miércoles, 13 de junio de 2018

Las tracciones térmica y eléctrica en RENFE () Su majestad el TER (I): El esplendor (RENFE 9701-9760)




1964


Su majestad el TER (I) (RENFE 9701 a 9760): El esplendor (1964-1984)


Los TAF, de los que ya me ocupé en estas entradas, pusieron el listón muy alto. Su introducción en 1952 supuso un cambio radical en la forma de viajar por ferrocarril y su éxito originó que el parque de estos trenes se empezara pronto a quedar corto ante la gran demanda existente. Por otra parte, su gran flexibilidad de explotación facilitaba muchas combinaciones y posibilidades, pero también presentaba debilidades ya que una composición motor-remolque podía quedarse corta de potencia en algunas pendientes o bien, la configuración con un único coche motor se quedaba frecuentemente escasa en número de plazas. Todas estas razones, junto con la necesidad de profundizar en una amplísima reforma del ferrocarril español, llevó a que RENFE planteara muy a principios de los 60 un concurso para la adquisición de nuevos trenes automotores. De este modo, se adjudicó de nuevo a FIAT en 1962 la fabricación de 30 trenes diésel con un coste por unidad de 34.654.165 pta, pero, en este caso, con una composición  de cuatro vehículos: motor/remolque con cabina + remolque con cabina/motor. Dada la posibilidad de circular como semitrenes motor/remolque con cabina -que es como se llevaron a cabo la mayor parte de sus servicios- se numeraron del 001 al 060, constituyendo la serie 9701 a 9760 que, tras aplicar la matriculación UIC, se convirtió en la 597-001 a 597-060. Cabe señalar que hubo planes -que no llegaron a materializarse- para adquirir otros treinta y cuatro trenes similares ¿Tuvo en ello algo que ver la llegada de los Talgo III en 1964? Es muy posible.
_______________________________________________________________


Entrada publicada originalmente en febrero de 2015 y revisada y actualizada en febrero de 2017 y agosto de 2018


Desde el punto de vista técnico cada semitren estaba dotado de un único motor de tracción de 850 CV tarado a 775 CV alojado en los bajos del coche motor (furgón y 2ª clase), mientras que bajo el coche remolque (cafetería y 1ª clase) iba un grupo electrógeno para los servicios del tren. 

Un tren TER "completo" (Foto: autor desconocido)



El motor OM Saurer SHDC de doce cilindros sobrealimentado era el de mayor potencia con estructura horizontal. RENFE lo deseaba así para no quitar espacio en la caja del tren. Era la primera vez que se aplicaba en un vehículo ferroviario y debió pasar la correspondiente homologación.

Por lo que respecta a la dotación  de plazas por semitren disponían de 72 en segunda clase y de 56 en primera. Era ésta una relación un tanto extraña y dificultó la explotación por el exceso de capacidad en Primera y, sobre todo, por defecto en Segunda. Lo que sí es de reseñar es el gran confort de estos trenes en comparación con la espartana segunda y única clase de los TAF. Y es ya legendaria -y doy fe de ello- la gran comodidad de las butacas de primera clase.



Interior de un coche de primera clase (Archivo Histórico Ferroviario del Museo del Ferrocarril de Madrid (AHF/MFM) Autor: Juan B. Cabrera)

Los 60 semitrenes fueron construidos por FIAT (los 16 primeros) y por CAF, en asociación con MMC, los restantes, si bien todos los motores y las transmisiones hidromecánicas procedían de la factoría italiana OM de Brescia. 


Una de las composiciones fabricadas en Italia circulando por Francia hacia Irún (foto: La Vie de Rail)

El primer tren llegó desde Italia por sus propios medios a través de Irún a principios de junio de 1964. Tras las correspondientes pruebas fue presentado en octubre de ese año con un recorrido entre Madrid-Atocha y Alcalá de Henares, tal como puede verse en este enlace de NODO.  

Construcción de los primeros TER en la factoría CAF (foto CAF/J. Calvera)

La presentación se hizo 
bajo la denominación de TAR (Tren Automotor Rápido); sin embargo, en 1965 se cambió por la de TER (Tren Español Rápido) siendo el motivo la confusión que se originaba en el público entre TAF y TAR y que, incluso, fue objeto de algunos chistes.

Recorte de una página del diario ABC del 11 de julio de 1965 donde RENFE informa del cambio de denominación


Empezando a convivir con los veteranos TAFs (AHF/MFM. Colección Javier Aranguren)

...Y con los también recién llegados Talgo III (AHF/MFM. Autor: Juan B. Cabrera)

La llegada de los sucesivos trenes construidos en Italia fue lenta de tal modo que a finales de 1964 RENFE solo disponía de tres semitrenes. Con la llegada de un cuarto, se estableció el primer servicio de los TER, el Madrid-Gijón, que se inició el 10 de enero de 1965. En pocos meses y ya con un horario ajustado a sus características, el TER ganaba en dos horas a los tiempos del TAF en este trayecto. A lo largo de ese mismo año se establecieron también las relaciones Madrid-Sevilla-Cádiz, Madrid-Málaga, Madrid-La Coruña-Vigo, La Coruña-Vigo-Bilbao-Irún, Barcelona-Bilbao, Madrid-Barcelona, Madrid-Alicante, Alicante-Cerbere, Madrid-Granada y Valencia-Hendaya.


Un tren TER completo en la estación de Orense (un semitren de/para La Coruña y otro de/para Vigo) (AHF/MFM. Colección Justo Arenillas)



Un TER "completo" Barcelona-La Coruña-Vigo por Pancorbo (foto: M. Maristany/CARRIL)


El 9721 a punto de salir de la factoría CAF (Foto CAF/J. Calvera)


Un TER "completo" haciendo el servicio Mare Nostrum entre Port Bou y Alicante a su paso por Tortosa en 1966 (foto: Jordi Ibañez/CARRIL)

A finales de 1966 ya estaban en servicio los sesenta semitrenes, lo que permitió la creación de algunas nuevas relaciones, tales como la Madrid-Lisboa, inaugurada el uno de marzo de 1967.


Inauguración del servicio Madrid-Lisboa. Delicias, marzo de 1967 (foto: colección César Mohedas)

El 9707 en Madrid-Atocha a mediados de los 70. La calidad de la foto es regular pero la tengo cariño por ser una de mis primeras fotos ferroviarias. Además puede verse el ambiente de Atocha en aquella época en la que nadie podía sospechar que aquel entorno se convertiría en un invernadero tropical. El 9707 tuvo una vida corta; fue desguazado en 1986 (Foto: Ángel Rivera)

Los servicios fueron muy bien acogidos por el público y los TER se comportaban brillantemente. Sólo cabe reseñar como hecho luctuoso de este periodo el grave accidente del 9732 en servicio Madrid-Galicia ocurrido el 15 de marzo de 1968 al chocar en un túnel cerca de Santa María de la Alameda con un tractor 305 de Venta de Baños que se dirigía a Valencia para una reparación y que se quedó sin frenos en la bajada hacia Madrid.


Un TER no identificado pasa por Alsasua en 1971 haciendo un servicio Irún-A Coruña (foto: Graham Stacey/cortesía Fernando Rodriguez)



En 1972 los TER se ocupaban también del mítico servicio Valencia-Granada por el valle del Almanzora. Aquí vemos a uno de ellos detenido en la estación almeriense de Tíjola  haciendo cruce con un largo convoy encabezado por una doble de "diezmil ochocientas" (foto: John Batss/cortesía Fernando Rodriguez)
En la estación de Granada, en 1978 (foto: John Sloane)

Los años setenta fueron de esplendor con un empleo masivo de estos trenes y apertura de nuevos trayectos por toda España aunque en algunos de los primitivos servicios fueron sustituidos por los Talgo III o los nuevos electrotrenes.  Esta expansión supuso el repliegue de los TAF hacia servicios regionales o de enlace con los propios TER. 



Aunque los TAF recibieron una librea muy similar a la de los TER y algunas reformas interiores para aumentar su confort, el declive de los servicios de los primeros era evidente (Foto: Miguel Cano)

En cualquier caso, se empezaban ya a poner de manifiesto algunas de los pocos inconvenientes que estos trenes presentaron, como eran el desigual reparto de plazas entre primera y segunda clase y los problemas de refrigeración del motor en épocas calurosas al ir situado bajo el suelo del coche motor. Por otra parte, el gran número de relaciones para los que se les demandaba hizo que la inmensa mayor parte de los servicios fueran efectuados por semitrenes en vez de por trenes completos, lo que agudizaba los problemas de disponibilidad de plazas.

Durante unos veinte años el TER reinó en el transporte diurno de viajeros aunque compartiendo protagonismo con los Talgo III. Pero, a principios de los ochenta, el cierre masivo de líneas deficitarias y la llegada de nuevo material diésel  (series 592 y 593), los fue orientando hacia los servicios regionales e incluso a la venta o a la baja de algunos trenes. Se iniciaba el declive, del que me ocuparé en la segunda entrada de las tres dedicadas a este tren.


FUENTES CONSULTADAS: 

J. R. I. (1985): El TER, veinte años después. CARRIL, nºs 10 y 11. Diciembre de 1984 y marzo de 1985

Casas, J.C. (2001): Tren Español Rápido. Reserva Anticipada ediciones


Calvera, J. (2009): Automotores diésel ancho ibérico español. Editorial Revistas Profesionales.

Archivo Histórico Ferroviario del Museo del Ferrocarril de Madrid (AHF/MFM)

domingo, 10 de junio de 2018

Crónicas de la vía estrecha (L): Los Ferrocarriles Catalanes (y II): De 1940 hasta la integración en FGC


En una entrada anterior habíamos tratado los rasgos históricos generales de la evolución de la Compañía General de los Ferrocarriles Catalanes (CGFC) desde su creación en 1917 hasta la finalización de la Guerra Civil. De forma paralela revisamos también la evolución de su parque de tracción. En la entrada actual seguiremos el mismo camino recorriéndolo ahora desde el año 1940 hasta la integración de la compañía en la entonces recién creada Ferrocarrils de la Generalitat de Cataluña (FGC). 

Como se apuntaba en la entrada anterior, finalizada la guerra, la compañía retomó sus actividades en mayo de 1940. En mayo de 1941 caducó la concesión del Manresa a Olván-Berga que pasó en principio a depender de la Explotación de Ferrocarriles por el Estado (EFE). En cualquier caso, la explotación siguió siendo, por convenio firmado en 1942, responsabilidad de la Compañia del Manresa a Berga, que, aún participada por Catalanes, se mantenía como compañía propia. Sin embargo el continuo déficit de explotación hizo que en 1950, por renuncia expresa de esa compañía, EFE se hiciera también cargo de la explotación, al tiempo que trasladaba allí material de tracción nuevo o procedentes de otras líneas de vía estrecha. Sin embargo, el tramo entre Olván y Guardiola siguió en manos de Catalanes. 


Horarios de agosto de 1954 entre Manresa y Berga. Obsérvese como madrugaba el correo en su salida de Guardiola hacia Manresa.

Por lo que se refiere a la tracción, entre mediados y finales de los años cuarenta, debieron llegar tres locomotoras Borsig del Ferrocarril de La Robla, procedentes a su vez del Ferrocarril de Minas de Cala y que fueron matriculadas en Catalanes como 501 a 503. 



Una de las Borsig 131T de Minas de Cala (donde está fotografiada). Fue una de las que pudo pasar a Catalanes en la década de los cuarenta (archivo Paco Alcázar)

Parece que también en esa época se incorporaron a la serie 200 tres nuevas locomotoras del tipo 131T procedentes también de la factoría belga  Energie-Marcinelle, que ocuparon los números 206 a 208. 


La 206 (M. Gurguí)

La 207 en Martorell en 1959 (Trevor Rowe)


La 208 (Javier Aranguren)


La 206 cerca de Martorell con un pequeño tren de mercancías en 1962 (Harald Navé)

Algún año después, llegó otra locomotora de este tipo procedente de la Compañía Carbones de Berga -parece que en régimen de alquiler- y a la que se asignó el número 209. Esta locomotora fue objeto de un duro litigio sobre su propiedad y cuando éste terminó muchos años después, Carbones de Berga la cedió definitivamente a Catalanes para su conservación por el simbólico precio de 209 pesetas. 

Por otra parte, entre 1954 y 1959 también debieron estar operando en Catalanes dos locomotoras tipo 141T fabricadas por la Fábrica de Trubia y que habían servido previamente en el Ferrol-Gijón y algunos otros ferrocarriles. No se les asignó numeración nueva y quedaron como las F-G 3 y F-G 4. 


La F-G 6, similar a las F-G 3 y F-G 4 (John Blyth/Archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril)

Entre el material nuevo suministrado por EFE para el Manresa-Olván figuraban tres locomotoras Alsthom de la serie 1000, en concreto las 1001, 1002 y 1003 recibidas en 1955. También la propia compañía de Catalanes recibió otra en septiembre de 1956 con la que inauguró su serie 700: la 701. En 1958, llegaron otras dos locomotoras de esta serie, una para el Manresa-Olván (la 1008) y tres para Catalanes (702 a 704). 


En octubre de 1959 Jeremy Wiseman fotografió a una de las tres Alsthom en cabeza de un tren de mercancías dirigiéndose desde el puerto hacia el interior. 

La 703 a punto de partir de Olván con su tren de viajeros hacia Martorell (Martín Dieterich)


En 1959 llegaron tres automotores Ferrostaal numerados originalmente como 2014 a 2016 y los remolques 5011 a 5013, si bien en 1959 se intercambió el 5011 por el motor 2022. En Catalanes los cuatro motores recibieron la numeración 3001 a 3004 y los remolques la 4001 a 4003.


El Ferrostaal 3004 con su remolque (Valero)



El remolque Ferrostaal 4002 en Martorell (Foto tomada de Panoramio)

Y también en 1960 llegaron cinco automotores eléctricos Naval (originalmente M.O.P. 3016 a 3020, asignados al Eléctrico del Guadarrama donde nunca llegaron), que se integraron como 5001 a 5005 y cinco remolques que fueron los 6001 a 6005. Todos ellos debieron empezar a operar en 1961. 

Un conjunto de "Navales" recién llegados a Cataluña en 1961 (autor desconocido)

El 5005 en Martorell con la librea en dos tonos de azul y franja amarilla (Javier Aranguren)



En la estación de Martorell conviven una veterana "Berga" con un casi recién llegado "Naval" (archivo Cuyás)

En 1962 llegó un tractor de maniobras fabricado por la Metalúrgica de San Martin construido bajo licencia Gmeinder. Su potencia era de 150 CV, fue matriculado como 801 y recibió una librea azul con franja amarilla. Fue destinado a las maniobras entre el puerto de Barcelona y la estación de Magória. Posteriormente pasó al servicio de instalaciones fijas en Martorell. En 1986 pasó por una gran reparación  y se integró en los trenes de Vías y Obras, ya con una librea amarilla. Muchos años después, en tiempos ya de FGC, recibió la matrícula 253.01. 

También en 1962, tras distintas conversaciones y convenios Catalanes se hizo cargo de nuevo del Manresa-Olván.

En 1963, tras la presentación al Ministerio de Obras Públicas de un plan de Modernización, Catalanes obtuvo un préstamo a bajo interés que permitió mejoras sustanciales en la infraestructura, la adquisición de nuevo material motor y remolcado así como la continuación de la vía electrificada entre Sant Boi y Monistrol. Todo ello supuso la desaparición definitiva de la tracción vapor.

En este contexto, la compañía adquirió nuevas locomotoras Alsthom 1000 (705 y 706) y otra el Manresa-Olván (1009) que sustituyó a la 1008 trasladada a las líneas del norte peninsular. Así mismo llegarón cuatro tractores de maniobras Yorkshire-SECN, numerados como 821 a 824:


Uno de los tractores de la serie 800 de Catalanes (Werner Hardmeier)

y once automotores MAN que conformaron la serie 3005 a 3015 y que se incorporaron entre septiembre de 1966 y marzo de 1968


El 3010 estacionado en Martorell (autor desconocido)

Volviendo a los Navales, del Ferrocarril de La Loma se recibieron en 1966 tres furgones automotores que Catalanes renumeró en principio como 5201 a 5203. Se encontraban en muy mal estado de forma que nunca entraron en servicio y fueron desguazados en 1981. 



Los furgones del Ferrocarril de La Loma, ya en Martorell en 1966 (Josep Miquel)

Después, en 1969, se recibieron también del Ferrocarril de La Loma otros cuatro automotores Naval y también en tan mal estado que debieron ser reconstruidos, siendo los 5006 a 5009. Luego, a finales de los sesenta-principios de los setenta, llegaron seis más procedentes del Eléctrico de Guadarrama  que se integraron en principio en la anterior serie 5000 si bien se reformaron para formar composiciones reversibles en la línea de Manresa junto con remolques intermedios procedentes de la reconstrucción de antiguos coches de madera y formando la serie 5100. Hacían servicios directos desde Barcelona pero como la electrificación sólo llegaba hasta Monistrol, allí una Alsthom se ocupaba de darles tracción hasta su destino final. Un fiel testimonio de ello es esta filmación de Julián de Elejoste restaurada por Gustavo Vieites. 


Un remolque de la serie 5100/6100 junto  al remolque 6001 (Javier Aranguren)


Una composición 5100/6100 cruza el puente sobre el Llobregat en su recorrido Monistrol-Martorell o viceversa (Manolo Maristany)


Una Alsthom 1000 se dispone en Monistrol al remolque de una composición 5100/6100 hacia Manresa y Guardiola (J. Wiseman)


Ahora es un descendente Manresa-Barcelona con una 1000 al frente de una composición 5100/6100 cruzando el viaducto de Monistrol (Manolo Maristany)

En 1972, la disminución del tráfico de carbón y cemento entre Olván y Guardiola y la construcción del embalse de La Baells llevó a la supresión del servicio en ese tramo. Un año más tarde se clausuró el Manresa-Olván, propiedad de EFE aunque administrado por Catalanes dejando sólo una parte de él para el transporte de mercancías. Cuatro años después, las nuevas dificultades económicas llevaron a la compañía a solicitar una subvención al Estado,  pero no llegó a solucionar los graves problemas que se presentaban. Ante esta situación, se decidió el rescate anticipado de las concesiones de modo que la red de Catalanes pasó a ser gestionada por FEVE el 1 de enero de 1977. Casi tres años después, el 7 de noviembre de 1979, se efectuó el traspaso de todas las líneas catalanas administradas por FEVE a la recién creada Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya, que de forma inmediata estableció un plan para la recuperación y mejora del servicio ferroviario en todas ellas. Gran parte del material diésel y eléctrico fue reformado o modernizado al tiempo que la electrificación avanzó y se encargaron nuevas unidades eléctricas tales como las 211 que supusieron una revolución importante en este tipo de vehículos. Todo ello puede consultarse en las correspondientes entradas del blog, pero la historia de Catalanes llega hasta aquí.

Sin embargo no cabe finalizar esta breve reseña sin recordar esta filmación de 1972 que da una amplia visión de la actividad de los Ferrocarriles Catalanes en aquellos años. Y tampoco sin hacer referencia a algunos de los vehículos preservados según la web de FGC en su apartado de Patrimonio

La 106 "Garrat" estuvo mucho tiempo a la espera de restauración. Ahora por fin se está llevando a cabo en los talleres de la ARMF en Villablino.


La Garrat 106 en Manresa (ARMF)


La 209  "Monistrol" fue restaurada por la ARMF y ahora se encuentra pendiente de otra restauración estética en las instalaciones de la APPFI de Mora.

(ARMF)


La "Berga" 28 tras pasar por distintas ubicaciones, está en depósito de FGC.

(Carles Casas)


 La "Berga" 31 también fue restaurada por ARMF y parece que volverá a serlo por la misma empresa en sus instalaciones de Villablino. 

(ARMF)

La "Berga" 31 en pleno proceso de restauración en los talleres de Villablino. A la derecha puede verse la Garrat 106 (autor desconocido/cortesía Fernando Santiago Rodriguez)


La "Patxanga" 304 fue restaurada y puesta en operación también por ARMF 


(ARMF)


y el Naval 5001 que pasó de Martorell-enllaç a la vía 6 de la estación de Plaza de España y que está ahora (2024) en Martorell-Central ya restaurado interior y exteriormente.

La restauración y/o el traslado de estos vehículos y algunos otros a Martorell junto con la construcción allí de una nave destinada a museo son excelentes iniciativas que deben ser reconocidas.


FUENTES CONSULTADAS:

Maristany, M. (1974): Carrilets de España y Portugal. Vol I-(España). J.M. Casademont, editor.

Marshall, L.G. (1999): Recuerdo del vapor en la vía estrecha española. Editorial Trea.

Alcaide R. (2005): La vía estrecha en Cataluña: industria, ocio y servicio público. En "Historia de los Ferrocarriles de Vía Estrecha en España". Fundación de los Ferrocarriles Españoles.


Wiseman, J. (2009): Trenes y tranvías en el este de España. Ediciones Trea. 


Asesoramiento videográfico de Fernando Santiago Rodriguez




miércoles, 6 de junio de 2018

Las tracciones térmica y eléctrica en RENFE (L R): Un solitario -o solitaria- "tacher" (RENFE 306-001)


1962

Una propuesta de la Yorkshire que no llegó a cuajar 


Tal como recordaba en una entrada anterior, en 1954 llegaron a Madrid para su presentación los tractores 10501 y 10502 que formaban parte del lote de veinte que RENFE había adquirido a la industria alemana y que significaban su primera incursión en el campo de las transmisiones hidráulicas. Unos años después, hacia 1962, FEVE y algunos otros ferrocarriles de vía estrecha de la zona cantábrica y de Cataluña, adquirieron 29 tractores de maniobras de la compañía inglesa Yorkshire Engine Company, con motor Rolls Royce, que fueron construidas en España por la Sociedad Española de Construcción Naval (SECN), que constituyeron finalmente la serie 1300 de FEVE y de la que todavía sobrevive algún ejemplar. Pues bien, quizás en relación con la adquisición de estos tractores por la vía estrecha española, Yorkshire decidió probar suerte también con la vía ancha. Ahí comenzó la historia del tractor 10601 al que me refiero en esta entrada.


Para intentar su entrada en RENFE, Yorkshire diseñó y construyó en 1962 como prototipo un tractor diésel de cuatro ejes acoplados con transmisión hidráulica, muy similar a otro desarrollado para British Railway y que fue conocido como modelo "Taurus". Estaba dotado de dos motores Rolls Royce de cuatro tiempos sobrealimentados modelo C8SFL con una potencia de 311 CV cada uno. El diámetro de sus ruedas era de 1,13 m, su esfuerzo tractor de 17750 kg y su velocidad máxima de alrededor de 50 km/h. El freno era de aire comprimido para la locomotora y de vacío para el tren. Por su parte, la cabina de conducción estaba en posición central. Una particularidad de este tractor era que dependiendo de las condiciones de trabajo podía funcionar con uno o los dos motores.



  El futuro 10601 antes de su paso a RENFE con su librea original verde claro (Javier Aranguren)

En esta reciente y excelentemente documentada imagen puede verse la estructura y dispositivos principales de la cabina de conducción (Archivo Histórico Ferroviario del Museo del Ferrocarril de Madrid. Autor: Federico Pérez)

A su llegada a España a principios de 1963, y tras una adaptación a las vías españolas llevada a cabo por la SECN (que estaba asociada como hemos visto a la Yorkshire), fue trasladado desde Bilbao a Madrid por un equipo de cinco personas en un largo y curioso viaje de tres días del 11 al 13 de mayo de ese año.


En una  de las múltiples paradas que el tractor tuvo que efectuar entre Bilbao y Madrid, el equipo encargado se hizo esta foto. En ella aparece Jack Christmas, ingeniero de la Yorkshire (segundo por la izquierda), 
D.J. Rubio (Rolls Royce), Sr. Medina, Inspector Jefe de RENFE, un maquinista y un guardia de seguridad. (Archivo Histórico Ferroviario del Museo del Ferrocarril de Madrid. La imagen, propiedad de Jack Christmas llegó al Archivo Histórico a través del historiador ferroviario Anthony Vernon)

Ya en Madrid estuvo tres años en régimen de pruebas en Príncipe Pío y Santa Catalina y se vio la necesidad de efectuar el cambio de la caja de cambios compuesta típica del modelo "Taurus" por otra simple, típica del modelo "Indus". Ello modificó algo sus prestaciones en cuanto a la velocidad de tracción efectiva. En esa situación, RENFE mostró poco interés y el tractor fue alquilado a la empresa Agromán que se ocupaba entonces de la renovación de la vía entre Madrid y Ávila y de la construcción del "directo" Madrid-Burgos.

A la finalización de las obras, y tras las dificultades que suponía su devolución a la factoría original, en 1966 la SECN ofreció el tractor a RENFE, en unas condiciones inmejorables y difíciles de rechazar. De este modo en 1968 se integró definitivamente en el parque de tracción de la compañía con la matrícula 10601 y la librea normalizada en verde con franja amarilla. En este punto, no cabe sino suponer las reticencias que debieron tener los técnicos de RENFE para aceptar un vehículo único con sus dificultades para mantenimientos y repuestos y además de transmisión hidráulica, cuando ya probablemente estaban preocupados con las vicisitudes de los también hidráulicos 305.


Con un tren de pruebas en Las Navas del Marqués en abril de 1966 (autor desconocido/cortesía J.A. Méndez Marcos)

En esta situación nuestro tractor quedó asignado a la formación de trenes en las estaciones madrileñas de Príncipe Pío y Chamartín, pero no fue definitivamente recepcionado hasta 1970.

El 10601 en la estación de Príncipe Pío de Madrid en 1969, ya con la librea de RENFE  (Manuel González Márquez) 


Y en el depósito de esa estación junto a uno de los primeros coches motores TAF, el 9502 (Manuel González Márquez)

....Y en Chamartín en agosto de 1971. Tras él puede observarse una "cuatromil" mientras que por el borde izquierdo asoma el frontal de un automotor o "unidad" TAF ocupado probablemente de los servicios con Burgos (Foto: Archivo Histórico Ferroviario del Museo del Ferrocarril de Madrid (AHF/MFM). Colección Justo Arenillas)

En 1971 pasó una gran reparación en Babcock&Wilcox y fue destinado a Santander para maniobras. Tres años después, en 1974, una importante avería lo llevó a los talleres barceloneses de La Maquinista Terrestre y Marítima. Allí no se llevó a cabo ninguna reparación y sólo algunos años después ésta se efectuó en los talleres Rocafort de Lleida.

Tras su reparación no volvió a Santander sino que fue enviado en 1981 al depósito de  Salamanca, donde probablemente se le conoció como "la santanderina" o "el santanderino" y trabajó tanto en esta estación como en la de Zamora. Parece ser que fue también en este depósito donde recibió el apelativo mucho más conocido de "tacher" en recuerdo de Margaret Thatcher, primera ministra británica entre 1979 y 1990... Y supongo que dirían "la tacher" aunque fuera un tractor y no una locomotora, al menos bajo los criterios de RENFE para distinguir entre uno y otro tipo de vehículo. 



En Salamanca en 1982 (Kurvelwelle)

1983. ¿Salamanca?, ¿Zamora?  (AHF/MFM. Autor Chema Martínez)



Salamanca, 1983 (A. E. Sánchez Ojanguren)

También en 1983, pero ahora en Zamora (AHF/MFM. Autor: Manuel Galán)



                 En 1983 en ubicación desconocida (Chema Martínez)

En 1984 una nueva avería hizo que fuera enviado a los Talleres Centrales de RENFE en Villaverde donde fue perfectamente reparado y devuelto a Salamanca. 

   En la reserva de Zamora en los años ochenta (Grupo Tren Zamora)


Así de esplendoroso lucía nuestro tractor en Salamanca en 1985. Pero su retirada era ya inmediata (Foto: Josep Miquel)


Sin embargo, dos años después, en 1986, se decidió su retirada definitiva. Al año siguiente, el 29 de enero de 1987, el 10601 fue adscrito al patrimonio histórico ferroviario español, siendo asignado al Museo del Ferrocarril de Madrid donde permanece en la actualidad con un magnífico aspecto.

El 10601 en el Museo del Ferrocarril de Madrid (AHF/MFM. Autor: Federico Pérez)
                         
Cuando voy por el Museo, suelo contemplar con gusto su frontal ya que, además de que me atrae su estética, me encanta la placa del constructor Yorkshire que, en este caso, no está situada en los laterales sino en cada uno de sus dos frontales, así como otra más pequeña que figura un poco más abajo con la inscripción "Powered by Rolls Royce". ¿Se puede pedir mejor pedigrí? 


FUENTES CONSULTADAS

Agradezco al Archivo Histórico Ferroviario del Museo del Ferrocarril de Madrid las informaciones que me ha proporcionado para la mejora de esta entrada.

Prieto y Tur, L. (1992): Las locomotoras de maniobras en RENFE (2ª parte). Revista CARRIL nº 37.

Casas, J.C. (2005): Tractores diesel de maniobras 10500 y 10600. Revista Vía Libre.

Calvera, J. (2017): Fichas material motor RENFE 1941-2016. Ed. Gestión Ferroviaria.