domingo, 14 de enero de 2018

Crónicas de la vía estrecha (XXXIX R): De Valencia a Lliria, Bétera y Rafelbunyol


La extensa red de transporte ferroviario de ancho métrico que se desarrolló alrededor de la ciudad de Valencia confluía en ésta a través de dos estaciones: la de Jesús, cabecera de la línea que a través de la comarca de La Ribera se dirigía hacia Vilanova de Castelló así como de un pequeño ramal hacia el cercano barrio pesquero de Nazaret, y  la de Pont de Fusta, de la que salían las líneas hacia el norte de la ciudad con destinos a El Grao, Bétera, Rafelbunyol y Lliria. A éstas últimas va dedicada la presente entrada.



La estación valenciana de Pont de Fusta albergaba un buen número de distintos trenes (Ángel Rivera)

La concesión inicial de un ferrocarril económico de un metro de ancho y tracción vapor entre Valencia y Lliria data de 1886 y fue solicitada por la llamada Sociedad Valenciana de Tranvías (SVT) que era ya propietaria de algunas líneas de tranvías en la propia ciudad. Tras la concesión, las obras se desarrollaron con rapidez y la línea se inauguró en julio de 1888. Su éxito llevó a la solicitud de una nueva concesión de otro ferrocarril económico. En este caso partiría del Grao de Valencia y se dirigiría a Bétera con un ramal hacia Rafelbunyol. En este caso la construcción se prolongó durante tres años quedando todo el recorrido finalizado en 1893.


El mapa muestra la estructura de la red ferroviaria de vía estrecha hacia el norte de la ciudad de Valencia. De la estación de Pont de Fusta (Puente de Madera) surgía una línea que se dirigía hacia el noroeste hasta alcanzar Lliria y otras que iban en dirección norte hasta Bétera y Rafelbunyol con un pequeño ramal hacia El Grao (De "Geografía de los Ferrocarriles Españoles" de H. Lartilleux)

a) Tiempos de vapor

Para la tracción de los trenes se adquirieron en 1887 y 1888 cuatro locomotoras tipo 220T de la factoría inglesa Hunslet. Si bien era un diseño específico para viajeros se ocuparon de todos los trenes de estas líneas. Fueron numeradas como VL-1 a VL-4. Entre 1889 y 1893 se adquirieron otras seis locomotoras similares que fueron numeradas como 5, 6, 7, 8, 11 y 12. Estas ya no ostentaban las siglas VL sino las SVT al servir ya a las distintas líneas. 


La SVT-5. En la época de la imagen la marquesina había sido cerrada por detrás (FEVE/CARRIL)

La SVT 7 también con un grupo de ferroviarios (autor desconocido/a través de J.A. Pacheco)

Por otra parte, en 1891, la SVT adquirió dos locomotoras 030T ya dedicadas específicamente a trenes de mercancías. Estaban también fabricadas por Hunslet, eran en general bastante parecidas a las 220T y debieron numerarse como 9 y 10.


La SVT-9 en estado de origen (colección E. Andrés Gramage/CARRIL)

En 1906 se adquirieron otras dos últimas locomotoras Hunslet 220T idénticas a las anteriores, ya algo obsoletas pero que interesaban para mantener la homogeneidad. Fueron las 13 y 14. Y ya en 1907 se adquirió la última locomotora de la compañía: una 020T con tanque en albarda para encargarse de las maniobras en El Grao. Fue la  número 20

La competencia entre distintas empresas de transporte de Valencia, y entre ellas la Sociedad Valenciana, originó dificultades económicas en todas. Esta situación dio lugar a que en 1911 todas sus líneas quedaran en manos de una sociedad francesa denominada "La Lionesa". La evolución de esta sociedad y de sus asociadas dio lugar en 1917 al nacimiento de la Compañía de Tranvías y Ferrocarriles de Valencia (CTFV) que ya, durante casi medio siglo, fue la propietaria de la mayor parte de los transportes públicos y de la ciudad y su zona de influencia. 

La CTFV continuó con el proyecto de las empresas anteriores de electrificar las líneas que partían de la estación de Pont de Fusta. De este modo, las que son objeto de esta entrada quedaron totalmente electrificadas entre 1916 y 1928. Con este motivo varias de las Hunslet 220T pasaron al ferrocarril de Vilanova de Castelló (las 1, 5, 6, 7 y 13) mientras que dos , -o puede que tres- fueron vendidas al ferrocarril de Tortosa a La Cava (8 y 14) y el resto fueron desguazadas. Por su parte las dos 030T y la 020T fueron vendidas a la Siderúrgica de Sagunto. 

b) La tracción eléctrica

b.1) La serie 1 a 15

Por lo que respecta a los vehículos de tracción eléctrica que se pusieron en marcha según avanzaba la electrificación parece que, muy al principio, se utilizó algún tranvía pero muy pronto entraron en servicio los primeros vehículos de la serie 15 (1 al 15).  Se construyeron entre 1917 y 1930 y pueden dividirse en cuatro subseries: los 1 a 3 fueron construidos por Cardé y Escoriaza en 1917. Los 4 a 7 fueron servidos por la misma factoría en 1924 y así mismo los 9 a 11 en 1928. Po su parte, la valenciana Lladró y Cuñat construyó los 12 y 13 también en 1928. Y la también valenciana Devis entregó los 14 y 15 en 1930. Eran vehículos montados sobre bogies, lo que dio lugar a su denominación popular como "bujías". Llevaban cuatro motores -uno por eje- de General Electric con 55 CV de potencia cada uno. La toma de corriente se efectuaba mediante un dispositivo tipo "lira". Su llegada supuso un antes y un después en los servicios y un espectacular ahorro de tiempo. Su comportamiento fue excelente y sufrieron múltiples transformaciones. Sus remolques habituales específicamente adecuados a ellos, fueron los de la serie 100, denominados "zaragozanos".


El "bujía" nº 2 en estado original en cabeza de un largo tren (colección Enrique Andrés Gramage)

El "bujía" nº 7 en Pont de Fusta en 1960 a punto de iniciar un servicio hacia Rafelbunyol (autor desconocido/libro "Automotores Españoles)

El "bujía" nº 8 en Pont de Fusta en 1974 (autor desconocido)

El nº 10, de la tercera subserie de Cardé y Escoriaza, arrastra un tren de remolques "portugueses" (foto tomada del libro "Automotores Españoles")

El nº 11, bastante reformado, fotografiado en Benimaclet en 1975 (B. Mattheus)


El 14 pertenece a la última subserie construida por Devis en 1935 (foto tomada del libro "Automotores españoles")


El 15 en la estación de Meliana en 1965 (autor desconocido)

b.2) Los Goddarville

Entre la compra de la primera y segunda subseries de "bujías", en 1920, la CTFV adquirió de ocasión siete coches motores a la compañía belga Goddarville que habían sido construidos en principio para la ciudad rusa de Odessa pero que no pudieron finalmente llegar allí por avatares de la Primera Guerra Mundial. Remolcaron coches de viajeros de dos ejes y estuvieron en servicio normal hasta 1924. La llegada de la segunda subserie de "bujías" los sustituyó y en 1930 fueron convertidos en remolques. 


El "Godarville" nº 5 remolcando varios coches de viajeros de dos ejes de la serie "Bristol" (colección Enrique Andrés Gramage)

b.3) Los furgones de Lladró y Cuñat

Por otra parte, en 1916, se adquirieron tres furgones automotores a Lladró y Cuñat. Fueron destinados al transporte de mercancías en trenes de El Grao, y posteriormente se encargaron de las maniobras en las estaciones más importantes. Se conocieron como "pepas". En sus primeros tiempos parece que fueron designados como DF.13 a DF.15 pero ya en los años cuarenta se matricularon como T-7 a T-9 y después, ya relegados al servicio interior fueron los VO-1, LA-2 y LA-3.

Probablemente el VO-1 en Valencia en agosto de 1981 (Jaume Roca)


b.4) Las pequeñas "T"

En los años treinta, y para la tracción de los trenes de mercancías, se adquirieron a la factoría Devis en dos pedidos distintos cuatro  pequeñas locomotoras eléctricas de bogies con una cabina central única; fueron las "tanques" y se matricularon como T-1 a T-4.


La pequeña locomotora T-2 "tanque" fotografiada por J. Swanberg a finales de 1959 o principios de 1960 (cortesía: J.A. Méndez Marcos)

b.5) La serie "Cincuenta"

La segunda gran serie de coches motores fue la denominada "cincuenta" y constó de cinco vehículos construidos de nuevo por la factoría valenciana Devis en 1940. Tenían el mismo equipo eléctrico que los anteriores y aunque las cajas eran de madera iban ya forradas de chapa metálica. El freno era de vacío, aunque luego fue sustituido por el de aire comprimido. Era característico de ellos las ventanillas ovaladas en sus extremos y en la plataforma central. Fueron destinados a los trayectos más duros de las líneas y eran muy apreciados por su fiabilidad. Y tal como los 1 a 15 sufrieron múltiples modificaciones. 





El nº 54 en agosto de 1956 luciendo sus típicas ventanillas ovaladas (foto tomada del libro "Automotores Españoles")


Tiempo después, el 55 perdió su puerta delantera de comunicación junto con su ventanilla ovalada (autor desconocido)

El 51. Jeremy Wiseman lo fotografió  en plena huerta en febrero de 1981.





En agosto del 83 todavía tuve ocasión de fotografiar en Pont de Fusta al 53 (Ángel Rivera)


b.6) La tercera gran serie: Los "Quinientos", Wumag o "Portugueses"

Los "Portugueses" fueron un conjunto de seis coches motores, veinticuatro remolques y dos furgones automotores que habían sido construidos por la factoría alemana Wumag -de ahí que se les conociera también por este apelativo- con el objetivo de ser enviados a Portugal como compensaciones de la Primera Guerra Mundial y que irían destinados a servir una vía de ancho métrico en la zona de Viana do Castelo. Parece ser que esa línea no llegó a acabarse y los trenes se quedaron disponibles, aunque lo que no sé es si llegaron a Portugal y de allí a España o lo hicieron directamente desde Alemania.  En cualquier caso, la CTFV que andaba buscando nuevo material debido a la gran demanda de transporte en la postguerra española adquirió este material que llegó a Valencia en 1942 y dio lugar a la serie "Quinientos" . Empezaron a funcionar en 1943 tras realizar en ellos transformaciones importantes, entre otras el cambio de tensión de 1500 a 600 voltios o la supresión de la primera clase transformando a todas las unidades a una tercera clase realmente espartana. Por otra parte, como los remolques eran susceptibles de ser motorizados y se habían adquirido un gran lote de repuestos y entre ellos motores de tracción, cuatro de ellos fueron transformados en coches motores, formando los diez vehículos en su conjunto la serie 501-510. En principio su librea era amarilla pero poco a poco fue siendo cambiada a verde.



Un "Wumag" en Burjasot en marzo de 1959 (J. Wiseman)


El "portugués" o "Wumag" 503 en la estación de El Grao. Febrero de 1963 ( autor desconocido)

Dos "Wumag" acoplados. Una imagen que no era muy frecuente (foto tomada del libro "Automotores Españoles")


Un "Wumag" con su remolque en Pont de Fusta, en agosto de 1983 (Ángel Rivera)



Unos tipos y otros de vehículos en la estación de Pont de Fusta (autor desconocido)

Por su parte los furgones automotores fueron matriculados como T5 y T6. Posteriormente el segundo de ellos pasó destinado a la línea de Villanueva de Castellón.

c) Tiempos de EFE y FEVE

El auge del transporte por carretera dio lugar a que en 1954 la CTFV solicitara la supresión de los servicios de mercancías. Más dificultades económicas posteriores originaron su decisión de revertir sus concesiones de forma anticipada al Estado y al ayuntamiento de Valencia. De esta forma, EFE se hizo cargo de todas sus líneas ferroviarias en noviembre de 1964, que de forma casi inmediata -septiembre de 1965- pasaron a la recién nacida FEVE que las administró hasta 1987. 

c.1) Los "Belgas"

FEVE se vio en la necesidad de ampliar la flota de trenes que dejaba la CTFV y de sustituir a los vehículos más antiguos. Para ello recurrió a la compra de varios coches y motores de segunda mano de las series "S" y "N" a la Compañía Belga de Ferrocarriles Vecinales (SNCV). Fueron entrando progresivamente en servicio entre 1972 y 1973 y, aunque su apariencia externa era de fragilidad y poca capacidad, supusieron un cambio radical en el confort de los usuarios valencianos. Eran doce coches motores y seis remolques que formaron la serie 3401 a 3412 y 6401 a 6406.  Formaron seis composiciones M-R-M. 

Pero antes de que "los belgas" empezaran a entrar en operación, una vez más Julián de Elejoste estuvo a punto para poder filmar en 1971 las evoluciones de los veteranos automotores eléctricos antes de que desaparecieran. Tras la cuidadosa restauración de sus películas por parte de Gustavo Vieites, aquí los podemos ver evolucionar en la estación de Pont de Fusta y aquí en Bétera o Rafelbunyol. Todo un testimonio ferroviario de la época. 

Unos años más tarde, entre 1977 y 1981, fueron llegando a Valencia más vehículos "belgas" que se iban liberando del otro "feudo" de estos vehículos: el Ferrocarril del Carreño, en Asturias. Con estas nuevas aportaciones se planificaron cuatro nuevas composiciones M-R-M contando con la remotorización de cuatro remolques. En principio, sólo llegaron a ponerse en servicio dos, ya que las otras dos fueron concluidas en el proceso de modernización que en seguida se puso en marcha, ya que en 1984 FEVE encomendó a MACOSA la modernización de toda la serie. Los "belgas" resurgían así una una vez más de sus cenizas con una nueva imagen aunque, al parecer, la reforma fue poco afortunada en muchos aspectos. En cualquier caso se fueron incorporando a su servicio entre septiembre de 1985 y junio de 1986. Durante esta época debieron compartir algunos de sus servicios con los pocos "Wumag" que todavía quedaban en operación. 


Una composición de "belgas" junto a un "Wumag" en Pont de Fusta en agosto de 1983 (Ángel Rivera)

En 1985 emergieron de nuevo los 3400 con una gran reforma. Pero duraron poco tiempo (revista CARRIL)

Todavía algún "Wumag" convivió con los 3400 durante algún tiempo... pero ya en "azul feve" (Vía Libre)


c.2) Los "Mil" van al norte

Por otra parte, en 1982, los "mil" de la zona sur fueron transferidos a Pont de Fusta con motivo de la electrificación  a 1500 V. de su línea de Vilanova de Castelló. 


A la izquierda de las composiciones mostradas en la imagen anterior aparecían dos "unidades Mil" ya en color FEVE transferidas desde la zona sur a la norte. Pont de Fusta, agosto de 1983 ( Ángel Rivera)


Una vista más cercana de una unidad "Mil"en Pont de Fusta (Ángel Rivera)


d) Llega la FGV  

En 1987 FEVE transmitió la titularidad de los "trenets" valencianos a la nueva entidad Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV), que comenzó a poner en marcha el ambicioso proyecto de Metrovalencia, en el cuál y tras la finalización de un túnel largamente añorado, se unirían las clásicas e históricas redes norte y sur. Se inició así también una marcada inversión económica en la compra de nuevo material móvil, de modo que la renovada serie 3400 fue dada de baja a 31 de enero de 1990, dejando paso a los vehículos de la serie 3600 -de la que se trata en esta entrada-, a los que en 1987 se comenzaron a unir los de la 3700 tratados en esta otra.  Por otra parte, en estos años finales de los ochenta debieron retirarse ya todos los "Wumag". De esta época (1988) son estas imágenes.

 Los 3400 quedaron aparcados y en espera de comprador,       desguace...o museo. Julio de 1990 (Werner Hardmeier)

Las unidades 3600 iniciaron el gran proceso de renovación de la flota iniciado todavía por FEVE. Llegadas en 1983 y destinadas en principio a la línea de Vilanova de Castelló, en 1988 extendieron su radio de acción hasta Bétera (Enrique Andrés Gramage)

En 1987 llegaron, ya con la FGV constituida las Unidades de Tren Articuladas (UTA) en las que se trataba de combinar el servicio tranviario con el ferroviario de cercanías (Javier Aranguren)

En cualquier caso, en 1989, todavía se quiso alargar un poco más la vida útil de la serie "Mil". De este modo las composiciones 1003-1053, 1006-1056 y 1007-1057 fueron reformadas en los Talleres Miró-Reig de Alcoy dando lugar a la "nueva" serie 3500pero, como es lógico, ese alargamiento de vida no podía ser mucho. En 1995 la serie fue definitivamente dada de baja.


Una unidad 3500, es decir, una "mil" reformada (FGV)

Y en ese año de 1995 se incorporó la serie 3900:  

                               
La unidad 3910 en 1995  (Joan Acón)

...  ampliada después (2007) -y casi sustituida- por la 4300, momento en que ya se retiraron definitivamente las 3600. 


Unidad 4300 (foto: Wikipedia)

De este modo quedaron atrás quedaron las antiguas líneas y unidades y dieron paso a los modernos servicios de Metrovalencia.  

e) Lo que nos queda

Sin embargo, esta vez no todo fue borrado del mapa ya que, afortunadamente, se conservan algunos de los antiguos vehículos. Así una locomotora Hunslet 220T sigue expuesta en Tortosa, tras haber prestado también servicio desde 1929 en el ferrocarril de Tortosa a La Cava. 

         La 220T ex-SVT 8 en un parque tortosino (foto: UT800035)

En cuanto al material eléctrico quedan también en distintas ubicaciones y diferentes estados de conservación distintos vehículos de casi todas las series. Desgraciadamente la información sobre ellos no es muy abundante y quizás no del todo actualizada y a ello contribuye la situación de puesta en marcha del museo de Torrent.

 En cualquier caso y a falta de disponer de mejor información puede decirse que de los "Bujías" podrían estar en diferentes estados de conservación los 4, 14 y 15. De los "Cincuenta" estarían el 52 y 53 y de los "Portugueses", los 503, 506 y 510.


El 503 restaurado 

De los "Mil" se conserva el 1001 con su remolque 1051 y posiblemente también el 1005 con el 1055.

El 1001-1051 preservado en Torrent (Carlos Olmos)


Y en su "formato" 3500 lo está la 3506:

El 3506, un antiguo "Mil" reformado, también en Torrent (2010) (Carlos Olmos)

De la serie 3400 existen varios vehículos en muy distintos estados de conservación como puede comprobarse en la entrada dedicada a ella. Al menos el 3401 debe seguir en Torrent:

                  El 3401 en Torrent en 2010 (autor desconocido)

De la serie 3600 debe encontrarse en Torrent en espera de restauración la unidad 3604 y en cuanto a las 3700 parece preservada la 3702. 

Ojalá el Museo, que con tantas fuerzas y buenas intenciones se presentaba en Torrent, sea capaz de organizar una buena colección histórica con todos o la mayor parte de ellos y además facilitar una información adecuada del resto de material que aún no ha desaparecido. Y que éste, en distintos tipos de situaciones o de exposiciones sea cuidado -como me consta que en algunos casos se hace- con el respeto que merece y en recuerdo de todas aquellas personas de cuyas vidas formaron parte, a veces de forma muy cercana y entrañable.



FUENTES CONSULTADAS:


Blanch, A. y Roselló, J. (1986): Los "belgas" de FEVE en Valencia. Revista CARRIL, nº 16

Sanahuja, V. y R, (1986): La tracción térmica en la CTFV y sus predecesoras (I). CARRIL, nº 18

Sanahuja, V. y R, (1987): La tracción eléctrica en la CTFV(II). CARRIL, nº 19

Sanahuja, V. y R, (1987): La tracción eléctrica en la CTFV: la serie 1000. CARRIL, nº 20

Aranguren, J. (1992): Automotores Españoles. Autoedición.

Alcaide, R. (2000):  El trenet de Valencia (1888-2000): La dimensión pública y tecnológica de un transporte público. Revista electrónica de Geografía y Ciencias Sociales.

Andrés Gramage, E. y González Marquez, M. (2023): Las unidades eléctricas de las series 1000 y 1020 de la CTFV. CARRIL nº 92

Calvera, J. (2024): Fichas material motor (VII). Vía Estrecha 1903-2024. Locomotoras, unidades eléctricas y dual. Ed. Gestión Ferroviaria.


Agradecimiento especial a Gustavo Vieites por su excelente restauración del material rodado en los años 70 por Julián de Elejoste así como por su amable colaboración con este blog.





miércoles, 10 de enero de 2018

Las tracciones térmica y eléctrica en RENFE (XXIX R): Littorinas (WMD 301 a 306/RENFE 9215 a 9226)



1941

Los primeros automotores Fiat en España

En aquella prodigiosa primera mitad de la década de los treinta en las que las compañías ferroviarias españolas se esforzaron en dotarse de automotores grandes y pequeños, la Compañía del Norte encargó a través de la Compañía Nacional de Automotores, -creada en 1935 para facilitar la compra de estos vehículos-, seis automotores diésel de bogies a la factoría italiana Fiat. Parece ser que también se intentó formalizar un pedido similar para la MZA pero el estallido de la Guerra Civil no permitió que se consolidase y se llevó a cabo tras su finalización. En cualquier caso la situación bélica, junto con algunas indefiniciones previas del Gobierno republicano,  fue la causa de que se retrasara la entrega de los pedidos para el Norte. Se recibieron en 1941 mientras que los solicitados posteriormente para MZA llegaron en 1947 y fueron recepcionados ya directamente por RENFE.

Los vehículos de Fiat correspondían al modelo 024, integrado en la familia de automotores de esta factoría. Se denominaban coloquialmente littorinas, al parecer porque sus primeros servicios en Italia se desarrollaron entre Roma y Littoria, ciudad fundada por el Duce en 1932 y cambiado posteriormente su nombre por el de Latina

Un anuncio italiano de las littorinas

Se trataba de unos automotores de dos bogies, dotados de dos motores Fiat modelo 357 con una potencia de 145 CV cada uno, ubicados sobre su correspondiente bogie y con transmisión mecánica a uno de sus ejes. El esfuerzo de tracción era de 2300 kg y su velocidad máxima de 98 km/h. Disponían de 26 asientos en clase preferente y 66 en general con dos lavabos. Su librea era la característica de Norte: azul, crema, y techo en gris. Fueron construidos bajo licencia Fiat por la factoría CAF, con motores y algunos otros elementos importados. 

Foto de fábrica de la littorina de Norte WMD 302 ( Archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril)

Como apuntaba antes, su construcción fue muy lenta, tal como demuestran las dos imágenes siguientes:

Una littorina de Norte en proceso de construcción en mayo de 1938 ( Archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril)

Littorinas de Norte finalizando su montaje en mayo de 1941 (Archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril)


Otra de las primeras fotos de las littorinas. Está tomada probablemente en el exterior de los talleres de CAF en Beasain ( Pascual Marín)

Poseían todos ellos unos frontales inclinados muy característicos con una gran rejilla central de ventilación para el radiador. Los primeros fueron matriculados todavía en Norte como WMD 301 a 306 y más tarde en RENFE como 9215 a 9220, inmediatamente a continuación por tanto de los Ganz grandes.

Aunque en aquella época no se disponía de imágenes en  color, la excelente maqueta que CAF regaló a RENFE y que ahora forma parte de la Colección del Museo del Ferrocarril de Madrid, nos permite conocer muy en detalle como eran estos vehículos en su versión original:

La maqueta  de CAF confirma la librea original de las littorinas construidas para Norte en azul, crema y gris (Colección del Museo del Ferrocarril de Madrid)


El interior de la maqueta permite descubrir detalles interesantes tales como la separación entre las clases preferente y general o la ubicación de los portaequipajes  (Colección del Museo del Ferrocarril de Madrid)

El característico y curioso frontal de las littorinas queda perfectamente reproducido en la maqueta  (Colección del Museo del Ferrocarril de Madrid)

   Los "créditos" de la maqueta de CAF  (Colección del Museo del Ferrocarril de Madrid)

A su recepción fueron asignados al depósito de Madrid y cubrieron  ya en 1942 servicios entre Madrid, Soria, Castejón y Pamplona y algunos otros hacia Galicia. En cualquier caso también aparecen en algunas fotos en la línea de Madrid a Segovia en la que probablemente realizaron  pruebas. Es de reseñar que en 1943 permanecieron bastantes meses inmovilizados debido a la gran escasez de combustible.



Una littorina en la estación de Segovia en abril de 1943.  Probablemente se trataba de viajes de pruebas ya que no constan servicios regulares con ellos por esta línea. (Archivo Histórico Ferroviario del Museo del Ferrocarril de Madrid (AHF/MFM. Autor desconocido)



Una littorina de la primera serie en la estación de Tablada en 1943. Quizás la imagen pertenece al mismo viaje de pruebas que la anterior (Archivo Histórico Ferroviario del Museo del Ferrocarril de Madrid (foto: RENFE))



El WMD 303 en sus primeros tiempos. La imagen está tomada en 1944 y parece corresponder a prácticas del personal del Servicio Militar de Ferrocarriles (AHF/MFM. Autor: Mozo)



La imagen característica de las primeras littorinas españolas en un catálogo comercial de Fiat (Enrico Cattilino)


 
Aunque según la documentación esta foto pertenece a unas pruebas realizadas en la provincia de León, es posible también que se trate de una visita a las obras del "directo" a Galicia en aquella zona (autor desconocido)







Littorina
fotografiada en el depósito de Madrid Atocha en 1948 aún con la librea de Norte. Tras ella aparece probablemente un Renault ABJ-2 y a la derecha y ya muy alejada otra "littorina" (AHF/MFM. Autor: Juan B. Cabrera)

El segundo grupo, solicitado en 1943 pero no entregado hasta 1947, poseía características muy similares, si bien se corrigieron algunos defectos encontrados en la serie anterior relacionados sobre todo con la refrigeración, los frenos y la generación de aire comprimido; además se dotó de mayor potencia al silbato y se mejoró el funcionamiento de los areneros. También cambió algo la distribución interior, de modo que, en este caso tenían 46 asientos en clase general, 24 en preferente, un lavabo y una zona con funciones de furgón. Se sirvieron todavía -al menos algunos de ellos- con la librea de MZA en rojo y crema con el techo en gris. Técnicamente, el modelo de Fiat fue, en este caso, el 027. Este grupo también fue fabricado por la compañía CAF bajo licencia de la casa italiana y recibió la numeración 9221 a 9226

Tras recibirse toda la serie, las littorinas siguieron adscritas al depósito de Madrid-Atocha pero específicamente englobadas en el denominado Servicio de Automotores, con reservas en La Coruña y Sevilla. Es de reseñar con con estos vehículos se llevaron a cabo a finales de los cuarenta y principios de los cincuenta los servicios denominados "automotores expresos de lujo" que consistían en servicios rápidos nocturnos entre Madrid y algunas ciudades importantes como Sevilla o Alicante. 

Parece ser que, a principios de la década de los cincuenta, buena parte de la serie trabajaba por líneas andaluzas y también en alguna otra que partía de Madrid como la de Ciudad Real y Puertollano. 



Una littorina del segundo grupo en la estación de El Chorro en 1954. Curioso el diseño frontal de la librea, todavía en rojo y crema típico de MZA (AHF/MFM. Autor: Vicente Garrido)

En la primera mitad de esos años cincuenta y debido tanto a la progresiva llegada de los TAF y de los automotores Renault  ABJ-7, así como a la electrificación de varias líneas andaluzas, se decidió agruparlos en Galicia para servicios en esa región y áreas limítrofes. Esos planes no se cumplieron del todo porque entre 1955 y 1959 había no menos de siete littorinas ubicadas en Madrid y parece que también algunas en el depósito de Puente Genil. 


El 9218 en Madrid-Atocha en 1957 (autor desconocido)

En el caso de los de Madrid, además de los servicios Madrid-Ciudad Real-Puertollano y del refuerzo de algunos TAFs, efectuaban servicios de lanzaderas en el área de Alcázar de San Juan tales como los de Quintanar-Villacañas-Cinco Casas o Cinco Casas-Tomelloso. 



El 9217 en la  estación de Argamasilla de Alba,  en la línea Cinco Casas-Tomelloso (autor desconocido)

Entre 1961 y 1964 se acometió una profunda reforma de estos vehículos. En la misma se sustituyó el motor Fiat por otro Pegaso de parecida potencia, se rediseñó la caja de cambios y se dispusieron 88 asientos, únicamente de segunda clase. Así mismo se instaló un pequeño bar. El primer servicio tras la reforma, el Madrid-Cuenca-Valencia, se inició en el verano de 1962. Es en él que yo conocí a las littorinas, tal como narré en esta otra entrada... aunque mi sensación es que ya hacían ese servicio incluso antes de ser modernizadas. Es curioso que, antes de un año tras la modernización, algunos vehículos pasaron nuevamente por el taller para recibir algunas nuevas modificaciones y, además, todos recibieron nuevas suspensiones, manguetas y cajas de grasa en los ejes portadores. De todos modos, y por lo que se refiere a la transmisión, parece que la reforma no funcionó demasiado bien. 


 
Una littorina con la librea característica de RENFE,  y parece que recién reformada, en la estación de Jaén dispuesta a efectuar su servicio hacia Puente Genil  ( Juan B. Cabrera)


                                 
                                      Por la "vía del aceite". Al fondo Martos (autor desconocido)



Littorina
 cubriendo el servicio Madrid-Badajoz, detenida en Getafe. Año 1966 ( del libro Automotores Españoles, de Javier Aranguren)



En el depósito de Cerro Negro en Madrid, también en 1966 (AHF/MFM. Autor: Juan B. Cabrera)


El 9215, primero de la serie, en Lérida  en 1969. De acuerdo con un lector podría estar haciendo un servicio Barcelona-Barbastro (autor desconocido)

A mediados de los sesenta parece que estaban repartidos entre Madrid y Sevilla. Hacia finales de esa década los más antiguos permanecieron en el depósito de Madrid y los más modernos pasaron al depósito de Lérida donde la empresa Rocafort les introdujo algunas reformas. Se ocuparon de servicios en distintas líneas de Lérida y Tarragona así como del servicio Barcelona-Lérida- La Pobla de Segur. 


Dos "littorinas" estacionadas en Lérida en los años sesenta (Carlos Escudero/cortesía J.A. Méndez Marcos)






El 9224 fotografiado en Reus cubriendo un servicio Lérida-Tarragona (Carlos Escudero/cortesia J.A Méndez Marcos)



La littorina 9215 en Lleida (Foto: autor desconocido)

En 1970 no quedaban más de cinco littorinas operativas y ya, en 1973, tuvieron lugar los últimos servicios de esta serie. Fueron retiradas y se reservó para el Museo la 9217.



En la rotonda de Lérida aparecen algunos de los vehículos diésel probablemente reservados para el Museo (AHF/MFM. Colección Narcís Cuyás)



Otra imagen tomada en 1976 del 9217 en el mismo lugar. Aunque con dificultad se aprecia que junto a la puerta aparece la numeración tradicional y la UIC que todavía recibieron algunos de estos automotores (autor desconocido/cortesía J.A. Méndez Marcos)

Si bien fue una suerte que se reservara para el Museo este automotor, la evolución desde los años ochenta hasta la fecha ha sido muy preocupante ya que, al permanecer casi todo el tiempo en la zona exterior de Delicias, el automotor se encuentra en situación de difícil recuperación.


El 9217 en 1982 ya en el exterior de la estación de Delicias. Tras el, dos automotores Renault ABJ (John Sloane/cortesía J.A. Méndez Marcos)




El 9217 en el exterior de Delicias en 1996. La degradación había avanzado ya mucho  ( Kleber/Ferropedia)




La situación del mismo automotor en el año 2010. Degradación ya prácticamente total ¿Será posible que alguna vez recupere al menos la flamante imagen que tenía en las primeras fotos de esta entrada? (Ángel Rivera)

 
                     La situación del interior del automotor en la misma fecha anterior (Ángel Rivera)

Supongo que en la actualidad sigue en la misma situación protegido por un toldo. Esperemos que al menos haya oportunidad para su reparación estética. Lo merece sobradamente la ya única ¿o único? representante de la raza "littorina".


(Foto: Jorge251)


FUENTES CONSULTADAS:

Aranguren, J. (1992): Automotores españoles. Autoedición.

Casas, J.C., Prieto, Ll, Albè, A. (2009): Monografías del ferrocarril 27. Automotores diésel (I) Littorinas y trenes TAF. Ed. Lluís   Prieto.

Fototeca del Archivo Histórico Ferroviario del Museo del Ferrocarril de Madrid (AHF/MFM)

Fototeca Ferroviaria de Juan Antonio Méndez Marcos

Archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril

Forotrenes