miércoles, 8 de enero de 2020

Crónicas de la vía estrecha (XCV) De Santander a Llanes por el Ferrocarril del Cantábrico (I): La tracción vapor



En el último decenio del siglo XIX, cuando en Bilbao se fundaba la Compañía del Ferrocarril de Santander a Bilbao (1894), en Santander se estructuraba ya la del Ferrocarril del Cantábrico (1890) y en Oviedo lo hacía la Compañía de los Ferrocarriles Económicos de Asturias (1889). Si bien la finalidad de la primera era la construcción de la línea entre Zalla y Solares, de modo que contando con las dos ya existentes se consiguiera la conexión directa entre Santander y Bilbao, las otras dos se planteaban en principio recorridos menos ambiciosos pero con la decisión final de conectar ferroviariamente en vía estrecha Bilbao con Oviedo. Ello se logró el 30 de mayo de 1905 cuando las vías de Económicos de Asturias y las del Cantábrico se unieron en la estación de Llanes. Aunque los acuerdos para una explotación conjunta y directa del recorrido entre Santander y Oviedo se establecieron desde el principio entre ambas compañías, lo cierto es que cada una de ellas tuvo vida independiente hasta su absorción por FEVE en abril de 1972 en el caso de Económicos, y en junio de ese mismo año el de la Compañía del Cantábrico. Es interesante por tanto estudiarlas por separado y por tanto dedicamos esta entrada y la siguiente a la del Cantábrico y posteriormente nos ocuparemos de Económicos
Plano de la línea del Ferrocarril del Cantábrico entre Santander y Llanes (Luis Rentero/CARRIL)

El origen del Ferrocarril del Cantábrico se sitúa en la solicitud cursada en 1889 para el establecimiento de un tranvía de vapor entre las poblaciones cántabras de Torrelavega y Cabezón de la Sal, si bien unas modificaciones posteriores lo llevaron a la categoría de "ferrocarril económico" y a la decisión de que partiera desde Santander. La concesión se otorgó en junio de 1890 y el 23 de julio siguiente se constituyó la denominada "Compañía del Ferrocarril del Cantábrico", depositaria final de la citada concesión. De este modo, el 2 de enero de 1895, se inauguró el servicio entre Santander y Cabezón de la Sal de 45 km. de longitud.

Si bien para los trabajos de construcción de la vía, la compañía dispuso de dos pequeñas locomotoras tipo 020T, para esta primera explotación se adquirieron a la factoría Dübs, con números de fábrica 3044 a 3047, cuatro locomotoras del tipo 120T, que fueron numeradas del 1 al 4 y recibieron los nombres de algunos ríos cántabros: "Pas", "Besaya", "Saja" y "Nansa".

Una de las dos pequeñas locomotoras que se utilizaron en la construcción de la línea (colección de la Asociación Cántabra de Amigos del Ferrocarril)


La nº 1 "Pas" (Archivo Carmina González Díaz)

La nº 2 "Besaya", probablemente tras su reconstrucción en 1941 (archivo Gustavo Reder)

La nº 4 "Nansa" en Llanes en mayo de 1956 (L. G. Marshall)

El primer material de viajeros fue adquirido a Bristol Wagon. Eran tres coches de primera clase, tres mixtos de segunda y tercera y nueve de tercera. Para mercancías llegaron cinco furgones de equipaje, doce vagones cerrados y doce abiertos.



Estación de Cabezón de la Sal en algún momento entre 1910 y 1920 (Archivo Carmina González Díaz)

La lógica prolongación desde Cabezón de la Sal hacia Oviedo se hizo ya de acuerdo con la Compañía de los Ferrocarriles Económicos de Asturias estableciéndose la población de Llanes como punto de conexión entre las líneas de ambas compañías. En el marco del acuerdo entre ambas, el Cantábrico cedió a Económicos las concesiones anteriormente adquiridas  para el tramo Infiesto-Llanes.


La construcción del accidentado tramo de 55 km entre Cabezón de la Sal y Llanes culminó el 30 de mayo de 1905, cuando empalmaron en la estación de esa población las vías de ambas compañías, y con la aparición el día siguiente en su estación de las locomotoras "Pas" y "Besaya" del Cantábrico y "Covadonga" de Económicos. Por fin, la inauguración oficial del conjunto de la línea entre Oviedo y Santander tuvo lugar el 20 de julio de ese año.


Estación de Llanes con locomotoras del Cantábrico y Económicos de Asturias. Era el punto de encuentro entre ambas líneas y donde normalmente se llevaba a cabo el cambio de locomotoras de una u otra compañía, si bien los coches de los trenes de viajeros que hacían el recorrido completo entre Santander y Oviedo eran directos en el marco de los acuerdos establecidos entre ambas compañías (Peter Willen/Archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril)

En 1900 se volvió a adquirir a Dübs con número de fábrica 3932 una locomotora del tipo 131T denominada "Deva", que recibió el número 6



La nº 6 "Deva" en el depósito de Santander (Colección Carmina González Díaz/CARRIL)


De nuevo la "Deva" en Santander con una plataforma para acoplamiento de vagones de ancho ibérico (autor desconocido)

Antes de seguir adelante es interesante profundizar a este respecto en un pequeño "enigma" de este ferrocarril: la aparente ausencia de una locomotora número 5 de la que en principio no existen referencias. Consulté a este respecto a Javier Fernández, director del Museo del Ferrocarril de Asturias esta fue su documentada respuesta: 

"Si analizamos el listado tras las números 1 a 4 de 1893, que siempre conservan el número, aparece la 6 "Deva" de 1900, luego las 7 y 8 Krauss 131T (luego serie 10 y 11), las 130+2t  9 a 12 y la 16 (luego 20 a 24) etc. Bien, Reder afirmaba que la 6 "Deva" había sido antes la 5, y habría entonces un hueco antes de las Krauss. Hoy sabemos que no es así, porque en la foto de fábrica Dubs de la 6 "Deva" ya aparece ésta con el número 6. Vino así de origen.

Por tanto, la 5 tendría que haber sido otra locomotora anterior a la 6 y que desaparece luego. Bien, creo que la mejor candidata es la locomotora de obras de la que te mando foto (que también usa Manolo en su estupendo libro) y que se vende en 1906. Es sin duda una Couillet y tenemos una obvia candidata de este fabricante que nos resulta compatible, la "Artola" de Sierra Menera (Couillet 1002 de 1890) que ahora se conserva en la estación de Concordia de Bilbao. (Ver la segunda ilustración de esta entrada)
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Hay que destacar que, como señala Manolo, el pliego de condiciones particulares de la concesión del ferrocarril de Santander a Cabezón de la Sal prescribía que, como mínimo, tenía que tener seis locomotoras ténder. Con esa pequeña Couillet como 5 y la 6 "Deva", lo cumplían.

Cabe por tanto, que la "Artola" haya sido la original número 5 de Cantábrico, vendida en 1906 a Sierra Menera y que luego, rescatada por los Amigos del Ferrocarril de Bilbao, acaba en Concordia de ornato. Hay que probarlo documentalmente, pero de momento es una tesis que creo tiene bastantes posibilidades de resultar acertada".

El gran refuerzo para la tracción vapor llegó de la mano de la factoría alemana Krauss. Así, en 1903, se adquirieron a esta factoría dos locomotoras del tipo 131T muy parecidas a las de Vascongados. Sus números de fábrica eran 4991 y 4992 Fueron las 7 y 8, bautizadas como "Cabra" y "Purón" (dos ríos del oriente de Asturias), y renumeradas posteriormente como 10 y 11. 


La nº 10 "Cabra" en Santander (Colección Josep Miquel)
Una bella imagen de la nº 10 en las cercanías de Rudagüera. Año 1956 (L. G. Marshall) 


La 10 pasa por Adarzo con un tren para Torrelavega (J. Wiseman)

En 1904 (o 1905) y también de Krauss llegaron cuatro 130 tipo Engerth con números de fábrica 5144 a 5147. Fueron las 9 a 12 y posteriormente 20 a 23. Recibieron los nombres de "Gornazo", "Mortera", "Escudo", y "Turujal". 



La nº 20 "Gornazo" fotografiada en las cercanías de Llanes en 1906 (Colección Carmina González Díaz/CARRIL)

La "engerth" 130 nº 21 "Mortera" da la doble tracción a la 131T nº10 "Cabra". Santander, mayo de 1956 (L.G. Marshall)


La 21 en Torrelavega también dando la doble tracción a otra
"engerth" (Charles F. Firminger)

La 22 "Escudo" subiendo el alto de Turujal en esta hermosa imagen de Harald Navé. Su libro de fotografías "Vapor en España: 1962" recoge una inmejorable colección de imágenes de la vía estrecha del norte de España.



La 23 "Turujal" (Charles Firminger)


Otra bella imagen de la "Turujal" (Frank Jones/Archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril)

También en ese mismo año de 1905 llegaron otras dos Krauss más pero en este caso del tipo  041T para mercancías. Con números de fábrica 5380 y 5381 fueron las 14 "Acebosa" y 15 "Serdio", numeradas posteriormente como 40 y 50.


La nº 40 "Acebosa" del tipo 041T fotografiada en Llanes junto a la nº 22 "Escudo" (L. G. Marshall)

De nuevo la "Acebosa" fotografiada en 1962 por Harald Navé

En 1906 Krauss sirvió otra 130 "Engerth" con número de fábrica 5426. Fue la número 16 "Pesués" que luego pasó a ser la 24

La 24 en 1950 (fondo Gustavo Reder)

La nº 24 "Pesués" (John Carter)


La 24 saliendo de Santander en abril de 1958 (Jeremy Wiseman)

En 1907 aparecieron otras dos 041T: la 17 "Colombres" y la 18 "Santiuste", que luego fueron las 41 y 51.

En 1908 se adquirió otra 131T: la número 19 "Acebal", con número de fábrica 6054, y luego matriculada como 12


Bella imagen de la 131T nº 12 "Acebal" (Colección Carmina González Díaz/CARRIL)
La 12 saliendo de Santander en octubre de 1963 con un mixto hacia Cabezón de la Sal (L. G. Marshall)

En 1909 llegaron otras dos 041T: "Adarzo" y "Pendueles". Con números de fábrica 6176 y 6178, fueron matriculadas en principio como 20 y 21 fueron después las 42 y 43.


La 42 "Adarzo" en el depósito de Santander (Charles Firminger)

La 43 "Pendueles" a su paso por Roiz (L. G. Marshall)

El parón producido en Krauss por la Primera Guerra Mundial llevó a la compañía a adquirir a la factoría norteamericana Baldwin a principios de 1917 dos locomotoras tipo 141T. Con números de fábrica 44232 y 44233,  fueron numeradas como 70 y 71 (probablemente antes habían sido las 22 y 23) y denominadas "Unquera" y "Mogro". Su excesivo consumo de carbón las llevó a ser relegadas muy pronto. 

Foto de fábrica de la 22 (o 70) "Unquera con su típico aspecto americano.

Tras la finalización de la Guerra Krauss sirvió en 1921 otra 131T, número 7636 que no había podido entregar en 1914; fue la nº 24 "Llanes", renumerada posteriormente como 13.

La 13 "Llanes" (Colección Josep Miquel)



Otra vista de la nº 13 en Santander mostrando la librea en negro, verde y rojo del Cantábrico (L. G. Marshall)

En 1926 llegó la última Krauss 041T, número 8365. Fue la 25 "Cabezón" que después se convirtió en la 52.


Ya en 1929, El Cantábrico se orientó hacia el mercado nacional y en ese año adquirió a Babcock&Wilcox (B&W) cuatro máquinas tipo 141T con numeración de fábrica 312 a 315. Fueron las 60 a 63 y ya no recibieron ningún nombre.


La nº 61 en Santander (John Carter)

La 61 en Puente San Miguel (L. G. Marshall)

Pasaron varios años sin adquirir nuevas locomotoras pero, a finales de los años cuarenta, la situación general de la sociedad y la economía hacía necesario el reforzamiento del transporte ferroviario y, por tanto, de material de tracción. A ello respondió la adquisición de dos nuevas locomotoras a B&W que, aunque pedidas en 1949 y por exceso de carga de trabajo no estuvieron disponibles hasta 1951 y 1952. Con números de fábrica 584 y 585 fueron las 64 y 65, las últimas locomotoras de vapor adquiridas por la compañía.



La nº 64 en Santander en 1966 (Javier Aranguren)

...Y la 65 hacia 1950 (autor desconocido)

En este contexto de necesidad de material de tracción tanto Cantábrico como Económicos ya estudiaban desde 1949 la adquisición de automotores diésel para establecer un servicio rápido entre Santander y Oviedo. Fue así como se llegó a un acuerdo entre estas compañías y la del Santander a Bilbao para la adquisición conjunta de un conjunto de automotores y remolques de la factoría francesa Brissoneau&Lotz que habían quedado excedentes tras el cierre de la línea francesa del Ferrocarril de Provenza. Este fue el comienzo de la tracción diésel en El Cantábrico de la que nos ocuparemos más extensamente en la siguiente entrada.

Por lo que se refiere a la evolución de los coches de viajeros, se pasó de los quince coches iniciales a 34 en 1939, si bien todos ellos con caja de madera. En 1942 se adquirieron tres más al Ferrocarril del Bidasoa pero se inició un amplio programa de reconstrucción del material, incluida la metalización. De esta forma el parque final era de 31 coches todos ellos metalizados. 

Por lo que respecta a vagones de mercancías se pasó de los 24 iniciales a nada menos que 579 en 1939 aumentando en otros 228 hasta 1964. 


FUENTES CONSULTADAS

González Díaz, C. (sin fecha): Los orígenes del Ferrocarril del Cantábrico. Revista CARRIL, nº 54 

Marshall, L. G. (1999): Recuerdo del vapor en la vía estrecha española. Editorial Trea

Flores, J.M. (2005): La vía estrecha en Cantabria. Al servicio de minas y balnearios. En "Historia de los Ferrocarriles de Vía Estrecha en España". Vol. I. Fundación de los Ferrocarriles Españoles.

Navé, H. y otros (2018): Vapor en España: 1961. Editorial Maquetren 

López-Calderón, M. (2020): La Cia Ferro-Carril Cantábrico. Asociación Cántabra de Amigos del Ferrocarril y ACANTO. (Obra de referencia) 

Comunicación personal de Javier Fernández López
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                    











domingo, 5 de enero de 2020

Historias del vapor (CXXXVII): Las "Mil" del Oeste (Oeste 1001-1038/RENFE 240-2201 a 240-2238)

1932


Las "Mil" del Oeste (Oeste 1001-1038/RENFE 240-2201 a 240-2238)

Tras su constitución en 1925 la Compañía Nacional de los Ferrocarriles del Oeste llevó a cabo una reordenación de todo el material de tracción de las cinco anteriores compañías que se habían fusionado en ella y estudió las necesidades para llevar a cabo una profunda modernización de su parque. De acuerdo con Fernández Sanz hasta el comienzo de la Guerra Civil adquirió nada menos que 56 locomotoras. Cuatro fueron del tipo 240 que completaron la serie 301 a 308 de MZOV, (luego 831 a 838 del Oeste) y que se numeraron como 839 a 842. Otras 14, del rodaje 140 y tipo "400 Norte" fueron las 875 a 888. Adquirió también ocho del tipo 141T que complementaron a las anteriormente adquiridas por el Salamanca a la Frontera Portuguesa (SFP) y que en el Oeste pasaron a ser las 857 a 864. Finalmente, a partir de 1932, recibió un lote de 38 locomotoras del tipo 240, derivadas de las últimas 1400/1500 de MZA, que constituyeron su serie 1031 a 1038. Ellas son el objeto de esta entrada.
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El Oeste pretendía utilizar estas locomotoras para remolcar trenes de viajeros y mercancías de gran velocidad. Tenían una potencia de 2052 CV con un timbre de 14 Kg/cm2. Con un diámetro de ruedas motoras de 1,6 m desarrollaban un esfuerzo de tracción de 14430 Kg. Al igual de las 1400/1500 de La Maquinista, de las que derivaban, llevaban los mismos reguladores y cajas de grasa, pero la distribución era por válvulas Lentz y el precalentador era Acfi. Se diferenciaban también por los gatos colocados sobre la traviesa delantera. 


Imagen de fábrica de una "Mil del Oeste"

En 1932 llegaron las diez primeras. De ellas, cinco habían sido construidas por Euskalduna y las restantes por Babcock&Wilcox. Fueron las 1001 a 1010. Seis fueron destinadas al depósito de Arroyo haciéndose cargo de los mejores trenes de la compañía hacia Portugal mientras que las otras cuatro pasaban al de Salamanca. En 1934
 la factoría Devis, que se iniciaba en la construcción de locomotoras, sirvió cinco que fueron las 1011 a 1015. Por fin, en 1935, se entregaron las otras 15 que completaban la serie de 30 inicialmente previstas. Procedían de nuevo de Babcock&Wilcox (5), Euskalduna(4), La Maquinista Terrestre y Marítima (4) y Devis (2). Sin embargo, y a raíz de la implantación de un plan de sustitución de locomotoras anticuadas, el Oeste encargó de nuevo a Devis la construcción de ocho máquinas más -las 1031 a 1038- que a causa de la Guerra Civil no fueron entregadas hasta 1940. 


La Oeste 1007 blindada en el inicio de la Guerra Civil. La foto está tomada por el famoso fotógrafo Alfonso en el paso a nivel de Cabañas de la Sagra, cerca de Toledo (cortesía de Roberto Félix García y Aitor F. Baños)


La 1022 en una estación desconocida (autor desconocido)


La 1026 en los años cuarenta (Luque)

Las locomotoras quedaron repartidas entre los depósitos de Madrid-Delicias, Salamanca, Arroyo y Monforte.  Daban un excelente resultado y, tras la sustitución del puente metálico del Jerte, extendieron más su radio de acción por las zonas atendidas por el depósito de Salamanca destacando su buen rendimiento en el duro trayecto entre Plasencia y esta ciudad.



Dos "miles" participan en las pruebas del nuevo puente metálico sobre el río Jerte (Archivo Histórico Ferroviario del Museo del Ferrocarril de Madrid (AHF/MFM. Autor: J. Salgado)
Otra imagen de las pruebas con la 1014 en primer plano (DELESPRO/cortesía José Ignacio Albalá) 


(Álbum de material motor de RENFE de 1947)

A su paso a RENFE constituyeron la serie 240-2201 a 240-2238 y quedaron en sus depósitos de origen, si bien algunas pasaron al de Vigo. De este modo en 1949  había 18 en Salamanca, siete en Arroyo, siete en Delicias y seis en Vigo. En 1954 Madrid-Delicias había perdido su dotación y había tres en Valladolid. En 1962 todas estaban ya repartidas entre Salamanca (28) y Valladolid (9). Cabe destacar que, ante las restricciones eléctricas de los años cuarenta, las "miles" de Salamanca remolcaban los trenes entre esta ciudad y Madrid -en general lo hacían entre Ávila y Salamanca- igualando la marcha de las locomotoras eléctricas siempre que se las hubiera dotado de carbón de excelente calidad. Cabe añadir a este respecto que e
ra siempre muy comentado el especial cuidado que las locomotoras recibían sobre todo en Salamanca y Arroyo.

En los años cuarenta el maquinista Ángel Olivera se fotografiaba junto a su locomotora, la 240-2202, en la estación de Redondela (cortesía Jorge Olivera)



La 240-2224 en Plasencia-empalme en 1957 (Karl Wyrsch)
La 240-2201, primera de la serie, en Plasencia-empalme en 1963 (L. G. Marshall)


...Y la última, la 2238, en pleno arranque, captada también por Marshall en Salamanca en 1963

La 240-2205 también en Plasencia-empalme (Foto Vallejo/a través de Aitor Fernández Baños)
Las 240-2223 y 240-2218 en el depósito de Salamanca (Marc Dahlström)
La 240-2216 arranca en Salamanca con un ómnibus destino Plasencia (L. G. Marshall) 
La 240-2218 estacionada con su tren en Béjar. 1963 (L. G. Marshall)
La 240-2211 en la reserva de Plasencia-empalme en septiembre de 1965 (Peter W. Gray/a través de Historia del Ferrocarril en Extremadura en Facebook)


Todavía en 1967 la 2207 permanecía operativa. En este caso le da la doble tracción otra veterana salmantina: la 030-2564 (AHF/MFM. Autor: Justo Arenillas)
El desguace de toda la serie se llevó a cabo entre 1965 y 1968. Sólo se salvó la 2215 que fue cedida por RENFE al Regimiento de Zapadores Ferroviarios que siempre la tuvo en su cuartel de Campamento perfectamente cuidada y mantenida y donde se la "bautizó" como "San Fernando". De este modo pudo participar en distintos actos conmemorativos tales como el centenario de la rampa de Pajares en octubre de 1984 arrastrando algunos trenes conmemorativos en los alrededores de Oviedo y también estuvo en cabeza de algún "Tren de la Fresa" y  participó en el rodaje de alguna película como podemos ver en esta secuencia de "El bosque animado". Además se la pudo contemplar en funcionamiento en la Jornada de Puertas Abiertas del Museo del Ferrocarril en Madrid en 1996.





La 240-2238 (Oeste1015) del Servicio Militar Ferroviario (SMF) participó en los actos conmemorativos del Centenario de Pajares en 1984 (CARRIL/cortesía Fernando Santiago Rodriguez)



Aranjuez. La 240-2215 con el anagrama del Servicio Militar de Ferrocarriles (SMF), en cabeza del Tren de la Fresa (AHF/MFM. Colección Octavio Sánchez)

El frontal de la 2215 en sus tiempos con "El fresa" (AHF/MFM. Colección Octavio Sánchez)
Vista parcial de su cabina (AHF/MFM. Colección Octavio Sánchez)

Una vez disuelto el Regimiento de Zapadores en el año 2008, la locomotora fue cedida en el 2011 al CEHFE y trasladada a los talleres de la ARMF en Lleida para su restauración. 



En marzo de 2014 pude fotografiarla en la Jornada de Puertas Abiertas de la ARMF en Lleida (Ángel Rivera)
Y otra más tomada desde el tender (Ángel Rivera)

En la actualidad se encuentra en las instalaciones del CEHFE en el llamado Núcleo Ferroviario del Llobregat en la localidad barcelonesa de Martorell. 



Traslado de la 2215 a las instalaciones del CEHFE en Martorell (CEHFE)

De acuerdo con el gran experto en vapor Ángel Maestro fueron unas excelentes locomotoras tanto en adherencia como en estabilidad y también muy económicas. Dado que debe encontrarse prácticamente en estado de marcha esperemos ver en algún momento a la 1015 de nuevo sobre la vía. 





FUENTES CONSULTADAS:

Maestro, A. Cano, M. y Ordóñez, J.L. (2000): Locomotoras españolas. Ed. Vía Libre.

Fernández Sanz, F. (2001): La construcción de locomotoras de vapor en España. Ed. Trea.

Reder, G. y Fernández Sanz, F. (2011): Locomotoras de la Compañía Oeste. Historia de la tracción vapor en España, tomo IV. Ed. Revistas Profesionales.

Archivo Histórico Ferroviario del Museo del Ferrocarril de Madrid (AHF/MFM)

Fototeca ferroviaria de Juan Antonio Méndez Marcos

Asesoramiento videográfico de Fernando Santiago Rodriguez