miércoles, 4 de diciembre de 2019

Crónicas de la vía estrecha (XCI): La aventura de los "ikeas" (FEVE 2701-2702 a 2733-2734 y 2901 a 2912/RENFE series 527 Y 529)

FEVE inició el siglo XXI con un razonable parque de trenes diésel compuesto de 27 trenes Apolo (serie 2400) y 12 de la serie 2600. En cualquier caso estos trenes, aún habiendo sufrido grandes reformas, eran antiguos y existía la necesidad de disponer de nuevos vehículos de este tipo tal como se recogía en el Plan Estratégico de la empresa para los años 2005 a 2009: ese fue el origen de las series 2700 y 2900. Con su puesta en operación se pretendía ir dando de baja -y en muchos casos vendiendo- los trenes más antiguos. Esta operación se puso en marcha pero tuvo que suspenderse por los muchos problemas que presentaron las nuevas series y que, en buena medida, se cronificaron. Veamos en esta entrada unos rasgos generales de los 2700 y 2900 y de su controvertida historia. 




En el pliego de condiciones para la adquisición de doce trenes de la nueva serie 2700 publicado en mayo de 2007, FEVE establecía que deberían estar compuestos por dos coches motores, disponer de transmisión hidráulica así como de equipos básicos redundantes. El sistema de frenos debería incluir una componente hidrodinámica y otra neumática funcionando de forma combinada, y se abría la posibilidad de que dispusieran también de freno electromagnético. La velocidad máxima de servicio sería de 100 km/h y la capacidad de cada tren sería de al menos noventa plazas sentadas y un espacio para personas de movilidad reducida (PMR). 

En diciembre de ese mismo año FEVE adjudicó la construcción al consorcio o UTE CAF-Suncove. Suncove -perteneciente al grupo Sunsundegui- se encargaría de la construcción de las cajas y del montaje final de los vehículos mientras que CAF fabricaría bogies y suministraría y verificaría los equipos de control. Los motores serían MTU y las transmisiones Voith. 

Antes de que se entregara el primer tren, en diciembre de 2008, y en el marco del nuevo Plan Estratégico para el periodo 2009-2012, se amplió el contrato para incluir once trenes más y conseguir así la retirada progresiva de todos los trenes de la serie 2400 y 2600. Sin embargo, pocos meses después, en mayo de 2009, se decidió que en vez de once solo fueran cinco y que los otros seis se reconvirtieran en doce automotores de vehículo único bicabina que deberían constituir la serie 2900. Una serie que se consideraba podría ser muy útil para servicios de poca demanda y para la que se solicitaba que pudieran operar en mando múltiple para los casos en que fuera necesario. Por supuesto, ello incrementó el monto total del concurso que ascendió definitivamente a 90 millones de euros para los 29 trenes. 

El primer tren se entregó en los talleres de El Berrón en junio de 2009, aunque sin haberse llevado a cabo las pruebas de recepción a causa de dificultades socioeconómicas en la empresa Sunsundegui.


El 2701/2702 preparada en Alsasua para ser transportada a El Berrón (autor desconocido/cortesía Ramón Capín)

Otra vista del coche 2701, destacando su curioso frontal (autor desconocido/cortesía Ramón Capín)
El coche motor 2701 llega por carretera a El Berrón en junio de 2009 (ANGAR/Listadotren)

El previsible retraso en las entregas era una situación que podía comprometer los planes de FEVE por lo que se tomaron decisiones tales como la supresión de algunos trenes o la compra de dos unidades 3000 a FGC. Por otra parte, el segundo y tercer tren fueron finalizados y montados directamente en El Berrón (fue cuando apareció el sobrenombre de "ikeas") Ya, a lo largo del 2010, se entregaron los trenes del primer pedido si bien con bastante retraso sobre los planes previstos. En este contexto, y para cumplimentar el segundo pedido, CAF asumió directamente su construcción si bien contratando con Suncove el suministro de las cajas. De este modo, entre noviembre de 2010 y mayo de 2012 se recepcionaron los cinco trenes restantes de la serie 2700 y los doce de la 2900.

En cualquier caso, a medida que se iban entregando comenzaban a prestar servicios comerciales. El primero lo hizo el 8 de mayo de 2010 el 2701-2702 entre Bilbao y León. Progresivamente las unidades se fueron distribuyendo por los depósitos de Balmaseda, Ferrol, Cistierna, El Berrón y Santander. 

La unidad 2701/2702 en Mataporquera haciendo "el correo" Bilbao-León en julio de 2010, solo dos meses después de su primer viaje comercial (Ángel Rivera)


El 2719/2720 en las cercanías de Mieres efectuando un servicio entre Ablaña y Collanzo (Adrián García/Listadotren)

El 2703/2704 en León en mayo de 2011 (David Cantero Duxans)


El 2711/2712 entrando en Arija procedente de Bilbao con destino León en mayo de 2011 (David Cantero Duxans)

El mismo tren en Balmaseda en agosto de 2011 (Ángel Rivera)


La 2715/2716 en Ferrol en septiembre de 2011 (ROBRINTE/Listadotren)

Tanto los 2700 como los 2900 eran trenes avanzados tecnológicamente. Fueron dotados con un motor diésel 
 (dos en los 2700MTU 0M 460 HLA  de seis cilindros horizontales en línea, con bajos niveles sonoros y también bajos en emisiones de dióxido de carbono, que ofrece una potencia de unos 520 CV a 1800 rpm. y equipados con transmisión hidráulica Voith. Cada uno de los dos coches de los que se compone el tren poseen un bogie motor y otro portador. Su suspensión primaria es por muelles helicoidales y la secundaria neumática. Junto con el freno hidrodinámico, el freno neumático actúa por discos acoplados a las ruedas mientras que el de urgencia lo hace por patines electromagnéticos montados en el bogie portador. El tren dispone de ASFA digital, circuito de TV para videovigilancia, registrador de eventos y jurídico, sistema de posicionamiento continuo GPS y comunicación con servidor central. Todos los equipos de control y conducción están supervisados por un sistema informático denominado Cosmos. Las diferencias entre las 2700 y 2900, aparte de potencia y capacidad son mínimas, si bien los automotores únicos tienen una algo distinta distribución interior al albergar otra cabina de conducción y un aseo.


Cabina de conducción de un 2700 (CAF)

Por lo que respecta al confort de los viajeros, los trenes cuentan con aire acondicionado, pantallas de TV, megafonía, paneles de señalización y sonorización independiente para cada asiento. Éstos son orientables en el sentido de la marcha y están dotados de reposacabezas y reposabrazos. Cada coche tiene una puerta de accionamiento eléctrico por costado y ambos están comunicados por un pasillo de intercirculación. Disponen también de una buena accesibilidad para personas de movilidad reducida, con zona reservada y  rampa automática en cada puerta. Por otra parte existe una puerta de evacuación de emergencia en los frontales de cada tren. 

La caja es de un curioso diseño aerodinámico. Originalmente lucieron una librea de tipo geométrico en colores azul, amarillo y blanco que en años posteriores se ha ido sustituyendo por la blanca, fucsia y amarilla de RENFE Ancho Métrico.


Una de las salas de viajeros (CAF)

Paso entre coches (FEVE)

La recepción progresiva de estos trenes dio lugar a la baja de 19 trenes de la serie 2400 que fueron vendidos a Costa Rica y Argentina. Fue una decisión que muy pronto se lamentó porque enseguida los nuevos trenes de ambas series comenzaron a dar serios problemas en motores, refrigeración o equipos informáticos lo que llevó a establecer con el fabricante un plan de reparaciones y mejoras por espacio de varios años.


Por su parte, los 2900 empezaron a prestar servicio comercial a partir de diciembre de 2010 haciendo servicios de cercanías en las zonas de Ferrol y León. Los ocho primeros se repartieron entre los depósitos de Cistierna, Ferrol y El Berrón mientras que los cuatro restantes estuvieron bastante tiempo inoperativos si bien en agosto de 2011 los 2910 y 2911 pasaron a Cartagena. 


Los 2901 y 2905 en León en mayo de 2011 (David Cantero Duxans) 

Llegada a Cartagena de los 2910 y 2911 en el año 2011 (J.M. Rodríguez)

Esta imagen tomada en la estación murciana de Los Nietos permite observar con detalle el diseño exterior de los 2900 (David Cantero Duxans)

Fueron esos años el comienzo de una época muy difícil para FEVE. Si bien desde el principio se valoró mucho la estabilidad y suavidad de marcha de estos trenes, la aparición de continuas averías, derivadas en muchos casos de la integración de distintas tecnologías, así como distintos percances en la circulación de las dos series, complicaron mucho la operación. Ésta se iba salvando con la ayuda de los ocho 2400 no vendidos y los doce de la serie 2600. Ya el 1 de enero de 2013 FEVE se integró en RENFE y pasó a denominarse RENFE Ancho Métrico (RAM); la serie 2700 se convirtió en la 527 y la 2900 en la 529 y comenzó una lenta pero progresiva sustitución de librea pero no por esa integración mejoraron las condiciones de explotación. 


Algún 2900 fue empleado para hacer algunas rutas turísticas en Galicia durante el verano. Aquí aparece el 2908 decorado para estos servicios en la estación de Xubia (Saul Saavedra/Listadotren)

El 2912 remontando una rampa en sierra Minera en su recorrido entre Cartagena y Los Nietos (David Cantero Duxans)

...Y cruzándose con el 2906 en La Unión (David Cantero Duxans)

Durante los últimos años han sido muchas las rotaciones de material de ambas series entre los distintos depósitos pero las incidencias unidos a los problemas de mantenimiento han seguido dando lugar a muchas inmovilizaciones y al necesario apoyo de 2400 y 2600.



Cruce de los 2709/2710 y 2717/2718 en Ribadeo en mayo de 2019 haciendo los Regionales entre Oviedo y Ferrol (David Cantero Duxans)

El mismo cruce en el mismo sitio tres meses después, julio de 2019, entre los 2719/2720 y 2721/2722 ambos ya con la librea de Renfe Ancho Métrico (Ángel Rivera)
Pero también, con muy pocos días de diferencia respecto a la foto anterior, ese mismo cruce lo protagonizaron dos de los ocho "apolos" supervivientes que siguen prestando un apoyo insustituible (Ángel Rivera)

Es amplio e importante el debate que ha existido sobre estos trenes. Creo que el siguiente párrafo de José Luis Fernández García, un gran experto en los trenes norteños, incluido en su amplio y documentadísimo trabajo sobre estos trenes publicado en la revista CARRIL en 2016-2017, y en el que me he basado en gran medida para esta entrada, hacía un resumen muy claro de la situación:

"Tras una década desde la contratación de los trenes 2700 y 2900 podemos afirmar sin miedo a equivocarnos que las altas expectativas que la desaparecida Feve puso en el nuevo material no se han cumplido en absoluto. A pesar de las buenas intenciones no se ha logrado cumplir con este material ninguno de los objetivos marcados en el Plan Estratégico de Feve como era la rebaja de los costes de explotación, el aumento de disponibilidad de material o la reducción de tiempos de viaje.

La construcción, entrega y puesta a punto de los trenes se alargó más de lo previsto...Los nuevos trenes incorporaban tecnologías avanzadas de diferentes proveedores que probablemente no han sido bien integradas y también la incorporación del sistema de ASFA digital por primera vez en Feve, tampoco facilitó las cosas. El comportamiento en vía de los trenes sí que ha resultado excepcional y la capacidad de circular a 100 km/h está comprobada, además de la buena aceleración, aunque todo esto no se ha aprovechado en los servicios regionales pues no se han modificado ni los horarios ni las marchas".


Cuando escribo estas líneas, primavera de 2023, y por lo que respecta a los 2700, parece haber 16 en servicio de los 17 de la serie estando el 2709/2710 apartado en El Ferrol. En el caso de los 2900 parecen estar todos operativos. Esperemos a ver cuál es su futuro cuando lleguen -falta mucho tras el fiasco de los gálibos- los nuevos trenes contratados por RENFE para su ancho métrico. En cualquier caso aquí queda esta excelente grabación de Javi Villanueva y esta otra sobre estos automotores.


(David Cantero Duxans)
Actualización de enero de 2026:

2700: Doce unidades operativas; tres en reparación y dos apartadas. Están repartidas entre El Ferrol, El Berrón, Balmaseda y quizás Santander.

2900: Once en servicio y uno en reparación. Asignados a El Ferrol, Cartagena y El Berrón.



FUENTES CONSULTADAS 

Fernández, J.L. (2016): Unidades diésel 2700 y automotores 2900 de Feve (primera parte). Revista CARRIL nº 80

Fernández, J.L. (2017): Unidades diésel 2700 y automotores 2900 de Feve (segunda parte). Revista CARRIL nº 81

Archivo fotográfico de David Cantero Duxans

Ferropedia

Listadotren







domingo, 1 de diciembre de 2019

Historias del vapor (CXXXII): Las elegantes "mastodontes" del Central de Aragón (CA 71 a 74/RENFE 2071 a 2074)

 1927

Las elegantes "mastodontes" del Central de Aragón (CA 71 a 74/RENFE 2071 a 2074)

En entradas anteriores hemos ido viendo como se fue conformando el parque de tracción del Ferrocarril Central de Aragón. Por orden cronológico partíamos de aquellas 130 Couillet de 1895 (CA 21 a 30) poco apropiadas para las características de su línea principal y pasábamos después por las imponentes "mallet" Borsig CA 41 a 44,. Vimos luego las 030 Couillet para trenes de viajeros (CA 1 a 8), quizás las 030 más esbeltas del ferrocarril español. Después, las algo menos impresionantes "mallet" CA 51 a 54  y las más eficientes "mallet" CA 61 a 69

Pero ya en 1927, el Central, que siempre había cuidado mucho sus servicios de viajeros, y previendo el aumento de tráfico que produciría la apertura del tramo entre Calatayud y Burgos del Ferrocarril Santander-Mediterráneo, concluyó que sus trenes más rápidos entre Valencia y Zaragoza requerían locomotoras más potentes que las que hasta el momento utilizaban, que eran básicamente las citadas 030 CA 1 a 8. Se inclinó, como hicieron en esa década de los años veinte otras compañías, por las 240 "mastodonte". Sólo se adquirieron cuatro de ellas pero probablemente fueron también las "mastodonte" más elegantes del ferrocarril español. A ellas va dedicada esta entrada.
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En la adquisición de estas "mastodonte" influyó también las ventajas de financiación que otorgaba el Estatuto de Ferrocarriles del gobierno de Primo de Rivera. Al revés que otras compañías, pero en la misma línea que se adoptó en la compra de las 030 CA 1 a 8, se optó por unas ruedas motoras de gran diámetro, nada menos que de 1,75 m, el mayor de las "mastodonte" españolas, algo que las convertía en unas máquinas muy esbeltas. Ello llevó como contrapartida a no poder instalar el hogar sobre el bastidor y, por tanto, a darlo mayor longitud  y encajarlo entre las últimas ruedas.  

Las locomotoras fueron fabricadas por la factoría belga de Tubize -había bastante capital belga en el Central- y fueron entregadas en 1927. Recibieron la numeración CA 71 a 74 y debieron quedar adscritas al depósito de Valencia-Alameda. Con un timbre de 12 kg/cm2 desarrollaban una potencia de 1350 CV y un esfuerzo de tracción de 10590 kg. Era un esfuerzo sólo discreto para máquinas de este tipo y ello era consecuencia en buena medida del gran diámetro de las ruedas motoras. Su elección se entiende mejor si se tiene en cuenta que los trenes de viajeros del Central no eran muy pesados. Así, en las rampas más duras del puerto de Escandón -del orden de 25 milésimas-, el rápido Valencia-Zaragoza tenía asignada una carga máxima de 138 Tm y 190 los correos. De este modo las "mastodonte" podrían mantener con el primero una velocidad entre 40 y 50 km/h y entre 30 y 40 con los segundos.


La 71 en Valencia-Alameda a finales de  los años veinte (col. Francisco Gimeno/cortesía Juan Antonio Méndez Marcos)

La CA 73 recién estrenada en Valencia-Alameda a finales de los años veinte (autor desconocido/cortesía J.A. Méndez Marcos)
La 71 en la reserva de Teruel o de Segorbe en los años treinta (autor desconocido/cortesía J. A. Méndez Marcos)
De nuevo la 71 repostando agua en Cariñena en 1934 (col. CICCC/cortesía J. A. Méndez Marcos)
En RENFE ocuparon la serie 240-2071 a 2074 y continuaron en Valencia-Alameda aunque durante algún tiempo pasaron a Valencia-Término. 


La ya 240-2073 (ex CA 73) en pleno esfuerzo subiendo las rampas del puerto de Escandón con un correo en los años sesenta (Paul Sharpe/cortesía J. A. Méndez Marcos)


La misma 2073 cargando carbón en la reserva de Teruel en 1965 (L. G. Marshall/cortesía J. A. Méndez Marcos)

Las 2071 y 2073 fueron al desguace en 1968 mientras que al parecer las otras dos se alquilaron para algunos rodajes de películas. Éstas se encontraban entre 1972 y 1975 en el depósito de Tarragona.



La 2073 en Valencia-Alameda, probablemente ya a la espera de desguace, en 1967 (AHF/MFM. Autor: Justo Arenillas)

La 2074 en el depósito de Tarragona en 1968 (autor desconocido/cortesía J. A. Méndez Marcos)

y -hubo suerte- la 2074 pasó al Museo de Vilanova mientras que la 2072 acabó en un pedestal en Orense. 



La 2072 en Orense instalada frente a la estación de ferrocarril (S. R. Garabito)
Otra vista de la misma locomotora (Fernando Santiago Rodriguez)



La 2074 probablemente en  sus primeros tiempos en Vilanova (AHF/MFM. Autor: Justo Arenillas)
La 2074 en la rotonda de Vilanova (Rafel Argemí/Listadotren)


....Y vista desde atrás (Ángel Rivera)
Nunca, ni ahora, perdieron su elegancia. Elegancia que también podemos comprobar a partir del minuto 25 y 40 segundos de esta filmación de Manolo Maristany remasterizada y comentada por José Luis García.



En el depósito de Tarragona (Ferrán Llauradó/postal Eurofer/cortesía J. A. Méndez Marcos)

FUENTES CONSULTADAS

Fernandez Sanz, F. (2013): Locomotoras de otras compañías de vía ancha. Historia de la tracción vapor en España. Tomo V.

Fototeca Ferroviaria de Juan Antonio Méndez Marcos

Archivo Histórico Ferroviario del Museo del Ferrocarril de Madrid

Asesoramiento videográfico de Fernando Santiago Rodriguez

miércoles, 27 de noviembre de 2019

Crónicas de la vía estrecha (XC): De Santander a Bilbao (y II): La época de la Compañía del Santander a Bilbao


En una entrada anterior hemos recordado a grandes rasgos la génesis y evolución de la Compañía del Ferrocarril de Santander a Bilbao (SB) a partir de las tres compañías que la integraron, hasta el cese de su actividad y su absorción por EFE en 1962. Es el momento de prestar atención en esta entrada a su atractivo parque de locomotoras de vapor y a sus incursiones en la tracción diésel, incursiones que no evitaron la asunción de la explotación por EFE. 

Tras la integración de los ferrocarriles del Cadagua, Santander a Solares y Zalla a Solares, en la nueva compañía del Santander a Bilbao (SB), ésta recibió cuatro locomotoras pertenecientes al Cadagua: dos Sharp 220T (numeradas como 1 y 2) y dos Hunslet 030T (recibida la última de ellas ya por la nueva compañía en 1895, que fueron las 3 y 4). Llegaron además tres Falcón 030T del Santander a Solares, pero fueron rápidamente vendidas ya que eran de ancho ibérico.  Por su parte, la del Zalla a Solares no había realizado ninguna adquisición al ser una iniciativa empresarial destinada a integrarse rápidamente en la nueva compañía. 

El SB comenzó sus adquisiciones en 1894, y entre este año y el de 1900 recibió nueve Dübs del tipo 220T, tres 030T de Hunslet (incluida la 4 pedida originalmente por el Cadagua) y cinco 230T, también de Dübs

Las 220T de Dübs eran unas locomotoras con un timbre de 10 kg/cm2, un diámetro de ruedas motoras  de 1,308 m. y un esfuerzo de tracción de algo más de 4000 kg. Recibieron una numeración salteada (5, 8, 9, 11...) al numerarse de forma intercalada con otras locomotoras que iban llegando a la compañía y fueron denominadas con nombres de poblaciones de la línea tales como "Udalla", "Marrón" o "Treto".  Cuando en 1948 se llevó a cabo una reestructuración de la numeración, integraron la serie 100 (101 a 109). Se dedicaron casi exclusivamente a los trenes de viajeros entre Bilbao y Balmaseda y Santander a Solares y Liérganes y no fueron retiradas y desguazadas hasta 1968.


La 101 "Udalla" (anterior 5) en Santander (Ch. Firminger/cortesía Fernando Santiago)

La 102 "Gibaja" (anterior 8) en Astillero con el correo Santander-Liérganes (foto: L. G. Marshall)


La 103 "Marrón" (anterior 9) por el puente de Castrejana, cerca de Alonsótegui, con un tren a Balmaseda (Harald Navé)


Las 109 "Bilbao" (anterior 20) y 101 en la estación bilbaína de Concordia. La 109 fue una de las tres últimas Dübs 220 que se incorporaron entre 1899 y 1900   (L. G. Marshall)

La 105 "Aranguren" (anterior 13) (Archivo Histórico Ferroviario del Museo del Ferrocarril de Madrid (AHF/MFM) Autor: Gustavo Reder)


La 103 en Santander (L. G. Marshall)

Por su parte, las 030T de Hunslet se ocuparon de los primeros trenes de mercancías. Fueron originariamente las 4 "Zaramillo" (procedente del Cadagua), 12 "Orejo"  y 17 "Heras" pero con la llegada de locomotoras más potentes fueron relegadas a servicios auxiliares y vendidas, al menos dos de ellas, hacia 1934. 

Plano de la 030T4 (o 5) "Zaramillo" (Pedro Pintado Quintana/tomado del libro "El Ferrocarril de Santander a Bilbao")

Por lo que respecta a  las cinco 230T también de Dübs, su mayor caldera y potencia hizo que fueran las encargadas de los principales trenes entre Santander y Bilbao. Trabajaban a 10 kg/cm2, tenían un diámetro de ruedas motrices de 0,99 m y un esfuerzo de tracción de 4227 kg. Numeradas en un principio de forma salteada (6, 7, 10, 15 y 16), en 1948 pasaron a ser las 11 a 15. Tres de ellas fueron vendidas en 1957 a Altos Hornos de Vizcaya y las otras dos fueron dadas de baja en 1962. 

La 16 "Beranga" (archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril)

Entre 1901 y 1903 se adquirieron otras cuatro 220T, en este caso dos a  Dübs, las 25 "Molinar" y 26 "Basurto" (luego 110 y 111) y dos a Baldwin, numeradas originalmente como 21 "Angustina" y 22 "Solares". Mientras que las Dübs permanecieron operativas  hasta 1968, las Baldwin, que tras la nueva renumeración pasaron a ser las 71 y 72, fueron transferidas en 1947 a la Compañía de los Ferrocarriles y Tranvías Suburbanos (FTS) y fueron desguazadas a principios de los años cincuenta.


La 71 (anterior 21) "Angustina". Baldwin en estado puro (Archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril)



La 110 "Molinar" (anterior 25) pasa por Astillero con su tren camino de Liérganes (J. Wiseman)


La 111 "Basurto" (anterior 26) en la placa de Liérganes (L.G. Marshall)

También en esa época llegaron dos 230T de la compañía norteamericana Dickson y cuatro 131T de de Dübs, aunque de éstas las dos últimas ya fueron entregadas por la North British, compañía en la que se había integrado Dübs. Las primeras fueron numeradas en principio como 23 "San Salvador" y 24 "Zorroza"; después fueron las 61 y 62. Al parecer no se integraron bien en la línea y fueron desguazadas en 1948.

La 62 (antigua 24) "Zorroza", una Dickson con su inconfundible estilo americano (archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril)

Por su parte, las Dübs/North British tenían un diámetro de ruedas motoras de 0,99 m. un timbre de 11 kg/cm2 y un esfuerzo de tracción de 6047 kg. Fueron en principio las 27 a 30 aunque tras la renumeración pasaron a ser las 21 a 24 . Se conocieron como "las ríos" porque todas ellas llevaban nombres de ríos del País Vasco y Cantabria ("Cadagua", "Asón", "Miera" y "Agüera"). Fueron desguazadas en 1968.





La Dübs 131T 22 (antigua 28) "Asón" en Santander en 1958, a punto de ser retirada del servicio (L. G. Marshall)



Otra imagen de la misma locomotora también en Santander (Ch. Firminger/cortesía Fernando Santiago)


La 23 "Miera" (antigua 29) de North British en Santander en 1960 (Gustavo Reder)

La nº 24 (antigua 30) "Agüera" en Bilbao en 1961, ya retirada (Trevor Rowe)

Fue en 1913 cuando el SB recibió de la factoría Krauss su primera locomotora 141T Mikado que fue también la primera de este tipo en España. Trabajaba ya con un timbre de 13 kg/cm2, el diámetro de sus ruedas motrices era de 1,08 m. y su esfuerzo de tracción era de 9023 kg. Numerada como 31 y bautizada como "Víctor de Chávarri", el empresario principal impulsor de la compañía, se convirtió en una locomotora emblemática de la línea y con ella se inició el bautizo de locomotoras con nombres de personajes unidos a la empresa. Fue retirada en 1968 y desgraciadamente desguazada poco después.

La Krauss 141, nº 31 "Victor Chávarri" (John Blyth/Archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril) 


Harald Navé obtuvo en 1961 esta magnífica imagen de la 31 en plena línea

En 1921 llegaron dos nuevas Krauss tipo 131 con tender de tres ejes, si bien dos de ellos agrupados en un bogie. Trabajaban a un timbre de 12 kg/cm2, el diámetro de las ruedas motrices era de 1,30 m. y el esfuerzo de tracción de 7290 kg. Fueron las 41 "Conde de Aresti" y 42 "Valentín Gorbeña" y también prestaron servicio hasta 1968.


La 41 "Conde de Aresti" en la placa de Bilbao en 1956 ( L. G. Marshall)
  La 42 "Valentín Gorbeña" en 1960 (AHF/MFM. Autor: Gustavo Reder)


Otra imagen de la  42 con el correo Bilbao-Santander cerca de Zaya en 1962 (Harald Navé)

Muchos años más tarde, en plena Guerra Civil, el SB adquirió a Vascongados otras tres Krauss-Engerth del tipo 130 con tender de dos ejes que habían quedado excedentarias tras la electrificación del  Bilbao a San Sebastián.   Habían sido fabricadas en 1920 y 1921 y eran muy similares a las 41 y 42. Su timbre volvía a ser de 12 kg/cm2, el diámetro de las ruedas motrices también de 1,30 m y el esfuerzo de tracción era de 7290 kg, igual que el de las anteriores. Integraron la serie 50 (51 a 53) y no recibieron ninguna denominación.


Una de las Krauss-Engerth adquirida a Vascongados en Bilbao-Concordia ( Xavier Santamaría/Archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril)


Otra imagen de una Krauss-Engerth ex Vascongados en Santander (L. G. Marshall)


La 51 plaqueando probablemente en el depósito de Santander (Ch. Firminger/cortesía Fernando Santiago)

Y otra más de una de las "cincuenta" (AHF/MFM. Autor Gustavo Reder)


La 52 en 1961 en Bilbao-Concordia (Javier Aranguren)
La 52 saliendo de Santander con un correo en dirección a Liérganes (L.G. Marshall)

Horarios entre Santander y Bilbao en 1939

La siguiente adquisición se llevó a cabo en 1940, cuando la posguerra dio como resultado un aumento en la demanda de transporte por ferrocarril. Fue entonces cuando el SB adquirió de ocasión al Ferrocarril de Minas de Cala una Krauss 041T.  Construida en 1912 y con ruedas algo más pequeñas de las anteriores, presentaba un esfuerzo de tracción de 9069 kg, muy parecido al de la famosa 31. Recibió el número 61 y el nombre "Juan de Areitio", el director de la compañía durante muchos años. Dados sus frecuentes descarrilamientos fue transformada en 1947 en tipo 141T y también prestó servicio hasta 1968.



La 61 (ex Minas de Cala 22) "Juan de Areitio". Tras ella pueden verse algunos coches de los automotores Brissoneau&Lotz probablemente pendientes de reparación tras su compra de segunda mano (Xavier Santamaría/Archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril)

Pero las circunstancias de la posguerra multiplicaron las necesidades de tracción, sobre todo para trenes de mercancías. El SB decidió entonces la adquisición de cinco nuevas locomotoras que pudieran satisfacerlas y entró en contacto con las factorías Energie- Marcinelle de Bélgica y la española Babcock&Wilcox (B&W). Los problemas de importación en el caso de la compañía belga hizo que se abandonara esa opción mientras que los estudios y pruebas llevadas a cabo por los ingenieros de la propia compañía, muy especialmente por su director Juan Ramón Areitio, y los de B&W  condujeron al diseño de unas locomotoras específicas basadas en la mítica 31 "Victor Chávarri" -con la que debería tener el máximo de elementos comunes- si bien introduciendo algunas de algunas modificaciones típicas de la 61. Resultaban así unas locomotoras de tipo 141T de cilindros, distribución y caldera similares a los de la 31, mientras que para el bielaje se utilizó el modelo de la 61.  Con esta configuración ofrecían una potencia de unos 1000 CV y un esfuerzo de tracción de 10460 kg. Constituyeron la famosa serie 90 (91 a 95) y recibieron los nombres de miembros del Consejo de Administración de la compañía. Comenzada su fabricación a finales de 1948, los continuos retrasos en el suministro de materias primas hizo que no entraran en servicio hasta 1952.


La 92 "Julio Hernández" (Juan Ramón Areitio/Archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril)


Otra imagen de la 92 (AHF/MFM. Autor: Gustavo Reder)

La 93 "Cándido Arrola" en Bilbao en 1956 (L. G. Marshall)


La 95 "Martín Aresti" en Astillero,en cabeza de un tren de mercancías (Trevor Rowe)

Eran unas locomotoras que, aún siendo sencillas y algo atrasadas tecnológicamente, dieron el resultado que se esperaba de ellas en el arrastre de pesados trenes de mercancías. El inconveniente siempre fue que, dadas las características de su  estructura rígida y su peso, resultaban agresivas para la vía, vía que tampoco se encontraba en demasiado buen estado. Finalmente todas ellas fueron desguazadas en 1968.


La 92 ya abandonada en Aranguren (Jordi Casaponsa)

En cualquier caso, eran unas máquinas de transición hacia las diésel, solución en la que la compañía confiaba para mejorar la explotación y la situación económica como ya venía intentando desde 1951 en el caso del transporte de viajeros con los automotores Brissoneau&Lotz, a los que ahora paso a referirme.

Estos automotores eran originarios del ferrocarril francés de Toulon a Saint Raphaël clausurado en 1948. Eran un total de catorce ramas compuestas por un coche motor y un remolque con cabina y habían sido construidos por la factoría francesa Brissoneau&Lotz entre 1935 y 1938. Llevaban dos motores diésel Berliet de 135 CV de potencia cada uno, la transmisión era eléctrica y el freno de aire comprimido. Tenían una capacidad de sesenta plazas sentadas entre primera y segunda clase.

El liderazgo de la operación de compra -llena de dificultades administrativas en relación con las importaciones- correspondió a la compañía del Santander a Bilbao, si bien el material adquirido se repartió entre ésta, el Ferrocarril del Cantábrico y los Ferrocarriles y Tranvías Suburbanos de Bilbao (FTS). En cualquier caso la mayor parte fue adquirida por el SB que recibió entre julio y noviembre de 1951 ocho composiciones completas en buen estado (teórico), tres coches motores incompletos y un coche motor bastante deteriorado. 

La puesta a punto fue complicada, pero a lo largo de  1952 se logró la operatividad de cinco de las ocho composiciones matriculadas como MCD 1 a 5/RC 1 a 5. Así, el 1 de mayo de ese año, se inauguró un servicio de trenes rápidos entre Bilbao y Santander con una circulación diaria de ida y vuelta. A partir del 1 de enero de 1953 los Brissoneau se hicieron también cargo del servicio entre Bilbao y Balmaseda, al tiempo que se aumentaban las relaciones con Santander. Ya durante la primera mitad de 1954 se repararon las tres composiciones restantes (de las catalogadas como "en buen estado") (MCD 5 a 8/RC 5 a 8) de modo que en el verano de ese año los automotores asumieron también el itinerario Santander-Liérganes. 


La rama II de los automotores Brissoneau&Lotz haciendo un servicio rápido Bilbao-Santander, se cruza en la estación de Villaverde de Trucios con el correo Santander de Bilbao con la 42 "Valentín Gorbeña" en cabeza. La imagen podría estar tomada en mayo de 1956 (L. G. Marshall)


Una doble composición de ramas Brissoneau&Lotz en Balmaseda en marzo de 1959. (Juan B. Cabrera)

La rama II de los Brissoneau en Astillero en marzo de 1960 (Ferrán Llauradó/Archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril)


Horarios Santander a Bilbao en 1954. Puede verse el aumento de servicios si se compara con el de 1939, consecuencia probablemente de la utilización de los automotores Brissoneau&Lotz, si bien los tiempos de viaje se mantenían con pocas variaciones

La situación de los otros cuatro automotores y las crecientes dificultades económicas de la compañía hizo que su puesta a punto y transformación en dos composiciones se demorara mucho y, de hecho, cuando EFE se hizo cargo de la explotación en 1962, todavía no se había finalizado la puesta a punto de los MCD 9/RC 9 y MCD 10/RC 10. 

Por otra parte, y en el marco del Plan de Ayuda y Mejora a los Ferrocarriles de Vía Estrecha, la compañía recibió cinco locomotoras diésel. La primera fue una Alsthom diésel-eléctrica numerada como MOP 1001, que llegó de la factoría francesa de Tarbes a mediados de 1955, y que realizó pruebas en la vía estrecha cantábrica en agosto y septiembre de aquel año. 


La MOP 1001 efectuó pruebas por distintas redes cantábricas de vía estrecha, entre ellas la Santander-Bilbao. En la imagen aparece en la estación de Treto-Laredo en 1955 (Philippe  Royer)

Tras su marcha al Manresa-Olván, en 1956 llegó otra similar -sin que se sepa cuál fue su matrícula concreta- aunque por la fecha debió ser una de las comprendidas entre la 1001 y 1006, y fue dedicada a los trenes de viajeros entre Bilbao y Santander y que debió ser la matriculada por la compañía como D.E. 1. Dos años después, esta locomotora fue sustituida por la 1022 que fue dedicada a los mismos servicios. Posteriormente, en 1962, llegó  la 1008 procedente del Manresa-Olván.



Una Alsthom 1000, probablemente la 1008 (o D.E. 1) saliendo de Santander en cabeza del ómnibus a Bilbao en 1958 (J. Wiseman)

También hacia 1958 debieron llegar al SB las locomotoras Creusot diésel hidraúlicas  numeradas como 1106 a 1109, que igualmente se dedicaron a los servicios de viajeros entre ambas capitales. Fueron en la compañía las D.H. 1 a D.H. 4 y se caracterizaron por sus múltiples incidencias mecánicas.



La D.H. 4 en el carro transportador del depósito bilbaíno de La Casilla (Jordi Ibañez)

En cualquier caso, la caída del tráfico de minerales y sobre todo la dura competencia de la carretera no logró frenar la quiebra de la compañía que en 1962 abandonó la explotación de la línea siendo asumida de inmediato por EFE -que la delegó mancomunadamente en las compañías de La Robla y Cantábrico- hasta su asunción definitiva por FEVE. Fue entonces el tiempo del aumento de locomotoras diésel tanto Alsthom como Creusot, de los tractores Rolls Royce/Naval y, sobre todo, de los automotores MAN.



FUENTES CONSULTADAS:

Aranguren, J. (1992): Automotores españoles. Autoedición 

Olaizola, J. (1997): La tracción vapor en el ferrocarril Santander-Bilbao. Revista CARRIL, nº 49

Fernández Sanz, F. (2001): La construcción de locomotoras de vapor en España. Ediciones Trea.

Prieto, Ll (2006): Locomotoras diesel (V). Monografías del Ferrocarril/22. Lluis Prieto, editor

Prieto, Ll (2007): Locomotoras diesel (VI). Monografías del Ferrocarril/23. Lluis Prieto, editor


Olaizola, J. y Fernández, J. (2009): Los automotores Brissoneau&Lotz en España (I). Revista de Historia Ferroviaria, nº 11

Olaizola, J. (2018): Las "noventas" de la Compañía de los Ferrocarriles de Santander a Bilbao. Revista de Historia Ferroviaria, nº 21. 

Navé, H. (2018): Vapor en España: 1962. Ed. Maquetren.

Olaizola, J. (2021): El Ferrocarril de Santander a Bilbao. Editorial Maquetren (excelente y completa obra de referencia)


Archivo Histórico Ferroviario del Museo del Ferrocarril de Madrid