotoras eléctricas europeas y norteamericanas. Fruto de los acuerdos alcanzados fueron las tres series de locomotoras eléctricas -7600, 7700 y 7800- que constituyeron el armazón básico de la tracción eléctrica en la vía ancha española -todavía junto con las 7500 y 7400- hasta la llegada de las "japonesas" 7900 y 8900. Las primeras en llegar, en 1952, fueron las 7700 de las que ya hemos tratado; en 1954 lo hicieron las 7800, objeto de esta entrada y, por fin, en 1956, aparecieron las 7600. 



Nunca he llegado a saber la razón por la que a las locomotoras de la serie 7800 se las apodó panchorgas. Parece ser que también se las llamó panchorras pachorras, y esto ya me cuadraría un poco más porque, mi primera impresión -que todavía permanece- cuando las vi por primera vez, creo que en Aranjuez allá por los años sesenta, fue justamente esa: una locomotora pesada, tranquila...un poco "sesteante". Seguro que a esa percepción contribuía su morro recto, nada aerodinámico, su rodadura de tres bogies en vez de dos y las curiosas ruedas de radios que para mí resultaban un poco pedestres. ¿Vino lo de pachorras de ese tipo de percepción?...¿Degeneró luego a panchorgas cuando se establecieron en las manchegas tierras de Sancho Panza? Estoy seguro que algún lector podrá desvelar el secreto. A este respecto, un amable comunicante refiere que recibieron el apodo ya durante su estancia en León.

En el origen de las 7800 confluyeron la disponibilidad de fondos de la Ayuda americana y la necesidad de dotar de material motor a las primeras electrificaciones a 3000 V. Aunque en principio parece que iban destinadas a líneas gallegas, su destino definitivo fue la línea Madrid-Andalucía, sobre todo el tramo de Manzanares a Linares-Baeza, donde el paso de Despeñaperros, en vía única, constituía un verdadero obstáculo para la fluidez de una circulación ferroviaria basada en la tracción vapor. En estas circunstancias se partió del diseño de una locomotora diseñada en Estados Unidos por las compañías Baldwin (componente mecánica) y Westinghouse (parte eléctrica) pero construida en España por la Sociedad Española de Construcción Naval (SECN), a partir de equipos enviados desde Estados Unidos, si bien tanto cajas como algunos equipos auxiliares fueron fabricados por la propia SECN.

La 7802 en la fábrica de la SECN en Sestao con su caja preparada para instalar sobre los bogies (Archivo Histórico Ferroviario del Museo del Ferrocarril de Madrid (AHF/MFM. Foto: SECN)

Una 7800 a punto de recibir sus equipos de tracción (autor desconocido)

Nave de montaje de las 7800 en la SECN. En primer término la 7801 (AHF/MFM. Foto: SECN)


Una 7800 en el exterior de la factoría, una vez finalizado su montaje (AHF/MFM. Foto: SECN)

En ese diseño se optó por una rodadura tipo BBB, es decir, de tres bogies de dos ejes cada uno, justificada para conseguir una locomotora potente (unos 3000 CV) pero respetando las limitaciones establecidas del peso por eje y, además, porque existía el convencimiento de que los bogies de dos ejes atacaban menos a la vía que los de tres. Pronto se vería que, aún siendo así, esta innovación por la que RENFE optó fue prematura: la tecnología BBB no estaba aún bien desarrollada en los primeros cincuenta y el resultado fue el de unos vehículos demasiados agresivos para las vías, sobre todo a velocidades relativamente elevadas y muy incómodas para el personal de conducción por sus movimientos laterales. Esta circunstancia, condicionó mucho la vida y actividad de las panchorgas, como iremos viendo.

RENFE recibió las veinte unidades de una primera serie entre 1954 y 1955, de una forma bastante paralela a las diesel ALCo 1600, de las que ya he tratado en una entrada anterior, y que fueron numeradas como 7801 a 7820. Su librea original estaba constituida por dos tonos de verde y otro color marfil. En esta interesante filmación de NO-DO del año 1955 pueden verse algunas imágenes de la fabricación de estas locomotoras en Sestao y de sus primeros servicios. 

La 7820 en sus colores originales (Foto: J. A. Solsona/Carril)

Al no estar todavía finalizada la electrificación del tramo para el que fueron concebidas estuvieron realizando pruebas y algunos servicios en zonas de Asturias y León incluyendo los puertos de Pajares y de Manzanal, estando asignadas al depósito de León. 


También en octubre de 1955, Wyrsch fotografió a la que parece ser la 7819 en León (AHF/MFM)



En la estación de León, una recién estrenada 7800, en cabeza de un tren de viajeros, posa junto a otro mito, una 151 Santafé. Era octubre de 1955 (AHF/MFM. Foto: K. Wirsch)

En 1956 pasaron a Barcelona para realizar tracciones en el "ocho" catalán recién electrificado. Vistos los, en principio, excelentes resultados, en 1957 RENFE encargó un segundo lotes de nueve locomotoras del mismo tipo, las que serían 7821 a 7829.


La 7806 en Barcelona Término en 1959  (J. Brustenga/Carril)

Otro interesante testimonio de la presencia de las 7800 en Cataluña. Una de ellas circula por la zanja de la calle Aragón mientras se llevan a cabo las obras de soterramiento (Foto: Alonso/La Barcelona desapareguda/A través de XavierEuromed/Forotrenes)

Ya en 1958 la mayor parte de la serie fue trasladada a la línea para la que estaban asignadas, empezando a realizar servicios entre Santa Cruz de Mudela y Linares-Baeza, tramo que acababa de ser electrificado. Ello supuso un alivio importantísimo para el tráfico ferroviario de la zona aunque ya las diesel ALCo 1600 habían contribuido a rebajar en parte las tremendas dificultades experimentadas con la tracción vapor. Poco después, en 1960, se inauguró el de Alcázar de San Juan a Santa Cruz de Mudela y  fue la 7824, la encargada de conducir el tren especial como se observa en esta filmación de NO-DO. Es de reseñar que, en este año de 1958, se planeó la adquisición de otras 15 locomotoras  de esta serie, proyecto que al final no prosperó.


La 7826 en Alcázar en 1960 (Carlos Escudero)

Fue aquí, en Despeñaperros, ya con un uso continuado en la tracción de expresos y rápidos, donde se empezó a ver que el rodaje BBB de las 7800  resultaba muy agresivo para la vía por encima de ciertas velocidades. Quedaron así muy pronto relegadas al arrastre de trenes con velocidades máximas entre 50 y 80 km/h, mientras que expresos y rápidos pasaron a ser traccionados por las ocho últimas locomotoras de la serie 7700, que durante unos años estuvieron asignadas al depósito de Córdoba. Es algo que puede apreciarse muy bien en este otro interesante fragmento de NO-DO: En la inauguración en 1963 de la electrificación entre Madrid y Alcázar de San Juan, la locomotora que encabeza el tren especial es ya una Alshtom 7600 que se cruza en la línea con una 7700 arrastrando un tren de viajeros hacia Madrid, mientras que en la estación de Alcázar aparece estacionada una 7800 en cabeza de un tren del que no se distingue si es de viajeros o de mercancías.

De este modo la vida de la 7800 fue ya desde entonces muy discreta trabajando siempre, salvo algunas excepciones en que remolcaron trenes de viajeros, con trenes lentos y pesados básicamente entre Córdoba y Madrid y saliendo sólo muy ocasionalmente hacia el norte para pasar sus revisiones en Sestao. Si bien durante algunos años estuvieron basadas en el depósito de Córdoba, en 1970 toda la serie pasó al de Alcázar de San Juan donde ya permaneció hasta la finalización de sus servicios. En este vídeo de José Luis García dedicado a distintos depósitos ferroviarios, se las puede ver en el depósito de Alcázar (a partir del minuto 11) maniobrando junto a las 7600, otras habituales del mismo.


La 7822 da la doble a la 8624 en cabeza del expreso Barcelona-Córdoba-Sevilla (CAP/Carril)

     Doble tracción de 7800 con un tren butanero (Felipe Aranda)

Hacia 1971 se tomó la precipitada decisión de desguazar toda la serie, basada quizás en sus problemas mecánicos y en el aumento del parque de locomotoras eléctricas. Afortunadamente se reparó a tiempo en que tal decisión era un despropósito debido al rápido aumento de las líneas electrificadas, pero en el interín entre una y otra decisión cayó la 7812. Las panchorgas vieron sin embargo ampliado su radio de acción alcanzando Madrid, Málaga, Sevilla, Cádiz, Ciudad Real, Puertollano, Toledo  e incluso parece que a principios de los ochenta llegaron hasta Zaragoza en cabeza de algún mercancías.


Por Aranjuez, en 1980, con sus continuados trenes de mercancías hacia Madrid (Jaume Roca)

En 1982 desde un Talgo en dirección a Almería hice una foto de las instalaciones de este depósito. Si bien tiene poco detalle pueden apreciarse en ella varias panchorgas, una 7600 (en esa época Alcázar contaba con unos sesenta ejemplares de esta serie), una UT "suiza", un tractor de maniobras y algunos coches postales.

Depósito de Alcázar, 24 de agosto de 1982 (Ángel Rivera)

Muy pocas horas después, desde ese mismo Talgo fotografié a otra panchorga estacionada en Linares

Panchorga sin identificar en Linares-Baeza el 24 de agosto de 1982 (Ángel Rivera)

Entre 1986 y 1987 se llevaron a cabo por los talleres Sunsundegui una serie de reformas en toda la serie para poder prolongar su vida útil unos años más y mejorar las condiciones del personal de conducción tanto en confort como en seguridad. Por otra parte se actuó sobre el bogie central para solucionar los problemas que originaba en la marcha. Exteriormente la reforma se notaba por las nuevas rejillas laterales de aireación y por la instalación de unas ventanillas antivaho. De este modo, en la foto siguiente tomada en Aranjuez en diciembre de 1987 se observa ya este cambio:

Una 7800 reformada en Aranjuez. Diciembre de 1987 (Ángel Rivera)

La 7829, con la evidente reforma, en Ciudad Real. Junio de 1987 (Alejandro Tomás del Pozuelo/Carril)

Sin embargo, esta prolongación de vida no duró mucho. En 1990 habían sido dadas de baja las 003, 021 y 023, por lo que la serie quedaba ahora reducida a 25 unidades. En diciembre de 1991, se dieron de baja doce locomotoras más, y unos días después se dio orden de retirar las restantes. La última que bajó sus pantógrafos fue la 7820 el 10 de enero de 1992. Por eso, las fotos que pongo a continuación, obtenidas en Alcázar en el verano de 1990, tienen ya un sabor de despedida:

7801 en Alcázar. Agosto de 1990 (Ángel Rivera)


7801 y 7816 en Alcázar. Agosto de 1990 (Ángel Rivera)

Otra vista de las locomotoras anteriores. En primer término la 16 y delante la 01 (Ángel Rivera)

El recto "morro" de una panchorga. Alcázar, agosto de 1990 (Foto: Ángel Rivera)

El desguace se inició en el verano de 1992 en el propio Alcázar, lo cual supongo que fue una experiencia dolorosa para muchos de los ferroviarios que las condujeron. 

Afortunadamente quedaron preservadas tres ejemplares. La 7801 supongo que sigue en Alcázar dentro de una nave a la espera de su destino definitivo ¿Museo de Alcázar? aunque sin posibilidades de volver a funcionar a falta de piezas básicas.


Lamentable estado de la "preservada" 7801 en Alcázar (Foto: Motel burgo/a través de Forotrenes)

 La 7807 está en el Museo de Vilanova,  y muy recientemente ha recuperado sus colores originales. Lo que no acaba de estar claro es si podría volver a ser recuperada funcionalmente. 

La 7807 en Vilanova en agosto de 2012, antes de su acondicionamiento estético (Ángel Rivera)


De nuevo la 7807 en Vilanova, ahora con sus colores originales recuperados. Febrero de 2016 (David Arriola)

mientras que la 7809 está bajo la custodia de la AZAFT en Zaragoza y parece que como la 7801 sin posibilidades de volver a funcionar.


7809 en Zaragoza (AZAFT)

Aunque el final de esta serie fue triste con la mayoría de sus unidades estacionadas en una larga fila en Alcázar esperando el desguace, prefiero poner, como homenaje final a estas discretas trabajadoras, esta impresionante foto de Peter Willen obtenida en el depósito de Córdoba donde las panchorgas lucen en todo su esplendor:


Varias 7800 en Córdoba. Todavía algunas lucen su librea original (Peter Willen a través de Juanjo Olaizola)

así como esta deliciosa acuarela de Martínez Mendoza publicada en Vía Libre:




(Martinez Mendoza)


FUENTES CONSULTADAS:

Rentero Corral, L. (1997): Las PANCHORGAS. Las locomotoras de la serie 278 de RENFE. Revista CARRIL, 49.

Olaizola Elordi, Juanjo (2010): La tracción eléctrica ferroviaria en la España del franquismo (1936-1975). Revista de Historia Ferroviaria, nº 13

Archivo Histórico Ferroviario del Museo del Ferrocarril de Madrid (AHF/MFM)

Forotrenes

Listadotren

Asesoramiento videográfico de Fernando Rodriguez




domingo, 15 de abril de 2018

Historias del vapor (LXXX): Luchando contra el carbón "malo" (RENFE 030-2519 a 030-2526)


En 1891 el Ferrocarril Plasencia-Astorga, también denominado Ferrocarril del Oeste, se integró el la Compañía del Madrid a Cáceres y Portugal (MCP). Así, su serie de locomotoras 201 a 219 (aunque faltaban ya las 201 y 202) quedaron integradas en la nueva compañía con la misma numeración y se encargaban de los servicios de Plasencia a Astorga, Ávila a Salamanca, Salamanca a Fuentes de Oñoro y Medina a Salamanca. 

Pero ya a  mediados de ese decenio se hizo patente la necesidad de ampliar el parque de locomotoras, al irse abriendo más tramos de la línea de Plasencia a Astorga. Dadas sus características y los tipos de servicios a realizar, volvió  a estimarse como más oportuno la utilización de máquinas de rodaje 0-3-0. De este modo, se solicitó a la factoría Cockerill diez locomotoras de ese tipo, que fueron servidas en 1898, y constituyeron la serie 301 a 310 de la MCP

Una característica muy singular de estas locomotoras era su gran superficie de parrilla con el fin de contrarrestar en la medida de lo posible la mala calidad del carbón con que, en general, iban a ser alimentadas. Tenían nada menos que 3,45 m2 cuando una superficie típica en locomotoras de este tipo podía oscilar entre 1,5 a 2 m2. 

Con ese requerimiento el hogar no podía ir en voladizo sino montado sobre el último eje. Dado que en aquel momento todavía se consideraba casi obligatorio no subir mucho el eje de la caldera (que era la solución para que el hogar quedara por encima del bastidor), se ganó espacio instalando un corto bastidor auxiliar en esa zona, que rodeaba por fuera las ruedas de ese eje posterior. En ese bastidor se colocaron las cajas de grasa y se ganó espacio para el hogar. Resultaron así unas locomotoras con una imagen muy característica que desarrollaban una significativa potencia de 1104 CV, con un timbre de 10,5 kg/cm2  y que ofrecían un esfuerzo de tracción de 6569 kg, ya de los más elevados de este tipo de locomotoras.


Foto de fábrica de las locomotoras de la serie 301-310 del MCP. Puede verse el travesaño del bastidor auxiliar en la zona del tercer eje motor.
Cuando la MCP se integró en la Compañía del Oeste, estas locomotoras ampliaron su radio de acción a otras líneas, además de la que ya servían, tales como la de Medina a Zamora, Medina a Salamanca, Ávila a Salamanca y Salamanca a Fuentes de Oñoro. Se encargaban tanto de trenes de mercancías como de viajeros llegando incluso a remolcar al Surexpreso


Una locomotora de esta serie, tal como aparece en el álbum de RENFE de 1947
De estas diez locomotoras sólo dos no llegaron a RENFE: las 302 a 305. Las ocho restantes formaron la serie 030-2519 a 030-2526. Estuvieron siempre basadas en Salamanca si bien, en 1949, la primera, 2519, estaba en Arroyo de Malpartida y la 2520 en Vigo. En cualquier caso, ya en 1954, figuraban todas en Salamanca donde se obtuvieron básicamente las pocas imágenes que se tienen de ellas. 



En 1954, Wyrsch fotografió a la primera de la serie, la 030-2519, en Salamanca  (foto:Archivo Histórico Ferroviario del Museo del Ferrocarril de Madrid – Fundación de los Ferrocarriles Españoles)


En octubre de 1963, Marshall fotografió a la 030-2522 en Salamanca. Dos años después, sería desguazada  (foto:Archivo Histórico Ferroviario del Museo del Ferrocarril de Madrid – Fundación de los Ferrocarriles Españoles)
En 1968 fue Jeremy Wiseman quien encontró a la 030-2521 todavía trabajando en Salamanca. Ese mismo año sería retirada y probablemente desguazada 

En 1955, se desguazó la 2519, primera de la serie. En 1958 les llegó el turno a las 2520 y 2525. Ya en 1965 se desguazó la 2522. En 1966 las 2523 y 2524 y por fin en 1968 las 2521 y 2526

Bernard Harrison todavía llegó a tiempo en 1968 de ofrecernos una imagen en color de la 2521 esperando ya probablemente el desguace. 

Nada nos queda de ellas, salvo el recuerdo y algunas fotos. Con ello, al menos las podemos imaginar resoplando armónicamente subiendo el puerto de Béjar. Y recordar también a los esforzados fogoneros que tendrían que ir alimentando continuamente su inmenso hogar.



FUENTES CONSULTADAS:

Marshall, L (1987): Los tiempos del vapor en RENFE. Aldaba ediciones.

Reder, G. y Fernández Sanz, F. (2011): Locomotoras de la Compañía Oeste. Historia de la tracción vapor en España. Tomo IV.