domingo, 10 de febrero de 2019

Historias del vapor (XC): ¿Al Ferrocarril de la Beira Alta o a Galicia? (MZOV 60 a 65/RENFE 230-2059 a 230-2064)



1907

¿Al Ferrocarril de la Beira Alta o a Galicia? (MZOV 60 a 65/RENFE 230-2059 a 230-2064)



En entradas anteriores ya me referí a la creación de la compañía MZOV y su explotación diferenciada en Castilla y León y Galicia así como a algunas de sus series de locomotoras tales como la 51 a 56 , 57 a 58, 201 a 206 y 207 a 208. Todas estas locomotoras eran del tipo 030 o 040 y resulta extraño que todavía a principios del siglo XX la compañía careciera para sus líneas de Galicia de locomotoras específicas para el arrastre de trenes de viajeros. 

Esta situación empezó a solucionarse en 1907 con la recepción de cinco locomotoras del tipo 230 construidas por la factoría inglesa North British. Si bien en la obra de Gustavo Reder y Fernando F. Sanz "Historia de la Tracción en Vapor en España" no se apunta nada al respecto, existe un texto de L.G Marshall en su libro "Los tiempos del vapor en RENFE" que indica que estas locomotoras fueron encargadas en principio por el ferrocarril portugués de la  Beira Alta pero definitivamente compradas por MZOV. A ellas va dedicada esta entrada.
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Eran unas locomotoras de imagen totalmente inglesa, bien proporcionadas y hasta cierto punto elegantes.  Desde el punto de vista técnico no ofrecían ninguna de las novedades que ya empezaban a surgir en locomotoras de este tipo, tal como la doble expansión o el recalentador. Tenían una potencia de 810 CV, un timbre de 12 kg/cm2 y el diámetro de las ruedas motrices era de 1,562 m. Con todo ello ofrecían un esfuerzo de tracción de 7689 kg. Por su parte, el tender de tres ejes cargaba unas cinco toneladas de carbón y unos 12 m3 de agua.  
La 65 de MZOV,  765 en el Oeste y después la 230-2064 en RENFE (Álbum  Parque Motor de RENFE de 1947)

En MZOV constituyeron la serie 60. Las tres primeras recibidas en ese año de 1907 fueron las 60 a 62 y en 1909 llegaron otras tres: las 63 a 65. La compañía las puso al frente de sus principales trenes de viajeros hasta el año 1922, cuando fueron sustituidas en ellos y pasaron a encabezar trenes de mercancías. 


En la Compañía del Oeste fueron las 760 a 765 y en RENFE integraron la serie 230-2059 a 230-2064. Fueron rotando por distintos depósitos: Monforte, Vigo, Zaragoza-Arrabal o Irún (que es de dónde fueron tomadas la mayoría de fotos de esta serie) y Soria. 


La 230-2060 maniobra en Alsasua en agosto de 1955. Probablemente estaba vinculada al depósito de Irún (Foto: Ch. Schnäbel/cortesía J. A. Méndez Marcos)


En abril de 1965 la 230-2064 estaba ya retirada en Soria y esperando su desguace (Foto: J. Wiseman)

 La 230-2059, primera de la serie, fue retirada de la estación de Salas de los Infantes para ser preservada. 


La 230-2059 retirada en Salas de los Infantes en 1967 (autor desconocido/cortesía César Larriba Harboe)

Se sabe que en 1972 se encontraba a resguardo en Logroño junto con la 130T-0201 "Pucheta" y la 040-2082. 



En agosto de 1974, la 2059 se encontraba resguardada en Logroño junto a la 130T-0201 "Pucheta" (foto: Paul Brysson)

En 1977 las tres fueron trasladadas para su almacenamiento a Príncipe Pío junto con la "Confederación" 242-2009.  Allí tuve el placer de fotografiar "en directo" a la 230-2059:



El estético perfil inglés de la 230-2059 llegada a la ya cerrada estación de Príncipe Pío a finales de los setenta procedente de Logroño. Lástima de que el tender no saliera completo...pero en aquel tiempo se fotografiaba con lo que se tenía o se podía  (foto: Ángel Rivera)
Y su sencillo frontal (foto: Ángel Rivera)

Por fin, a principios de los ochenta pasó al Museo de Delicias donde, por suerte, se encuentra en exposición. 


En 1980, en el exterior de la nave de Delicias (foto: J. N. Bennet)

Otra imagen más de la 230-2059 en el exterior de Delicias (foto: autor desconocido)
Y en su estado actual en el Museo (Foto: Museo del Ferrocarril de Madrid)



FUENTES CONSULTADAS: 

Marshall, L. G. (1987): Los tiempos del vapor en RENFE. Aldaba ediciones

Reder, G. y Fernández Sanz, F. (2011): Locomotoras de la compañía del Oeste. En "Historia de la tracción vapor en España". Ed. Revistas Profesionales.

Fototeca y documentación del Archivo Histórico Ferroviario del Museo del Ferrocarril de Madrid

Fototeca ferroviaria de Juan Antonio Méndez Marcos

miércoles, 6 de febrero de 2019

Crónicas de la vía estrecha (LXVII R): Por el campo de Borja hasta Cortes de Navarra


En este recorrido a través de los ferrocarriles aragoneses de vía estrecha, en una entrada anterior me ocupé del ferrocarril de Sádaba a Gallur. Pues bien, si desde la estación de Gallur avanzamos por la línea de RENFE (antiguamente de la Compañía del Norte) hacia Alsasua, nos encontramos pronto, nada más entrar en Navarra, con la estación de Cortes. Ahí estuvo hasta 1955 el comienzo (o el final, según se mire) del pequeño ferrocarril que unía a esta estación con la población zaragozana de Borja atravesando en sus 18 km de recorrido la comarca denominada precisamente Campo de Borja y sirviendo a poblaciones tales como Mallén, Fréscano o Magallón. Este es un pequeño resumen de su historia y sobre todo de sus vehículos de tracción.

La línea arrancaba de Borja (ángulo inferior izquierdo) y siguiendo siempre el valle del río Huecha, se dirigía en dirección este hacia Magallón. Allí giraba al norte  para llegar a Agón, Fréscano, cercanías de Mallén y por fin a Cortes (ángulo superior derecho), ya en Navarra. El recorrido era de unos 18 km y el desnivel que se salvaba de unos 200 metros. (Imagen: Google Maps)

El objetivo de este ferrocarril fue muy parecido al de otros aragoneses de vía estrecha que ya hemos recorrido: dar un eficaz camino de salida a la producción agrícola de la zona -sobre todo uva,  vino y, posteriormente remolacha- y mejorar la comunicación con la capital de provincia, todo ello mediante el enlace en Cortes con el ferrocarril de Norte. 

La línea, cuya concesión había sido otorgada en marzo de 1888 fue rápidamente transferida desde un primer adjudicatario a Juan Alonso Fuldain, un hombre de negocios vasco, verdadero impulsor de este ferrocarril que murió un año antes de su inauguración en una visita a las obras, siendo sucedido por su hermano Rafael. Fue construida con bastante rapidez a lo largo en buena medida de la margen izquierda del río Huecha, y en ancho de vía  métrico, si bien en su principio se consideró la posibilidad de que lo  fuera en 75 cm. La inauguración tuvo lugar con grandes festejos el 27 de mayo de 1889, aunque la constitución formal de la Compañía del Ferrocarril Económico de Cortes a Borja no tuvo lugar hasta el cuatro de agosto de 1890.   

Para la explotación fueron adquiridas dos locomotoras tipo 030T a la factoría británica Maning&Wardle de Leeds con una potencia de unos 200 CV. Fueron numeradas como 1 y 2 y bautizadas como "Aragón" y "Vizcaya". 


Foto de fábrica de las locomotoras 1 y 2


La CB nº 1 (autor desconocido)

La  CB nº 2 "Vizcaya" (Archivo Centro de Estudios de Borja (CESBOR))

Por lo que se refiere al material remolcado también era de origen británico y en principio estaba compuesto de tres coches mixtos de primera y segunda clase y seis de tercera, así como tres furgones y 23 vagones de distintos tipos, número éste que se fue ampliando posteriormente hasta contar a mediados de los años cuarenta con 46. 


Uno de los coches mixtos de 1ª y 2ª clase (Fondo Ojeda)


Uno de los coches de viajeros de tercera clase con los típicos balconcillos. Al parecer iban pintados en verde (archivo CESBOR)


Foto de fábrica de uno de los vagones en la factoría de Mariano de Corral. Este tipo estaba dedicado fundamentalmente al transporte de remolacha (Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril)

Por otra parte, en 1896, se incorporó una tercera locomotora, esta vez procedente de la factoría belga Saint Leonard, que recibió el número 3 así como distintos apelativos tales como "Borja" (que probablemente fue su nombre oficial), "La Borjana", "La Chata" o "La Chatica" (supongo que por sobresalir  menos la caldera al ser más largos los depósitos de agua laterales.)



La CB 3 (Colección CESBOR)

Los resultados de la explotación de este ferrocarril nunca fueron muy boyantes y sufrieron subidas y bajadas, unidas en la mayor parte de los casos a la mejor o peor producción agrícola o a la mayor o menor demanda exterior.  Hay que señalar que la empresa no solicitó en principio ninguna subvención estatal aunque sí recibió algunas ayudas puntuales de Diputación o ayuntamientos.  

Horarios de septiembre de 1917, según la reconstrucción de Docuferr

La época mejor fue la de los años veinte, pero ya al final de esta década la compañía mostraba su preocupación por la creciente competencia de la carretera y al descenso en el transporte por la plaga de filoxera. La ayuda pedida entonces al Estado no fue concedida y la situación fue empeorando hasta que en el año 1935 hubo un déficit en los resultados de explotación. Era ya muy claro que la única salida era una renovación a fondo del ferrocarril para poder atender a los nuevos requerimientos de transporte.


Una típica composición mixta de mercancías y viajeros  en la estación de Borja con la nº 2 en cabeza. Como puede verse los furgones llevaban un techo sobreeelevado para mejorar la visibilidad del jefe de tren. (archivo CESBOR)


Una imagen de los años treinta (colección CESBOR)

La compañía hizo todos los esfuerzos posibles, y uno de los más notables fue la construcción de dos automotores artesanales, ya que, probablemente, no había disponibilidad económica para la adquisición de otros, tales como los "Zaragoza". De este modo, en 1941, se puso en servicio el denominado "tractocarril", un extraño vehículo construido a partir de uno de los coches de viajeros de tercera al que se le había acoplado una especie de cabina delantera y un motor en voladizo -probablemente procedente de un camión Renault- recordando ligeramente la imagen de los citados "Zaragoza".  Fue denominado como C1 pero tuvo algún apelativo popular como "morrotocino". 

El C1 recién construido en la placa giratoria de Borja (colección CESBOR)

El C1 probablemente en pruebas muy cerca de la estación de Magallón (colección CESBOR)


El tractocarril en el depósito de Borja (fondo familia Rubio Calvo)

Los resultados de este vehículo no fueron muy buenos y mostraba una clara tendencia a descarrilar, sobre todo en ciertas curvas. Por otra parte, el racionamiento de la gasolina llevaba a una explotación muy irregular.


El tractocarril en sus últimos años (fondo CESBOR)

Ello, y probablemente el aumento del tráfico de viajeros en la inmediata posguerra, llevó a la construcción hacia 1942-1943 de otro vehículo de mayor calidad dotado de dos motores,  utilizando una carrocería de autobús y contando con mayores comodidades para los viajeros. Fue el denominado WX 2. 



El WX 2 delante del tractocarril. Pintado en azul y plata y con una carrocería de autobús daba una imagen de modernidad al servicio. (colección CESBOR)

Viajando en el WX 2 en los años cuarenta (fondo CESBOR)

Estos automotores -y sobre todo el WX 2- llevaron el peso del servicio de viajeros si bien las averías o la escasez de combustibles hicieron con frecuencia necesaria la utilización de las locomotoras de vapor que habían quedado relegadas al tráfico de mercancías. En cualquier caso el C1 se utilizaba cada vez menos.



Los dos automotores en la estación de Cortes (autor desconocido/Archivo Histórico Ferroviario de la FFE)

Aún así, a lo largo de los años cuarenta la situación no mejoró. Instalaciones y material se deterioraban cada vez más. Se pidió de nuevo ayuda estatal e incluso se insistió una vez más en la conveniencia del cambio de ancho de vía, la construcción de posibles prolongaciones  o que la explotación pasara a manos del Estado. Se recibió alguna subvención estatal pero los ingresos bajaban cada vez más con continuos balances negativos. 


Un horario de los años cuarenta

 La movilización en la comarca fue muy intensa pero nada se consiguió. En 1955, una orden de la Dirección General de Ferrocarriles decretaba la clausura de la línea por razones de seguridad. De este modo el cierre definitivo del servicio se llevó a cabo el 30 de abril de ese año. Si bien tras el cierre se mantuvieron los esfuerzos para evitar que fuera definitivo, lo cierto es que, años después, en 1958, se autorizó la rescisión de la concesión y el levante de las instalaciones.  Por lo que se refiere al material móvil, parte de él quedó en exposición en espera de una posible venta, algo que no parece que sucediera. Solo ocurrió así en el caso de los automotores. El WX 2 fue adquirido por el cercano ferrocarril de Sádaba a Gallur; allí se aprovechó su chasis para, junto con una cabina de camión, construir un vehículo de servicio. En el caso del C1 es posible que fuera vendido al Calahorra-Arnedillo ,que lo modificaría para utilizarlo como vehículo de servicio. Por su parte, las locomotoras y el material remolcado fueron desguazados. 


Tras el cierre...a la espera de... (J. Wiseman)

Un plano más cercano de las locomotoras 1 y 3 (R.E. Jones/colección Pedro Pintado)


...Y la número 2, también abandonada (Jeremy Wiseman)

El recuerdo de este ferrocarril sigue vivo en la comarca tal como demuestra la excelente  reedició
n en el 2014 del libro que Alfonso Marco, el mejor conocedor de este ferrocarril -y de otros muchos-, escribió sobre él en 1999.



Coincidiendo con esta reedición del libro se celebró en Borja una exposición conmemorativa del ferrocarril. En esta entrada del blog "Unos cuantos trenes" de Jorge del Valle se recoge una excelente muestra fotográfica de ella. En el mismo blog se dedican otras entradas a la situación de las estaciones de Agón y  Magallón , Bureta y Ainzón.

Y en el imaginario popular siempre estarán presente aquellas viejas pero entrañables imágenes cinematográficas de la película "Nobleza baturra" donde, junto a Miguel Ligero sobre un burro, es protagonista la locomotora nº 1 con su maquinista ¿quizás Leoncio Zaro? y fogonero y algunos coches de este entrañable ferrocarril.


Fotograma de la película tomado de "El Periódico de Aragón"


Dibujo de Fernando Díez


FUENTES CONSULTADAS

Esta entrada hubiera sido casi imposible de realizar si no hubiera podido contar con el excelente libro de Alfonso Marco "El ferrocarril económico de Cortes a Borja" publicado por Lluis Prieto en la serie "Monografías del Ferrocarril", ni con el imprescindible archivo fotográfico del CESBOR (Centro de Estudios Borjanos). Mi más sincero reconocimiento y agradecimiento a unos y otros

Marco, A. (1999/reedición y ampliación 2014): El ferrocarril económico de Cortes a Borja. Colección "Monografías del Ferrocarril" nº 35. Lluis Prieto, editor

Macías, O. (2005): Los ferrocarriles de vía estrecha en Navarra y Valle del Ebro. "En Historia de los Ferrocarriles Españoles de Vía Estrecha". Ed. Fundación de los Ferrocarriles Españoles.

Olaizola, J. (2015): El ferrocarril económico de Cortes a Borja. Blog Historias del tren

Página web del Centro de Estudios Borjanos (CESBOR)




domingo, 3 de febrero de 2019

Historias del vapor (LXXXIX): Las "pelonas" de MZA (RENFE 040-2401 a 040-2434 y 040-2441 a 040-2463)



1907

Las "pelonas" de MZA (MZA 741 a 780 y 1001 a 1030/RENFE 040-2401 a 040-2434 y 040-2441 a 040-2463)


A principios del siglo XX, una vez resuelto por las grandes compañías el problema de la tracción de trenes de viajeros con las locomotoras del tipo 230, se hacía apremiante mejorar las de los de mercancías con locomotoras de mayor potencia. En una entrada anterior me referí al lote de 40 locomotoras tipo 040 adquiridas por MZA entre 1903 y 1905 a la factoría Maffei para sus trenes de mercancías. Inauguraron la serie 700 de esta compañía ocupando las números 701 a 740Según cuenta Fernando Fernández Sanz el hogar de estas locomotoras tenía poca profundidad por lo que los tubos de calefacción más bajos tendían a cegarse. Por tanto, al solicitar de nuevo a Maffei y también a Henschel cuarenta nuevas máquinas de este tipo, se decidió elevar el eje de la caldera que pasó a estar a 2,75 metros. Era un valor inédito para la época y las confirió una extraña apariencia. A ellas va dedicada esta entrada.
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Además de la elevación del eje de caldera, como las renovaciones de vía permitían un mayor peso por eje, se aprovechó para ampliar la superficie de calefacción del hogar, que pasó de 10,21 a 12 m2 y, así mismo, se aumentó el diámetro de la caldera de 1,5 a 1,65 metros. Ello llevó a un aumento del número de tubos de calefacción, lo que contribuyó a incrementar un poco más aún la superficie total de calefacción.


Salvo estas modificaciones en hogar y caldera, el resto de equipos y parámetros técnicos seguían siendo iguales a las primeras 700 (aunque se cambió la distribución plana por la cilíndrica). Ello originaba una gran reserva de vapor, realmente útil en muchas ocasiones, así como un aumento de potencia que pasó de los 842 C.V a los 960, manteniendo el mismo esfuerzo de tracción de 10035 Kg. Si bien la inclusión de la distribución cilíndrica hubiera facilitado la adopción del recalentador, ya en uso en aquellas fechas, MZA no apostó en principio por él en estas máquinas.

Lo que si cambiaba respecto de las anteriores "setecientas" era la apariencia externa. Como apuntaba más arriba, la elevación del eje de caldera y su mayor diámetro, sin aumentar su longitud ni modificar otros elementos, originaba una imagen no muy agraciada.

Los primeros veinte ejemplares de estas locomotoras fueron servidas en 1907, diez por parte de Maffei y otras diez por parte de Henschel. Fueron las 741 a 760. Otros dos lotes similares fueron suministrados también por los mismos constructores en 1909: las 761 a 780. Por fin, en 1911, llegaron 15 más de Maffei y 15 más de Henschel. Como en la centena 700 ya no cabían, la 800 estaba ocupada por las 230 compound, y por alguna razón no se quiso utilizar la 900, inauguraron la serie "mil". Así, las Henschel fueron las 1001 a 1015 y las Maffei las 1016 a 1030. Esa inclusión en la serie 1000 "pelada" hizo que se las denominara coloquialmente "las pelonas", denominación que, probablemente, se extendió a las incluidas en la serie 700.
Foto de fábrica de la  Maffei MZA 759
La MZA 771. Esta imagen muestra la figura  poco armoniosa de estas locomotoras, que resultaban muy altas para su longitud. Sin embargo, parece que los maquinistas y fogoneros las apreciaban bastante (Foto: autor desconocido/tomada del libro "Locomotoras de MZA" de Gustavo Reder y Fernando F, Sanz)
Una "pelona" arrastra un tren de mercancías por el portal de la Pau en el puerto de Barcelona, con el edificio de la Junta de Obras del Puerto al fondo. Principios del siglo XX (foto: autor desconocido/cortesía J. A. Méndez Marcos)
La MZA 1024 (autor desconocido/cortesía J. A. Méndez Marcos)


La MZA 756 en Almorchón 1926 (autor desconocido/cortesía J. A. Méndez Marcos)


En un depósito desconocido, quizás el de Vilanova (foto: sin datos de autor/archivo Fernando F. Sanz)
La MZA 1025 en Madrid-Atocha (foto: autor desconocido/cortesía J. A. Méndez Marcos/Aitor F. Baños)

Fueron unas locomotoras muy adecuadas para los trenes de mercancías. Bien equilibradas y con un centro de gravedad alto tenían una marcha muy estable y entraban con suavidad en las curvas. En algunas se introdujeron modificaciones para mejorar su rendimiento. Así, en 12 de ellas se instalaron recalentadores. En otra -la 774- se implementó el sistema de distribución por válvulas Lenz y en otras dos el Dabeg. 


Caja de humos de una de las locomotoras a las que se instaló recalentador. Barcelona, 1919 (foto: Arnau Izard/Archivo AFCEC/cortesía J. A. Méndez Marcos)
MZA las distribuyó entre los depósitos de Madrid-Atocha, Alcázar, Ciudad Real, Zaragoza, Arcos, Albacete y Mora. 

A RENFE llegaron las setenta locomotoras. Como el esfuerzo de tracción, que era el parámetro escogido por RENFE para la numeración dentro de un mismo tipo, era el mismo para todas ellas, se las clasificó atendiendo a si eran de la serie "setecientas" o de la "mil" y si llevaban o no recalentador. Así, la numeración 040-2401 a 040-2434 se asignó a las 34 de la serie "setecientas" a las que no se instaló recalentador.


La 040-2401, primera de la serie, en Murcia en 1959 posando aparentemente con utensilios de limpieza (foto: autor desconocido/cortesía J. A. Méndez Marcos/Aitor F. Baños)



La 040-2403 en Murcia (Foto: Graham Stacey)


La 040-2404 en Albacete (Foto: L. G. Marshall)
Unos años después, en 1967, la 040-2404 se encontraba en Mora (Foto: J. Jarvis)
Y en ese mismo año y lugar la fotografió también Graham Stacey 
La 040-2406 en Mora en 1967 (foto: autor desconocido/cortesía J. A. Méndez Marcos)

Ese año, también en Mora, la fotografió  E. Jansà
Y también Graham Stacey...


En su viaje por España durante 1961 Harald Navé obtuvo esta imagen de la 040-2428 en un lugar indeterminado

Por su parte,  las 040-2435 a 040-2440 correspondían a las seis de las "setecientas" que sí disponían de él. 


La 040-2438 en Zaragoza en 1962 (Foto: Felix Zurita)

Y la 040-2439 también en Zaragoza en 1962 (Foto: E. Jansà)

Luego, la numeración 040-2441 a 040-2463 correspondía a las "mil" sin recalentador: 


La 040-2457 en Zaragoza en 1956 (foto: autor desconocido/cortesía J. A. Méndez Marcos/Aitor F. Baños)



La 040-2463 en Zaragoza en 1957 (Foto: L. G. Marshall)

La 040-2444 en Murcia en 1968. Parece que ya estaba en pleno desguace. (Foto: Ch. Firminger)

 Y la numeración 040-2464 a 040-2470 correspondió a las siete que sí lo llevaban. Lo que es verdaderamente llamativo es que las dotadas de recalentador, es decir, las 040-2435 a 040-2440 y 040-2464 a 040-2470, no aparecen inventariadas por RENFE ni aparecen en el álbum de 1947... aunque éste sí apunta que "las 1029 y 1030 tienen aparato recalentador sistema Caille". Un lío.

RENFE las mantuvo más o menos en los mismos depósitos que MZA. En 1962, dos años antes de que empezaran las bajas, había 23 en Ciudad Real, 14 en Zaragoza, seis en Alcázar, seis en Murcia, cinco en Albacete, cuatro en Madrid-Atocha, dos en Mora, dos en Mérida y una en Arcos. 

En 1964 ya desaparecieron diez de ellas; en 1965 otras diez y en 1966, 30. Catorce cayeron en 1967 desapareciendo las que quedaban en 1968. En la relación de bajas no aparece la 040-2467... ¿Qué fue de ella?

De nuevo ninguna de estas locomotoras,  de imagen extraña pero sencillas y eficaces, que marcaron toda una época y estuvieron muy extendidas por las vías españolas quedó para el recuerdo. Por suerte aún queda alguna filmación de ellas como entre los minutos 1,39 y 2,37 de este vídeo de José Luis García. 


Zaragoza. Años sesenta (autor desconocido/cortesía J. A. Méndez Marcos)

FUENTES CONSULTADAS:

Reder, G. y Fernández Sanz, F. (1995) Locomotoras de MZA. "Historia de la tracción vapor en España". Tomo I. Autoedición

Comás, P. (2011): Breve historia de la tracción en MZA. Trensim.com

Fichas de parque motor de Vía Libre

Archivo Ferroviario de Juan Antonio Méndez Marcos

Asesoramiento videográfico de Fernando Santiago Rodriguez