domingo, 20 de julio de 2014

Los automotores de la postguerra (I): Una "barbería" por las vías de La Mancha (RENFE 9001)



Entrada publicada originalmente en julio de 2014 y revisada y ampliada en enero de 2017


Nunca me han atraído mucho aquellos primitivos automotores de construcción artesanal, que en el fondo eran coches de viajeros con motor. Pero cuando conocí la historia de aquel vehículo que fue el primero de la variopinta serie de los "nuevemiles" de RENFE, así como la de la línea Cinco Casas-Tomelloso en la que estuvo durante sus 29 de años de vida, me pareció que merecía la pena contar su humilde existencia. 

Ya desde el último tercio del siglo XIX Tomelloso buscaba el ferrocarril como medio idóneo de salida de su producción de vino y alcohol. Durante un tiempo se intentó que por allí pasara alguna de las principales líneas radiales pero, al no conseguirlo, se afanó por construir un pequeño ferrocarril que lo conectara con la línea general de Andalucía, en un lugar cercano a Argamasilla de Alba -por donde también pasaría- y que con el tiempo se acabaría llamando Cinco Casas.

Tras muchas vicisitudes se constituyó la compañía y el ferrocarril pudo inaugurarse en 1913, aunque a Tomelloso llegó en enero de 1914. Desde el principio arrastró problemas económicos y, de una forma u otra, siempre estuvo bajo la sombra de la MZA: unas veces alquilando locomotoras y otras cediendo la explotación. 

El director de la compañía, Francisco Martínez Ramírez, conocido por "el obrero", parece que era una persona muy dinámica y emprendedora y buscaba formas de abaratar la tracción vapor. Lo cierto es que en un viaje a Norteamérica en 1919 adquirió dos locomotoras (tractores) de gasolina de distinta potencia (la verdad es que esta iniciativa en aquella época me resultó sorprendente desde que la conocí). Se trataba de una Cummings de dos ejes matriculada como AT- 1 y que parece que pasó a RENFE de forma muy efímera con la matrícula 10001, y constituyendo el primer o único ejemplar de lo que hubiera sido la serie 10.000 de tractores térmicos de la compañía.




Aunque la imagen está deformada es la mejor que he podido encontrar de la locomotora Cummings AT-1 (foto: autor desconocido)

 La otra, de tres ejes, era una McKeeen matriculada con el número AT-2 (aunque Javier Aranguren en su libro "Automotores españoles" no cree que existió esa matrícula) y que no parece que llegara a RENFE. 




Un tractor o locomotora McKeen como la AT-2 del Argamasilla-Tomelloso (foto: autor desconocido)

Pero quizás, en aquella visita, Francisco Martínez conoció algunos pequeños automotores también con motor de gasolina y volvió con la idea de construir uno para su línea. 
Ni corto ni perezoso eligió para la transformación su propio coche de director y la llevó a cabo  en 1922, utilizando para ello un motor de automóvil Overland de muy poca potencia, una caja de cambios y una transmisión por cadena a uno de sus dos ejes. Al no disponer de radiador se dispusieron debajo de los asientos dos depósitos de agua con una capacidad total de 500 litros (supongo que para una circulación continua de agua fría). Además, para aumentar el esfuerzo de tracción, que era de 600 kg, se le colocaron ruedas de menor diámetro (0,550 m). Su capacidad era de 18 viajeros en general y cinco en la plataforma-balconcillo, y tenía una única cabina de conducción en el testero opuesto al citado balconcillo. En el interior de este testero mantuvo -o instaló de nuevo, no lo sé- un par de grandes espejos como los que antiguamente se colocaban en las barberías. Ello dio lugar a que al pequeño automotor se le conociera por este nombre (supongo que cuando alguien de Tomelloso o Argamasilla decía que se iba a la barbería habría que aclarar a cual de ellas!). 



El AT-4 en la época en que disponía de motor Ford e iba pintado en rojo y crema. La foto fue enviada a la revista Vía Libre por él que entonces era su conductor Ramón Mazarro, que aparece en la foto junto a su ayudante Lorenzo Molina. Es posible que la foto esté tomada en la estación de Cinco Casas, quizás en los primeros años 30. 


Esquema del AT-4 (Javier Aranguren)

L
a barbería -o el barbería- llevó el número AT-4 dentro de la numeración general de todos los vehículos de tracción de la compañía (los números 3, 5 y 6 correspondían a locomotoras de vapor). Algún año después recibió un motor Chevrolet de 18 CV, y en 1934 éste fue cambiado por un Ford de parecida potencia. 

Algunas informaciones apuntan a que se transformaron cuatro coches en automotores, pero son datos confusos. Lo que sí parece confirmado es que se prepararon dos remolques de automotor a partir de sendos coches de viajeros y que hubo un tercer remolque mixto furgón-tercera clase.
El automotor la Barbería ya con el gasógeno instalado y cuando era el 9001 de RENFE. Pueden apreciarse los dos espejos (en algún texto se dice que era sólo uno) y el balconcillo trasero donde podían viajar unas cinco personas. El balconcillo delantero fue el que se sustituyó por esa cabina "picuda" donde iba el puesto de conducción. El esfuerzo de tracción de este automotor era de 600 kg.

Al finalizar la guerra civil, la gran escasez de combustible obligó a instalarle al AT-4 un gasógeno Balletbó en los talleres de Madrid. Parece ser que, mientras el tiempo estaba seco no daba problemas, pero en cuanto llovía el filtro se mojaba, no dejaba pasar el gas y las dificultades se multiplicaban. Al constituirse RENFE, "la barbería" quedó integrada en la serie "nuevemil" de automotores y, debido a ser el de más escasa potencia de todos ellos, se convirtió en el más bajo de la serie con el número 9001. Durante unos años continuó funcionando a trancas y barrancas hasta que el 31 de enero de 1952 (aunque en el libro de Javier Aranguren se habla de 1950) sucedió un fatal accidente: el gasógeno explotó, el automotor se incendió, falleció un ferroviario y su conductor quedó gravemente herido. 

Ahí acabó la pequeña pero azarosa historia de "la barbería". No se si fue a partir de ese momento cuando empezaron a circular por la línea otros automotores o ya, durante años atrás, fueron sustituyendo a la tracción vapor. Gracias a la activa colaboración de personas de Argamasilla y de Tomelloso para la celebración del centenario de esta línea, han salido a la luz a través de Facebook algunas fotografías - que he tomado prestadas- de algún zaragoza reformado e incluso de la "littorina" 9217 que también sirvió en la línea. 

Un zaragoza reformado en las cercanías de Argamasilla. Dudo si prestaba servicio regular en la línea o circulaba por algún motivo especial (Foto de autor desconocido encontrada en la página de Facebook destinada a conmemorar el centenario de este ferrocarril)
Automotor littorina estacionado en la estación de Argamasilla. Creo que es el 9217, actualmente preservado aunque en pésimo estado en la sede de Delicias del Museo Nacional Ferroviario (Foto de autor desconocido encontrada en la página de Facebook destinada a conmemorar el centenario de este ferrocarril)

También circularon por ella algunos ferrobuses, supongo que hasta el cierre del servicio de viajeros en 1970, mientras que del transporte de mercancías, que se prolongó hasta finales de los 80, se ocuparía cuando fuera oportuno alguna 1900 0 10800 de Alcázar.

Como se ve se trata de una historia interesante y entrañable pero de la que desconozco bastante detalles.  Me gustaría que pueda ser completada por algún lector que la conozca más profundamente . 


FUENTES CONSULTADAS

Aranguren, J (1992): Automotores españoles. Autoedición

Calvera, J (2009): Automotores diesel ancho ibérico español. Editorial Revistas Profesionales

Perís, J. (2012) : Argamasilla a Tomelloso. Web Spanish railways



lunes, 14 de julio de 2014

Historias del vapor (IV): La vocación minera de la "Santa Rita" y la "Leonito" (RENFE 020-0211/0212)

Hay locomotoras que, aún habiendo estado en servicio muchos años, sus tareas han estado siempre en la misma zona geográfica o dedicadas a un exclusivo sector de actividad.  Ese es el caso de dos pequeñas locomotoras de las que me quiero ocupar en esta entrada y que llegaron a RENFE con la numeración 020-0211 y 020-0212. Construidas en el siglo XIX para el ferrocarril minero de Zaragoza a Escatrón, pasaron posteriormente buena parte de su vida en las minas de La Reunión, en la localidad sevillana de Villanueva del Río y Minas.

En 1865 se constituyó la compañía del ferrocarril de Zaragoza a Escatrón con el objetivo principal de explotar los yacimientos carboníferos del Bajo Aragón y transportar los carbones hacia Zaragoza y el Mediterráneo por San Carlos de la Rápita. Nueve años después, el 15 de junio de 1874, se inauguró el primer tramo de la línea entre Zaragoza y Fuentes de Ebro. Para su construcción se adquirieron a la firma francesa Anjubault dos pequeñas  locomotoras 020T que recibieron los nombres de Santa Rita y Leonito. Desconozco la justificación del primer nombre -aunque creo que Santa Rita es la patrona de las "causas perdidas" pero está claro que el segundo es un homenaje o recuerdo al promotor de este ferrocarril, el financiero León Cappa.  Se trataba de locomotoras muy modestas con un timbre de 8 kg/cm2, una potencia de unos 200 caballos y un esfuerzo de tracción de unos 2200 kg. Una característica muy peculiar era que sus ruedas tenían radios pero eran macizas. 


La MZA 612 o RENFE 020-0212? (Foto Parque Motor RENFE)

Las dos locomotoras no debieron estar muy bien cuidadas porque en el inventario de la compañía de 1878 se declara que se encuentran en mal estado y sólo pueden utilizarse como máquinas de estación. Las vicisitudes económicas del Zaragoza-Escatrón fueron muchas y en 1881 acabó integrándose en el ferrocarril Valls, Villanueva y Barcelona (VVB) dado que estaba interesada en el tramo en explotación para integrarlo en su proyecto de línea Zaragoza a Barcelona. Poco tiempo después, esta compañía fue absorbida a su vez por la Tarragona-Barcelona a Francia (TBF) y a su vez ésta pasó a formar parte de la MZA. 

De este modo la Santa Rita y la Leonito se convirtieron en locomotoras de esta compañía. Recibieron los números 611 y 612 y fueron destinadas a las minas de La Reunión, en el municipio de Villanueva del Río y Minas, que habían pasado a ser propiedad de MZA en 1875 al adquirir el ferrocarril Córdoba-Sevilla con todas sus concesiones mineras. Estuvieron trabajando en el acarreo de vagones entre las minas y la estación de ferrocarril y en algún momento se las dotó de marquesina y se cambió su chimenea. 


La 020-0211 trabajando en las minas de La Reunión (Foto A. Cespedes)


Otra foto de la 020-0211 en La Reunión (autor desconocido. Obtenida a través de Forotrenes)

Así pasaron a RENFE donde recibieron los números 020-0211 y 020-0212 sin que conozca la correspondencia entre sus nombres originales y estas matrículas. Oficialmente estuvieron asignadas al depósito de Sevilla. En 1963 la 212 fue vendida a la Sociedad Española de Industrias Electromecánicas de Córdoba mientras que la 211 fue desguazada en 1967.

Afortunadamente tras cubrir con creces su vida útil, la 212 fue regalada en 1988 por la anterior empresa a la Asociación Cordobesa de Amigos del Ferrocarril  que la instaló en un parque de la ciudad cerca de la estación de ferrocarril acompañada de otro vagón:

La 020-0212 en un parque de Córdoba acompañada por un coche de viajeros construido en Gran Bretaña en 1889 para el ferrocarril de Baza a Lorca y Águilas. En RENFE fue el C 4358 y SA  4610.  Posteriormente ha sido restaurado por el CEHFE para su tren histórico (Foto Olivier Bühler)

Hoy sigue en ese lugar, ahora ya sin el coche de viajeros. Esperemos que el tiempo y el descuido no haga de las suyas. ¿Por qué no integrarla antes en algún museo ferroviario?


La 020-0212 ahora sin vagón, rodeada de rejas...y empezando el deterioro.
Y una cuestión para los más expertos: ¿Es la Leonito esta locomotora superviviente? ¿O es la Santa Rita? Un seguidor del blog, nos asegura en los comentarios a esta entrada que se trata de la Santa Rita.


FUENTES CONSULTADAS:

Reder, G. y Fernández Sanz, F: La historia de la tracción vapor en España. Tomo I: Locomotoras de MZA

Parque Motor RENFE. Volumen I

Forotrenes

domingo, 6 de julio de 2014

Las casi desconocidas "diezmiles" (RENFE 280-001/004)



Entrada publicada originalmente en julio de 2014 y revisada y ampliada en mayo de 2016


Reconozco que no sabía de ellas hasta que no vi a la 10002 en primera fila del Museo de Ferrocarril de Delicias. En principio creí que era una 7600 con un color verde un poco extraño, pero, poco a poco, me fui dando cuenta de que no era así y que desde luego se trataba de otra serie distinta, la 280, de la que no tenía ni idea. Leí la breve descripción que figuraba junto a ella y me empecé a enterar de su corta y no muy afortunada historia.

La 10002 o 280-002 en primera fila del Museo de Delicias en Madrid (Foto: Gustavo Vieites)

A principios de los 60 RENFE buscaba locomotoras eléctricas bitensión que pudieran mantener la operación mientras se cambiaba progresivamente la electrificación desde los 1500 a los 3000 voltios. En el marco de la, entonces nueva tecnología de bogies monomotores y birreductores, decidió evaluar a una gran empresa francesa como Alsthom y también probar por primera vez la tecnología japonesa a través de Mitshubisi. En este contexto se ha comentado a veces que el encargo a Alsthom se produjo en el marco de algunas negociaciones de compensación por haberse fabricado en España más locomotoras tipo 7600 de las inicialmente previstas en las cláusulas del contrato firmado con la compañía francesa.

De este modo, en 1963 llegaron a España cuatro locomotoras de la compañía francesa con un aspecto muy parecido a las de la serie 7600, que ya llevaban operando varios años. Pero eran muy distintas: además de su novedosa tecnología ya descrita, tenían bogies de dos ejes en vez de tres, así como un color distinto y algunos otros detalles menores. RENFE las englobó en la nueva serie 10000,  y más adelante, con la numeración UIC, pasarían a constituir la serie 280. Su potencia era de unos 3000 CV. En su modalidad "viajeros" la velocidad máxima era de 120 Km/h y su esfuerzo de tracción de 12100 kg, mientras que en la de "mercancías" la velocidad máxima era 70 km/h y el esfuerzo de 20700 kg. Fueron recepcionadas en el depósito de Barcelona-Vilanova, donde fueron puestas a punto por los ingenieros franceses. La elección era muy adecuada ya que se podían hacer pruebas tanto en la línea de Puigcerdá, electrificada a 1500 V, como en la de Tarragona que ya lo estaba a 3000 V.


En esta magnífica imagen de John Cosford tomada en Barcelona en junio de 1964, en  la desaparecida playa de vías cercana a la estación de Vilanova, se ve a una casi recién llegada 10000 tras una 7600. Es una de las pocas imágenes donde una 10000 aparece con su librea original similar a su "prima hermana".
Tras la conclusión de las pruebas y durante tres o cuatro años, las diezmil trabajaron en la línea de Puigcerdá sustituyendo a las míticas Mil del Estado mientras se las transformaba  a 3000 V y después simultaneando con ellas algunos servicios.

La 10004 en Puigcerdà (Foto: Jaime Brustenga a través de Forotrenes)

La 10003 en sus tiempos catalanes (Foto: Juan Carlos Escudero a través de Forotrenes)
Hacia 1967 las diezmil pasaron a Madrid maniobrando entre zonas de Príncipe Pío y Atocha (distintas tensiones), labor ésta para las que no estaban diseñadas al ser unas locomotoras puras de línea. En esta época cambiaron la librea similar a la de las 7600 por otra con un tono de verde más oscuro y una pequeña franja amarilla, del mismo tipo que la del material de 1500 V.


Una "diezmil" en Madrid-Príncipe Pío. Agosto de 1968. (Foto: Jordi Ibañez)



La 10001 hace su entrada en Madrid-Príncipe Pío en cabeza de un ómnibus. Ya había sufrido el cambio de librea (Foto: Josep Ferrate)


Mitshubishi y Alshtom competían por dar relevo a las 7400 y 7500. La vencedora estaba clara. Aquí están las tres en Madrid-Príncipe Pío. Detrás, una 300, contempla la pugna (Foto: J. A. Del/a través de Pacheco/Forotrenes)

En 1971 recibieron la numeración UIC convirtiéndose en la serie 280 y pasando al depósito de Alcázar de San Juan permaneciendo allí hasta el cambio de horarios de septiembre de 1974. Se ocuparon del remolque de expresos y de trenes de mercancías hasta Linares así como del rápido Madrid a Valencia por Albacete en su recorrido entre Madrid y Alcázar. (Al final de este fragmento de NODO se puede ver a una de ellas en la estación de Alcázar aunque sea muy de pasada).


La 10004 en Alcázar de San Juan saliendo hacia Linares-Baeza en junio de 1974. Tras la columna de la señalización mecánica se observa una 1900 original que debería servir en la línea hacia Valencia y Albacete (Foto: Josep Miquel a través de Forotrenes)

Una imagen controvertida: La 10003, ya también 280-003, en Alcázar (aunque en otras fuentes se dice que es Madrid-Atocha, algo por lo que me inclino). Por otra parte, si bien el pie de foto original dice que está tomada en 1982, es un error puesto que, en esa fecha, estaban en Miranda a punto de ser desguazadas, como lo atestigua la foto de más abajo (Foto: Vía Libre)
La 280-002 en Alcázar en 1975 (Foto: Richard Ricard)

A principios de 1976 se decidió su traslado a Miranda de Ebro. La idea era someterlas a una gran reparación y adecuarlas para una posible convivencia de servicios con las recién llegadas "japonesas" 279 y 289. Pero la suerte estaba echada: Además de desestimar su reparación por diversos problemas técnicos, se encontraron también con la dura competencia que suponía la serie 279. Parece ser que cautivó tanto a los ingenieros de RENFE por su sencillez de diseño y de mantenimiento que, sin miedo a un cambio tan radical hacia un producto asiático nunca hasta entonces experimentado en Europa, apostaron por la tecnología japonesa. Se iniciaba así un camino que condujo poco después a las series 289 y 269 y más tarde a la 251. Sin embargo, esta decisión llevó irremisiblemente a una pérdida de interés en la serie 280: las diezmil nunca volvieron a la operatividad ni llegaron a sufrir ninguna modificación.


Las 280-001 y 280-002 en Burgos en agosto de 1979. (Foto: J. A. Torregrosa)


Algunas diezmil apartadas en Miranda de Ebro en 1981 (Foto: Manuel Trejo)

Durante 6 años permanecieron apartadas en Miranda, hasta que en 1982 se decidió su desguace. 

Todo un triste y repetido símbolo del ferrocarril español: las 10000 abandonadas sólo con 14 años de vida, poco y mal explotadas. Y, junto a ellas, también las Confederación con 20. La foto está tomada en Miranda de Ebro en 1977 (Foto JFS a través de Forotrenes)

Al menos esta vez hubo suerte y se conservó la 280-002 como símbolo de una apuesta de modernización en la tracción eléctrica que cambió su dirección y se dirigió hacia Japón. Y también de un abandono: RENFE no compró nuevo material a Alsthom hasta muchos años después cuando la compañía francesa fue la adjudicataria de la pionera serie 100 de alta velocidad.

Y para finalizar esta entrada, una petición al Museo del Ferrocarril (si es que no se ha llevado a cabo desde que no veo a la 10002) ¿No se podría reponer en su frontal el logo de RENFE? Ganaría su imagen y sería de justicia hacerlo.


Puesto de conducción de la 280-002 expuesta en el Museo de Delicias (Foto: Juan 4025)



BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA:

Roca, J: La tracción a 1500 V en RENFE . Ed. Maquetren. 2016

Arenillas, J: La tracción en los ferrocarriles españoles. Ed. Vía Libre. 2010.

Ramirez, E: Las Alsthom de RENFE. Revista Doble Tracción, nº 10. Mayo 1995

domingo, 29 de junio de 2014

Los TRD 594: Unos trenes con polémica


Entrada publicada originalmente en junio de 2014 y revisada y ampliada en mayo de 2016

Confieso que cuando los vi por primera vez me quedé absolutamente impactado. ¿Que imagen de tren era esa? ¿De qué iban esos tremendos "neumáticos" o incluso zodiacs que llevaban en vez de un perfil más o menos aerodinámico como debe tener todo tren que se precie? Y además....¿sólo dos coches? Y sigo confesando: me negué durante mucho tiempo a fotografiarlos y cuando lo hice fue de mala gana...Poco a poco los fui aceptando, pero entonces fueron llegando noticias de sus problemas e incumplimientos de marchas...después vinieron pruebas, experimentos y remodelaciones que parecían darles una existencia un poco más tranquila. En definitiva, aquí hay una historia interesante. Vamos a ella.


¡Realmente impactaban ! (Foto Railwaymanía)

A mediados de los 90, los ingenieros de la Unidad de Regionales de RENFE buscaban un nuevo tren diesel que hiciera olvidar la mala fama más o menos merecida de este tipo de vehículos en relación con ruidos, lentitud y confort de marcha, sobre todo si se comparaban con los eléctricos. También que respondiera mejor a las demandas de mayor calidad que planteaban algunas Comunidades Autónomas y que sirviera además para consolidar el producto Regional Exprés -introducido en aquella época- en las líneas no electrificadas y que no quedaba bien satisfecho por los automotores 592 y mucho menos por los 593.

 La solución vino a través de la oferta presentada por la empresa danesa ADtranz asociada a la española CAF. Era una propuesta de 16 trenes basados en la familia Flexliner desarrollada por la primera. Aparte de su flexibilidad para unir hasta cinco composiciones, de su gran modularidad - lo que permitía en principio un mantenimiento más sencillo- y de la ventajosa relación peso-potencia que les confería unas aceleraciones espectaculares, la novedad básica era su tecnología electrónica con un avanzado equipo automático de control de tracción y frenado de sus cuatro motores. Las ventajas de esta tecnología eran, entre otras, un consumo muy reducido de combustible (1 litro/km) y un cambio de marchas muy suave, lo que redundaba en un confort mucho más logrado. Dotados también de un moderno y adecuado interiorismo, todo parecía indicar por tanto que se había encontrado el tren diesel ideal para el cambio de imagen que se pretendía. A ello contribuyó también el "bautizo" de las distintas unidades con denominaciones geográficas, históricas o literarias de las Comunidades Autónomas donde prestarían servicio.


Interior original de un 594

 Se constituyó así la serie 594, si bien los trenes fueron bautizados comercialmente como Tren Regional Diesel (TRD)... pero algo debió fallar cuando, unos años después, la ironía popular reinterpretó estas siglas como "tren de retraso diario". 


El 594-001 desarrolló un largo periodo de presentaciones y pruebas por líneas de Galicia y Andalucía. Esta foto le muestra en Granada el 12 de junio de 1997 a punto de dirigirse hacia Almería (Foto Costa Martínez/Carril)
Los primeros trenes recibidos fueron destinados a Galicia, de modo que el primer servicio de los TRD tuvo lugar el 28 de septiembre de 1997 entre A Coruña y Vigo. A partir de mayo de 1998, los TRD se implantaron en Andalucía contando inicialmente con los 594-007 a 013. Y ya, a partir de 1999, los tres últimos se ocuparon también de los servicios entre Salamanca y Madrid.


Un 594 sin identificar en El Escorial haciendo un servicio Madrid-Salamanca-Madrid (Foto: Mario58)


Un 594 en Madrid-Chamartin, dispuesto a partir para Salamanca. Año 2003 (Foto: www.loco-photos.net)

Dada la, en principio, buena impresión de estos trenes, en 1999 RENFE decidió la compra de siete nuevos ejemplares con la diferencia de que venían dotados de un novedoso sistema de basculación desarrollado por CAF y denominado SIBI. La basculación reduce mucho la fuerza centrífuga en las curvas de modo que pueden tomarse a mayor velocidad. Además, como ya se veía que la potencia de los equipos de aire acondicionado iba muy justa, se implantaron otros con una potencia algo mayor. Se creó así la subserie 594-100 destinada en principio a Andalucía y Galicia, que inició su servicio comercial el 19 de abril de 2001 con un viaje de Sevilla a Málaga. Por alguna razón que desconozco, tiempo después el 594-003 de la primera serie pasó a integrarse en ésta bajo el número 594-108.

En 2003 comenzó una larga serie de transformaciones para estos trenes. A dos de ellos, se les instaló bogies BRAVA de ancho variable que acababa de desarrollar CAF para que pudieran circular por líneas de ancho internacional . Así nació la subserie 594-200. De este modo el 594-009 pasó a ser el 594-201 y el 594-016 se convirtió en el 594-202


El 594-009 equipado con bogies BRAVA en Sevilla para su remolque en pruebas por un AVE 100 (Foto: Antonio Gutierrez)

Prestaron servicio entre Zaragoza, Huesca y Calatayud, pero en 2006 fueron retirados del servicio con esta última ciudad a causa de las molestias que provocaba a los viajeros los cruces con los trenes de alta velocidad. Por fin, en el año 2009, se retiraron los bogies BRAVA  a  estas dos unidades que volvieron a su serie y numeración original.


Un TRD no identificado en la estación de Puerto de Escandón haciendo la línea Zaragoza-Valencia (Foto J.P. Vergéz/Ferropedia)
Pero desde hacía unos años, los TRD daban problemas. La elevada temperatura que se alcanzaba en la zona donde iban instalados los equipos electrónicos originaba su mal funcionamiento y los motores de tracción se calentaban bastante al faltarles potencia para algunos servicios que tenían asignados, como por ejemplo el Almería-Granada. Además, los equipos de aire acondicionado se seguían quedando "cortos". Daba pues la impresión de que el tren estaba bien dimensionado para el clima danés pero no para el español, algo que posiblemente también tuvo que ver con el deficiente rendimiento de la serie 593.

A la vista de esta situación y ante las continuas quejas de muchos de los usuarios, RENFE apostó por una profunda transformación en estos trenes. Se inició en 2008 y se actuó en varios frentes. Entre otras acciones, se  cambió la ubicación de equipos electrónicos y de otros componentes mecánicos y se mejoró la ventilación de los motores.


El 594-104 en Madrid-Chamartín el 31 de agosto de 2011. Estaba dispuesto para realizar el servicio vespertino Madrid-Soria, servicio que provocaba las continuas quejas de los usuarios por sus constantes retrasos (Foto: Ángel Rivera)
Un 594 sin identificar en A Coruña dispuesto a partir hacia El Ferrol. Julio de 2014 (Foto: Ángel Rivera)

Dos 594 en plena reforma en los talleres de Tradinsa en Puigverd de Lleida en julio de 2015. El que aparece al fondo es el 594-107 (Foto: Josep Blasis/Forotrenes)
 Por lo que respecta al interiorismo se optó por reproducir el de la nueva serie (entonces) 598 y....¡por fin! se sustituyó el frontal por otro más aerodinámico desapareciendo definitivamente el cerco de goma que dio lugar a aquellos calificativos de zodiacs o donuts. De esta forma quizás se consiguieron unos trenes más convencionales pero también más fiables. Los años habían demostrado que disponer de una gran flexibilidad para el establecimiento de composiciones múltiples no era algo tan necesario en España -normalmente no se acoplaban más de dos trenes- y que la climatología española debía ser tenida más en cuenta en los diseños de los sistemas mecánicos y de confort.


Nueva imagen de varios de los integrantes de la subserie 594.0 (Foto Barrada/Ferropedia)
Un 594 reformado en Gomecello, cerca de Salamanca (Foto: TER597/forotrenes)
Otro 594 reformado fotografiado en Medina del Campo haciendo un servicio Valladolid-Puebla de Sanabria (Foto: Ángel Rivera)

En la actualidad -2014- , 19 años desde su nacimiento, la mayoría de estos trenes continúan operativos después de una existencia plagada de experimentos y reformas. El hecho de que algunos de ellos aún estén en fase de reforma o lo hayan hecho recientemente, parece indicar que todavía se les concede una cierta vida útil. Vamos a ver.







FUENTES CONSULTADAS:

Rentero Corral, Luis y Martinez Verdú, Costa: Los nuevos trenes diesel de RENFE. Carril, nº 49. Septiembre de 1997

Calvera Pi, Josep: Automotores diesel ancho ibérico español. Editorial Revistas Profesionales. Madrid, 2009

domingo, 22 de junio de 2014

Historias del vapor (III): ¿Resucitará definitivamente la 120-0202?

Cuando visité el viejo cocherón de la estación de Cuenca en 1987, me encontré allí, junto a las grandes y conocidas locomotoras de vapor que yo iba buscando, otras más pequeñas y antiguas a las que por supuesto fotografié aunque en aquel momento yo no conocía la relevancia histórica de cada una de ellas.

Entre ellas se encontraba la RENFE 120-0201:

120-0201 en Cuenca. 1977

Seis o siete años después, caminando un día por la Universidad Autónoma de Madrid en su sede de Cantoblanco, vi en exposición en una rotonda, una locomotora que me pareció la misma que había visto en Cuenca y me extrañó que no estuviera en el Museo. Salí de mi error cuando poco después acabé encontrándome en el Museo a la 120-0201 y se me explicó que la que estaba expuesta en la Universidad era su "hermana", la 120-0202. Así como la historia de la 201 tras su llegada al Museo ha sido muy sencilla permaneciendo allí año tras año sin ningún movimiento, la de la 202 ha sido y sigue siendo algo más azarosa. En cualquier caso, ambas tienen una historia muy interesante de contar.

Estas dos locomotoras fueron construidas en 1877 por la casa inglesa Sharp y formaban parte de un lote de seis, encargadas por la compañía de los Ferrocarriles de Barcelona a Tarragona y Francia (TBF) constituida en 1875 y que posteriormente se integraría en la MZA. Eran locomotoras para trenes de viajeros y por tanto respondían a la disposición de ejes típica de aquella época para estos trenes: la 1-2-0 . Las ruedas acopladas tenían un diámetro muy grande -nada menos que 1,67 metros- como es lógico en máquinas que se pretende que sean corredoras mas que desarrollen un elevado esfuerzo de tracción mientras que el bisel anterior provocaba un mejor guiado de la locomotora. Entre los ejes segundo y tercero reposaba el hogar, lo que las confería una buena estabilidad de marcha. También parece que a esa estabilidad contribuía la disposición interior de los cilindros, tan querida por los constructores ingleses dado que, además de ganar estabilidad, se evitaban mayores pérdidas caloríficas.

Imagen de una de las locomotoras 23 a 28 de TBF antes de ser convertida por MZA a locomotora-tender (Foto: Colección F. Fernández Sanz)

Estas seis locomotoras recibieron en TBF los números 23 a 28 y se encargaron de sus trenes de viajeros hasta finales de los 80 del siglo XIX ya que con la llegada de la nueva serie 39-54 fueron siendo relegadas a otras servicios. Una vez integradas en MZA fueron transformadas en los talleres de Madrid en máquinas tender en el año 1901 y destinadas a servicios de cercanías en la red catalana recibiendo los números 176 a 181 y, desde luego ,perdieron gran parte de su elegancia inglesa. Tras unos años en Cataluña, en los 20 algunas de ellas volvieron a Madrid para servicios de maniobras.

 Al pasar a RENFE ya sólo quedaban cuatro: las 176, 178, 179 y 180 y se las integró en la serie 120-0201 a 204. Parece que la 176 se convirtió en la 201 y la 178 en la 202. La "nueva" 201 fue enviada a Ciudad Real donde estuvo trabajando hasta su retiro en 1966 quedando preservada para el Museo del Ferrocarril. Las otras tres marcharon a Sevilla encargándose de maniobras y trenes obreros. 
Una de las locomotoras de la serie 201-204 probablemente en Sevilla (Foto: RENFE- h0)

la 203 en el depósito de Sevilla en 1964, un año antes de ser desguazada (Foto de autor desconocido)


Otra foto de la 120-0203 en Sevilla (Foto T.D. Rowe)
En 1962 la 202 volvió a Madrid-Atocha hasta su retiro en el verano de 1969. La 204 fue trasladada en algún momento indeterminado a Almería donde fue empleada como alternador en los talleres de RENFE hasta su desguace en 1965. También en ese año también desaparece la 203

Por tanto, a finales de los 60, tanto la 201 como la 202 quedaron ya  retiradas. Desconozco cuando la 201 fue enviada al cocherón de Cuenca, donde yo me la encontré en 1977. No estoy seguro de si después la vi a principios de los 80 en la estación del Norte de Madrid donde ya se estaba acumulando material para el futuro Museo o bien fue a parar ya directamente a Delicias donde ya encontró su ubicación definitiva.


La 120-0201 en su ubicación definitiva en la sede de Delicias del Museo Nacional Ferroviario (Foto MNF)

La historia de la 202 es un poco más rocambolesca y su final todavía no está escrito. En algún momento de los 70 fue enviada como elemento decorativo a una rotonda de la Universidad Autónoma de Madrid en Cantoblanco, probablemente cuando se inauguró su estación de cercanías. 


La 120-0202 en exposición estática en la Universidad de Cantoblanco (Foto: Trensim)

Allí protagonizó algún suceso pintoresco como cuando fue bautizada como Chocolatera en un acto en honor de la Infanta Elena en marzo de 1976 tal como recogió la revista Vía Libre.




Como suele  ser normal la situación de la 202 iba empeorando cada vez más hasta que fijó sus ojos en ella el Centro de Estudios Históricos del Ferrocarril Español (CEHFE) que llegó a un acuerdo en septiembre de 2008 con la Fundación de los Ferrocarriles Españoles (FFE) y la Universidad para su cesión con el propósito de repararla y utilizarla en trenes turísticos. Fue retirada de su ubicación en 2009 y trasladada a los talleres Celada de León. Posteriormente se decidió que su reparación fuera llevada a cabo en los talleres de la ARMF  de Lleída donde llegó en mayo de 2011.


Traslado de la 202 a los talleres de la ARMF en Lleída
El 9 de marzo de 2012 efectúó sus primeras pruebas que resultaron satisfactorias y a continuación el CEHFE decidió que la 202 fuera la locomotora titular del primer viaje de su tren histórico que se realizaría el 29 de junio de 2013 entre Madrid-Chamartín y Alcalá de Henares.




Algo empieza a torcerse -al menos a los ojos de profanos como yo- cuando fue sustituida de forma imprevista por la famosa "fresera" o "badwi" 140-2054, también en aquel momento bajo el control del CEHFE. Pocos meses después surgieron las noticias sobre los problemas legales del CEHFE y me pregunté que habría sido de la 202. La contestación la tuve en marzo de este año en la celebración de la Jornada de Puertas Abiertas de la ARMF. Allí en la playa de vías, estaba ella verdaderamente atractiva y pude fotografiarla a placer. Y supongo que allí estará hasta que se aclare la situación con el CEHFE.



La 202 luce preciosa ¿preparada para su resurrección? (Lleida, marzo 2014)

 Esperemos que la excelente reparación que a buen seguro hizo ARMF sirva para ver de nuevo, definitivamente resucitada a la admirada 202 cuando está ya casi a punto de cumplir sus 150 años.





Un dato curioso es que una locomotora de esta serie fue tomada como modelo por la compañía Electrotrén para realizar la primera locomotora de vapor española en HO. Si bien en alguna publicación se dice que fue en concreto la 202, en la traviesa frontal de la máquina aparece MZA 179 con l0 que está claro que el ejemplar elegido debió ser la 203.


FUENTES CONSULTADAS:

Gustavo Reder y Fernando F. Sanz: Locomotoras de M.Z.A. Tomo I de la Historia de la tracción vapor en España.

Página web de CEHFE

Página web de ARMF

Portal Ferroguía