domingo, 21 de julio de 2019

Historias del vapor (CXIII): Llegan las 1400 de MZA (RENFE 240-2241 a 2315, 240-2336 a 240-2425 y 240-2316 a 240-2335)

1920

Las 1400 de MZA y el despegue definitivo de la Maquinista Terrestre y Marítima (MZA 1401 a 1565/RENFE 240-2241 a 2315 y 240-2336 a 240-2425)


Como se ha ido viendo en entradas anteriores las grandes compañías ferroviarias españolas adquirían todas sus nuevas locomotoras en fabricantes extranjeros debido a la inexistencia en España de empresas que pudieran satisfacer adecuadamente sus requerimientos. Cabe recordar que hubo un intento en 1900-1901 con la construcción por parte de La Maquinista Terrestre y Marítima (MTM) de quince locomotoras tipo 040 para MZA donde ocuparon los números 547 a 561, pero la experiencia no tuvo continuidad. Debe recordarse además las dificultades de las compañías españolas para adquirir estas locomotoras en Europa durante la Primera Guerra Mundial siendo necesario recurrir a la industria norteamericana. En este contexto se ponía de manifiesto la necesidad de que en España se pudieran construir estas locomotoras y evitar, o al menos disminuir, la dependencia extranjera. En ese planteamiento coincidieron también los intereses estatales y las de los potenciales fabricantes españoles. Fue MZA la que en 1917 dio un gran paso en este sentido estableciendo un acuerdo con La Maquinista para el establecimiento de una gran factoría de locomotoras. La Compañía del Norte estaba también interesada en el proyecto pero al ser distintos sus intereses a los de MZA en la definición de una locomotora unificada que permitiera hacer un gran encargo conjunto a la MTM, no se unió definitivamente al proyecto. 

MZA pasó en enero de 1918 un primer pedido de cincuenta locomotoras tipo 240 a La Maquinista. Habían sido diseñadas muy cuidadosamente por sus ingenieros de forma que fuera una locomotora universal que resolviera por una parte los problemas que presentaban las Pacific en las rampas; que, por otra, pudiera alcanzar una velocidad mayor que la de las 1100 por la limitación del diámetro de sus ruedas y, finalmente, que fuera de simple expansión - de forma distinta a las "compound" 1300- para facilitar y abaratar mantenimientos. Surgió así la serie 1400, una de las más logradas del ferrocarril español de la que se llegaron a construir 184 unidades entre 1920 y 1940. A esta serie, que además supuso el lanzamiento definitivo de la MTM como una gran empresa de construcción ferroviaria, va dedicada esta entrada. 

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Las 1400 partían del diseño básico de las 1100 pero tratando de mejorarlas aumentando potencia e introduciendo distintos avances tecnológicos. Tal como se habían planificado eran unas locomotoras que trabajaban a un timbre de 14 kg/cm2 y alcanzaban una potencia de 2052 CV. Con un diámetro de ruedas motrices de 1,6 metros ofrecían un esfuerzo de tracción de 14790 kg y podían alcanzar una velocidad máxima de 90 km/h. Si bien las cien primeras llevaban distribución cilíndrica Walschaerts, las cinco siguientes llevaron ya distribución por válvulas Lentz mientras que para el resto se utilizaron las Dabeg. Introdujeron también otros avances como los precalentadores o los inyectores o engrasadores de condensación.

Si bien la MTM pretendía entregar un primer lote de doce locomotoras antes de finalizar 1918 -recordemos que se habían encargado en enero de ese año- no le fue posible hacerlo por multitud de problemas, por lo que las dos primeras locomotoras fueron entregadas en septiembre de 1920. Influyó también en ello el empeño de La Maquinista por entregar unas locomotoras con el mejor acabado posible, como así fue reconocido por la propia MZA. Por fin, la última de las 50 locomotoras encargadas fue entregada en octubre de 1923.


Foto de fábrica de la MZA 1401 (La Maquinista Terrestre y Marítima)
El limpio y elegante frontal de la MZA 1401 (foto: MTM)
Cabina de conducción de una 1400 (foto: MTM)
MZA las numeró como 1401 a 1450 y las destinó por completo a depósitos catalanes. El comportamiento de estas locomotoras fue excelente e hizo que la compañía siguiera encargando a MTM nuevos lotes. Así entre 1926 y 1927 se entregaron las 1451 a 1475 que quedaron también en la red catalana. Esta llegada masiva de "mil cuatrocientas"dio lugar al desplazamiento hacia la red "antigua" de las 1300 y "compound".


Vista por el lado de conducción de la 1424 (foto: MTM)
La 1450 (foto: MTM)


La 1459 sobre el puente en reconstrucción de la riera de Pertegàs (foto: MTM)
Una entrañable imagen tomada en Mora en 1925 con el fondo de la 1468 (autor desconocido/cortesía Juan Antonio Méndez Marcos)

La 1472 bajo el puente de la Ciutadella en los años veinte (autor desconocido/cortesía J. A. Méndez Marcos)

 Ya en 1928 llegaron las 1476 a 1500 y las 1501 a 1505. En esta especie de "subserie 1500" se introdujeron interesantes avances. Así a estas cinco primeras  se las dotó de distribución mediante válvulas Lentz lo que redundó en un mejor aprovechamiento del vapor y mayor economía al poder hacer recorridos a regulador cerrado con ausencia de contrapresiones. También llevaban inyectores y engrasadores de condensación y bomba de alimentación Dabeg.


En 1929 se entregaron las 1506 a 1535 y en esta ocasión la distribución instalada fue la Dabeg que finalmente resultó más problemática que la Lentz. Tenían además bomba de alimentación Worthington.

Entre 1930 y 1931 llegaron las 1536 a 1565 también con distribución y bomba de alimentación Dabeg.  Además se introdujo en ellas el alumbrado eléctrico.


Una 1400 llega con su tren a la estación de Barcelona-Término. Años treinta (autor desconocido/cortesía J. A. Méndez Marcos)
En esta imagen, también de los años treinta, la 1476 pasa por Sitges en cabeza de un correo (autor desconocido/cortesía J. A. Méndez Marcos)

A medida que aumentaba su número se iban expandiendo por distintas líneas existiendo importantes dotaciones de ellas en los depósitos de Madrid-Atocha, Ciudad Real, Albacete y Alicante.


Las huellas de la Guerra Civil son innegables en esta imagen tomada en 1937 en la estación de Villaverde Bajo con la 1514 como protagonista (autor desconocido/Juan Antonio Méndez Marcos)

Todavía en 1935 MZA encargó otras veinte "1400" más. Su apariencia era ya muy distinta al instalarse en ellas las pantallas levantahumos complementadas por unas planchas inclinadas en el frontal de la locomotora para ayudar a crear una corriente que, junto con las pantallas, contribuyeran al levantamiento del penacho. Esta modificación condujo a su vez a elevar el tablero sobre los cilindros, algo que también era más adecuado para la distribución por válvulas. 


Una de las diez "1300 nuevas" entregadas en 1937 dotadas de arenero "Llovera" (foto: MTM)
Una bella imagen de otra "mil trescientas nueva" (foto: Trevor Rowe)


Las diez primeras todavía pudieron ser entregadas en 1937 pero las otras diez no lo fueron hasta 1940. Se volvió a utilizar en ellas la distribución Lenz, también inyectores y bombas de engrase Friedmann y bombas de alimentación Dabeg. Por otra parte, y de acuerdo con David L. (ver comentarios), cinco de ellas, las 1366 a 1370 llevaban escape Kylala

En relación con los distintos equipos auxiliares y de acuerdo con David L. (ver comentarios) puede establecerse de modo más detallado que las 1506 a 1525 y 1536 a 1550 llevaban calentador alimentador Dabeg con economizador Dabeg mientras que las 1371 a 1380 montaban un calentador alimentador Worhington sin economizador.

De forma un tanto curiosa MZA no las numeró a continuación de la 1565 sino que las ubicó en la anterior serie 1300 -con la que muy poco tenían que ver- ocupando los números 1361 a 1380, razón por las que siempre se las denominó como "las mil trescientas nuevas". De acuerdo con Manuel González Márquez el origen de esta aparente incoherencia reside en que, en principio, se pensaba adquirir cuarenta máquinas de este tipo, con lo cual no cabían a continuación de la 1565, y se optó por numerarlas delante como 1361 a 1400. Vistas las ofertas se decidió comprar solo la mitad que, aún así, quedaron definitivamente ubicadas en esa "extraña" numeración. La idea era adquirir las otras veinte más adelante pero con los desarrollos de las 2400 y 2700, ese plan nunca se cumplió. 

Todas las "mil cuatrocientas" y las "mil trescientas nuevas" llegaron a RENFE que las ubicó en la serie 240-2241 a 2425. Y una vez más - y sin encontrar una razón convincente- se dio otra curiosa circunstancia con estas "mil trescientas nuevas". En vez de ocupar los últimos veinte lugares de la serie pasaron a figurar tras las 75 primeras -las construidas entre 1926 y 1929- y por delante de las últimas cuarenta, las construidas entre 1930 y 1931. Fueron por tanto las 240-2315 a 240-2336. 

Durante los años cuarenta RENFE las mantuvo distribuidas por gran cantidad de depósitos. Los que tenían más eran los de Mora, Vilanova, Gerona, Alicante, Albacete, Monforte y Ciudad Real. En los primeros cincuenta, y según se iba electrificando el denominado "ocho catalán", fueron abandonando Cataluña desplazándose muchas de ellas a los depósitos valencianos que llegaron a tener más de treinta. Poco a poco iban pasando a encargarse de trenes de mercancías, tarea para la que había un cierto superávit de locomotoras por lo que algunas quedaron un tiempo en reserva. 


En abril de 1955 Karl Wyrsch fotografió a una "mil cuatrocientas" arrancando con su tren en la estación barcelonesa de Francia (Archivo Histórico Ferroviario del Museo del Ferrocarril de Madrid (AHF/MM))
La fuelización llegó en 1956, de modo que entre este año y 1967 se modificaron las primeras 75 locomotoras de la serie. Siguieron muy repartidas y en 1962 el depósito de Valencia era el que más "mil cuatrocientas" poseía con 55 ejemplares. El mayor número de "mil trescientas nuevas" estaba en Murcia y algunas habían vuelto a Cataluña. En general siguieron teniendo muy buen comportamiento y rendimiento sin desmerecer en absoluto de las más modernas "Mikado" llegadas a principios de los cincuenta y, al parecer, siendo mejor valoradas que las "renfes" (de las que nos ocuparemos más adelante) por las parejas de conducción. 


La 240-2352 en la reserva de Toledo en 1959 (autor desconocido/cortesía J. A. Méndez Marcos)



La 240-2296 perteneciente al segundo lote entregado entre 1926 y 1927 todavía con distribución cilíndrica pero ya fuelizada. Valencia, septiembre de 1961 (foto: Ch. Firminger/cortesía de Fernando Rodriguez) 
También en Valencia, en los años sesenta, Stuart Johnson fotografió a la 240-2327, una de las "1300 nuevas". 
En el verano de 1961 Harald Navé fotografió a esta doble tracción de "mil cuatrocientas" ascendiendo por las rampas de Vallada. Puede observarse como la primera lleva distribución por válvulas mientras que la de la segunda es cilíndrica
También en 1961 y en Valencia, Marshall sorprendió al que identifica como guardagujas encaramado al frontal de la 240F-2270
También en marzo de 1964 Marshall estaba en Tortosa fotografiando a la 240F-2251 en cabeza del tren hacia La Puebla de Hijar.
Y en marzo de 1966 estaba en Ciudad Real obteniendo esta magnífica imagen de la 240-2342 

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Depósito de Tarragona, años sesenta. La 240F-2290 junto a una "mil seiscientas": la 242-0249 (foto: autor desconocido/archivo CEHFE)

A finales de los sesenta Justo Arenillas pudo todavía fotografiar a la 240F-2260 con su maquinista Fermín Hurtado en la estación de Plasencia-empalme (AHF/MFM)
La 240F-2287 por Casas del Monte en la provincia de Cáceres por la antigua Ruta de la Plata (foto: autor desconocido/ a través de Carlos Guasch)

Los desguaces empezaron en 1966. Es curioso que entre 1967 y 1968 se desguazaron todas las "mil trescientas nuevas" que, en principio, eran más modernas y evolucionadas. En diciembre de ese año sólo quedaban ya operativas las fuelizadas que se repartían entre Arroyo, Valencia, Mora, Lérida, Tarragona, Salamanca y Miranda. En 1971 se dieron ya de baja cincuenta de las setenta y cinco de modo que a finales de ese año sólo quedaban doce en Salamanca y una en Arroyo.




Curiosa visita de una "1300 nueva", la 240-2318 al depósito de Soria en junio de 1966 (autor desconocido/cortesía de J. A. Méndez Marcos)
La 240F-2247 recién llegada a Cáceres con el expreso de Madrid. Mayo de 1967 (autor desconocido/cortesía J. A. Méndez Marcos)

La 240-2342 ya apartada en Algodor en 1967 (autor desconocido/cortesía de César Larriba Harboe)



En 1969 la 240F-2253 cruza el puente salmantino del Pradillo en cabeza del semidirecto de Fuentes de Oñoro a Medina del Campo (Marc Dahlström/cortesía J. A. Méndez Marcos)



En 1971 el depósito de Salamanca era uno de los últimos refugios de las ya extinguiéndose "mil cuatrocientas".  Aquí aparece la 240F-2241 -nada menos que la MZA 1401 primera de la serie- con más de cincuenta años funcionando
También en 1971, en septiembre, la 1401 visitaba Astorga DEAN M_66A/cortesía J. A. Méndez Marcos)

En diciembre de 1972 había siete en Salamanca (dos activas y cinco en reserva) y tres en Ciudad Real. Por fin, en 1974 se dieron de baja las pocas que quedaban y sólo se conservó la 240F-2244 (MZA 1404). Estuvo primero en las instalaciones de Vilanova: 



Javier Aranguren fotografió a la 240F-2244 en Vilanova hacia 1979 (AHF/MFM).
Años después fue trasladada a la sede del Museo en Alcázar donde la pude fotografiar en un estado bastante regular y donde ha seguido hasta principios de 2019 cuando, exteriormente restaurada, ha sido ubicada en una rotonda a la entrada de esta población como muestra este vídeo. 


En fín...veremos...(El Semanal de Castilla La Mancha)
Sé que la intención del ayuntamiento de Alcázar es que la ciudad se identifique desde su entrada en ella con su vocación ferroviaria... pero, con todos los respetos, creo que el sitio de la MZA 1404 es otro, desde luego no una rotonda. Es el recuerdo que nos queda de la acertada decisión de MZA y del arrojo y excelente trabajo de La Maquinista.



Barcelona, estación de Francia. Pura nostalgia de las "mil cuatrocientas" (AHF/MFM)


Mi agradecimiento especial a Juan Antonio Méndez Marcos por su inestimable colaboración para la realización de  esta y tantas otras entradas del blog.


FUENTES CONSULTADAS


Maestro, A. (1987): Las locomotoras 2-4-0 en España (y II). Revista Vía Libre nº 277

Reder, G. y Fernández Sanz, F. (1995): Locomotoras de MZA. Historia de la tracción vapor en España, tomo I. Autoedición

Fernández Sanz, F. (2001): La construcción de locomotoras de vapor en España. Editorial Trea.

MAF (2010): Álbum de locomotoras de la Maquinista Terrestre y Marítima. MAF editor.

Archivo Histórico Ferroviario del Museo del Ferrocarril de Madrid

Fototeca Ferroviaria de Juan Antonio Méndez Marcos






miércoles, 17 de julio de 2019

Las tracciones térmica y eléctrica en RENFE (XCV R): Las 252, un hito fundamental en la tracción eléctrica de RENFE (RENFE 252-001 a 252-075)


1991

Las nuevas "alemanas"

En noviembre de 1986 RENFE anunció la construcción del Nuevo Acceso Ferroviario a Andalucía (NAFA) por Brazatortas, para velocidades de 200 a 250 km/h, con el fin de descongestionar el saturado paso de Despeñaperros y con la vista puesta en la Expo Universal de Sevilla de 1992. RENFE no disponía de locomotoras aptas para esas velocidades y, además, el parque de locomotoras eléctricas de las series 276, 277 y 278 deberían empezar a ser sustituidas en los años noventa. 

En ese contexto RENFE elaboró un pliego de condiciones técnicas para la adquisición de locomotoras de dos bogies de dos ejes cada uno, de una potencia de 5500 kW (unos 7400 CV) capaces de alcanzar los 200 km/h. Estas potencias eran solamente alcanzables en corriente alterna y motores trifásicos. Por otro lado, las locomotoras deberían ser  "bicorriente" para poder circular indistintamente tanto por las nueva línea como por las convencionales electrificadas a 3000 V. 

Basado en esos requerimientos RENFE convocó en febrero de 1988 un concurso para la adquisición de 75 locomotoras de este tipo junto con 24 trenes de alta velocidad, todo ello en ancho ibérico y marcando finales de 1990 para que el material comenzara a entregarse. Se presentaron cuatro ofertas encabezadas por Alsthom, Mitsubishi, Siemens y Ansaldo. La resolución llegó en diciembre de 1988 y la construcción de las locomotoras fue adjudicada al consorcio hispano-alemán-suizo liderado por Siemens y del que también formaban parte Krauss Maffei, Thyssen-Henschel, ABB y MACOSA-MEINFESA.

Pero también fue en diciembre de 1988 cuando el Gobierno decidió que el NAFA se construyera para velocidades de 300 km/h y ancho internacional, apoyando así en buena medida en las directivas de la CEE para establecer una red europea de alta velocidad. De este modo fue necesario revisar a fondo las ofertas de las locomotoras y trenes mediante conversaciones entre RENFE y las empresas adjudicatarias, lo que prolongó el proyecto tres meses más. En el caso de las locomotoras fue necesaria una modificación en la parte inferior del bastidor para que pudiera albergar los dos tipos de bogies, algo que no pudo hacerse en las cinco primeras al estar ya en fase de construcción. Además, al no mantener un mismo ancho en toda la red, se decidió que las 31 primeras locomotoras fueran bicorriente mientras que el resto trabajaran sólo a los 3000 V de la red convencional. 



(Maquetren)

Las nuevas locomotoras estaban basadas en el modelo 120 de los Ferrocarriles Alemanes  (DB) pero adecuadas a los ferrocarriles españoles y con cambios sustantivos en los equipos eléctricos y electrónicos por la rápida evolución de éstos. Los motores de tracción eran trifásicos asíncronos alimentados por convertidor de tensión; el equipo electrónico de potencia estaba constituido por tiristores GTO y disponían también de un sofisticado sistema de control por microprocesadores; además sus frenos eléctrico y neumático trabajaban de forma coordinada. El interior de la locomotora estaba recorrido por un pasillo central con los distintos equipos situados a ambos lados. Por su parte, las cabinas de conducción eran espaciosas y climatizadas y disponían incluso de un sistema de presurización. Iban dotadas de sistemas de seguridad ASFA y LZB (en su caso) y permitían tanto la conducción manual como la de velocidad prefijada e incluso la automática en aquellas dotadas de LZBCon estas características y su diseño modular, estas locomotoras  fueron de algún modo la avanzadilla del proyecto Eurosprinter del que salieron gran cantidad locomotoras con distintas variantes y operando en gran parte de los ferrocarriles europeos. 


Cabina de una 252 (Josep Miquel)

Las quince primeras locomotoras fueron construidas en Alemania por Krauss Maffei y las sesenta restantes, a partir de materiales proporcionados por los distintos integrantes del consorcio, por MACOSA (45) y CAF (15) que de alguna manera quedó integrada en el proyecto actuando como subcontratista.  RENFE asignó a estas locomotoras la serie 252. 


a) De la 001 a la 015 (Krauss Maffei)

El 18 de junio de 1991 se presentó en la factoría de Krauss_Maffei en Munich, la 252-002, con la librea AVE en blanco y gris. 


La presentación de la 252-002 con librea y anagrama AVE en el interior de la factoría Krauss-Maffei en Munich. Era la locomotora número 20.000 fabricada por esta veterana empresa ferroviaria (Journal de Chemins de Fer)

...Y también en el exterior de la factoría (Vía Libre)

A continuación ambas iniciaron sus pruebas en Luxemburgo al disponer su red ferroviaria de una electrificación con tensiones de 25000 y 3000 voltios, que eran las de trabajo de estas locomotoras. 

La 252-001 durante sus pruebas en Luxemburgo. Obsérvese la combinación de la librea amarilla y negra de RENFE con el logotipo AVE, algo que no volvería a repetirse (Journal de Chemins de Fer)

En cualquier caso, la 002 fue trasladada rápidamente a España para comenzar las pruebas de las instalaciones eléctricas en la vía de alta velocidad. Las catorce restantes continuaron sus pruebas y puestas a punto en el circuito de Cherhenice en la República Checa durante los siguientes meses. Tras algunas demostraciones en algunos países europeos -no olvidemos que eran las pioneras del proyecto Eurosprinter- acabaron de llegar a España en septiembre de 1993.


En sus pruebas aparecieron muchos problemas tanto por inestabilidad en los bogies, como en su novedosa electrónica de potencia o en los sistemas eléctricos, aparte de su compleja informática. Una vez solucionados demostraron ser unas magníficas corredoras, agradables de conducción y  de gran confort para los maquinistas. 


El 14 de abril de 1992 iniciaron su trabajo en la línea del AVE remolcando talgos entre Madrid y Sevilla. El 31 de mayo se ponían en cabeza de los Madrid-Málaga hasta el intercambiador de Córdoba y el 21 de junio lo hacían con el talgo "Triana" de Barcelona a Sevilla.

A partir del 31 de enero de 1993 proporcionaban diariamente tracción a dos talgos Madrid-Málaga, un Barcelona-Sevilla y el "Antonio Machado" de Barcelona a Sevilla y Málaga. Si bien todos estos servicios se empezaron a realizar a la velocidad de 180 km/h,  a finales de mayo de ese año se aumentó a los 200 km/h. Fueron los "Talgo 200".



La 252-011 en cabeza de un Talgo 200 por Lora del Río en diciembre de 1993 (Joan Acón/CARRIL) 

Poco tiempo después, en 1994, se comenzó a detectar uno de los mayores problemas en estas locomotoras: las fisuras en los bogies por un problema de diseño y tipo de construcción, algo que obligó a la sustitución de sus bastidores. Pero también en ese año la 009 alcanzó con 302 km/h el récord de velocidad de locomotoras en España arrastrando una composición experimental talgo.


La 009 en cabeza de un talgo pendular en las proximidades de los talleres de La Sagra en septiembre de 1994. Pocos meses antes había alcanzado el récord de velocidad de una locomotora en España. Desgraciadamente en abril de 2005 sufrió un incendio y tras algunos años apartada fue desguazada en 2011 (Joselete Dorado)

Pronto se vio que, aún previendo nuevos servicios, quince locomotoras eran excesivas. Tras un fallido intento de vender cinco de ellas a los Ferrocarriles Belgas, en 1996 se decidió el paso de las 012  a 015 a la red de ancho ibérico y en concreto a Grandes Líneas.


En agosto de 1996, la 013 estaba ya en Chamartín con los bogies de ancho ibérico y dispuesta a recibir la librea de Grandes Líneas (Ignacio Martín Yunta)

Ya en 2002, y estudiadas las necesidades de tracción de la nueva línea de alta velocidad Madrid-Barcelona, se decidió asignar a ella, junto con otras de ancho ibérico, tres más de las destinadas a la Madrid-Sevilla, las 009, 010 y 011 así como la 015 (que ya había pasado previamente a Grandes Líneas).  


En octubre de 2003, una 252 con la librea Altaria en cabeza de un talgo por el viaducto de Terrer (Carlos Pérez Arnau)

Durante los últimos años han sido muchos los cambios de servicios que han sufrido buena parte de estas quince locomotoras y hay que reseñar que una de ellas -la 009- fue desguazada en el 2011 tras el incendio sufrido en 2005 y su baja en el 2006. La situación del resto, a finales de 2022, es la siguiente: Las 001 a 006, la 008 y la 011 están adscritas a AVE y mantienen el ancho internacional estando asignadas a los depósitos de Cerro Negro y Can Tunis. Las 007 y 015 están asignadas a Mercancías desde 2012 y 2014; están dotadas de ERTMS y trabajan en la línea de alta velocidad entre Barcelona y la frontera francesa. Por su parte, las 010, 012, 013 y 014 están asignadas a Grandes Líneas teniendo las dos últimas ancho ibérico. 

Remolcando un AVE serie 100 probablemente hacia la frontera francesa (Vía Libre)



Una 252 de ancho estandard pasa por Aceca en cabeza de una doble composición talgo "Altaria" Madrid-Algeciras en marzo de 2014 (R. Torija/CARRIL)

Una 252 asciende la rampa de Almonacid en la provincia de Toledo con un Altaria Madrid-Málaga. Abril del 2014 (R. Torija/CARRIL)


La 002 a cargo del Altaria Madrid-Málaga a su paso por Cártama (HENRY8432/Listadotren)

Las 007 y 019 con un TECO por Llinars del Vallés (GUTI/Listadotren)


b) De la 016 a la 075 (MEINFESA/CAF)

La primera 252 "española" salió de los talleres de CAF el 12 de mayo de 1992 y tenía asignada la numeración 252-022. Empezó inmediatamente sus ensayos en Valladolid, Madrid y la rampa de Pajares.

Construcción de locomotoras 252  en Valencia en 1991 (Francisco Signes)


La 022, la primera de ancho ibérico entregada a RENFE en mayo de 1992 (CAF)


Frontal de la 022 en el exterior de la factoría de CAF en mayo de 1992 ( Manuel González Márquez)
 
Cruce de una 252 con un electrotren en servicio regional en Puente de los Fierros, en el transcurso de sus pruebas en la rampa de Pajares. Septiembre de 1992  (Chema Martínez/Vía Libre)

Por su parte, MEINFESA entregó su primera locomotora -la 252-016- un mes después, a mediados de junio y también efectuó pruebas en Pajares. 


La 016, la primera construida por MEINFESA, en el exterior de la factoría (Francisco Signes)

En las pruebas de Pajares se pusieron de manifiesto los problemas que originaba el complicado software de estas locomotoras para la regulación de potencia en vías bastante más difíciles que las del AVE en las que no se presentaba ningún problema de tracción. Así, en rampas y con tiempo húmedo, se presentaban serios problemas de patinaje que no lograba solucionar adecuadamente ese complejo software. 



Más pruebas en Pajares con la 035. Diciembre de 1993 (Chema Martínez)

Por otra parte también se hicieron pruebas de estabilidad de marcha en la línea Alcázar-Albacete donde se llegaron a sobrepasar los 240 km/h, lo que confirmó que eran unas excelentes corredoras. También se las probó en las duras rampas entre La Calahorra y Almería transportando pesados trenes de mineral para ver entre otras cosas, el comportamiento del freno dinámico. Debieron obtener buenos resultados porque se pensó asignar a algunas de ellas a este servicio que, finalmente, desarrollaron las "japonesas".


Una 252, quizás la 022, desciende por una fuerte rampa en las proximidades de Gérgal en su camino hacia Almería en julio de 1994 (Ángel Bonilla)

En enero de 1993 comenzó el reparto de locomotoras entre Fuencarral y Can Tunis teniendo asignadas un total de treinta locomotoras cada uno de ellos. Empezaron remolcando los servicios Talgo por líneas electrificadas pero también se fueron haciendo cargo de trenes expresos y diurnos.


El merecido relevo. Can Tunis, septiembre de 1993 (Josep Miquel)


Pronto aparecieron los problemas de fisuras en los bogies, como ocurrió también poco después en las destinadas a las líneas AVE. Estaban originados por el tipo de diseño y de construcción, algo de lo que ya había advertido CAF previamente. Costó que Krauss Maffei aceptara la responsabilidad pero finalmente lo hizo y se resolvió fabricando nuevos bastidores de bogies o reconstruyendo otros. Ello originó sucesivos retrasos en las entregas que no se completaron hasta agosto de 1995. 

En 1999 se crearon los trenes ARCO como complemento del servicio Euromed y se destinaron a su tracción cuatro de estas locomotoras que recibieron la librea en blanco y azul. 

Un ARCO Valencia-Barcelona pasa por Cubelles en julio de 1999 (Lucas García Deirós)


La 026, la primera que recibió la librea ARCO, en cabeza de un talgo Cartagena-Motpellier a su paso por Valencia (Jaime Malet/CARRIL)

Después, en 2001, se hicieron cargo de los nuevos servicios Altaria. 



La 037 en Irún y cabeza de un tren Altaria Irún-Madrid en junio de 2006 ( J.M. Trigos/CARRIL)

En 2002 ante el inicio de las circulaciones en la nueva línea de alta velocidad de Madrid a Barcelona varias de estas locomotoras de ancho ibérico recibieron el ancho UIC.


     Una 252 en cabeza del  talgo (reforzado) Mare Nostrum pasa por L´Ametlla de Mar en dirección sur. Era el 1 de julio de 2012 (V. M. García Lázaro/CARRIL)


La 013, con el logo de Integria, en cabeza del tren "Camino de Santiago" en Miranda de Ebro. Agosto de 2012 (Diego Alonso/CARRIL)

En 2012 varias de estas locomotoras -las 017, 019, 024, 025, 026, 027 y 028, junto con las 007 y 015, fueron adaptadas para circular en doble tracción con trenes de mercancías por la línea de alta velocidad entre Barcelona y la frontera francesa. 


Una doble tracción de 252 en cabeza de un tren de Transporte Combinado entre Barcelona y la frontera francesa por vía de tres carriles (Javier López/CARRIL)

Durante más de veinticinco años tras su puesta en servicio las 252 han recorrido prácticamente todas las líneas electrificadas españolas ocupándose de los trenes de viajeros si bien su presencia en mercancías fue aumentando progresivamente. 


Dos 252 en Miranda de Ebro en julio de 2015 (Ángel Rivera)


La 045 por Mieres en septiembre de 2021 (Christian S. Muñiz/Listadotren)

Y también en 2021, la 075, última de la serie pasa por Pinar de Las Rozas en cabeza de la rama talgo asegurando el "Europe Connecting Express" (Joe Lema/Listadotren)

A mediados de 2023 Grandes Líneas tiene operativas en los depósitos de Madrid, Barcelona, Valencia y Redondela algo más de cuarenta locomotoras mientras que nueve siguen asignadas al servicio de mercancías antes citado. Por su parte Integria tiene -o ha tenido- asignadas las 63 y 67. Tres figuran como desguazadas -las 17, 54 y 62-  ocho apartadas o canibalizadas, las 1018, 30, 49, 63, 68, 71 y 73 y dos -31 y 68- como bajas.

Tras un inicio fulgurante, una excelente madurez -cuando han sido adecuadamente utilizadas-, entramos ya en su declive que aún creo que se prolongará bastante en el tiempo. 





FUENTES CONSULTADAS


Miquel, J. (2004): RENFE 252. Reserva Anticipada Ediciones.

Arenillas, J. (2010): La tracción en los ferrocarriles españoles. Ed. Vía Libre

Villa, J.L. (2013): Renfe en el diván. Editorial Noesis

Listadotren

Forotrenes


domingo, 14 de julio de 2019

Historias del vapor (CXII): Las primeras "Consolidación" de Andaluces ( Andaluces 451 a 455/RENFE 140-2016 a 140-2020)

1919


 Las primeras "Consolidación" de Andaluces ( Andaluces 451 a 455/RENFE 140-2016 a 140-2020)


Como ya se ha comentado en alguna otra ocasión, no fue fácil para las compañías ferroviarias andaluzas resolver adecuadamente la tracción de sus trenes en unas líneas con frecuencia accidentadas y de débiles infraestructuras y, además, en un contexto general de una restrictiva situación económica. Así, en entradas anteriores vimos las sucesivas reformas que Andaluces llevó a cabo en muchas de sus locomotoras para dotarlas de mayor potencia sin tener que adquirir otras nuevas, o la tardía apuesta de la Compañía del Sur de España por las locomotoras de tipo 040. Sí es verdad que Andaluces siguió muy de cerca a MZA y Norte en la adquisición de locomotoras del tipo 230 para sus expresos y rápidos, pero no fue tan inmediato ese seguimiento en el caso de las "mastodontes" 240, que no empezaron a operar hasta 1921 en la línea de  Córdoba a Málaga. En general siguió más bien la apuesta de Norte por las 140 "Consolidación", pero adquiriendo locomotoras menos pesadas y potentes que las "cuatrocientas Norte". Las primeras cinco de este tipo las puso en operación en 1919 para atender al aumento del tráfico de mineral en la línea de Guadix a Almería -que, aún perteneciendo al Sur de España, gestionaba Andaluces- tras la finalización de la I Guerra Mundial. Veamos a continuación la pequeña historia de estas máquinas.
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Cuando finalizó la primera Gran Guerra el mercado ferroviario europeo se encontraba en una situación muy difícil debido a los daños ocasionados por el conflicto y al esfuerzo que debieron realizar para atender a los requerimientos de los ejércitos. Aún así, la Compañía de Andaluces, acuciada por reforzar la tracción de los trenes de mineral entre Guadix, -y más en concreto desde las minas de La Calahorra-, hasta Almería consiguió en 1919 de las autoridades británicas un permiso de exportación de cinco locomotoras tipo 140 de la factoría North British. En su libro sobre las locomotoras de esta compañía, Fernando Fernández Sanz apunta que no está del todo claro  si ese fue el único tipo que la factoría inglesa estaba en condiciones de ofrecer o respondía a un deseo claro de la compañía por él. Lo que sí parece es que el pedido se quedaba corto y casi de forma inmediata Andaluces tuvo que recurrir también a la industria norteamericana para, como veremos en una próxima entrada, conseguir más locomotoras de este tipo. 

Volviendo a las cinco North British podemos decir que tenían la típica imagen colonial inglesa bastante austera con un frontal saliente que las hacía muy reconocibles. Su potencia era de 1026 CV (recordemos que las "cuatrocientas Norte" tenían 1373), estaban timbradas a 11,25 kg/cm2, el diámetro de las ruedas motoras era de 1,41 m y el esfuerzo de tracción de 7985 kg (12090 en las "cuatrocientas").


Imagen de fábrica de la 451 de Andaluces

Andaluces las asignó la numeración 451 a 455, fueron destinadas al depósito de Guadix y pasaron a ocuparse del remolque de los trenes de mineral desde las cercanas minas de Alquife hasta la estación de Nacimiento donde eran relevadas por los tractores eléctricos trifásicos 1 a 7. Como eran unas locomotoras relativamente versátiles, además de este servicio también remolcaron trenes de viajeros hasta Almería.


La  documentación de la foto dice que se trata de la Andaluces 451 recién llegada a Málaga. Dado que fueron asignadas al depósito de Guadix, se me ocurre pensar si estas locomotoras fueron desembarcadas y puestas a punto en Málaga (foto: colección Michel Rennes/cortesía de Juan Antonio Méndez Marcos)
Otra imagen de la 451 en Málaga. Su imagen inglesa es innegable (foto: autor desconocido/cortesía Juan A. Méndez Marcos)

Cuando estas locomotoras pasaron a RENFE se les asignó la serie 
140-2016 a 140-2020 y siguieron asignadas al mismo depósito. 


La 140-2017 en Baúl, muy cerca de Baza, en abril de 1959 (foto: H. Schneeberger)
Las 140-2001 y 140-2016 en el depósito de Guadix en octubre de 1965 (foto: Juan B. Cabrera/cortesía César Larriba)

Una imagen más cercana de la 140-2016 (foto: Archivo Histórico Ferroviario del Museo del Ferrocarril de Madrid (AHF/MFM). Autor: Juan B. Cabrera)
Placas de cabina de la 140-2016. Queda clara su construcción por North British en 1916 y una reparación en 1951 en la factoría de Babcock&Wilcox en Galindo (AHF/MFM. Autor: Juan B. Cabrera)


La 140-2020 en Guadix en mayo de 1963 (autor desconocido/cortesía César Larriba)



La 140-2016 en proceso de reparación de ejes en Guadix. Octubre de 1965 (foto: John Champion/cortesía Juan A. Méndez Marcos)
La 140-2017 en Guadix en cabeza de un tren mixto. Año 1964 (foto: autor desconocido/cortesía de Juan A. Méndez Marcos)

Todas ellas debieron causar baja entre 1966 y 1967. Les cabe el honor y el recuerdo de haber sid0 las primeras del tipo 140, básico en Andaluces del que la compañía llegó a tener cinco series del total de nueve que llegaron a RENFE.


FUENTES CONSULTADAS

Reder, G. y Fernández Sanz, F. (2010): Locomotoras de Andaluces. "Historia de la tracción vapor en España" Tomo III. Ed. Revistas Profesionales

Fototeca ferroviaria de Juan Antonio Méndez Marcos

Archivo Histórico Ferroviario del Museo del Ferrocarril de Madrid