miércoles, 10 de octubre de 2018

Las tracciones térmica y eléctrica en RENFE (LXVIII R): Unidades bitensión para cercanías...y media distancia (RENFE 901 a 932/439-001 a 439-032)


1967

Las espartanas pero veloces "novecientas" 

La extensión de la electrificación a 3000 voltios, pero aún con muchas zonas de la Red manteniéndose a 1500, hizo necesaria la adquisición de las japonesas bitensión 7900 para los trenes de largo y medio recorrido en líneas electrificadas. En el caso de las cercanías de algunas grandes ciudades, el problema que se planteaba era el mismo y para resolverlo se hacían necesarias unidades eléctricas bitensión que se irían desplazando de depósitos a medida que la electrificación fuera avanzando. Este fue el origen de las unidades "novecientas", que a veces también fueron denominadas como "inglesas", y que pueden considerarse como la tercera generación española de unidades eléctricas en vía ancha.

Tras aquellas míticas 300 de Norte y de RENFE, las únicas unidades eléctricas de los años cuarenta y cincuenta que no tuve oportunidad de fotografiar, llegó la segunda generación: las "suizas" 600, con sus series derivadas -prácticamente gemelas- 700 y 800. Tras ellas llegaron las "novecientas" que se comenzaron a recepcionar en julio de 1967 y de las que se ocupa esta entrada.

       Una triple composición de "novecientas" (autor desconocido)

Tanto la parte eléctrica como la mecánica de estas unidades fueron realizadas por consorcios de empresas españolas con británicas y francesas (Metropolitan Cammell y CAF para la parte mecánica; Jeumont- Schneider y CENEMESA para la eléctrica y WABCO y DIMETAL para los sistemas de freno). De todas ellas, la que recuerdo espontáneamente, quizás porque sus placas estuvieran en una parte más visible del tren, era la Metropolitan Cammel británica.

La 439-012 recién salida de la factoría de CAF en 1968 (CAF/cortesía J.A. Méndez Marcos)

 En cualquier caso, estas unidades introdujeron importantes mejoras, tanto por  lo que se refiere a sus equipos mecánicos y eléctricos como por su novedosa caja en aluminio y bogies en acero laminado. Además, aunque en el proyecto original se concebía que la unidad estuviera formada por tres coches, al estar finalmente las unidades compuestas sólo por dos (motor y remolque con cabina), su aceleración era brillante lo que las llevaba a poder conseguir mejores marchas que otros trenes de superior categoría. 

El coche motor disponía de cuatro motores de corriente continua, variando la conexión entre ellos según la tensión a la que se circulara. La potencia nominal era de 1007 Kw equivalentes a 1368 CV), la velocidad máxima de 100 km/h. (aunque de origen era de 130 pero fue limitada por un deficiente comportamiento a esa velocidad y por el sistema de frenado). Disponía de frenos reostático y electroneumático y de calefacción eléctrica, y podían circular hasta tres de ellas en mando múltiple.

Interiormente, cada coche estaba dividido en tres departamentos separados por dos plataformas de acceso. En el coche motor el departamento más cercano a la cabina de conducción estaba habilitado para furgón con una pequeña zona destinada al servicio de correos. 


Detalle de la cabina de conducción (Chema Martínez)

Detalle del furgón con el volante del freno de mano (Chema Martínez)

Detalle de la zona de correos ubicada en el departamento de furgón (Chema Martínez)

Por lo que respecta a su capacidad disponían de 156 plazas sentadas y 296 de pie. En origen no disponían de WC al estar pensadas para cercanías, pero hubo que instalarlo al dedicarlas a distancias mayores. Además, en las 901 y 902 hubo que ampliar las cabinas de conducción que resultaban estrechas. 

Las primeras 900 empezaron a prestar servicio en septiembre de 1967, año durante el cual, y a partir de julio, se recibieron 25 unidades, de las cuáles diez venían ya montadas desde Gran Bretaña. Las otras siete, que completaron la serie de 32, se recibieron en 1968. Las conocí prácticamente desde su estreno. Las veía todos los días de modo continuado aunque un poco de lejos.Vivía en aquella época en una residencia de estudiantes cercana a la Plaza de Castilla en Madrid desde cuyas ventanas traseras se divisaba perfectamente la estación de Chamartín, aún en construcción. Recuerdo que los únicos trenes que veía circular entre aquellos andenes semidesiertos y un poco inhóspitos, eran las "novecientas" haciendo un servicio continuado entre el apeadero de Atocha y Chamartín, con su característica imagen verde oscuro y plata y sustituyendo en este servicio a algunos coches motores de la serie "seiscientas".


"Novecientas" en Chamartín en sus primeros años (Justo Arenillas)

 De vez en cuando viajaba en ellas entre Chamartín y Atocha y siempre me llamó la atención su espartano interiorismo, acostumbrado como estaba a otro, creo que un poco más "acogedor", de las "suizas" pero he de reconocer lo mullido de sus asientos, si bien, supongo que al estar diseñadas para cercanías, no disponían de reposacabezas. 


Un interior muy sencillo y unos asientos muy confortables....pero sin reposacabezas (Chema Martínez)

A partir del 1 de abril de 1968, ese primigenio servicio entre el apeadero de Atocha y Chamartín se extendió hasta El Escorial y un par de meses después hasta Ávila. En junio ampliaron su recorrido hasta Segovia, Palencia, Valladolid y Medina del Campo... Pero...¿no eran trenes para cercanías? Lo eran, pero la escasez de material adecuado para estos servicios de mayor recorrido propició su uso.

Es interesante recordar, siguiendo a Javier Aranguren, las vicisitudes del cambio de tensión que se efectuaba en Pinar de las Rozas, cerca de Madrid. Hasta sus inmediaciones llegaban las "novecientas" procedentes de Atocha y Chamartín bajo tensión de 3000 V. Existía una zona con catenaria pero sin tensión en la que el tren tenía que desplazarse por propia inercia mientras el maquinista accionaba los mecanismos del cambio de tensión a 1500 V. El problema es que esta zona estaba en cuesta y en curva y en caso de encontrar el disco cerrado -cosa que según Aranguren ocurría realmente muy pocas veces- la unidad tenía que retroceder  y después arrancar de nuevo y tomar la velocidad suficiente para poder transitar hasta la zona de los 1500 V.

Composición de tres unidades "novecientas" a su paso por Cercedilla en 1972 (Justo Arenillas)

Durante varios años estuvieron fundamentalmente haciendo trenes en las cercanías del noroeste madrileño y regionales desde Madrid hasta diversas ciudades de Castilla y León. Cabe destacar el servicio Madrid-León que en fechas punta estaba integrado nada menos que por tres unidades, y según comenta algún lector, la unidad ubicada en el centro de la composición iba con los pantógrafos bajados sin efectuar tracción. A medida que la electrificación a 3000V se iba extendiendo, los puntos de cambio de tensión se iban moviendo hacia el norte: Ávila, Hontanares de Eresma, Burgos...

Hacia mediados de los setenta, estas unidades fueron pasando progresivamente a los depósitos de León y Oviedo cubriendo gran cantidad de servicios regionales tales como León a Gijón, Oviedo a Trubia o León a Monforte o Medina del Campo. 


La 004 sale de Ponferrada en 1973 en cabeza de una doble composición (Jordi Escudé/cortesía J.A. Méndez Marcos)

Una "novecientas" sale de Gijón para cubrir un servicio con León en abril de 1974 (Josep Miquel)

Aunque el pie de foto indica que se trata de la estación de Miranda de Ebro y que es el año 1983, todo parece indicar que es un error. Según varios lectores se trata de la estación de León y debe estar tomada como mucho de principios de los setenta ya que la unidad no lleva todavía la numeración UIC (J. Aranguren)

La 007 estacionada en Oviedo en 1978  junto a otra "novecientas" desconocida (Werner Hardmeier/cortesía J.A. Méndez Marcos)


La 027 detenida en Alsasua en septiembre de 1978 (Josep Miquel)

A principios de los ochenta, se fueron concentrando en el depósito de Miranda de Ebro, zona donde aún coexistían, aunque por poco tiempo, las dos tensiones, encargándose de servicios de cercanías de Bilbao y de trenes regionales entre Miranda y Burgos. Faltaban ya seis de ellas: las 010, 014, 015, 020022 y 023.

En 1984, las poco más de veinte unidades que quedaban cambiaron su librea a azul y amarillo, excepto la 028, que fue pintada en verde oscuro y amarillo, librea que no prosperó. 

La 028 recién pintada en 1984 con la librea en verde y amarillo (Manuel González Márquez/cortesía J.A. Méndez Marcos)


Otra vista de la 028 con la librea de prueba (Antonio G. Portas)

En esa época los 1500 V ya sólo subsistían en las cercanías de Bilbao, con lo que la razón de ser de su existencia casi había desaparecido. Con todo, mantenían sus servicios, ya a 3000 V, entre Miranda, Castejón de Ebro, Zaragoza, Pamplona, Logroño e Irún.

La 017 estacionada en Valladolid en 1985. Aunque me parecía que en esas fechas su presencia allí podía ser ya solo por reparaciones o revisiones, el comentario de un amable comunicante indica que, en esas fechas y al menos hasta 1989, se ocupaban de un servicio diario entre Miranda y Valladolid. Sí es posible que su paso por esta ciudad se aprovechara para esas revisiones y cambios de librea (P. Cvikevik/cortesía J.A. Méndez Marcos) 


La 008 detenida en Lezama cubriendo un servicio entre Bilbao y Burgos en marzo de 1988 (Antonio G. Portas)

También fue en 1988 cuando pude obtener la única foto propia que poseo de una "novecientas", en concreto la 439-027 detenida en la estación de San Sebastián.

La 027 en la estación de San Sebastián en mayo de 1988 (Ángel Rivera)

A principios de los noventa la decadencia empezó rápidamente. Así, en 1991 quedaban catorce y en 1992, ocho. Entre 1993 y 1994, toda la serie fue ya dada definitivamente de baja sin haber llegado a cumplir los treinta años de servicio.

Las 030 -aún con la librea original- y 024 esperando el desguace en Manzanos en 1990 (Lluís Rentero/cortesía J.A. Méndez Marcos)


Afortunadamente nos quedan dos "novecientas". Una, la 439-004, está custodiada por la Asociación Zaragozana de Amigos de Ferrocarriles y Tranvías (AZAFT) y, al parecer, en espera de restauración.


La 004 de AZAFT. La foto pertenece a su llegada a Zaragoza-Delicias, momento que recoge este interesante vídeo.

 Por su parte, la 006 es propiedad de la Asociación Bilbaína de Amigos del Ferrocarril (AAFB) y luce actualmente su librea original, si bien durante algún tiempo llevó una curiosa y nostálgica combinación de colores blanco y rojo burdeos. 


La 006 en blanco y rojo burdeos (Daniel Blanco/Listadotren)


La misma unidad fotografiada en Sahagún en 2006 en el transcurso de algún viaje especial en octubre de 2006 (Arrap)
La 006 en su librea original (AABF)

Debido a los problemas de seguridad que entrañaba su lugar de permanencia, en diciembre de 2014, la AAFB, en un gesto que la honra, gestionó su traslado y custodia al Museo del Ferrocarril de Galicia en Monforte de Lemos (MUFERGA). La operación se llevó felizmente a cabo el seis de diciembre bajo la supervisión del CEHFE y aquí puede verse un buen resumen de ella. 


La 006 hacia Monforte, el 6 de diciembre de 2014 (Alberto Otazo)


Otra imagen del traslado (Mikel Quintana/CEHFE)


Y ya, en Monforte (La Voz de Galicia)

Parece que la intención es mantener a la 006 en estado de marcha y quizás pronto la podamos ver de nuevo en las vías. Cabe esperar también en su momento la puesta en operación también de la 004. Esta vez ha habido suerte...y buena voluntad.


Los dos vehículos de la unidad 906 en la rotonda de Monforte junto con otros coches y vagones en mayo de 2018 (Ángel Rivera)


FUENTES CONSULTADAS:

Aranguren, J. (1992): Automotores Españoles. Autoedición

Galán, M. (1992): Las unidades bitensión serie 439 (ex. 900). Revista Maquetren nº 4

Arenillas, J. (2010): La tracción en los ferrocarriles españoles. Ed. Vía Libre.

Miquel, J. (2011): RENFE: Los años 70. Reserva Anticipada Ediciones.

Roca, J. (2016): La tracción a 1500 Voltios en RENFE. Ed. Maquetren.

Wikipedia

Forotrenes

Listadotren

domingo, 7 de octubre de 2018

Crónicas de la vía estrecha (LVIII R): El tren de Olot


El tren de Olot

En una entrada anterior hemos recordado al "Feliuet", uno de los tres míticos "carrilets" de la provincia de Girona. Es ahora el turno del segundo de ellos: "el tren de Olot". Sea por su mayor anchura de vía en relación con los otros dos, o por la prestancia de algunas de sus locomotoras, da una idea de "tren mayor" casi equiparable en algunos aspectos a los de vía ancha. Tanto es así que, para algunos aficionados catalanes, no se debería denominar como "carrilet". Y en ese contexto, no hay más que ver algunas de las tomas cinematográficas que por suerte nos han quedado y a las que ahora me referiré para sentir de algún modo esa impresión.





Como en el caso de tantos otros ferrocarriles secundarios de finales del siglo XIX, su origen fue la necesidad de establecer una vía de comunicación moderna y eficaz desde las distintas comarcas hacia las capitales de provincia y principales vías de comunicación. En este caso se trataba de comunicar la rica y productiva comarca de La Garrotxa, y en concreto su capital, Olot, con Girona, otras poblaciones de su entorno, el ferrocarril de Barcelona a la frontera francesa y el puerto de Sant Feliu mediante el enlace en Girona con El Feliuet.


Aunque se trate de un mapa de vías verdes, refleja perfectamente el trayecto del Tren de Olot. El obstáculo más señalado era el Coll d´en Bas umbral de la comarca de Olot o Baja Garrotxa.

Y también, como en tantos otros casos, fueron varios los intentos para llevar a cabo ese ferrocarril. El que definitivamente cuajó fue el emprendido por una compañía inglesa que en 1891 absorbió a la anterior "Ferrocarril Económico de Olot a Girona" y pasó a denominarse The Olot and Gerona Railways Co. Ltd. Dos años después, en 1893, dieron comienzo las obras. El primer tramo construido entre 1893 y 1895 fue entre Amer -que se constituyó en el centro operativo de la compañía- y Salt, localidad muy próxima a Gerona. En 1898 se conectó Salt con Gerona. En 1900 se llegó desde Amer hasta Les Planes d´Hostoles y en 1902, prosiguiendo hacia Olot, se alcanzó Sant Felíu de Pallarols. 

Para iniciar la explotación de los tramos que se iban construyendo, se adquirieron en 1893 tres locomotoras Falcon del tipo 031T que fueron las 1 a 3 de la compañía. En 1899 llegó otra del mismo tipo desde la factoría también inglesa Brush, y en 1900 otra similar de Kerr Stuart (las 4 y 5).  En esta época también se adquirieron alrededor de veinte coches de viajeros (tres de ellos de bogies) a la factoría inglesa Cravens así como diversos vagones de mercancías tanto a Cravens como a Kerr Stuart.


Una de las pocas fotos conocidas de las locomotoras 1 a 5. Pertenece al fondo de Antonio Campañá y aparece en el libro de Manolo Maristany "Carrilets de España y Portugal"
El C-10 uno de los primitivos coches ingleses de la factoría Cravens (Josep Miquel)




El C14 (Manolo Maristany)


Coches de bogies de la misma factoría (J. Barnes)


El furgón E3 (Manolo Maristany)

En ese año de 1902 comenzaron las dificultades financieras y se paralizaron las obras durante algunos años. Solventadas éstas, y con el cambio de nombre a Compañía del Ferrocarril de Olot a Gerona, se llegó a Sant Esteve d´en Bas en agosto de 1911 y definitivamente a Olot el 14 de noviembre de ese mismo año completando un recorrido total de 55 km en ancho de un metro. De esa época es esta interesantísima filmación atribuida a Fructuós Gelabert. 


La inauguración del último tramo del ferrocarril (Revista Adelante)

Coincidiendo con la llegada a Olot se adquirieron esta vez a la belga Saint Leonard tres nuevas locomotoras de rodaje 130 y otras dos más en 1912. Fueron las 6 a 10. También en estos años se recibieron de Cardé y Escoriaza dos nuevos coches de bogies. 


La Saint Leonard7 en Gerona (Forbes)


La también Saint Leonard8 (Salvador Payá)

Durante los años veinte hubo intentos de ampliación de la línea que no llegaron a fructificar aunque sí se llevó a cabo la compra de otras cuatro locomotoras. Fue en 1926 y en esta ocasión se encargaron a La Maquinista Terrestre y Marítima. Eran unas locomotoras elegantes y proporcionadas, muy al estilo de La Maquinista, y se convirtieron en las máquinas más emblemáticas y utilizadas en la línea. Fueron las 21 a 24

Una de las locomotoras de la serie 21-24 (colección Reder)



La 22 en Girona (L. G. Marshall)



La Saint Leonard7 y la MTM21 en la rotonda de Amer (J. Wiseman)


La MTM24 en Girona, en cabeza del mixto para Amer (L. G. Marshall)


La nº 21 con el correo (John Carter)

Por otra parte, en 1920, la nº 2 se vendió a los Secundarios de Castilla y en 1925 llegaron otros dos coches de bogies construidos por la Sociedad Española de Construcción Naval (SECN). 

Probablemente éste era uno de los dos coches de bogies construidos por la SECN (colección Reder)

Tampoco fructificaron los intentos de compra de automotores llevados a cabo en la década de los treinta si bien se llevó a cabo el alquiler de la locomotora nº 4 "Las Planas" al Ferrocarril de Calahorra a Arnedillo siendo comprada posteriormente, en 1932, por el Ferrocarril de Reus a Salou. Fueron estos unos años de crisis económica y la compañía empezó a tener algunos balances económicos negativos a partir de 1934. 

Los grandes desperfectos originados por la Guerra Civil y las riadas de 1940 agravaron la ya débil situación económica que la compañía venía arrastrando desde el citado 1934. 


Los curiosos y difíciles horarios de 1939


Los algo más completos y normalizados de 1945


Y los ya mejores de 1954

Aunque con algunos ejercicios de balance económico positivo, la compañía tuvo que acogerse a los planes estatales de ayuda de 1949 y 1953. Fue en el contexto de este último cuando a la compañía se le adjudicaron dos automotores Ferrostaal que empezaron a operar en 1959.  Fueron los 2017 y 2018 si bien el 2012 visitó fugazmente la línea durante los primeros meses de 1961. 



La llegada de uno de los Ferrostaal (autor desconocido)



De izquierda a derecha las 24 y 23 y uno de los automotores Ferrostaal en la estación de Amer (L. G. Marshall)


Cruce de un tren encabezado por la 23 con un Ferrostaal (J. Wiseman)


Un Ferrostaal con su remolque en la estación de Amer (Valero)

También durante estos años se trabajó activamente en un proyecto de explotación conjunta con El Feliuet que pretendía unir ambas líneas a través de un trazado subterráneo, el cambio a un metro del ancho de aquel, la electrificación de ambas líneas y la prolongación desde Castell D´Aro hasta Palamós. Pero la subvención que podía conseguirse para ello era del todo insuficiente para llevar a cabo ese interesante proyecto.

Aunque con los automotores la explotación de la línea mejoró bastante,  sin embargo los daños -otra vez- de las riadas de 1962 y la suspensión de las subvenciones estatales en 1963 hizo que la compañía renunciara definitivamente a la explotación del ferrocarril y pasara a la jurisdicción de EFE.

Durante varios años y ante los continuados rumores de cierre, la Diputación de Gerona y la Cámara de Comercio e Industria intentaron denodadamente de sacar adelante un proyecto conjunto -el segundo- de modernización de este ferrocarril y de El Feliuet. Para ello se basaron en dos completos y excelentes estudios de Martí Piera, que había sido director del Olot-Gerona y jefe de Explotación del Sant Feliu así como en un informe muy positivo de la consultora francesa Sofrerail. 

Llegando a Girona en abril de 1966 (J. Wiseman)

J. Jarvis fotografió en Amer a uno de los mixtos en abril de 1967


El mixto en plena línea, también en 1967 (J. Jarvis)

En esta imagen de 1967 puede observarse la gran variedad de mercancías que transportaba el ferrocarril cuando ya se intentaba frenar su cierre inminente (fondo Jordi Marqués)

La 23 conduce a un tren de viajeros por el viaducto sobre el río Ter. Era mayo de 1969 y el cierre era ya inminente. 


El mixto de Girona a Amer también en mayo de 1969

La "técnica" y el esfuerzo del plaqueo quedó bien plasmado en esta imagen de Manolo Maristany.

Sin embargo todos los informes que apoyaban esta acción fueron desestimados por FEVE y en ello parece que, en parte, tuvo que ver la postura contraria del ayuntamiento de Girona. De este modo "El tren de Olot" fue definitivamente clausurado el 15 de julio de 1969, tal como muestra este fragmento de NODO y este cartel: 


El anuncio del cierre (Foto: Manolo Maristany)



La nostalgia y el dolor por la pérdida del carrilet quedó perfectamente plasmada en este impresionante contraluz de Manolo Maristany.

Muy poco tiempo después en octubre de 1970 se recibió la propuesta de establecimiento de un tren vertebrado entre los extremos de ambas líneas con una posible prolongación hasta Ripoll... pero el fracaso de un tren similar en Las Palmas hizo que el proyecto se diluyera. Lástima. Con una inversión moderada para modernización y sostenibilidad podrían haberse mantenido una línea -o líneas- ferroviaria de gran interés social. Una vez más el cortoplacismo y los intereses encontrados no lo hicieron posible.

Al menos en este caso, algunas de las locomotoras están preservadas. Así la veterana inglesa nº se encuentra en una finca privada de Reus tras haber acabado sus servicios en el Reus-Salou

(Josep Mª Galindo)


Por su parte, la Saint Leonard8 se conserva en Girona:


La nº 8 preservada en Girona (Jordi Comella)

De las "Maquinistas", la nº 22 estuvo preservada por el ayuntamiento de Olot y luego pasó a la vía 5 de la estación de Plaza de España. Es una locomotora que funcionó en algunas ocasiones y la buena noticia, de acuerdo con la información de Maquetren es que muy recientemente ha sido transportada al museo de Mora La Nova para una restauración estética -lástima que no funcional- y pasar posteriormente al museo de vía métrica que la FGC construye junto a la estación de Martorell Central. 


La 22 en perfecto estado y funcionando hace unos años en Martorell (Enrique Andrés Gramage)


...Y en los talleres de Mora para proceder a su restauración estética (CARRIL)

La 23 espera su restauración en un ferrocarril suizo:


La MTM23 a la espera de su puesta en funcionamiento en Suiza.


 y la 24 se mantiene conservada en Castellbisbal. 

                                                         (Victor M. Prieto)

En cuanto al material de viajeros se han preservado dos coches de tercera clase: los C-8 y C-11.  De acuerdo con Carlos Guasch fueron rescatados por el CEHFE y entregados al ayuntamiento de Olot estando en proceso de restauración.

Y también por suerte nos quedan filmaciones recogidas en excelentes trabajos como éste de Julián de Elejoste tras su restauración por parte de Gustavo Vieites, éste otro de la Televisió d´Olot y uno más de José Luis García. Y por supuesto, el tren de Olot también tiene su canción; faltaría más. Con ella y con mucha nostalgia le despedimos.


(autor desconocido)


FUENTES CONSULTADAS

Maristany, M. (1974): Carrilets de España y Portugal. Vol I: España. J.M. Casademont, editor.

Agulló, A. y Aragonés, J.L. (1982): El Ferrocarril Olot-Gerona, eje de la comarca de La Garrotxa. Revista Vía Libre, nº 217

Clara, J. (1987): Trens i carrilets. Quaderns de la Revista de Girona

Alcaide, R. (2005): La vía estrecha en Cataluña: industria, ocio y servicio público. En "Historia de los ferrocarriles de vía estrecha en España". Ed.Fundación de los Ferrocarriles Españoles"

Alberich, J. (2017): Los planes fallidos de modernización de los ferrocarriles Olot-Girona y Girona-Sant Feliu de Guixols. Revista de Historia Ferroviaria nº 20