domingo, 19 de abril de 2020

Historias del vapor (CXLIV): "Mikados" por todas partes (RENFE 141-2101 a 141-2125 y 141-2201 a 141-2417)

1953

Mikados (I): Mikados por todas partes (RENFE 141-2101 a 141-2125 y 141-2201 a 141-2417)

Como hemos ido viendo en entradas anteriores fueron las locomotoras tipo 240 "mastodonte" las que fueron más utilizadas en el ferrocarril español de ancho ibérico durante las décadas de los treinta y cuarenta para el arrastre de trenes de mercancías, así como para correos y ómnibus. De esta forma llegaron a ser consideradas como el modelo "clásico" español. Por esa razón algunos historiadores ferroviarios se preguntan las razones por las que RENFE se decantó por la configuración 141 "Mikado" cuando en 1948 decidió la adquisición de un lote de cien nuevas locomotoras para servicios de trenes de viajeros de media velocidad, como los antes referidos, así como de mercancías. Una de sus conclusiones es que la gran familia de las "renfes", la última española de "mastodontes", no era muy apreciada entre los ferroviarios ya que la gran separación entre el tercer y cuarto eje acoplados generaba unos movimientos perjudiciales para la vía y poco confortables para el personal de cabina. Parece ser que también influyó la elección de este tipo 141 por los ferrocarriles franceses para hacerse cargo del grueso de su tráfico al finalizar la Segunda Guerra Mundial, lo que se concretó en el encargo de más de mil locomotoras de este tipo a la industria norteamericana. 

Una vez decidido el tipo de máquina era necesario ver qué factorías podrían hacerse cargo del pedido. Descartadas parcialmente las españolas al estar en aquella época saturadas de trabajo por reparaciones y construcción de nuevas locomotoras, existiendo aún dificultades por motivos políticos para acceder al mercado norteamericano -que además ya se estaba moviendo rápidamente hacia las  locomotoras diésel-, el encargo se planteó al consorcio británico North British. En concreto se solicitó el suministro de cien juegos de piezas para otras tantas locomotoras que se montarían en las factorías españolas. North British aceptó pero puso como condición ampliar el pedido en otras veinticinco más que serían enviadas a España ya completamente montadas. El 18 de agosto de 1949 se firmó el acuerdo marcando el origen de una serie que, finalmente, estaría constituida por 242 locomotoras. 
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(Marc Dahlström)

Debe reconocerse que, si bien el diseño externo de estas locomotoras era sencillo y armonioso y con un cierto aspecto de ligereza, su concepción mecánica quedaba ya atrasada para la época. Con un conservador timbre de 15 kg/cm2, simple expansión, distribución cilíndrica -cuando ya en España era común la distribución por válvulas-, escape sencillo, una potencia de 2000 CV y un diámetro de ruedas motoras de 1,56 metros, ofrecían un esfuerzo de tracción de 14790 kg., inferior a los 17910 de las "renfe" que incluso tenían un diámetro algo mayor de ruedas acopladas. En cualquier caso es verdad que el timbre de éstas era de 17 kg/cm2 y el diámetro de los cilindros, a las Mikado en cuanto a capacidad de arrastre. 

Con sus ruedas motoras de relativamente escaso diámetro para trenes de viajeros, su velocidad máxima autorizada era de unos 90 km/h. Tampoco las "renfe" eran buenas corredoras ya que aunque su velocidad máxima autorizada era de 105 km/h, la inestabilidad provocada a esas velocidades por la separación entre el tercer y cuarto ejes acoplados hacía que en la práctica no la alcanzaran. La conclusión que de todo ello saca Ángel Maestro es que las Mikado eran mejores corredoras que las renfe pero que éstas últimas las superaban en capacidad de carga. 

Volviendo a su historia recordemos que en octubre de 1951, RENFE firmó el contrato con La Maquinista Terrestre y Marítima, Babcock&Wilcox, Macosa y Euskalduna para la fabricación de las otras cien locomotoras a partir de las piezas enviadas, a razón de 25 por factoría. Si las entregadas por North British integrarían la subserie 141-2101 a 2125, éstas formarían la 141-2201 a 141-2300.


Foto de las Mikado RENFE en el catálogo de North British
Visita de técnicos de RENFE a la factoría North British para inspeccionar la construcción de las primeras Mikado (North British)

Las primeras de las 25 locomotoras de North British empezaron a llegar en mayo de 1953 al puerto de Bilbao y se trasladaban a la factoría Euskalduna para su puesta a punto. 



Descarga de la 141-2101, primera de la serie, en el puerto de Bilbao (North British)

En las pruebas efectuadas con la primera de ellas a primeros de julio se detectó un calentamiento en los cojinetes flotantes de las bielas sobre todo en los de cabeza de las motoras. Ello debió retrasar la entrega de estas máquinas de modo que las catorce primeras se entregaron y entraron en servicio entre julio y diciembre de ese año con la numeración 141-2101 a 2114. A consecuencia de la fecha de llegada como de los problemas referidos, y según refiere Ángel Maestro, las primeras "Mikado" en ponerse operativas no fueron las de North British sino diez de MACOSA, las 141-2201 a 2210 que lo hicieron en marzo de 1953. Por su parte, MTM entregó las 2211 a 2216 y B&W la 2231


La 141-2211, primera Mikado fabricada por La Maquinista en pruebas en 1953. Como se ve el domo ya es distinto  a las de North British (MTM)

En agosto de 1954 North British finalizó la entrega de sus once restantes: las 2115 a 2125



La 141-2124, penúltima de la subserie 141-2101 a 2125 (J. Ferraté) 

E
se mismo año MTM entregó las 2217 a 2220 y las 2251 a 2260, Euskalduna las 2221 a 2230 y 2261 a 2262, MACOSA las 2241 a 2250 y B&W las 2232 a 2240 y 2271 a 2280.


La "maquinista" 141F-2252 en la estación de Almorchón en abril de 1968 con el correo Madrid-Badajoz. A la derecha un tren de la línea Córdoba-Almorchón encabezado por una diésel 1300 (Peter W. Gray/cortesía: Historia del Ferrocarril en Extremadura)





Frontal de la 141F-2262 otra de las construidas por Euskalduna en 1954. En la foto ya ha sido fuelizada aunque su origen se alimentaba por carbón (Fernando F. Sanz)

En 1955 Euskalduna construyó las 2263 a 2270 y 2291 a 2295, MACOSA las 2281 a 2285, MTM las 2286 a 2290 y B&W las 2296 a 2300

En 1953 RENFE fue autorizada por el Gobierno para desarrollar el llamado "Plan Laboral" en el que se contemplaba la construcción de, entre otras, 117 nuevas locomotoras Mikado ya totalmente procedentes de la industria nacional y fuelizadas de fábrica. Se originó así la última y más numerosa subserie de estas máquinas. Además se introdujeron en ellas modificaciones importantes tales como el escape doble, bomba de alimentación, recalentador o un nuevo arenero. 

De este modo entre 1955 y 1956 MTM entregó las 2329 a 2356


La 141F-2355, una de las "Mikado maquinistas" de la tercera subserie en Mora la Nova. Pueden verse ya algunas de las innovaciones como el doble escape o uno de los cilindros del recalentador ACFI (Eduard Ramirez)

Entre 1956 y 1957 MACOSA hizo lo propio con las 2301 a 2312 y entre 1957 y 1959 con las 2313 a 2328


La 141F-2310 una "Mikado macosa" en Lérida; puede apreciarse el dispositivo de la bomba de alimentación así como la chimenea de doble escape y un cilindro del recalentador. Esta factoría tenía fama por el perfecto acabado de sus locomotoras (E. Jansá)

Por su parte Babcock&Wilcox construyó entre 1956 y 1958 las 2357 a 2384 





La 141F-2366, una "Mikado Babcock", una de las del último lote construido por esta factoría (Karl Wyrsch)
y, por fin,  Euskalduna entre 1956 y 1960 hizo entrega de las 2385 a 2417.


Una reluciente 141F-2388 posa junto a una no menos reluciente 240F-2305 en la reserva de Palazuelo-Empalme el 14 abril de 1968 (Peter W. Gray/cortesía: Historia del Ferrocarril en Extremadura)

La 141F-2410, una de las últimas de las "Mikado euskalduna" y también de la tercera y última sunbserie. Cuando en 1966 Enrique Jansá la fotografió en Lérida su pareja de conducción había ganado el premio a la locomotora más cuidada. 

Durante estos años las Mikado se fueron extendiendo progresivamente por todos los depósitos de RENFE excepto buena parte de andaluces y murcianos. Su presencia era contínua en cabeza de correos, ómnibus y mercancías y algunas veces de expresos y rápidos aunque en éstos mostraban sus insuficiencias. A este respecto cabe destacar las modificaciones que personal del depósito de Zaragoza introdujo en algunas de las allí destinadas y que aliviaron en buena medida algunas de sus limitaciones. 



Los largos y pesados trenes desde el norte a y desde Madrid hacían necesarias las dobles tracciones en partes de sus recorridos. En esta imagen obtenida por Karl Wyrsch en 1959 en Valladolid una Mikado da la doble a una montaña del antiguo Norte.
Una especialidad de las Mikado eran los correos y semidirectos. Aquí aparece la 2342 en 1962 en las cercanías de Madrid-Atocha con uno de ellos. Aunque no estoy seguro, la composición del tren me hace pensar que podía ser un Cuenca-Madrid o un Valencia-Madrid por Cuenca (Harald Navé)


Una muy cuidada 2376 pasa en 1968 por Selgua con el ómnibus a Zaragoza (Enric Jansá)
La 2369 con el ómnibus Alsasua-Pamplona en septiembre de 1970 (J. Ferraté)
Todo un clásico: el ómnibus Alsasua-Castejón con su omnipresente Mikado fotografiado por Manolo Maristany a principios de los setenta
Por aquella zona también arrastraron muchos potaseros. En esta foto de Josep Ferraté de 1970 dos Mikados en doble tracción con uno de estos trenes
Otra actividad clásica de aquellos insignes aficionados-fotógrafos de finales de los sesenta y principios de los setenta era inmortalizar a las Mikado resoplantes subiendo el puerto del Carrascal como en esta toma invernal de Enric Jansá
...Pero Manolo Maristany también se movía por otras zonas obteniendo sugestivas imágenes, tal como ésta en la que una desconocida Mikado cruza el puente del Tormes en Salamanca encabezando el ómnibus de Salamanca y Cáceres a Madrid en 1971
Otra Mikado desconocida parece remontar a buena marcha la pendiente de Castejón a Soria (autor desconocido)




Buenos tiempos y buenas compañías de las Mikado en el depósito de Miranda. 1964 (R. Collins)
La 2256 afronta con fuerza la salida de Salamanca en cabeza de un mercancías (G. Woods)
Marshall captó esta -ahora- entrañable imagen donde la pareja de la Mikado revisa un problema de calentamiento en un eje. Daba la doble a una "garrafeta RENFE" en la línea Sagunto-Teruel. Al parecer la Mikado tuvo que quedar apartada.

A principios de los setenta comenzó su rápido apartamiento y desguace ante las urgencias por retirar cuanto antes la tracción vapor. Los últimos depósitos donde subsistieron fueron los de Castejón que cerró en abril de 1975 y Salamanca y Ciudad Real que lo hicieron respectivamente en mayo y junio de ese año. 



1973. Últimos tiempos en Castejón (Jordi Escudé)
...Y tiempos finales en 1974. Del depósito de Castejón se salvó un par de Mikados gracias al esfuerzo e ingenio de algunas excelentes aficionados (Keith Taylorson)

Fueron bastantes las Mikado que a mediados de los setenta quedaban retiradas por depósitos o reservas esperando el desguace. En ese momento fueron muy encomiable las acciones de algunos aficionados y algún personal de RENFE para salvar algunas de ellas. En esa época yo tenía pocas posibilidades de viajar pero sí pude hacer mi despedida personal de ellas en un ya clausurado depósito de Ciudad Real. Se me permitirá que ese sea el argumento de la siguiente entrada. 


Una "doble" de Mikado y Confederación (Harald Navé)

FUENTES CONSULTADAS

Ferraté, J y Álvarez, M. (1996): Vapor RENFE. Años 60-70. MAF editor

Fernández Sanz, F. (2001): La construcción de locomotoras de vapor en España. Ediciones Trea.

Maestro, A. y Miquel, J. (2008): Las 141F de la RENFE. Reserva Anticipada ediciones (obra de referencia) 




Arenillas, J. (2010): La tracción en los ferrocarriles españoles. Ed. Vía Libre. 




domingo, 12 de abril de 2020

Las tracciones térmica y eléctrica en RENFE (CX) Los ICE alemanes: AVEs de otra raza (RENFE 103.001 a 103.026)


2005

Los ICE alemanes: AVEs de otra raza (RENFE 103-201 a 226/601 a 626)


En una entrada anterior dedicada a los AVE de la serie 102 comentaba que en el año 2000 RENFE convocó un concurso para la adquisición de 32 trenes de alta velocidad destinados fundamentalmente a la nueva línea de Madrid a Barcelona. En la adjudicación que se llevó a efecto en marzo de 2001 se determinó que el consorcio Talgo/Adtranz suministraría la mitad de los trenes y que Siemens lo haría con otros 16. De esta forma llegaron a España un conjunto de trenes pertenecientes a la familia alemana Intercity Express (ICE) y en concreto a su tercera generación ICE 3, conocida comercialmente como Velaro. Revolucionarios tanto desde el punto de vista estético como técnico marcaron un hito fundamental en la Alta Velocidad Española. Este es un resumen de su todavía relativamente corta historia.

El  ICE 3, presentado en 1998, era un tren de alta velocidad distinto. Junto con la introducción de un diseño frontal futurista o la incorporación de importantes  mejoras técnicas tales como los motores trifásicos asíncronos, la gran novedad era el concepto de "tracción distribuida". En ese diseño el tren no tenía locomotoras e incluso la zona por detrás de la cabina del maquinista estaba dedicada a viajeros que incluso podían ver el recorrido mediante un cristal que se podía oscurecer o hacer translúcido a voluntad. 


(Mundotrenes)



La diafanidad del coche extremo dedicado a la cabina del maquinista y a la sala club con mesa de reuniones y panel translúcido de separación (autor desconocido)

Siemens presentó este tren al concurso de RENFE adaptado para alcanzar una velocidad máxima comercial de 350 km/h y para soportar adecuadamente las altas temperaturas veraniegas en España: era el Velaro 7. La compañía apostó por él, ¿influyeron quizás motivos políticos? y adjudicó a Siemens la construcción de 16 de estos trenes. Fue llevada a cabo por la propia Siemens con la participación de CAF, Alstom y de los talleres de RENFE en Valladolid que fabricó algunos de los coches remolque. Por otra parte, RENFE decidió en el año 2004 ampliar el pedido en otras diez unidades cuya entrega fue pospuesta de mutuo acuerdo hasta el año 2007 debido al retraso que ya existía en la entrega de la primera subserie.

La construcción empezó en 2002 y el primer tren tenía prevista su entrega en el 2003. Sin embargo, distintas dificultades con las empresas subcontratistas retrasaron mucho la entrega de los trenes como apuntaba anteriormente. Así, la primera composición se entregó en abril de 2005 y la última en octubre de 2006. 



Parte de una composición presentada en la estación de Milano-Porta Garibaldi en el Congreso Eurailspeed 2005 junto con algunos otros trenes de alta velocidad (Pablo Fernández/Listadotren)


La "cabeza" de uno de los últimos Velaro en ser entregados. Hendaya, agosto de 2006. La librea de fábrica llevaba esa banda azul a lo largo del tren (Hodei Goldarazena/Listadotren)

Durante el periodo de pruebas en España, y en concreto el 16 de julio de 2006, la rama 002 alcanzó los 403, 7 km/h en el recorrido entre Alcalá de Henares y Calatayud. Era el récord de velocidad de un tren en España y también en el mundo para un tren de serie sin modificaciones especiales. 



Un "Velaro" probablemente recién recepcionado, en los Talleres de La Sagra (Manuel González Márquez)

Los trenes tienen una potencia de 8800 kW y funcionan a 25000 V. Están formados por ocho coches de los cuales cuatro son motores y cuatro remolques; por tanto cada rama dispone en total de 16 bogies de los cuales ocho son motores. Los sistemas de frenado son tres: eléctrico por recuperación, reostático y neumático por discos de freno. Los equipos de seguridad son el ETCS/ERTMS en sus niveles 1 y 2, el sistema español ASFA-AVE y el lector STM del sistema LZB empleado en la línea Madrid-Sevilla. 

En cuanto a la librea el color blanco ha sido su nota predominante. Aunque al salir de fábrica llevaban una franja azul longitudinal, muy pronto recibieron las fucsia y gris de RENFE.


El elegante diseño del Velaro queda patente en esta imagen de la rama 20 obtenida en la estación de Puerta de Atocha (Geoff Elley/Listadotren)

...como también puede observarse en esta imagen del paso de la rama 01 por Llinars del Vallés (Julián Gutierrez/Listadotren)

Técnicamente cada tren está constituido por dos semitrenes que se denominan "unidades de tracción" y están constituidos por un coche extremo, un coche transformador, un coche convertidor y un coche intermedio  Los coches motores son los 1, 3, 6 y 8 mientras los 2, 4, 5 y 7 son remolques.  En los  2 y 7, se encuentran los pantógrafos que unidos por una línea en el techo alimentan a los convertidores principales. Por lo que respecta a los equipos auxiliares también van distribuidos a lo largo del tren, normalmente bajo el suelo, salvo los de aire acondicionado y las resistencias del freno reostático que van instalados sobre el techo. Las antenas captadoras de los sistemas de seguridad se ubican en los bogies extremos. 

A diferencia de otros trenes de alta velocidad todos los vehículos del tren van ocupados por pasajeros lo que permite que pueda ofrecer 407 plazas: 38 en Club (coche 1), 103 en Preferente (coches 2 y 3), 264 en Turista (coches 5 al 8) y 2 para personas de movilidad reducida. Debe señalarse que, si en un principio existía una pequeña sala de reunión en en el coche cabina de la sala Club, fue suprimida añadiendo así ocho plazas más a esa clase. 


Interior de uno de los coches de clase Preferente 


Zona de intercomunicación y coche dedicado a clase Turista (José Luis Martos)

Asignados al depósito de Madrid-Santa Catalina, los 103 iniciaron sus primeros servicios comerciales entre Madrid y Camp de Tarragona y Madrid a Sevilla el 22 de junio de 2007. En diciembre de ese año empezaron a circular también entre Madrid y Málaga. Ya en 2008 llegaban hasta Barcelona y se hicieron cargo de servicios con entre esta ciudad con Sevilla y Málaga.  Aunque con algunas variaciones los itinerarios básicos que cubren los Velaro son los de Madrid-Barcelona-Figueres, Madrid-Málaga y frecuentemente Madrid-Sevilla.


Dos diseños y dos conceptos muy distintos en esta imagen conjunta de un 103 y un 104 en la estación de Málaga (Glucke)


La rama 24 detenida en Puertollano en el transcurso de un servicio de Sevilla a Barcelona (autor desconocido)

En octubre de 2013 las ramas  10 y 11 chocaron en el túnel de lavado de Cerro Negro, lo que obligó a una reestructuración de sus composiciones durante bastante tiempo. Aquí aparece la cabeza tractora 211 formando parte de la rama 10 fotografiada en Figueres en noviembre de 2014 (Jorge Almuni/Listadotren)


A esta rama no le sentaba demasiado bien la librea publicitaria (Jordi Verdugo)


Por el viaducto de La Parrilla, cubriendo un servicio Madrid-Málaga, en octubre de 2016 (Pablo Nieto Abad)

La rama 13 con una de sus "cabezas" vinilada en 2018 (GUTI/Listadotren)


Las ramas 015 y 002 en doble composición pasan por Almodóvar del Río asegurando un tren charter entre Girona y Sevilla con motivo de la final de la Copa del Rey el 25 de mayo de 2019 (Juan José Romero Rioja/CARRIL)


La rama 14 entrando en Madrid-Puerta de Atocha en mayo de 2022 Victor Hugo Hernández/Listadotren)


La rama 18 pasa por Bellvei en octubre de 2022 en su camino hacia Madrid (Escursso/Listadotren)

Unos trenes eficaces y elegantes que han puesto muy alto el estándar de calidad en los servicios AVE.


FUENTES CONSULTADAS

García Álvarez y otros (2009): Alta velocidad en España, líneas y trenes. Colección Monografías Vía Libre, nº 1.

Calvera, J. (2016): Fichas material motor RENFE: 1941-2016. Locomotoras, unidades eléctricas y Alta Velocidad. Edit. Gestión Ferroviaria.

Revista Vía Libre (varios números)

Ferropedia

sábado, 11 de abril de 2020

Crónicas de la vía estrecha (CIX) De La Robla a Bilbao: El largo camino del "Hullero" (II)


De la posguerra a la llegada del diésel en 1958


En una entrada anterior hemos revisado la evolución de la tracción vapor de "El Hullero" desde sus inicios hasta 1936. La Guerra Civil fue una época de estancamiento para el ferrocarril debido al cese de muchas actividades mineras y a su utilización por los dos bandos en contienda. De todos modos, tras la toma de Bilbao el 1 de junio de 1937,  poco más de un año después de su paralización, en agosto de ese año se reanudó el servicio de viajeros en todo el recorrido de la línea. En el periodo hasta la finalización de la guerra La Robla obtuvo resultados positivos derivados de la gran demanda de carbón y al mismo tiempo se fueron reparando los daños en las infraestructuras. La época de la posguerra desde 1940 a 1958 fue muy beneficiosa debido tanto a la continuación de la gran demanda carbonera como al importante tráfico de pasajeros a causa de las dificultades en el transporte por carretera. En este marco, dedicamos la presente entrada a la respuesta que la compañía dio en materia de tracción  a este gran requerimiento de transporte.


La gran necesidad de material de tracción llevó a La Robla a establecer contacto en 1941 con la sociedad Minas de Cala. De ahí surgió el arriendo de dos locomotoras Krauss tipo 140T, construidas en 1913que habían trabajado generalmente en el ramal de esa compañía entre las minas de la Peña del Hierro y el empalme del Ronquillo.  Entraron en servicio en 1942 y fueron conocidas como "las sevillanas". Una de ellas fue devuelta en 1949 mientras que la otra fue definitivamente adquirida en 1951. Numerada como 120, y ya propiedad de la compañía, esta locomotora fue reformada añadiéndola un bisel trasero y transformándola en tipo 141T. Destinada a los servicios de mercancías debió ser desguazada como mucho en los primeros años sesenta. Por lo que se refiere a la otra locomotora -de la que hay informaciones poco contrastadas- según indica Javier Fernández, debió ser igual o muy parecida a la 120 y puede que llegara a ostentar el número 121. Cabe la posibilidad, aunque las informaciones son algo contradictorias, de que fuera vendida al Santander-Bilbao y transformada también en 141T.


Foto de fábrica de una de las dos locomotoras tipo 140T adquiridas para el Ferrocarril de Peña del Hierro a Minas del Castillo. Fueron en principio arrendadas por La Robla a principios de los años cuarenta y posteriormente adquirida una de ellas por la compañía y transformada en 141T. Esta foto fue guardada durante muchos años por Serafín Benítez, uno de los últimos trabajadores de la compañía y cedida a Paco Alcázar, quien amablemente me la ha facilitado.

También en 1942 entraron en servicio tres locomotoras Skoda tipo 141T adquiridas de segunda mano a una compañía minera portuguesa. Eran unas máquinas de gran porte, con una potencia de 1000 CV y  un importante esfuerzo de tracción de 12875 kg. Recibieron los números 90 a 92 y fueron conocidas como "las noventa". 


La impresionante 91 "José Escudero" (Archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril)



E igual de impresionante, la 92 (AHF/MFM. Autor: Juan Cabrera)

Fueron las mejores y más valoradas locomotoras de La Robla. Prueba de ello es que con el importante lote de repuestos que también se recibió, Babcock&Wilcox logró construir otra similar en 1953 (otras fuentes dicen 1951): fue la 93. Al parecer en 1970 todavía estaban en disposición de circular siendo probablemente las últimas en ser desguazadas.



La 93 "Joaquín de Eulate", semejante a las anteriores pero construida casi artesanalmente por Babcock&Wilcox en 1953 (AHF/MFM. Autor: Gustavo Reder)

En su continúa búsqueda de material de tracción,
La Robla también entró en contacto con la compañía Sierra Menera a la que arrendó cuatro grandes locomotoras del tipo 240 fabricadas por North British en 1906, 1907 y 1913. Antes de ponerlas en servicio, lo que ocurrió entre 1943 y 1944, fueron sometidas a una gran reparación en Euskalduna. Es curioso el trasiego de numeración y de nombres entre ellas. Si en Sierra Menera eran las 1, 2, 7 y 16 en La Robla se les añadió un "20" delantero para evitar errores pasando a ser las 201, 202, 207 y 216. Y si los nombres originales eran "Bárbara", "Carlota", "Isabel" y "Antonio", en La Robla las mismas locomotoras pasaron a ser "Isabel", "Bárbara", "Antonio" y "Carlota". Finalmente todas fueron conocidas como "las carlotas". Devueltas a Sierra Menera en 1949 recuperaron los números y nombres originales. Fueron unas locomotoras que con un esfuerzo de tracción de 10070 kg dieron un buen servicio. 


La SM-2 "Carlota", FR 202 durante sus tiempos en La Robla, fotografiada probablemente tras su retorno al Sierra Menera (autor desconocido)

Y siguiendo con la constante búsqueda de locomotoras, en 1943 La Robla contactó de nuevo con los Ferrocarriles Réticos a los que, como se indicaba en la entrada anterior, había adquirido tres  locomotoras Winterthur tipo 140 en los años 1923, 1924 y 1926 que fueron las 109 a 111. Como aún disponían de algunas otras locomotoras del mismo tipo, se adquirieron tres máquinas más que mantuvieron -al igual que las anteriores de los años veinte- la misma numeración. Los trámites de importación fueron muy laboriosos de modo que la primera de ellas, la 102 no entró en servicio hasta 1948. En 1950 lo hizo la 104, en 1951 la 105 y en 1952 la 106. Fueron también de las últimas locomotoras en ser desguazadas.



La 104 maniobrando en Ariz-Basauri en 1965


La 106 en cabeza de un mercancías en 1960 (John Carter)
La 106 en Espinosa de los Monteros en 1961 (Harald Navé)


De nuevo la 106 dando doble tracción a una "tunecina" titular del correo Bilbao-León. La fotografía está tomada en la estación de Mercadillo-Villasana, en el valle de Mena, y ambas locomotoras deben estar haciendo presión para remontar las rampas del puerto del Cabrio. Era 1962 (Harald Navé)

En 1949 La Robla volvió a tomar en arriendo otras tres locomotoras Borsig tipo 131T a la sociedad Minas de Cala sustituyend0 a una de las anteriores -120 y, quizás, 121- arrendadas a esta misma compañía. Muy pronto, en 1952, se adquirieron dos de ellas, las 131 y 132  mientras que la 130 lo fue en 1953. Ésta sufrió una profunda reforma para ser dedicada al arrastre de trenes de viajeros aunque posteriormente pasó a los de mercancías. En cualquier caso hay cierta controversia sobre la trayectoria real de esta locomotora porque en algunas publicaciones figura como alquilada en 1946 por Minas de Cala al ferrocarril Madrid-Aragón donde, al parecer, todavía estaba en 1966. En cualquier caso,  f
ueran dos o fueran tres, eran locomotoras poco apropiadas para los pesados trenes de la línea por lo que su desguace fue relativamente temprano. Como curiosidad puede añadirse que aunque sus números oficiales en La Robla eran los 131 y 132, mientras duró el arriendo circularon con su numeración original de Minas de Cala, 9 y 10.
Una de las Borsig 131T de Minas de Cala fotografiada en su línea original (archivo Paco Alcázar)

La 132 (Maximiliano Díaz Álvarez/Tomada del libro "El Ferrocarril de La Robla")


La 130 en algún lugar de la línea de La Robla (autor desconocido/cortesía Paco Alcázar)

Ya, a finales de los años cincuenta, La Robla adquirió tres locomotoras Krauss-Engerth 130+2T a los Ferrocarriles Vascongados entrando en servicio tras su reparación en 1958. Eran las 50 "Euskadi", 51 "Zuria" y 52 "Monte Gorbea" y en La Robla pasaron a ser las 152, 151 y 153. Denominadas también "las vascas" f
ueron destinadas a trenes de viajeros y posteriormente algunos de mercancías. La llegada por aquellos años de las primeras diésel hizo que muy pronto fueran revendidas al Ponferrada a Villablino. 
La 152 sale de Espinosa de los Monteros hacia Bilbao en cabeza de un tren parcialmente carbonero (Harald Navé)

En esta foto más cercana de la 152 e aprecian con claridad los rasgos típicos de las Krauss tipo "Euskadi" Harald Navé)

Las últimas locomotoras adquiridas por la compañía fueron cinco Pacific 231 construidas por la Sociedad Alsaciana en 1914 y 1928 para los Ferrocarriles de Túnez; de ahí el sobrenombre de "tunecinas" por el que fueron conocidas. La compra se llevó a cabo en 1957 y entraron en servicio en 1958 en trenes de largo recorrido. Estas "Pacific", las 181 a 185, titulares del mítico "correo" mientras tuvo tracción vapor, inconfundibles entre otras cosas, por sus grandes ruedas -para lo normal en líneas de ancho métrico-, sus aparatosas pantallas levantahumos y su decoración en verde, marcaron la imagen de los últimos tiempos de la tracción vapor en La Robla. 

La 182 estacionada con su tren en la estación de Vigo-Siones en 1960 (Karl Wyrsch)

De nuevo la 182 en La Vecilla en cabeza del correo León-Bilbao en 1962 (L. G. Marshall)


La 183 en Espinosa en 1961 (Harald Navé)

De nuevo la 183, quizás en un viaje especial (Geoff Plumb/cortesía de Fernando Santiago Rodriguez)


Una hermosa panorámica de la 184 en cabeza del correo (John Carter)

Por lo que se refiere a los coches de viajeros, La Robla dispuso de vehículos de distintos tipos y procedencias. Sin ser exhaustivos, y sólo como ejemplo,  cabe citar algunos de ellos. Así la popular serie 100, construidos en 1923, propiedad en un principio del Ferrocarril de León a Matallana y que durante su vida activa sufrieron múltiples reformas.


Todavía en 1985, Pedro González Esquerdo pudo fotografiar a estos dos ejemplares, probablemente de la serie 100, en la estación de Cistierna

En 1939 se puso en servicio el Cfvh 60, un primer intento de construcción de un coche metálico cuyo diseño fue aprobado en 1935. No tuvo descendencia y sólo en los años sesenta se construyó otro prototipo que tampoco prosperó. Más allá de este intento, la gran necesidad de transporte de viajeros en la época de posguerra llevó a adquirir o a arrendar un gran número de coches. Así hay que hacer referencia en primer lugar a los cinco alquilados a los Ferrocarriles Secundarios de Castilla -los "secundarios"- que entraron  en servicio hacia 1942. Construidos en 1912 llevaban balconcillos y sufrieron reformas significativas. 


El Cfvt 151 en La Casilla en 1978. Pertenecía a la serie Cfvt 150 a 153 proveniente probablemente de una reforma de coches de los Ferrocarriles Secundarios de Castilla

Parece ser que en los años cincuenta también llegaron a la línea otros ocho coches denominados "500" o ROBLA y procedentes también de los Secundarios y que fueron reformados entre 1960 y 1967.

Entre 1954 y 1955 se pusieron en servicio 19 coches procedentes del clausurado Ferrocarril del Tajuña: uno de lujo, cuatro mixtos de primera y segunda, cuatro mixtos de segunda y tercera y diez de tercera. Fueron reformados de modo que el de lujo pasó a ser de primera y los de primera y segunda pasarían a ser de primera y tercera quedando probablemente los restantes como de tercera. En esta reforma algunos de ellos perdieron sus balconcillos originales. Aunque no sustituyeron por completo al resto de coches antiguos sí constituyeron el mejor material de La Robla para viajeros. 



El coche  Cfvt 411 procedente del Ferrocarril del Tajuña (AHF/MFM. Autor: Gustavo Reder)



El ACfvt 202 de primera y tercera clase reconvertido de un primera/segunda clase del Tajuña.

Llegamos así al año 1958. La situación del ferrocarril, boyante aunque con algunos altibajos hasta ese momento, empezó a cambiar e inició una curva descendente que la llevó hasta su integración en FEVE en 1972. Una situación que ni la apuesta decidida por la tracción diésel logró cambiar. Veremos todo ello en una siguiente entrada. 


FUENTES CONSULTADAS


Fernández, J. y Zaita, C. (1987): El Ferrocarril de La Robla. Fundación de los Ferrocarriles Españoles (obra de referencia)




Fernández Díaz-Sarabia, P. (2005): El Ferrocarril de La Robla. En "Historia de los Ferrocarriles Españoles de Vía Estrecha en España", tomo II. Fundación de los Ferrocarriles Españoles.

Zaita, C. (2022): Locomotoras tunecinas para el Ferrocarril de La Robla. Revista CARRIL, nº 91

Varios: Vapor de vía estrecha y ferrocarriles industriales de España. Trenmanía, especial nº 21.

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Archivo Histórico Ferroviario del Museo del Ferrocarril de Madrid