domingo, 2 de junio de 2024

La tracción vapor en RENFE (CLXXII): Mikados (I): Mikados por todas partes (RENFE 141-2101 a 141-2125 y 141-2201 a 141-2417)

1953

Mikados (I): Mikados por todas partes (RENFE 141-2101 a 141-2125 y 141-2201 a 141-2417)

Como hemos ido viendo en entradas anteriores fueron las locomotoras tipo 240 "mastodonte" las que fueron más utilizadas en el ferrocarril español de ancho ibérico durante las décadas de los treinta y cuarenta para el arrastre de trenes de mercancías, así como para correos y ómnibus. De esta forma llegaron a ser consideradas como el modelo "clásico" español. Por esa razón algunos historiadores ferroviarios se preguntan las razones por las que RENFE se decantó por la configuración 141 "Mikado" cuando en 1948 decidió la adquisición de un lote de cien nuevas locomotoras para servicios de trenes de viajeros de media velocidad, como los antes referidos, así como de mercantes rápidos. Una de sus conclusiones es que la gran familia de las "renfes", la última española de "mastodontes", no era muy apreciada entre los ferroviarios ya que la gran separación entre el tercer y cuarto eje acoplados generaba unos movimientos perjudiciales para la vía y poco confortables para el personal de cabina. Parece ser que también influyó la elección de este tipo 141 por los ferrocarriles franceses para hacerse cargo del grueso de su tráfico al finalizar la Segunda Guerra Mundial, lo que se concretó en el encargo de más de mil locomotoras de este tipo a la industria norteamericana. 

Una vez decidido el tipo de máquina era necesario ver qué factorías podrían hacerse cargo del pedido. Descartadas parcialmente las españolas al estar en aquella época saturadas de trabajo por reparaciones y construcción de nuevas locomotoras, existiendo aún dificultades por motivos políticos para acceder al mercado norteamericano -que además ya se estaba moviendo rápidamente hacia las  locomotoras diésel-, el encargo se planteó al consorcio británico North British. En concreto se solicitó el suministro de cien juegos de piezas para otras tantas locomotoras que se montarían en las factorías españolas. North British aceptó pero puso como condición ampliar el pedido en otras veinticinco más que serían enviadas a España ya completamente montadas. El 18 de agosto de 1949 se firmó el acuerdo marcando el origen de una serie que, finalmente, estaría constituida por 242 locomotoras. 



(Marc Dahlström)

Debe reconocerse que, si bien el diseño externo de estas locomotoras era sencillo y armonioso y con un cierto aspecto de ligereza, su concepción mecánica quedaba ya atrasada para la época. Con un conservador timbre de 15 kg/cm2, simple expansión, distribución cilíndrica -cuando ya en España era común la distribución por válvulas-, escape sencillo, una potencia de 2000 CV y un diámetro de ruedas motoras de 1,56 metros, ofrecían un esfuerzo de tracción de 14790 kg., inferior a los 17910 de las "renfe" que incluso tenían un diámetro algo mayor de ruedas acopladas. Su superficie total de calefacción era de 207 m2 y la de rejilla de 4,80 m2. Sí cabe destacar es que  estaban dotadas de un sistema de aceleración de modo que en las arrancadas se pasaba de cuatro vueltas por segundo de la rueda motriz a las seis lo que implicaba un cierto ahorro de tiempo, algo importante para el tipo de servicios que efectuaban. Por lo que respecta al tender cabe decir que estaba montado sobre dos bogies y podía albergar 27 m3 de agua y once toneladas de carbón.

Con sus ruedas motoras de relativamente escaso diámetro para trenes de viajeros, su velocidad máxima autorizada era de unos 90 km/h. Tampoco las "renfe" eran buenas corredoras ya que aunque su velocidad máxima autorizada era de 105 km/h, la inestabilidad provocada a esas velocidades por la separación entre el tercer y cuarto ejes acoplados hacía que en la práctica no la alcanzaran. La conclusión que de todo ello saca Ángel Maestro es que las Mikado eran mejores corredoras que las renfe pero que éstas últimas las superaban en capacidad de carga. 

Volviendo a su historia recordemos que en octubre de 1951, RENFE firmó el contrato con La Maquinista Terrestre y Marítima, Babcock&Wilcox, Macosa y Euskalduna para la fabricación de las otras cien locomotoras a partir de las piezas enviadas, a razón de 25 por factoría. Si las entregadas por North British integrarían la subserie 141-2101 a 2125, éstas formarían la 141-2201 a 141-2300.


Foto de las Mikado RENFE en el catálogo de North British


Visita de técnicos de RENFE a la factoría North British para inspeccionar la construcción de las primeras Mikado (North British)

Las primeras de las 25 locomotoras de North British empezaron a llegar en junio de 1953 al puerto de Bilbao y se trasladaban a la factoría Euskalduna para su puesta a punto. 



Descarga de la 141-2101, primera de la serie, en el puerto de Bilbao (North British)

En las pruebas efectuadas con la primera de ellas a primeros de julio se detectó un calentamiento en los cojinetes flotantes de las bielas sobre todo en los de cabeza de las motoras. Ello debió retrasar la entrega de estas máquinas de modo que las catorce primeras se entregaron y entraron en servicio entre julio y diciembre de ese año con la numeración 141-2101 a 2114. A consecuencia de la fecha de llegada como de los problemas referidos, y según refiere Ángel Maestro, las primeras "Mikado" en ponerse operativas no fueron las de North British sino diez de MACOSA, las 141-2201 a 2210 que lo hicieron en marzo de 1953. Por su parte, MTM entregó las 2211 a 2216 y B&W la 2231


La 141-2211, primera Mikado fabricada por La Maquinista en pruebas en 1953. Como se ve el domo ya es distinto  a las de North British (MTM)

En agosto de 1954 North British finalizó la entrega de sus once restantes: las 2115 a 2125


La 141-2124, penúltima de la subserie 141-2101 2125 (J. Ferraté) 

E
se mismo año MTM entregó las 2217 a 2220 y las 2251 a 2260Euskalduna las 2221 a 2230 y 2261 a 2262MACOSA las 2241 a 2250 y Babcock&Wilcox las 2232 a 2240 y 2271 a 2280.

La "maquinista" 141F-2252 en la estación de Almorchón en abril de 1968 con el correo Madrid-Badajoz. A la derecha, probablemente el ómnibus a Córdoba encabezado por una diésel 1300 (Peter W. Gray/cortesía: Historia del Ferrocarril en Extremadura)





Frontal de la 141F-2262 otra de las construidas por Euskalduna en 1954. En la foto ya había sido fuelizada aunque su origen se alimentaba por carbón (Fernando F. Sanz)

En 1955 Euskalduna entregó las 2263 a 2270 y 2291 a 2295, MACOSA las 2281 a 2285, MTM las 2286 a 2290 y B&W las 2296 a 2300

En 1953 RENFE fue autorizada por el Gobierno para desarrollar el llamado "Plan Laboral" en el que se contemplaba la construcción de, entre otras, 117 nuevas locomotoras Mikado ya totalmente procedentes de la industria nacional y fuelizadas de fábrica. Se originó así la última y más numerosa subserie de estas máquinas. Además se introdujeron en ellas modificaciones importantes tales como el escape doble, bomba de alimentación, recalentador o un nuevo arenero. 

De este modo entre 1955 y 1956 MTM entregó las 2329 a 2356


La 141F-2355, una de las "Mikado maquinistas" de la tercera subserie en Mora la Nova. Pueden verse ya algunas de las innovaciones como el doble escape o uno de los cilindros del recalentador ACFI (Eduard Ramírez)

Entre 1956 y 1957 MACOSA hizo lo propio con las 2301 a 2312 y entre 1957 1959 con las 2313 a 2328


La 141F-2310 una "Mikado macosa" en Lérida; puede apreciarse el dispositivo de la bomba de alimentación así como la chimenea de doble escape y un cilindro del recalentador. Esta factoría tenía fama por el perfecto acabado de sus locomotoras (E. Jansá)

Por su parte Babcock&Wilcox construyó entre 1956 y 1958 las 2357 a 2384 

La 141-2374 responsable del tren inaugural del tramo Zamora-Orense en 1957 (FNFF/cortesía Fernando Santiago Rodríguez) Un reportaje de NODO sobre esta inauguración puede verse aquí.





La 141F-2366, una "Mikado Babcock", una de las del último lote construido por esta factoría (Karl Wyrsch)

y, por fin,  Euskalduna entre 1956 y 1960 hizo entrega de las 2385 a 2417.


Una reluciente 141F-2388 posa junto a una no menos reluciente 240F-2305 en la reserva de Palazuelo-Empalme el 14 abril de 1968 (Peter W. Gray/cortesía: Historia del Ferrocarril en Extremadura)

La 141F-2410, una de las últimas de las "Mikado euskalduna" y también de la tercera y última sunbserie. Cuando en 1966 Enrique Jansá la fotografió en Lérida su pareja de conducción había ganado el premio a la locomotora más cuidada. 


Las primeras Mikado puestas en operación llegaron a los depósitos de Madrid-Atocha, Barcelona-Pueblo Nuevo y Valencia-Alameda. Después se fueron extendiendo progresivamente por todos los depósitos de RENFE excepto buena parte de andaluces y murcianos. Su presencia era contínua en cabeza de correos, ómnibus y mercancías y algunas veces de expresos y rápidos aunque en éstos mostraban sus insuficiencias. A este respecto cabe destacar las modificaciones que personal del depósito de Zaragoza introdujo en algunas de las allí destinadas y que aliviaron en buena medida algunas de sus limitaciones. 



Los largos y pesados trenes desde el norte a y desde Madrid hacían necesarias las dobles tracciones en partes de sus recorridos. En esta imagen obtenida por Karl Wyrsch en 1959 en Valladolid una Mikado da la doble a una montaña del antiguo Norte.
Una especialidad de las Mikado eran los correos y semidirectos. Aquí aparece la 2342 en 1962 en las cercanías de Madrid-Atocha con uno de ellos. Aunque no estoy seguro, la composición del tren me hace pensar que podía ser un Cuenca-Madrid o un Valencia-Madrid por Cuenca (Harald Navé)


Una muy cuidada 2376 pasa en 1968 por Selgua con el ómnibus a Zaragoza (Enric Jansá)
La 2369 con el ómnibus Alsasua-Pamplona en septiembre de 1970 (J. Ferraté)

Todo un clásico: el ómnibus Alsasua-Castejón con su omnipresente Mikado fotografiado por Manolo Maristany a principios de los setenta.

Por aquella zona también arrastraron muchos potaseros. En esta foto de Josep Ferraté de 1970 dos Mikados en doble tracción con uno de estos trenes.

Otra actividad clásica de aquellos insignes aficionados-fotógrafos de finales de los sesenta y principios de los setenta era inmortalizar a las Mikado resoplantes subiendo el puerto del Carrascal como en esta toma invernal de Enric Jansá

...Pero Manolo Maristany también se movía por otras zonas obteniendo sugestivas imágenes, tal como ésta en la que una desconocida Mikado cruza el puente del Tormes en Salamanca encabezando el ómnibus de Salamanca y Cáceres a Madrid en 1971.

Otra Mikado desconocida parece remontar a buena marcha la pendiente de Castejón a Soria (autor desconocido)


Buenos tiempos y buenas compañías de las Mikado en el depósito de Miranda. 1964 (R. Collins)

La 2256 afronta con fuerza la salida de Salamanca en cabeza de un mercancías (G. Woods)

Marshall captó esta -ahora- entrañable imagen donde la pareja de la Mikado revisa un problema de calentamiento en un eje. Daba la doble a una "garrafeta RENFE" en la línea Sagunto-Teruel. Al parecer la Mikado tuvo que quedar apartada.

Las primeras máquinas que salieron fuelizadas de fábrica  lo fueron en 1955. La primera fue la 2301 y el proceso se extendió hasta la 2417, última de la serie. De las "inglesas" se transformaron 22  y de las 2201 a 2300, 83. El proceso se extendió hasta 1969 con un total de 221 aunque hay alguna pequeña duda sobre la cantidad definitiva.

Ya 
a principios de los setenta comenzó su rápido apartamiento y desguace ante las urgencias por retirar cuanto antes la tracción vapor. Los últimos depósitos donde subsistieron fueron los de Castejón que cerró en abril de 1975 y Salamanca y Ciudad Real que lo hicieron respectivamente en mayo y junio de ese año. 

1973. Últimos tiempos en Castejón (Jordi Escudé)
...Y tiempos finales en 1974. Del depósito de Castejón se salvó un par de Mikados gracias al esfuerzo e ingenio de algunas excelentes aficionados (Keith Taylorson)

Fueron bastantes las Mikado que a mediados de los setenta aparecían ya retiradas por depósitos o reservas esperando el desguace. En ese momento fueron muy encomiable las acciones de algunos aficionados y algún personal de RENFE para salvar algunas de ellas. En esa época yo tenía pocas posibilidades de viajar pero sí pude hacer mi despedida personal de ellas en un ya clausurado depósito de Ciudad Real. Se me permitirá que ese sea el argumento de la siguiente entrada. 


Una "doble" de Mikado y Confederación (Harald Navé)

FUENTES CONSULTADAS

Ferraté, J y Álvarez, M. (1996): Vapor RENFE. Años 60-70. MAF editor

Fernández Sanz, F. (2001): La construcción de locomotoras de vapor en España. Ediciones Trea.

Maestro, A. y Miquel, J. (2008): Las 141F de la RENFE. Reserva Anticipada ediciones (obra de referencia) 





Arenillas, J. (2010): La tracción en los ferrocarriles españoles. Ed. Vía Libre. 

Alberich, J. (2020): La fuelización de las locomotoras de vapor en RENFE. Revista de Historia Ferroviaria, nº 25.

Fernández Sanz, F. Reder, G. y Pintado, P. (2020): Vapor en la Renfe. Segundo periodo (1950-1975). Historia de la tracción vapor en España. Tomo VII (2)



domingo, 26 de mayo de 2024

La tracción vapor en España (CLXX): Las"atómicas"...o "bonitas" (RENFE 241-2201 a 241-2257)

1944

Entre las "Santa Fe" y las "Confederación" 

En los primeros años de la posguerra, al igual que algunos trenes de mercancías necesitaban locomotoras más potentes -lo que fue el origen de las"Santa Fe"-, también pasaba igual con muchos trenes de viajeros. Las dificultades y restricciones de los transportes por carretera hicieron que el tren se convirtiera en el medio básico e insustituible para los viajes de gran parte de la sociedad. Las composiciones llevaban cada vez más coches ya que no había material de tracción suficiente para organizar más trenes. Se hacían por tanto necesarias locomotoras más potentes que las 1700, 1800 y 4600 que eran las que comúnmente se empleaban en expresos y rápidos. Ante esta situación RENFE decidió la construcción de una nueva serie de máquinas para trenes de viajeros. Llevarían la misma caldera de las "Santa Fe" con el fin de unificar material en la mayor medida posible, pero ahora sólo irían dotadas de dos cilindros aunque equipadas con los últimos adelantos de la tracción vapor, algunos de los cuales se utilizaron en las posteriores "Confederación". De este modo la nueva serie 241-2700, renumerada muy pronto como 241-2200, constituyó una especie de puente entre "santafes" y "confederaciones". Esta es su historia.



El pedido de un primer lote de 22 locomotoras se efectuó a La Maquinista Terrestre y Marítima (MTM) en agosto de 1941 pero, una vez más, la escasez de materiales de la posguerra hizo que la primera de estas máquinas no pudiera entregarse hasta el 31 de agosto de 1944 (no es un dato completamente contrastado), es decir, casi dos años después de la primera "Santa Fe", mientras que las 21 restantes se recibieron entre 1944 y 1949. 
En cualquier caso, en 1945 se hizo un segundo pedido de otras 35 máquinas. De éstas, un primer grupo de 29 se entregó entre 1950 y 1951 mientras que el último de seis lo fue en 1952. Si bien todas salieron de la factoría de MTM quemando carbón, la serie fue fuelizada por completo entre 1953 y 1956


En plena construcción (MTM)

Muy parecidas a las "Santa Fe" pero un poco más airosas debido al diámetro algo mayor de sus ruedas acopladas -1,75 metros frente  a los 1,56 de las primeras- y con un timbre muy conservador de 16 kg/cm2desarrollaban la misma potencia: 2700 CV, aunque como es lógico el esfuerzo de tracción era algo más bajo: 17690 kg frente a los 25000 de las "Santa Fe". Al contrario que en ellas se optó por la disposición de dos cilindros en simple expansión en lugar de tres. Sin embargo en esos cilindros se incrementó su diámetro y se disminuyó la carrera del émbolo, aunque por supuesto no se pudo conseguir la estabilidad de marcha que proporcionaba una configuración de tres cilindros. La distribución era mediante válvulas Lentz de levas oscilantes independientes. La superficie total de calefacción era de 294 m2 y la de rejilla de 5,3 m2.

Los ténderes eran del tipo unificado con capacidad para 28 m3 de agua y una carga de nueve toneladas de carbón. 


La todavía 2701, primera de la serie, antes de efectuar sus pruebas (MTM)


...Y vista desde el lado de conducción (MTM)

Una vista longitudinal de la misma locomotora (MTM)


Cabina de la 2701 (MTM)

Se las dotó de importantes mejoras técnicas de aquella época. Así, se les instaló un regulador "Wagner" aplicado a la salida del recalentador para disminuir la propensión al patinaje en perfiles duros. Al mismo tiempo esta disposición permitía alimentar con vapor recalentado a los servicios auxiliares lo que contribuía también a una mejor conservación de los recalentadores. Además de ello, disponía de bomba de alimentación ACFI, inyectores Friedmann, excelentes válvulas de seguridad Coale, un manómetro para la presión de caldera y otro para las de las cajas de distribución, un pirómetro termoeléctrico Siemens, deshollinadores y desincrustadores. Por lo que respecta al bogie delantero y al bisel fueron dotados de rodamientos de rodillos SKF aunque en las dos últimas máquinas de la serie esa solución se extendió a todos los ejes suponiendo una extraordinaria mejora que posteriormente se extendió a las "Confederación".



Vista longitudinal de la 2714 con arenero Llovera (MTM)


Rodamientos de rodillos en el cojinete de la biela motriz (MTM)


Una vista poco usual de estas locomotoras (autor desconocido)

Las pruebas efectuadas fundamentalmente entre Madrid y Ávila ofrecieron unos magníficos resultados. Con un tren de 450 toneladas desarrolló una potencia media de 2774 CV, una máxima de 3825 CV y una velocidad media de casi 64 km/h.

Si bien en un principio la serie fue denominada como 2700 solo recibió esta numeración la primera subserie de 22 locomotoras. La siguiente ya salió con la numeración unificada de RENFE que pronto se extendió a toda la serie, de modo que, definitivamente, fueron las 241-2201 a 241-2257. En cualquier caso las de la primera subserie siempre fueron conocidas por los ferroviarios como "las dosmil setecientas".


Aunque estas locomotoras por sus características iban destinadas para las principales líneas de MZA, las dos primeras comenzaron sus servicios en el depósito de Madrid-Príncipe Pio a modo de refuerzo en el trayecto ya electrificado de Madrid a Ávila pero para el que todavía el número de locomotoras eléctricas disponibles era muy escaso. Además existían problemas en el suministro eléctrico a causa de la sequía.

Definitivamente las 22 locomotoras de la primera subserie, finalizadas de entregar en 1949, fueron asignadas al depósito de Madrid-Atocha donde muy pronto fueron conocidas como "las atómicas" probablemente por la novedad que suponía en aquella época el avance de la energía de este tipo y su sensación de poderío. Se encargaban de los trenes de viajeros de Andalucía, Cataluña y Levante. Ya en 1954 estaban las 57 locomotoras en servicio. Se fueron extendiendo por distintos depósitos  de modo que en ese año había 24 en Madrid-Atocha, doce en Córdoba-Cercadilla y once en Barcelona-Pueblo Nuevo -donde al parecer se las comenzó a denominar como "bonitas"- mientras el resto debían estar en procesos de mantenimiento o fuelización. 



La 2223 primera de la segunda subserie en Cerro Negro. Las de domo carenado, llegaron hasta la 2223 precisamente, aunque con el tiempo se fueron reformando a su aspecto 'unificado'. (W. Gray)


Una "atómica" sale de Madrid-Atocha con el rápido a Barcelona (Karl Wyrsch


La 2219 saliendo de Madrid-Atocha probablemente con un rápido hacia el sur. (Archivo Histórico Ferroviario del Museo del Ferrocarril de Madrid (AHF/MTM). Autor Fred Matthews)

En 1962 había 22 en Madrid-Atocha, doce en Mora, siete en Alicante, cinco en León, cuatro en Córdoba y seis en gran reparación. A partir de esa época el avance de electrificaciones y dieselizaciones las llevó a otros depósitos como los de Zaragoza y Miranda de Ebro y a un aumento de la dotación en el de Alicante.

La 2229 probablemente en el depósito de Madrid. Y probablemente la persona más a la derecha podría ser Faustino García Linares, jefe del depósito (autor desconocido/a través de Jose Antonio Pacheco)

Al parecer un punto débil de estas locomotoras era la relativa fragilidad de sus bielas, de modo que se las aplicaba "blanco de España" para detectar posibles fisuras, como en este caso a la 2212 (Mattheus)


Otra de las típicas salidas de Atocha a principios de los sesenta (autor desconocido)


Y otra más, captada en este caso por Marc Dahlström



La 2215 en Zaragoza en cabeza de un Bilbao-Barcelona (autor desconocido)

En plena línea, saliendo del túnel del Matarraña (autor desconocido)




La 2251 en Córdoba con un tren hacia el sur (L. G. Marshall)

La 2231 en Lérida, en cabeza del mítico "Shangai" exprés (E. Jansá)


Una clásica imagen ferroviaria de los años sesenta. Una "atómica" en cabeza de un largo tren de viajeros (autor desconocido)


Concentración de "bonitas" -con alguna "RENFE"- en el depósito de Miranda (Miquel Gurguí)

...Y en Mora (M. Gurguí)
...O en Zaragoza, junto con otras vaporosas (M. Gurguí)

La 2218 recién reparada en los talleres barceloneses de San Andrés-Arenal en junio de 1969 (autor desconocido)

El avance de la dieselización las llevó a abandonar la tracción de expresos y rápidos y hacerse cargo de la de ómnibus, correos y finalmente de mercancías, pedreros y butaneros. En cualquier caso la serie permaneció completa hasta 1971, pero los desguaces avanzaban con rapidez. En ese año quedaban operativas catorce (Mora, Miranda y Castejón) y 26 estaban en situación de reserva en Alicante, Mora y Lérida. De este depósito era la que efectuó el último servicio y dónde se desguazó gran parte de ellas. 


La 2236 por Caspe en cabeza de un  mercancías en 1972 (E. Ginesta)


La 2231 por Pancorbo, también en cabeza de un mercancías (autor desconocido)


La 2251 plaqueando en Mora, ya en sus últimos años.

Tiempos finales en cabeza de trenes mercantes (Joan Batllevell)



Esperando el desguace en Mora (autor desconocido)

Todavía en 1972 la 241F-2251 hizo el último viaje de una "bonita" remolcando un tren especial del MOROP entre Lérida y Manresa. 




La 2251 en Lérida en cabeza del tren especial MOROP 72 (Justo Arenillas)

Por su parte, la 2238 fue retirada para ser destinada al Museo de Vilanova. Tras doce años de inmovilización a la intemperie fue trasladada a los talleres de La Maquinista llegando posteriormente al Museo del Ferrocarril de Madrid donde continuó a cielo abierto.


Afortunadamente, creo que fue en el año 2012, fue cedida al Museo del Ferrocarril de Mora la Nova donde ya ha sido sometida a una reparación estética y se emprenderá su restauración funcional con objeto de que pueda hacerse cargo de algunos trenes míticos de aquellas líneas como "Lo Caspolino". 



La 2238 en la zona exterior del Museo de Delicias preparada para su traslado a Mora (Ángel Rivera)


La 2238 restaurada estéticamente en Mora aunque sin el bielaje (Fran García)

A la espera de verla en cabeza del nuevo "Caspolino" arrastrado por ella. Siempre con un gran y nostálgico recuerdo de las "bonitas". Unas locomotoras robustas y fiables, no excesivamente corredoras siendo su punto débil las bielas con cierta facilidad para las roturas.

Y todavía podemos ver a algunas de ellas en antiguas filmaciones como ésta donde una  encabeza el mítico y breve "Castellano Expreso" o en esta otra en la que aparecen dos de ellas en las pruebas de un viaducto de la línea Cuenca-Utiel. 





(Joan Batllevell)


FUENTES CONSULTADAS

Moragas, A. (1990): RENFE: 241F-2201/57. Serie Locomotoras nº 5. MAF editor.

Maestro, A. (1993): Las grandes locomotoras de vapor en España. Ed. Centro de Estudios del Seguro S.A. 

Arenillas, J. (2010): La tracción en los ferrocarriles españoles. Ed. Vía Libre.

Album de locomotoras Maquinista Terrestre y Marítima. Edición 2010. MAF editor

Fernández Sanz, F. y Reder, G. (2020): Vapor en la RENFE (Primer periodo 1941-1949). Historia de la tracción vapor en España, tomo VII (1). Ed. Maquetren.

Asesoramiento videográfico de Fernando Santiago Rodriguez.