miércoles, 16 de mayo de 2018

Las tracciones térmica y eléctrica en RENFE (XLVII): Unidades para 3000 V: las "seiscientas" o "suizas" (RENFE 601 a 662, 701 a 704 y 801 a 839/RENFE 436-001 a 062; 437-001 a 004 y 438-001 a 039)


1958

Las fiables y sólidas "suizas" (RENFE 436-001 a 062; 437-001 a 004 y 438-001 a 039)


La creciente electrificación a 3000 V de un buen número de trayectos y la necesidad de dar solución al transporte entre las grandes ciudades y sus periferias, hizo que al mismo tiempo que se gestionaba la adquisición de potentes locomotoras eléctricas (7600, 7700 y 7800), se prestara también atención a la disposición de unidades eléctricas para trabajar bajo este voltaje. Ya en 1952 el Departamento Eléctrico de RENFE configuró unos pliegos de condiciones técnicas en este sentido y en los que se demandaba la construcción de 143 unidades en un plazo de dos años y medio debiendo disponer de distintos elementos unificados con otro material de RENFE. Tras una serie de estudios previos llevados a cabo por la empresa suiza Schlinder, no fue hasta 1956 cuando se firmó un contrato con cuatro empresas suizas (Schlinder, Fabrique Suisse de Wagons et d´Ascenseurs, Brown Boveri y Scheron) para la construcción de las quince primeras unidades si bien, al parecer hubo un intento -no conseguido- de asignar cinco de ellas a Alsthom. El resto de la serie debería ser construida por GESTESA, un grupo temporal de empresas constituido por las suizas antes citadas y las españolas MTM, MACOSA y Aguirena como empresas principales y MMC, Babcock&Wilcox, Euskalduna y SECN como colaboradoras. Llama la atención esta gran concentración de constructores que era debida tanto al elevado número de vehículos a construir, la urgencia de su disponibilidad y las posibilidades de las empresas españolas en aquellos últimos años cincuenta. 



Las seiscientas, como muy pronto fueron conocidas, comenzaron a aparecer en 1958 a raíz, como apuntaba más arriba, de la creciente necesidad de material para todas las electrificaciones a 3000 V que se estaban llevando a cabo. Aunque no eran las primeras unidades eléctricas, sí constituían la primera gran serie. En ese año llegaron las diez primeras construidas íntegramente en Suiza y ya, en 1960, empezaron a recibirse las de construcción nacional. No fue hasta 1972 cuando finalizó la recepción de los últimos vehículos ligados a estas unidades. A este respecto cabe comentar que, a  medida que se ampliaba o modificaba el pedido inicial, también participaron en su construcción otras empresas como CAF, MMC, Babcock&Wilcox y la SECN


Construcción de algunas "suizas" en la factoría de MTM  (MTM/CARRIL)



La "suiza" 616, primera construida en España en el exterior de la factoría de MTM (MTM)

La serie estaba compuesta de tres subseries:  las seiscientas propiamente dichas, las setecientas y las ochocientas. Subseries un poco "forzadas" porque la única diferencia era el número de vehículos que integraba cada tren y no las características técnicas, que eran las mismas. Así, la subserie seiscientas con 62 unidades construidas, se componía de coche motor, coche remolque y coche motor con cabina, y estaban pensadas para las cercanías de las grandes ciudades. Las setecientas con cuatro unidades estaban formadas por dos coches motores y destinadas a líneas con grandes pendientes ya que junto a la potencia suministrada por los dos coches motores sin remolque, disponían también de freno eléctrico. Por su parte, las ochocientas  con 39 unidades, constaban de un coche motor y un coche remolque con cabina y se destinaban a servicios regionales de no muchos viajeros. Los coches motores con departamento furgón fueron denominados WMD, los remolques intermedios como WR, WM los coches motores sin furgón y WRc los coches remolques con cabina. Todos los coches motores llevaban también una cabina auxiliar de conducción, lo que les permitía en caso necesario circular aislados. 


Cabina original de las "suizas" (GESTESA)

Cada coche motor disponía de dos bogies motores sobre cuyos ejes actuaban los correspondientes motores de 300 CV de corriente continua,
 obteniendo así una potencia total de 1200 CV para cada unidad excepto en el caso de las ochocientas. La velocidad máxima era de 130 km/h pero reducida por RENFE a 110 km/h. Los frenos eran reostáticos, de aire comprimido y manual de estacionamiento. Cada coche tenía dos puertas de acceso de doble hoja y accionamiento neumático. Salvo los motores con furgón los coches tenían tres departamentos separados por puertas correderas. La segunda clase estaba ubicada en uno de los departamentos de los coches motores y de los remolques con cabina.


Interior de la tercera clase (Archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril)


Interior de la segunda clase (Archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril)

Los primeros servicios de que se hicieron cargo fueron los de cercanías y algunos regionales de Cataluña -tal como se muestra en esta filmación de la electrificación entre Barcelona y Massanet- y a medida que se recibían nuevas unidades se extendían por Castilla y Andalucía. Después recorrieron ya todas las líneas electrificadas de la Península a excepción del País Vasco donde continuaba la electrificación a 1500 V.


Unidades 600 y 700 en Barcelona. Año 1966 (Foto: AHF/MFM. Autor: Juan Cabrera)

Unidad 704. Año 1966 (Foto: AHF/MFM. Autor Juan B. Cabrera)



Una "suiza" en sus primeros tiempos en la estación de Reus (Ch. Schnäbel/Museo Vasco del Ferrocarril)

La 601 en Maçanet-Massanes en los años sesenta (AD Noulas/cortesía J.A. Méndez Marcos)

La 704 saliendo de Barcelona-Término en los años sesenta (Carlos Escudero/cortesía J.A. Méndez Marcos)

En agosto de 1968, un coche motor "seiscientos" hace un servicio de lanzadera entre Madrid-Chamartín y Madrid-Atocha. Probablemente uno de los pocos que realizaron de este modo y que era posible al estar dotado los coches motores de cabina auxiliar de conducción (J. Ibañez)

La experiencia adquirida con su explotación, el aumento de líneas electrificadas y las dificultades económicas para adquisición de material dio lugar a que RENFE se replanteara a mediados de los años sesenta una ambiciosa reestructuración de las composiciones para conseguir 133 unidades compuestas por un coche motor y dos remolques y otras 28 integradas por un coche motor y un coche remolque. Para ello tuvieron que construirse casi doscientos nuevos remolques de distintos tipos pero suprimiendo bastantes de los motores originalmente planificados, de modo que de los 243 inicialmente previstos sólo se construyeron 171. La operación concluyó en 1973 y se obtuvieron 167 trenes en lugar de los 141 previstos en principio. Naturalmente la aceleración de estos trenes que siempre había sido proverbial, se resintió claramente; sin embargo, se aumentó el número de plazas disponibles. 



Una "suiza" o "seiscientas" ya renumerada como 436 y con la ventanilla frontal que tanto nos hacía disfrutar a los aficionados, ya cegada (autor desconocido)

Una "suiza" en Madrid-Chamartín en noviembre de 1973 (J. Aranguren)

"Fesival" de "suizas" en Barcelona-Vilanova en 1974 (Jordi Escudé)



Convivencia en Madrid-Chamartín de unidades 900 (439). 600 (436) y 440. Febrero de 1975. (AHF/MFM. Autor: J. Arenillas)

La 436-033 estacionada en San Juan de Nieva (Werner Hardmeier/cortesía J.A. Méndez Marcos)


La 438-016 estacionada en Ripoll en marzo de 1982 (autor Carles Salmerón/cortesía J.A. Méndez Marcos)

A partir de 1974, la aparición de las unidades 440 dio lugar a que "las suizas" perdieran muchos de sus principales servicios y pasaran a prestarlos en áreas de cercanías y trayectos regionales con menor número de viajeros. Con el fin de "convivir" del mejor modo posible con estas nuevas unidades, en 1982 tuvo lugar su primera gran reforma. Se cambiaron los pantógrafos romboidales por otros monobrazo, se revisó y saneó el sistema eléctrico, se mejoró el confort interior y se cambió la librea que pasó a ser la, para mí horrorosa, azul y amarilla. En principio las 607 y 629 se libraron de este cambio y se ensayó en ellas otro esquema de pintura añadiendo el gris al azul y amarillo. Por otra parte, en algunas de ellas se instalaron focos de gran intensidad con doble óptica, cambio que se fue extendiendo progresivamente a todas las unidades.




Una de las pruebas de nueva librea. Can Tunís (Víctor M. García)


Otra prueba de librea, en este caso muy parecida a la que se aplicó en algunos de los trenes TER (Eduard Ramírez)


En esta imagen tomada en la estación de Valencia-Término aparecen distintas unidades 600 con diferentes libreas. La de más al fondo muestra la librea experimental de la imagen anterior. La toma debe corresponder al año 1982 o posterior ya que en primer plano aparece un "camello" 592 (AHF/MFM. Autor: Chema Martínez)



La 436-006 en El Entrego haciendo un tren-tranvía en 1982 (Werner Hardmeier/cortesía J.A. Méndez Marcos)

Mi primera foto de una "suiza" data de 1982 y la hice en Atocha. En este caso se trata de una 438. Todavía mantenía su decoración original:

La 438-014 en Madrid-Atocha en noviembre de 1982. Como en otra iamgen anterior, la ventanilla frontal, desde se contemplaba una estupenda vista de la línea, estaba cegada. Parece que a algunas de estas unidades se las denominó por ese motivo y durante algún tiempo, "las tuertas". De acuerdo con un amable comunicante el motivo fue tener que resituar todos los aparatos que, en su momento, estaban instalados en la cabina auxiliar del otro extremo del coche, además de situar en esa ubicación el extrarrápido. (Ángel Rivera)

A partir de esa época, en la mayoría de mis fotos  aparecen ya con  la librea definitiva en amarillo y azul y están obtenidas la mayoría en Asturias salvo alguna en Valencia y en Madrid-Atocha, zonas donde, además de Cataluña, más se extendió esta serie. 


Varias 43X en Valencia en agosto del 83 (Ángel Rivera)

436-505 en Valencia. Agosto del 83 (Ángel Rivera)

También en Valencia, pero ahora en 1985, la 436-518 posa junto al electrotren 444-013 (Philip Wormald/cortesía J.A. Méndez Marcos)

La 438-037 en La Tour de Carol en 1984 (Marteen Van der Velden/cortesía J.A. Méndez Marcos)


436-008 en Oviedo. Agosto del 85. No aparece en el frontal la numeración UIC sino la antigua (Ángel Rivera)

La 438-016 saliendo de Santander con destino a Reinosa (Luis I. Alonso/cortesía J.A. Méndez Marcos)


La 437-502 en Pamplona a cargo de un semidirecto a Zaragoza. Agosto de 1986 (autor desconocido/cortesía J. A. Méndez Marcos)




438-005 en Atocha. Marzo del 87 (Ángel Rivera)


436-002 en Oviedo. Agosto del 87 (Ángel Rivera)


Todavía a mediados de los ochenta, algunas continuaban con la librea primitiva. Aquí aparece la 436-007 en Oviedo con colores originales, en agosto del 87 (Ángel Rivera)


La 436-056 en Gijón. Agosto del 87 (Ángel Rivera)


La 438-002 en Gijón. Agosto del 88 (Ángel Rivera)


La 437-503 en Oviedo. Agosto del 89 (Ángel Rivera)


436-512 en Oviedo. Agosto del 90 (Ángel Rivera)

En 1987 se acometió por RENFE la más profunda renovación de varias de estas unidades eléctricas. Constituyeron la "nueva" serie 435 de la que me ocuparé en una próxima entrada. 



436 y 435 en Oviedo en agosto del 90. Empieza la renovación (Ángel Rivera)

La mayor parte de las restantes fueron desguazadas:




De acuerdo con Listadotren sólo quedan preservadas tres 438:

La 032 en Barcelona Can Tunis, custodiada por la Asociación Ferroviaria 5ª Zona en restauración o en espera de ella.

 
La 438-032 (Agrupación Ferroviaria 5ª Zona)


La 033, preservada por la AZAFT en espera de restauración:


La 438-033 (AZAFT)

Y el coche motor de la 035 preservado por ACAF en Santander: 


(ACAF)

Así como un remolque  -el WR 703- on colores originales en Alcázar de San Juan:

                                         (Powell 333/Listadotren)


En cualquier caso, ninguna composición "suiza" original quedó para el recuerdo. 



FUENTES CONSULTADAS:

Aranguren, Javier (1992): Automotores Españoles. Autoedición

Saz Miarnau, J. (1992): Las "suizas" de RENFE. Revista CARRIL nº 36

Olaizola, J. (2015): Las seiscientas" (I) y Las seiscientas (II). Blog Historias del tren

Calvera, J. (2016): Fichas material motor RENFE 1941-2016. Ed. Gestión Ferroviaria

Archivo Histórico Ferroviario del Museo del Ferrocarril de Madrid (AHF/MFM)

Asesoramiento videográfico de Fernando Santiago Rodriguez




domingo, 13 de mayo de 2018

Historias del vapor(LXXII): Unas "Mogul" equivocadas para el Central de Aragón (RENFE 130-2091 a 130-2100)







La 130-2093 (foto: autor desconocido)

En junio de 1870 se aprobó en España el primer Plan General de Ferrocarriles y entre los  itinerarios proyectados figuraba el de Sagunto a Teruel y Calatayud con un ramal desde Luco de Jiloca a las minas de carbón de Utrillas. Se trataba en general de conectar a la provincia turolense con la importante red ferroviaria de Madrid a Barcelona y con el litoral mediterráneo,  así como de buscar salidas para la producción de carbón. 

La primera subasta para la concesión de la línea se celebró en mayo de 1880 pero quedó desierta, y lo mismo ocurrió con la acaecida en junio de 1883. Una vez que el Gobierno amplió la concesión hasta Valencia en 1888 se adjudicó a la empresa Presser. Dada su incapacidad para llevarla a cabo fue pasando a otros concesionarios hasta que, finalmente, ya en 1895, fue definitivamente concedida a una sociedad belga. Por su iniciativa, en noviembre de ese año se constituyó la Compañía del Ferrocarril Central de Aragón a la que fue transferida la concesión. 


El trayecto ferroviario entre Sagunto a Teruel, Calatayud y Zaragoza (desvío en Caminreal) en el mapa de Benjamín Forcano de 1948

Las obras se desarrollaron entre 1896 y 1902 y tuvieron que afrontar el complejo tramo de la subida desde el litoral mediterráneo hasta las parameras de Teruel teniendo que salvar los puertos de Ragudo y de Escandón a mas de mil metros de altitud. Era un trayecto casi paralelo al que poco tiempo después desarrollaría en vía métrica la empresa de Sierra Menera con la que fue imposible alcanzar un acuerdo para el transporte de su mineral. 


Estación de Teruel. En primer plano aparece una locomotora de la serie  21-30 del Central de Aragón (objeto de esta entrada) y más allá, probablemente,  una 0-3-0 de la serie 1-8 (foto: Ribera)

Entre 1930 y 1933 el Central de Aragón acometió la construcción de un importante ramal desde Caminreal hasta Zaragoza. Hacia esa época fue cuando la Compañía del Norte adquirió el Central pero mantuvo una explotación completamente independiente. A partir de 1936 el advenimiento de la Guerra Civil provocó graves problemas en la línea al quedar su mitad occidental en el territorio de las tropas de Franco y la oriental en la zona republicana y al haberse librado fuertes combates en la zona de la propia línea. Tras el final de la contienda, la compañía que, en general, había tenido una economía saneada,  trató de recuperarse e incluso asumió la construcción de algunos automotores en sus propios talleres, pero definitivamente fue integrada en la naciente RENFE junto con todas las demás de vía ancha. 

Para el comienzo de su explotación el Central de Aragón había adquirido ya varias locomotoras del tipo 1-3-0 "Mogul" a la factoría belga Couillet que estaban en principio pensadas para trenes de mercancías aunque la existencia del bisel delantero podría facilitar su uso en trenes mixtos. Aunque las informaciones no son muy claras parece que en 1892 se habían contratado 23 de estas máquinas, pero a medida que se conocían las características de explotación de la línea se modificó el contrato y finalmente sólo se suministraron diez. Éstas empezaron a llegar a Valencia en 1895 y fueron montadas en El Grao y en concreto en la estación que allí tenía la Compañía del Norte. Debieron ir quedando almacenadas bastante tiempo ya que el primer tramo inaugurado de la línea entre Sagunto y Segorbe lo fue en 1899. 


Una 130 del Central en lugar y fecha indeterminados (foto: H. Pearce)


Estas "Mogul" tenían una potencia de 580 CV, un timbre de 10 kg/cm2, un diámetro de ruedas motoras de 1,35 metros y un esfuerzo de tracción de 6518 kg. Tanto locomotoras como ténderes tenían freno de aire comprimido y también de husillo en los citados ténderes. Constituyeron la serie 21-30

Ya antes de ponerse la línea en servicio se daba por seguro que estas "Mogul", comprometidas tan tempranamente, no eran adecuadas para el duro perfil entre Segorbe y Teruel. Ello fue probablemente la causa de la citada supresión de un buen número de máquinas del pedido original y el motivo de la adquisición de un primer grupo de locomotoras articuladas -que luego fueron un elemento distintivo de esta línea- tan pronto como en 1901, dejando a las Mogul para trayectos mas suaves.

Todas las "Mogul" pasaron a RENFE donde constituyeron la serie 130-2091 a 130-2100. Aunque con algunas estancias en el depósito de Zaragoza-Sepulcro, estuvieron radicadas básicamente en el de Valencia-Alameda. 



En su rápido viaje por España en 1964, Robert Collins encontró en Valencia a un ejemplar de la serie 130-2091 a 130-2100



La 130-2091 en Sagunto en 1965 (foto: L.G. Marshall)



La 130-2095 en Zaragoza en 1965 (foto: E. Jansà)
Otra vez la primera de la serie, 130-2091, en Valencia, en junio de 1966 (foto: T. Bowles)


Otra vez la 2091 y otra vez en 1966, aunque esta vez el fotógrafo era Martin Beckett)

La primera en ser desguazada fue la 2099 en 1964. En 1965 le tocó a la 2094. En 1966 cayeron las 2091 y 2098. En 1967 desaparecieron las 2092, 2094, 2095, 2096 y 2097. La última fue la 2093 en 1968.

Fueron unas locomotoras no apropiadas para la función a la que originalmente -y muy prematuramente- fueron destinadas, pero que dieron un servicio muy aceptable en zonas menos accidentadas. Ninguna nos ha quedado.



(foto: J. Jarvis)

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA:

Reder, G. y Fernández Sanz, F. (2013): Locomotoras de otras compañías de vía ancha. Historia de la tracción vapor en España. Tomo V.