lunes, 9 de junio de 2014

Las locomotoras de "la fresa" (IV): La "Garrafeta"

A veces uno duda si algunos recuerdos de la infancia son ciertos o uno los imagina atando cabos de aquí y de allá. Con la garrafeta, o mejor, con las garrafetas me ocurre eso. Tengo la sensación de que allá, por la primera mitad de los 60, vi a una de ellas pasar o maniobrar en la estación de Aranjuez mientras yo estaba sentado en un costa esperando la salida del mixto Aranjuez-Cuenca. Recuerdo ver pasar por la vía de al lado una locomotora muy rara, como si llevara el ténder por delante...y luego otro ténder... ¿No era una garrafeta? ...¿Sí lo era y estaba haciendo alguna prueba o presentación en aquel momento en que estaban recién construidas?...En fin, imaginado o no, ese es mi primer recuerdo de una  de estas locomotoras. Después, mi único contacto con ellas fue en sus esporádicas visitas a Madrid con motivo de alguna jornada de puertas abiertas en el Museo o de la temporada del tren de la Fresa de 2008 en la que actuó, no sé si total o parcialmente, como locomotora titular.

Mas adelante en este blog me referiré de forma general  las Garrat que llegaron a RENFE o las construidas directamente por encargo de ella como esta serie 282-0421/430 a la que pertenece la 282-0421, la locomotora de la que en este caso me voy a ocupar de forma especial.

Ésta Garraf-doble Mikado sistema Beyer-Garrat fue construida en la factoría vizcaína de Babcock&Wilcox en 1960 como primera de una serie de diez locomotoras prácticamente similares -si bien con algunas modificaciones y mejoras menores tales como el calentador de agua- a otras 282 que pasaron a RENFE procedentes del Central de Aragón y que habían  sido construidas por la misma factoría en la década de los 30. Eran por tanto unas máquinas ya tecnológicamente superadas y entre los expertos siempre ha existido la duda de qué fue lo que llevó a RENFE a encargarlas en una época tan tardía. Parece que pertenecían a una partida de locomotoras planificada en el Plan Laboral de 1952 cuya construcción debió irse retrasando y que RENFE no quiso modificar ni mejorar mucho pues se veía ya claramente el más o menos cercano fin de la tracción vapor.

 Estas locomotoras estaban destinadas en un principio al transporte de mineral de hierro en el tramo Nacimiento-Gádor de la línea de Linares a Almería, dado su excepcional esfuerzo de tracción de 22000 kg -sólo superado por las "Santa Fé"- y que provenía básicamente de su elevado peso adherente y ruedas relativamente pequeñas. Sin embargo sus destinos fueron  los depósitos de Tarragona y de Valencia-Alameda y su dedicación principal el arrastre de pesados trenes de mercancías en la líneas de la Comunidad Valenciana, Aragón y Cataluña.

Una garrafeta o técnicamente una Garrat-doble Mikado arrastrando un tren de mercancías (Autor desconocido)

La 282-0421 estuvo trabajando en RENFE hasta 1972 y de estos 12 años quedan algunos recuerdos y referencias a ella tales como esta pequeña noticia acompañada de una mínima foto, casi irrepoducible, en el suplemento Por toda la Red del número 65  de Vía Libre de  mayo de 1969


LA MAQUINA “Garrafeta” 282-0421 siempre se ha distinguido por su eficiencia y por el cuidado y la limpieza que le prestan el maquinista don Angel Marcano García y el fogonero don Luis Díaz Panadés. La foto está tomada desde el puente de Plana-Picamoixons, línea de I.érida-Reus-Tarragona, cuando remolcaba un tren regentado por el jefe de tren DomingoMadrid. (Nota y foto, cortesía suscriptor 40.618)

O esta entrañable foto publicada en la sección Estampas del ayer del número 381 también de Vía Libre  (noviembre de 1995):


Tras esta prematura retirada tan sólo tras 12 años de servicio, la locomotora pasó al naciente museo de Vilanova como representante de su serie y donde permaneció inactiva hasta 1988. Como en esa época no había locomotoras de vapor disponibles en Barcelona para hacer trenes especiales, se tomó la decisión por la Dirección de la 5ª Zona de RENFE, al margen del Museo de Delicias, de reactivarla dado su buen estado y teniendo en cuenta la ventaja de no necesitar de placas giratorias. Se reparó en los talleres de San Andrés Condal con la colaboración de la empresa Caldelsa. En julio de 1988 se efectuaron las pruebas de forma satisfactoria y el 9 de agosto figuró por primera vez en cabeza de El Tren de la Costa que con carácter bisemanal circuló entre Blanes y Barcelona. Después, durante unos años, estuvo realizando trenes turísticos y conmemorativos en distintas zonas catalanas.

En julio de 1993 la Garrafeta estaba en Madrid para encabezar un tren especial a El Escorial organizado por la revista Maquetrén aunque no se si llegó a participar en alguna otra actividad o jornada de Puertas Abiertas. El hecho es que sufrió una avería y quedó estacionada en la playa del TCR de RENFE en Villaverde Bajo. Un mes después, y desde un tren en marcha, pude fotografiarla allí. Las imágenes son de poca calidad pero las incluyo por su valor testimonial teniendo en cuenta que en aquellos momentos también estaba estacionada allí la MZA 1701, nada menos...y ¡ ambas averiadas! (¿qué pasa cuando vienen a Madrid?)

A finales de agosto de 1993 fotografié a la Garrafeta en el TCR de Villaverde presumiblemente averiada

Otra foto de la Garrafeta en las playas del TCR en agosto de 1993. Al fondo los costas del tren de la Fresa supongo que esperando la reanudación de la temporada en septiembre.


Esta es para mi una foto irrepetible y testimonial aunque conseguida sólo parcialmente. A la derecha la Garrafeta. A la izquierda, la cabina y el tender de la MZA 1701/ RENFE 241-2001 (esperando el porvenir,  como siempre). Agosto de 1993
Ignoro el tiempo que permaneció en Madrid la locomotora. Ya en 1996 se hace cargo de ella la entonces recién fundada Asociación para la Recuperación de Material Ferroviario (ARMF) de Lleida que hace, una vez más, un estupendo trabajo con ella y la dedica a trenes históricos y conmemorativos y especialmente al remolque del Tren dels Llacs en el tramo entre Lleida y Balaguer. 

Preciosa imagen de la 282-0421 en cabeza del Tren dels Llacs (Foto ARMF)

Sin que sepa exactamente como sucedió, en el año 2008 la Garrafeta retornó a Madrid para encabezar el tren de la Fresa durante esa temporada. En la foto siguiente la vemos en Puerta de Atocha de donde salía este tren en aquellos años:

Garrafeta en Madrid-Puerta de Atocha en el verano de 2008. (Foto: FFE)

y en plena línea:

En cabeza del tren de la Fresa. Verano 2008 (Autor desconocido)

En esta ocasión la locomotora debió retornar a Lleida sin mayores problemas donde volvió a hacerse cargo del Tren dels Llacs. En la última jornada de puertas abiertas de la ARMF en marzo de 2014 tuve el placer y la suerte de fotografiarla una vez más:

La 282-0421 en los talleres de ARMF, Lleida, marzo de 2014

En principio parece que esta temporada no se va a hacer cargo del tren dels Llacs. Espero que la causa no sea ningún problema de fondo y la querida garrafeta siga deleitándonos -y enseñándonos- durante muchos años más.

Es una verdadera satisfacción poder finalizar una entrada de este blog sin tener que lamentar la pérdida o el deterioro de una pieza histórica. La garrafeta es una muestra inigualable de lo que podría hacerse con otro material histórico antes de que sea definitivamente irrecuperable.

lunes, 2 de junio de 2014

Los "trenets" valencianos (III): Los "miles"...y los "doscientos"...y los "tres mil quinientos"

En lo que conozco hasta el momento de la historia del ferrocarril en España no creo haberme encontrado nunca con una compañía que haya sacado tanto jugo a sus vehículos como la Compañía de Tranvías y Ferrocarriles de Valencia (CFTV) y de entre todas sus series quizás sea en la "Mil" en la que se ha manifestado más contundentemente esta forma de hacer.

Cuando visité la estación de Pont de Fusta en agosto de 1983 me encontré con un verdadero festival de trenes. A los habituales "Cincuenta", "Bujías" y "Wumag" o "portugueses" a los que ya me he referido en entradas anteriores se unían los "Belgas" y los "Miles".

Aspecto parcial de la estación valenciana de Pont de Fusta en agosto de 1983. De izquierda a derecha, un "Belga", un "Cincuenta" y dos "Miles". Entre ambos, al fondo, un "bujía" refornado
La historia de los "Miles" se inicia en 1954-55 con su construcción por parte de MACOSA. Eran 8 unidades Motor (1001 a 1008) con dos cabinas de conducción y ocho remolques con cabina (1051 a 1058) susceptibles de funcionar en mando múltiple.  Su decoración original fue en color plata con una banda verde al igual que otros vehículos automotores de aquella época.


La primera composición de los "miles": La unidad 1001-1051 en Vilanova de Castelló en 1956 (Colección Javier Aranguren)
 Nunca llegaron a funcionar las ocho unidades como tales ya que la carrocería correspondiente al 1058 pasó a ser utilizada en la reconstrucción del coche 13 (un "bujía") de la zona norte que quedó destruido en 1953 por un incendio. 


El "bujía" nº 13 recarrozado con la carrocería fabricada para el 1058 (Colección FEVE)
De  este modo al coche motor 1008 se le asignó el remolque 1201, uno de los famosos empalmats, con una caja metálica parecida a la de los "miles" (que pasó luego a ser el 1075)



El remolque 1201 (Colección FEVE)

A su vez, este empalmat procedía de la reforma del remolque 105, que era el resultado de la unión de de dos coches de dos ejes de la época del vapor. He aquí ya un claro ejemplo del tremendo aprovechamiento que la CTFV llevaba a cabo de sus vehículos, a que me refería al principio.

La adquisición y puesta en explotación de estos ocho vehículos pretendía ser el inicio de un ambicioso proyecto de la Compañía para disponer de una amplia y homogeneizada serie de vehículos, tanto para las líneas de la zona norte como de la zona sur, pero que no pudo llegar a conseguirse por sus contínuas dificultades económicas. Ante esta situación, la CTFV se planteó, una vez más, la ampliación de la serie "Mil" mediante la reutilización de vehículos de la serie "doscientos". 

La serie "doscientos", a la que aún no me había referido en estos artículos, era en sus inicios una corta serie de cuatro remolques (201 a 204)construidos por Cardé y Escoriaza en 1941 que estaban preparados para, en su momento, ser motorizados. Esa motorización se llevó a efecto en 1957 en el 201 y 203 de modo que se pusieron en servicio dos "nuevos" trenes: el formado por los vehículos 201 y 202 y el integrado por los 203 y 204. 


El 203-204 antes de integrarse en la serie "Mil" dispuesto para un servicio hacia la línea del norte (Colección FEVE)

Después, en los 60, también se motorizó el 202. Estos tres vehículos motores pasaron a integrarse como una segunda subserie en la serie "Mil" con los números 1021 a 1023. Para formar los trenes completos se les unieron los remolques 1072 a 1074 procedentes también de la reconstrucción de empalmats. Por su parte, el remolque sobreviviente de los "doscientos"-el 204- pasó a ser el remolque 1071. De esta forma la serie "mil" se amplíó con tres nuevos trenes y un remolque más. Las dos subseries de los "miles" trabajaron siempre en la línea sur Valencia-Vilanova de Castelló.

En 1963 su color original plata y verde fue sustituido por el verde y blanco. A partir de 1979 toman ya el azul con franjas plateadas de FEVE y en 1981 cambian a una nueva librea azul y blanca. En 1982 son transferidos de la zona sur a la norte y a depender y se establecen en Pont de Fusta. Allí los conocí y fotografié en agosto de 1983.


Dos composiciones de "miles" en Valencia-Pont de Fusta. Agosto de 1983

El remolque 1054 en Valencia-Pont de Fusta. Agosto de 1983
El motivo de este traslado fue la electrificación de la zona sur a 1500 voltios, con la consiguiente llegada de las nuevas unidades 3600-6600 que se harían cargo de este servicio desde la antigua estación feudo de los "miles": Valencia-Jesús.


Las nuevas unidades 3600 que sustituyeron a los "miles" en sus servicios de la zona sur. Agosto de 1983



Frontal de la 3601. Valencia, agosto del 83

Vista del remolque 6606 desde el andén recrecido. Valencia, agosto de 1983
En 1989, todavía se quiso alargar un poco más la vida útil de la serie "mil". De este modo las composiciones 1003-1053, 1006-1056 y 1007-1057 fueron reformadas en los Talleres Miró-Reig de Alcoy dando lugar a la "nueva" serie 3500. Si no estoy mal informado la correspondencia de unos vehículos y otros sería la siguiente:

3501+6501:1021+1071
3502-6502: 1003+1057
3503-6503: 1023+1053
3504+6504:1022+1056
3505-6505: 1007+1075
3506-6506: 1006+1073

La unidad 3505+6505 de estreno. Mediados de 1989 (Foto: FGV)
Pero, como es lógico, ese alargamiento de vida no podía ser mucho. En 1995 la serie es definitivamente dada de baja. Al menos en 2010 se conservaban preservadas dos composiciones en los talleres de Torrent: La 1001-1051:

Composición 1001-1051 preservada en Torrent en 2010. Foto Carlos Olmos a través de Listadotren.
Y la 3505-6505:

3506+6506 presevada en Torrent en 2010. Foto: Carlos Olmos a través de Listadotren
 Parece, por otra parte, que también se preservó la composición 3505-6505 para exposición estática en L'Eliana. Si es así sería  realmente impresionante contemplar al 6505 (ex 1075, ex1201, ex 105, ex-empalmat....) como un ejemplo sin parangón de la reutilización exhaustiva de un vehículo ferroviario.

Esperemos que se conserven todos ellos. Lo merecen.

FUENTES CONSULTADAS:

Aranguren, Javier: Automotores españoles. 1992. Autoedición

Sanahuja, Vicente y Rafael: La tracción eléctrica en la CTVF: La serie 1000. Revista CARRIL nº 20. Junio 1987

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lunes, 26 de mayo de 2014

Las 7900, aquellas "cajas de zapatos" verdes



Entrada original de mayo de 2014, revisada y ampliada en abril de 2016

Dicen que el Duque de Zaragoza, aquel insigne personaje de la época dorada del vapor español, cuando probó en 1917 las primeras Mikados (la que sería la serie 4500 de Norte) importadas de Estados Unidos y no cubrieron todas sus expectativas, exclamó: "Éstas no son americanas, se quedan en chalecos". Pues una decepción de ese tipo sufrimos muchos aficionados en España, cuando vimos -que no probamos- aquellas primeras locomotoras japonesas que llegaban a Europa adquiridas por RENFE. Estábamos acostumbrados a las líneas "aerodinámicas" de las 7600 y 7700, a la imagen de poderío de las, 72007500 y de las 7800...y de pronto vemos algo así como una caja de zapatos pintada de verde, de menor longitud y empaque que las locomotoras anteriores, pesando casi un tercio menos que ellas, de sólo cuatro ejes (todos ellos motores)...Y nos dijimos, ¿pero éstas son "las japonesas"?

Sin embargo, a diferencia de la decepción del Duque por el rendimiento de aquellas Mikados, en este caso había que reconocer que éstas, las nuevas 7900 -luego 279-, eran unas magníficas locomotoras que venían a satisfacer la necesidad de RENFE a mediados de los 60 de disponer de máquinas que pudieran circular indistintamente bajo 1500 y 3000 voltios. 


 (Foto: RENFE)
Eran locomotoras del tipo BB que disponían de bogies monomotores y reductores. Esta característica las convertía en locomotoras aptas para el remolque eficaz tanto de trenes de viajeros como de mercancías variando, eso sí, de forma inversa la velocidad máxima y el esfuerzo de tracción (14000 kg en trenes de viajeros contra los 22500 en mercancías). Estaban dotadas además de mando múltiple.

Por otra parte, con un peso mucho más bajo que sus antecesoras, y con una potencia sólo algo superior -unos 3700 CV- podían arrastrar trenes más pesados que ellas. Ello se debía a la utilización de nuevos sistemas de ayuda a la tracción, como por ejemplo las barras bajas de tracción, que reducían muchísimo el patinaje en las arrancadas. Es decir, eran unas locomotoras universales, modernas y eficaces: las "japonesas" llegaban para quedarse en RENFE durante muchos años.

Las dieciséis locomotoras 7900 se recibieron en RENFE entre 1967 y 1968. Las dos primeras fueron fabricadas en Japón y las restantes en España por CAF y CENEMESA y DIMETAL. Se cuenta la anécdota de que, poco antes del solemne acto de entrega de las dos primeras (las primeras "japonesas" en Europa), una de ellas sufrió daños en un frontal por un problema de gálibo teniendo que llevarse a cabo una reparación de urgencia de chapa y pintura para que quedase totalmente presentable.


La 7902 recién llegada a Madrid-Príncipe Pío en 1967. La 7400 del fondo veía como sus sucesoras empezaban a llegar. En aquella época el depósito de Príncipe Pío contaba con doce locomotoras de la serie 7500 y veinticuatro de la 7400 (Foto: Justo Arenillas)



Vista lateral de la 7902 (foto RENFE)

La 7906 en Bilbao en junio de 1968 (Autor desconocido)


La 7914 en una situación algo embarazosa, al parecer junto a la estación de Medina del Campo. La vagoneta del servicio de electrificación que se ve al fondo tiene toda la pinta de provenir de la transformación de un automotor "Zaragoza"  (Foto: P. Carballo)

Al principio estuvieron asignadas al depósito de Madrid-Príncipe Pío compartiendo con las 7400 y 7500 el remolque de trenes de viajeros y de mercancías. Sin embargo, una vez que finalizó la electrificación a 3000 voltios de las líneas Madrid-Ávila-Segovia en 1972, fueron transferidas al depósito de Miranda de Ebro para trabajar en zonas, como el País Vasco donde se mantenían los 1500 V.  Permanecieron en  esa zona y en la de Logroño/Zaragoza  -llegando de vez en cuando hasta Barcelona- hasta su retirada y desguace. 


La 279-011 empieza a ascender hacia Orduña arrastrando al expreso Bilbao-La Coruña-Vigo. Mayo de 1987 (Foto: Luis Ignacio)
Como dato anecdótico cabe señalar que, en los últimos años 80, fueron destacadas dos de ellas a la línea de Puigcerdá electrificada a 3000 V y donde permanecieron hasta 1991.


Una 279 en Pugcerdá en cabeza del Pullman Cerdanya. Años 80 (Foto: Richard Ricard) 

Aunque no hay muchas grabaciones de ellas, se las puede ver en este vídeo y en este otro. 



Curiosa imagen de la 279-005 arrastrando algunas UT 300 para desguace. Miranda de Ebro, mayo de 1984 (Foto: Santiago Mas)
Por mi parte, aunque las vi por primera vez a principios de los 70 en Madrid y en algunos viajes al norte, la única foto que pude hacer de una de ellas fue en San Sebastián, ya con la dichosa librea amarilla y negra a principios de los años dos mil.

La 279-004 en la estación de Miranda de Ebro (Foto: Ángel Rivera)
Toda la serie fue dada de baja antes de 2009 y la mayoría de ellas fueron desguazadas en Zaragoza en el año 2008 excepto la 008 que lo fue en Miranda. La última en prestar servicio fue la 009 que lo hizo en Zaragoza en julio de 2009 quedando posteriormente disponible para su posible venta pero siendo finalmente desguazada en el TCR de Villaverde en 2011.

Ahora ya sólo quedan tres 7900. Las 279-001 y 002 se encuentran preservadas por ASVAFER en Valladolid a la espera de su restauración, cuestión ésta muy unida a la aprobación y puesta en marcha del proyecto "Depósito Taller Campo Grande" promovido por la Asociación de Ferrocarriles del Duero.

La 279-001 en el depósito de Valladolid (Foto ASVAFER)



La 279-002 en la placa giratoria de la rotonda del depósito de Valladolid (Foto ASVAFER)

Por su parte la 003 -o mejor dicho, su carrocería- está habilitada como oficina de turismo en Alsásua, tal como se puede ver en la foto siguiente y en este vídeo.

La 7903 como oficina de turismo en Alsasua (Foto: Gonzalo García)

En fin, creo que sería imperdonable que, al menos la 7901, la primera locomotora "japonesa" en Europa, iniciadora de un profundo cambio conceptual en la tracción eléctrica, no fuera conservada en orden de marcha. Si no sale dinero de otro sitio...¿alguien se lo ha planteado a la propia casa Mitsubishi?



(Foto: Daniel Pérez Lanuza)





FUENTES CONSULTADAS:

Arenillas, J: La tracción en los ferrocarriles españoles. Ed. Vía Libre. Madrid, 2010.

Acón, J y otros: Las locomotoras japonesas de RENFE. Ediciones Marzo 80. Barcelona, 1987.

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miércoles, 21 de mayo de 2014

La preservación del material histórico ferroviario: ¿otro intento?

Me ha resultado muy interesante -y sobre todo reconfortante- la noticia que acabo de leer en Via Libre en relación con la celebración de la III Jornada sobre Patrimonio Histórico Ferroviario que tuvo lugar en Barcelona el pasado 16 de mayo.

Antes de nada hay que reconocer al acierto y la sensibilidad de los Ferrocarrils de la Generalitat de Cataluya (FGC) por promover y llevar adelante una vez más esta Jornada, ya que no lo hace ninguna otra institución a nivel estatal como por ejemplo la Fundación de los Ferrocarriles Españoles (FFE) si bien debe reconocerse que ha participado en la misma. Por otra parte cabe también alegrarse de la categoría y la representatividad de los ponentes que participaron así como del gran interés de las presentaciones y debates. Es importante ver para los aficionados de a pie, como soy yo, que la preocupación por la preservación y utilización del material histórico ferroviario sigue viva y que todavía puede haber esperanza de lograr un cierto avance y recuperación.

Mesa de la III Jornada sobre Patrimonio Histórico Ferroviario

Una conclusión fundamental que ha emergido de la Jornada es el importante e irrrenunciable papel que en todo ello juega las asociaciones de aficionados. Estoy totalmente de acuerdo; sin embargo me parece también irrenunciable -y en la noticia no he leído nada sobre ello- la involucración y colaboración de las Administraciones Públicas tal como lo hacen en otros museos y actividades de conservación de distintos patrimonios culturales. ¿Po qué no en los museos ferroviarios y en actividades de difusión y divulgación de algo que está en las raices de nuestra historia industrial y cultural? ¿Por qué esa discriminación?

También echo de menos una mucho mayor involucración en estas tareas de las grandes empresas constructoras de infraestructuras y de material ferroviario. Que importante sería que dedicaran una ínfima parte de sus beneficios a la restauración del material histórico y a darlo a conocer de forma viva y directa a las nuevas generaciones. ¡Cuantos beneficios de imagen podrían obtener! Y no nos engañemos, si no hay una aportación económica por su parte, los aficionados por sí mismos no podrán ya rescatar ni poner en valor el material que se está perdiendo minuto a minuto.

En cualquier caso, para que un buen proyecto de recuperación sea efectivo y merezca confianza hace falta que exista un plan director ampliamente consensuado. En él deben estblecerse claramente objetivos y prioridades de forma realista así como el papel y las contribuciones a llevar a cabo tanto por las administraciones públicas, empresas, asociaciones de aficionados y hasta de los aficionados "por libre" que también estemos dispuestos a colaborar. El esfuerzo conjunto, y sobre todo la sinergia y sintonía que se establecerían, darían alas a los proyectos. Pues bien, creo que también se habló sobre un plan de este tipo en la Jornada pero lo que no parece que se dijera es quien sería la institución responsable de ese Plan y la forma de llevarlo a cabo.

¿Por que no la Fundación de los Ferrocarriles Españoles? La Fundación arrastra desde hace muchos años una imagen muy deficiente entre los aficionados por la política que ha llevado en cuanto a la conservación del patrimonio histórico. Incluso en ese mundillo se la ha llegado a llamar "La Fundición". No soy quien para juzgar estas políticas porque no conozco de cerca las interioridades del problema, pero lo que si sé es que grandes e importantes piezas de ese patrimonio se han perdido y otras están ya en situación casi irrecuperable. Y que el vapor -aún con interesantes acciones e iniciativas de algunos museos y asociaciones- lo estamos perdiendo, tanto en cuanto a material disponible como en savoir faire en conducción y mantenimiento. 

Sería pues el momento en que la Fundación retomara el papel que nunca debió perder. Pero un papel integrador, transparente y cercano. Es fundamental por otra parte que se involucren en ella, como patronos o colaboradores, las grandes empresas a que antes me refería y en ello creo que algún papel debería jugar el Ministerio de Fomento. Y también  debería conceder un papel mayor y más representativo a las asociaciones de aficionados.

Y si todo ello no fuera posible, que no veo las razones para que no lo sea- al menos mantener con la mayor dignidad posible sus Museos y piezas en exposición o preservación. Ante todo respeto profundo a todas ellas y a lo que representan en cuanto a técnica, historia, trabajo de mucha gente y ¿por que no? a los sentimientos de gran número de personas. Por favor, que no sea necesario para financiarse recurrir a mercadillos con tenderetes que utilizan a veces como expositores a las viejas locomotoras sin ningún pudor ni conciencia de lo que son y representan. Por supuesto que los museos no pueden ser estáticos y deben captar nuevos públicos....pero esos nuevos públicos lo que deben sentir antes que nada es el respeto y el cariño que debe darse siempre a ese material; si no es así se conseguirá el efecto contrario.

Para finalizar, traigo al recuerdo un editorial que publicó la prestigiosa revista Carril allá en los años 80 del pasado siglo donde ya se lamentaba de la mala política de conservación del patrimonio ferroviario español. Han pasado ya unos treinta años desde entonces ¿Hemos avanzado sustancialmente? ¿Se puede seguir manteniendo esta situación? ¿Es ya el momento de despegar de una vez?


lunes, 19 de mayo de 2014

Historias del vapor (II): Recuerdo de "La Torica" (RENFE 021-2005)

Hace algunos años me enteré de la existencia de un pequeño y singular hotel instalado en la antigua estación de Torre del Compte en la línea de la La Puebla de Híjar a Tortosa clausurada en 1973, el denominado, al menos en su primera parte, ferrocarril de Val de Zafán. Cuando tuve ocasión visité el hotel y el paraje donde está enclavado, en un valle y a escasa distancia de un gran viaducto sobre el río Matarraña.


Situación actual de la estación de La Torre del Compte (Foto: Turismo del Matarranya)



Viaducto sobre el río Matarraña muy cercano a la estación de La Torre del Compte (Foto: autor desconocido)

Desde aquel momento sentí mucho interés por saber más sobre esta línea, para mí prácticamente desconocida, que discurre por unos hermosos y bravos parajes en los límites entre Teruel y Tarragona con el fondo de los Puertos de Beceite. Se empezó a construir en el último tercio del siglo XIX con el propósito de unir las zonas mineras y agrícolas del Bajo Aragón con el Mediterráneo, arrancando desde la línea Zaragoza-Barcelona en la Puebla de Híjar para alcanzar el mar por San Carlos de la Rápita. Tras muchas vicisitudes administrativas, en 1887 se inauguró el tramo de 37 km entre la Puebla y Alcañiz donde se instalaron talleres y depósito. El propósito era continuar de forma inmediata la construcción hacia Tortosa pero las pérdidas de la compañía hizo que los avances fueron mínimos e incluso que la compañía cesara su actividad en 1899. En esa situación el Estado se hizo cargo de la línea sin abandonar el objetivo de llegar al mar. Los trabajos se impulsaron mucho durante la Dictadura de Primo de Rivera pero fue durante la Guerra Civil cuando la línea se completó a toda velocidad por razones estratégicas trabajando en ello un gran número de presos republicanos y registrándose un gran número de bajas. De este modo, en 1941, se inauguró la línea hasta Tortosa aunque nunca llegó a alcanzar el mar si bien la explanación llegó a realizarse hasta el final.

La naturaleza del terreno y la poca población existente dio lugar a una muy pobre explotación. Cada día, la línea completa entre Zaragoza y Tortosa era recorrida, en sus mejores momentos, por un semidirecto, un correo y un automotor.  Al menos durante la década de los 50, éste era un Renault-Scemia de dos ejes, que probablemente fue sustituido por un Renault ABJ en la década de los 60. 

Horarios de la línea del Val de Zafán en agosto de 1954 (Guía General de Ferrocarriles, nº 709)

Un tren en la línea a la altura de la estación de Pinell de Bray (Foto: Fernando Llauradó)

En 1971, el hundimiento de un túnel fue la causa que propició un cierre largamente anunciado que se llevó a efecto definitivamente en 1973 tras un último periodo agónico de transporte por autobús entre la zona del túnel y Tortosa. 

Pues bien, cuando me documentaba sobre el material y la explotación de esta línea, me encontré con varias referencias a una de sus locomotoras más emblemáticas: La Torica y quise saber más sobre ella. EstaLa locomotora  llegó al ferrocarril de Val de Zafán en 1911, es decir cuando ya estaba su explotación a cargo del Estado y el servicio estaba limitado al tramo La Puebla de Híjar-Alcañiz. Era una locomotora del tipo 021, es decir de 2 ejes motores y uno portador, un tipo muy poco utilizado en España y denominado "Hércules". Este tipo surgió en Gran Bretaña como evolución para mercancías del tipo 020 (tipo "Samson") a partir de un alargamiento de la caldera para conseguir una mayor producción de vapor en la misma.  


"La Torica" en su diseño original (archivo FFS)

La Torica fue construida por la fábrica inglesa Sharp y formaba parte de un lote de diez adquirido por la compañía del ferrocarril Zaragoza-Barcelona, en el que se recibieron en 1860. Cuando ésta se integró en la del Norte el citado lote constituyó la serie 213-222. Eran locomotoras con una potencia de 380 caballos y un esfuerzo de tracción de unos 3500 kg. En esta última compañía sufrieron algunas reformas tales como el cambio de caldera con un nuevo domo de vapor ubicado en el centro de la misma. Cinco de ellas fueron desguazadas en 1900 y dos más en 1911. Las tres restantes que fueron la 217, 218 y 219 fueron traspasadas en 1911 al Val de Zafán tras sufrir una reforma en los talleres de San Andrés en Barcelona.


La Norte 217, o la PHA 1 o la RENFE 021-2005...o la Alcañiz...o La Torica. Obsérvese el cambio de ubicación del domo de vapor y la instalación de una cabina en relación con su aspecto original mostrado en el esquema anterior (Foto: Album Parque Motor de RENFE)

Ya en el Val de Zafán recibieron los números 1, 2 y 3 y también nombres. La nº 1 se denominó Alcañiz, la 2, Aragón y la 3 R. Andrade. Prestaron servicio en esta línea hasta 1931 y supongo que efectuaron todo tipo de servicios entre la Puebla y Alcañiz junto con una locomotora nueva, tipo 040, que se recibió en 1913. En esta época es cuando la nº 1  debió recibir el sobrenombre de La Torica aunque dudo si éste era sólo para ella o también para sus dos hermanas.

A partir de 1931 los destinos de las tres locomotoras se separan. La Alcañiz fue para Mora la Nova y la Aragón para Vilanova donde quizás esté tomada esta imagen:


La 021-2006 Aragón, quizás en Vilanova (Foto: M. Gurgui)

Por su parte, la R. Andrade pasó por varios ferrocarriles hasta que se integró en RENFE en 1947 y acabó trabajando en las obras del puerto de Cádiz donde fue destruida en 1954. En RENFE, la Alcañiz fue la 021-2005 y siguió trabajando en Pueblo Nuevo hasta su desguace en 1959. Por su parte, la Aragón recibió el número 021-2006 y acabó sus días en Madrid donde fue desguazada en 1962.


El puente o acueducto de "La Torica". La línea férrea -y La Torica- pasaban por debajo
Como una muestra más de nuestra desidia conservacionista ninguna de estas tres locomotoras de un tipo tan poco usual en España fue preservada. En cualquier caso, un puente-acueducto en las cercanías de Alcañiz conocido como "de la Torica" nos seguirá recordando a estas pequeñas locomotoras.