miércoles, 4 de septiembre de 2019

Crónicas de la vía estrecha (LXXXII): Las cercanías de Bilbao (I): Las pequeñas compañías


En entradas anteriores vimos como entre 1882 y 1901 se llevó a cabo la gestación, desarrollo y finalización de la vía férrea de Bilbao a San Sebastián. También durante esos años se fueron desarrollando las líneas que darían lugar a la conexión ferroviaria entre Bilbao y Santander, a la que me referiré más adelante. Pero, además, surgieron en Vizcaya otros pequeños ferrocarriles de menor recorrido para atender a las necesidades de zonas más reducidas y muy especialmente para comunicar Bilbao y la margen derecha de su ría con distintas poblaciones de la comarca del Txorierri.  Así, en julio de 1887 entró en servicio el de Bilbao a Las Arenas y en septiembre de 1893 el de Las Arenas a Plencia. 

 
 Un año después, en julio de 1894, lo hizo el que partía de la estación de Luchana en la citada línea de Bilbao a Las Arenas y se dirigía hasta Munguía. Por fin, en mayo de 1895, se inauguró la de Bilbao a Lezama que conectaba a la capital con el Valle de Asúa. Estas tres líneas tuvieron una existencia independiente hasta que en 1947 quedaron integradas en la recién creada sociedad Ferrocarriles y Transportes Suburbanos de Bilbao (FTS). Al igual que ocurrió en el caso de los Ferrocarriles Vascongados, en 1977 pasaron a ser gestionadas por FEVE y al año siguiente fueron transferidas al Consejo General Vasco para posteriormente, en 1982, integrarse en Euskotren. En la actualidad, buena parte de sus recorridos han quedado englobados en la red del metro de Bilbao. Vamos a dedicar a ellas esta primera entrada con un breve resumen de su nacimiento y evolución hasta su integración en FTS. Después, dedicaremos una segunda a su evolución en el marco de Euskotren. 


Esquema de las líneas ferroviarias suburbanas de Bilbao. La primera en construirse en 1887 fue la que por Luchana y Erandio llegaba a Las Arenas. Seis años después, otra compañía conectaba Las Arenas con Plencia pasando por Algorta y Guecho. En 1894 se inauguró la que desde Luchana se dirigía a Munguía por Sondica y Ayarza, y en 1895 la que desde Bilbao llegaba hasta Lezama por Derio y Zamudio. Ya en 1918 se construyó un pequeño tramo de enlace entre Matico -en la línea de Plencia- con Azbarren para conectar estas líneas suburbanas con la del Bilbao a Santander y a San Sebastián. En la actualidad toda esta zona queda prácticamente integrada en el Gran Bilbao y servida por Euskotren y las líneas del metro (dibujo de Pedro Pintado Quintana)

a) De Bilbao a Las Arenas y Plentzia

Así como la margen izquierda de la ría bilbaína tuvo básicamente un desarrollo minero e industrial convirtiéndose en lugar de residencia de las clases populares, la derecha se caracterizó, ya desde el último tercio del siglo XIX, como lugar de esparcimiento público así como por ser zona de edificación de residencias de la alta sociedad. Para dar solución a la demanda de transporte que originaba, se estableció en 1877 un tranvía con tracción de sangre entre Bilbao y Olaveaga ampliado a continuación hasta Las Arenas y Algorta. Aún así, el excesivo número de paradas del tranvía y el largo tiempo empleado en el recorrido hacía muy aconsejable el establecimiento de un ferrocarril entre Bilbao y Las Arenas con una posible prolongación posterior. De este modo, en 1884 se constituyó la correspondiente sociedad y los doce kilómetros de vía fueron construidos en ancho de un metro sin grandes dificultades, pero también sin grandes dispendios en infraestructuras. La inauguración tuvo lugar el 30 de junio de 1887.

Para asegurar la tracción se adquirieron en 1885 tres locomotoras del tipo 030T a la factoría británica Cockerill. Fueron las 1 "Bilbao", 2 "Luchana" y 3 "Las Arenas". Muy pronto se hizo evidente su escasez de modo que se llegó a un acuerdo con el ferrocarril de Durango a Zumárraga para la adquisición de una de sus locomotoras, la 030T "Ermua", que acababa de recibir de la factoría Couillet. Llegó a la línea de Las Arenas en agosto de 1887, recibió el número 4 y la denominación de "Lamiaco". Su buen resultado originó la compra el año siguiente de otra locomotora similar a Couillet: fue la 5 "Ezequiel Aguirre". 

Por lo que se refiere al material móvil el ferrocarril contaba con ocho coches de primera clase, seis de segunda y diez de tercera, además de seis furgones y 26 vagones.
 
Recreación de la locomotora nº 3 "Las Arenas" en la primitiva estación de Bilbao-San Agustín (dibujo de José Vicente Coves Navarro/colección Juanjo Olaizola)

Si bien en los planes de la compañía estaba la prolongación del ferrocarril hasta Plencia, su situación económica no lo hizo posible. Fue otra nueva, constituida en 1890 y denominada "Compañía del Ferrocarril de Las Arenas a Plencia" la que se hizo cargo de ello e inauguró esa línea en septiembre de 1893.  Sólo dispuso de dos locomotoras. La primera, que entró en servicio en 1892, y fue matriculada como 1 era una 220T de Hunslet, mientras que la que lo hizo al año siguiente provenía de la factoría Hundswell Clarke Railway, era del tipo 120T y recibió el número 2. Aunque las informaciones son contradictorias es posible que la 1 recibiera originalmente el nombre de "Guecho" para pasar luego a denominarse "Las Arenas". Después parece que la Hundswell pasó a ser la nº 1 "Guecho" mientras que la Hunslet fue la 2 "Plencia". Sobre el montaje y prueba de esta locomotora Juanjo Olaizola recoge una anécdota muy curiosa en esta entrada de su blog "Historias del tren".


Una de las primitivas locomotoras en la estación de Plencia a principios del siglo XX (archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril)
El coche de viajeros L.A. P. 1 del ferrocarril de Las Arenas a Plencia (archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril)

Ni los resultados económicos de la primera ni de los de la segunda compañía fueron en absoluto satisfactorios por lo que ambos ferrocarriles fueron adquiridos en 1899 y 1900 por la Compañía del Ferrocarril de Santander a Bilbao.  Al tiempo que estableció su gestión conjunta, apostó por una mejora general duplicando la vía hasta Algorta, y estableciendo una estación más céntrica en Bilbao. Por lo que se refiere a las locomotoras trasladó a la línea dos Sharp&Stewart del tipo 220T del Ferrocarril del Cadagua: la 1 "Valmaseda" y un año después, la 2 "Zalla". Después, entre 1902 y 1905, adquirió otras cuatro locomotoras, también 220T, a Sharp y North British. Fueron la 3 "Matico", 4 "Esperanza", 5 "Deusto" y 6 "Neguri". Una vez que en 1918 la línea quedó conectada con la del Bilbao a Santander a través del enlace entre Matico y Azbarren, se regularizó el intercambio de locomotoras entre ambas.


En la estación de Algorta quedó inmortalizada esta hermosa composición con una de las locomotoras 220T a la cabeza. Era el año 1926. Ya estaban instalados los postes de la electrificación que se inauguraría tres años después (Ayuntamiento de Guetxo)

Con todos estos cambios la aceptación del público fue excelente y dado que seguía habiendo posibilidades de incrementar sustancialmente los servicios, se decidió la electrificación de la línea a 1500 V. Ésta se inauguró en su totalidad en 1929. Como material motor se adquirieron a Cardé&Escoriaza doce automotores eléctricos de viajeros y tres furgones. Cada uno de ellos contaba con cuatro motores eléctricos AEG de 76 CV, freno de vacío y control de mando múltiple.  La carrocería era de madera y tenían 18 asientos de primera clase y 34 en segunda. Los de viajeros se matricularon como MAB 1 a 12 y los de mercancías MD 1 a 3. Como cabe suponer, las locomotoras de vapor que no fueron vendidas se destinaron a las maniobras, y los coches de viajeros, algunos modificados con la instalación de una cabina de mando en uno de sus extremos, pasaron a ser remolcados por los automotores.



Aunque en esta imagen tomada en 1991 en la que aparece el MAB 5 muy restaurado, sirve para dar una buena idea de cómo eran estos automotores (Javier Vivanco/tomada de "Automotores españoles" de Javier Aranguren)


Un tren de la línea con uno de los automotores MAB a la cabeza (fondo Javier Aranguren)

Un tren entrando en Las Arenas procedente de Algorta (fondo Javier Aranguren)


Un tren con un coche con cabina probablemente en cabeza (foto tomada del blog Memorias de Getxo)

La actividad de la línea se fue incrementando hasta el comienzo de la Guerra Civil durante la que cayó drásticamente. En los primeros años cuarenta se fue recuperando, si bien en 1947 la compañía propietaria decidió la segregación de la línea y constituir con otras de las cercanías bilbaínas como las de Luchana a Munguía, Bilbao a Lezama o Matico a Azbarren, una nueva empresa denominada Ferrocarriles y Transportes Suburbanos de Bilbao (FTS). 

b) De Luchana a Munguía

El interés de este ferrocarril residía en el establecimiento de una conexión moderna entre Bilbao y la comarca de Uribe que, además de mejorar el transporte de viajeros, permitiera un tráfico más eficiente de los productos agrícolas. El proyecto nació en 1886 pero tras diversas vicisitudes administrativas, financieras y de construcción de la compleja infraestructura, el ferrocarril no se inauguró en su totalidad hasta julio de 1894. Partía de la estación de Luchana en la línea de Bilbao a Plencia y en un recorrido de unos 16 km en vía métrica en los que tenía que salvar algunas pendientes considerables en la divisoria de Artebakarra, alcanzaba Munguía tras pasar por once apeaderos y estaciones intermedias. 

El ferrocarril se proyectó con tracción vapor y para el comienzo de los servicios se adquirieron en 1891 dos locomotoras tipo 220T a las factorías Hunslet y Nasmyth&Wilson. Fueron la nº 1 "Erandio" y la nº 2 "Munguía". Después, la nº 3 "Sondica", fue una compra de ocasión al Ferrocarril del Cadagua que fue devuelta cuando en 1901 llegó una 130T de Kerr Stuart denominada "Orive". Más tarde, la compañía también compró de ocasión a Vascongados dos Nasmyth&Wilson 130T, que fueron la 301 "Deva" y la 303 "San Sebastián", así como otras dos 131T de Sharp a la compañía "Luchana Mining".


La LM 2 "Munguía" (Gustavo Reder)


La "Orive" fue la nº 4 del Luchana a Munguía. El hecho de que en la imagen aparezca con el 1 puede ser debido a una posterior renumeración tras la electrificación (Frank Jones)


La 301 "Deva", adquirida a los FF.CC. Vascongados (colección Carmelo Zaita)

El LM 9, uno de los primeros coches de viajeros de la línea (archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril)

En 1909 se estableció una pequeña línea de enlace entre la estación de Sondika con el ferrocarril de Bilbao a Lezama, del que se hablará a continuación, con lo que se hacía posible realizar el viaje por dos rutas distintas partiendo -o llegando- a distintas estaciones bilbaínas. También se intentó prolongar la línea hasta Bermeo, algo que al final hizo realidad otra compañía. Fue en julio de 1947 cuando la Luchana a Munguía fue adquirida por la recién nacida Ferrocarriles y Transportes Suburbanos de Bilbao, lo que abrió una nueva época en esta línea de la que se hablará más adelante. 


 c) De Bilbao a Lezama

En 1890 se constituyó la Compañía del Ferrocarril de Bilbao a Lezama con el objetivo de construir una línea férrea que se dirigiera desde la capital hasta esa población del valle de Asúa pasando por Begoña y Sondica. Su finalidad, al igual que en el caso del ferrocarril de Luchana a Munguía visto anteriormente, era el de facilitar un importante flujo diario de personas que surtían a Bilbao de los servicios y productos más variados, fundamentalmente de carácter agrícola, así como mejorar el acceso a la basílica de Begoña. Además, el ferrocarril daba servicio al nuevo cementerio bilbaíno de Buena Vista en Derio. La inauguración entre Begoña y Derio tuvo lugar en mayo de 1894 y, una vez finalizada la bajada desde Begoña hasta la estación bilbaína de Calzadas, la definitiva tuvo lugar en marzo de 1895. Para la tracción de los trenes la compañía adquirió tres locomotoras a la factoría Krauss, que fueron la nº 1 "Begoña", 2 "Bilbao" y 3 "Lezama".

La construcción de la línea se hizo a través de un trazado muy difícil obviando la conveniencia de hacer un túnel de mayor extensión bajo el monte Archanda. Fue algo que finalmente debió realizarse, forzado de alguna manera por un desgraciado accidente ocurrido en 1894, y aprovechando una necesaria interrupción de los servicios por falta de material surgida en 1901 al explotar la caldera de la única locomotora operativa.


El 7 de julio de 1894 un tren mixto descarriló en la complicada bajada de Archanda a Begoña originando numerosos muertos y heridos. Ello llevó con posterioridad a un replanteamiento importante del trazado de la línea (archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril)

De este modo se acortó el recorrido en tres kilómetros y se realizó en la práctica una reinauguración de la línea en 1908. Ésta abandonó en gran medida su carácter rural al tiempo que daba servicio a nuevos barrios bilbaínos. 



En este clarificador dibujo de Pedro Pintado se observa en verde la variante finalizada en 1908 y que sustituyó a la más larga y peligrosa señalada en rojo.

Fue en ese año cuando la compañía incorporó una nueva locomotora Krauss tipo 220T, numerada como 4, y denominada "Derio"
. Después compró de ocasión una Nasmyth 130T de Vascongados, la número 13 "Vizcaya", y una Hunslet 030T del Santander a Bilbao, la nº 17 "Heras". 


La Krauss 220T "Derio" (Frank Jones. Archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril)


Durante la Guerra Civil, la 130T "Aurrera" prestó servicio en este ferrocarril (Archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril)

Al igual que las compañías anteriores, ésta también fue adquirida por FTS en 1947. De la evolución de todas ellas en esta nueva compañía se tratará en una siguiente entrada del blog. 



FUENTES CONSULTADAS

Olaizola, J. (2006): Los Ferrocarriles y Transportes Suburbanos de Bilbao. Revista de Historia Ferroviaria nº 5

Olaizola, J. (2014): Historia gráfica del ferrocarril en Euskadi. Ed. Proyectos Editoriales.

Olaizola, J. (2014): Un ensayo accidentado. Blog Historias del tren

Olaizola, J. (2015): El ferrocarril de Lutxana a Mungía. Blog Historias del tren

Olaizola, J. (2018): El ferrocarril de Plentzia cumple 125 años. Blog Historias del tren

Olaizola, J. (2018): La línea 3 de metro de Bilbao: más de 135 años de historia. Blog Historias del tren






domingo, 1 de septiembre de 2019

Historias del vapor (CXIX): Las "mastodontes" llegan a MZOV (RENFE 240-2051 a 240-2062)

1922

Las "mastodontes" llegan a  MZOV (MZOV 301 a 308/Oeste 831 a 842/RENFE 240-2051 a 2062)


Veíamos en una entrada anterior como en 1907 la compañía MZOV recibía para el arrastre de sus trenes de viajeros cinco locomotoras inglesas tipo 230 que constituyeron su serie 60 a 65. Fue en 1922 cuando estas máquinas fueron relevadas de estos servicios por otras de tipo "mastodonte" de la factoría Linke-Hoffman, a las que en 1929 se unieron otras cuatro procedentes en este caso de Euskalduna. Tras pasar al Oeste, esta compañía encargó cuatro más. Las doce llegaron a RENFE donde integraron la serie 240-2051 a 2062. A ellas va dedicada esta entrada.
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Estas locomotoras fueron adquiridas por MZOV a través del plan de anticipos reintegrables del Estado, el mismo por el que la Compañía de Madrid a Cáceres y Portugal (MCP)  también adquirió las diez locomotoras tipo 230 de su serie 701 a 710 a la misma factoría Linke. Para las "mastodonte" de MZOV, Linke se basó bastante en su diseño, si bien añadiendo un eje motor más. En cualquier caso, y según Fernández Sanz venían a ser una versión mejorada de las "mastodontes" de la serie 400 de Andaluces.


La MZOV 302 en pleno proceso de construcción en Breslau. Se observa también en estas locomotoras  la ancha traviesa frontal que ranto caracterizaba a la serie 700 de MCP (autor desconocido/cortesía de Juan Antonio Méndez Marcos)


La MZOV 302 durante su embarque en Alemania en 1922 (autor desconocido/cortesía J. A. Méndez Marcos)
Las MZOV 301 a 304 recién descargadas en el puerto de Bilbao (autor desconocido/cortesía:  J. A. Méndez Marcos)

Desarrollaban una potencia de 1710 CV, trabajaban a un timbre conservador de 12 kg/cm2 y tenían un diámetro de ruedas motoras de 1,562 metros, lo que las habilitaba para distintos tipos de servicios teniendo en cuenta que los trenes gallegos de MZOV no podían ser muy rápidos. El esfuerzo de tracción era de 10320 kg.


Las cuatro locomotoras recibieron  la numeración 301 a 304 y dieron desde el principio un excelente resultado. Ello llevó a que en 1927 la compañía solicitara otras cuatro máquinas similares pero esta vez a Euskalduna, que introdujo algunas mejoras como el doble escape. MZOV las habría numerado a continuación de las anteriores pero al recibirse en 1929, cuando la compañía ya había sido absorbida por la del Oeste, ésta las asignó la numeración 435 a 438 ya que, en un principio, parece que había decidido aplicar como primera cifra de su numeración el número de ejes motores. Posteriormente ese criterio cambió y para esa primera cifra se usó el número de ruedas motoras; de este modo pasaron a ser las 831 a 838.  

Estas ocho locomotoras se encargaban de todo tipo de trenes en la línea de Monforte a Vigo. El Oeste consideró necesario incrementar su número sobre todo por los requerimientos del transporte de mercancías y volvió a encargar cuatro más a Euskalduna: fueron las 839 a 842 y se recibieron en 1931. Eran similares a las anteriores pero probablemente al introducir algunas mejoras como la bomba de alimentación o el alumbrado eléctrico, el peso sobrepasó en unos 600 kg al estipulado en el pliego de condiciones. Ello condujo a una disputa entre Euskalduna y la Compañía del Oeste que debió resolver el Consejo Superior de Ferrocarriles. 


Foto de fábrica de la Oeste 841. Año 1931 (cortesía J. A. Méndez Marcos)



La todavía numerada todavía como Oeste 838, última de las encargadas por MZOV, fotografiada en Santiago-Comes en 1942 por Juan B. Cabrera (Archivo Histórico Ferroviario del Museo del Ferrocarril de Madrid (AHF/MFM)

A su paso a RENFE formaron la serie 240-2051 a 240-2062. Se mantuvieron en el depósito de Vigo. 


La 240-2061 en cabeza del tren oficial en la inauguración del viaducto Martín Gil en abril de 1943 (autor desconocido/cortesía J. A. Méndez Marcos)


La 240-2062 en cabeza del ómnibus La Coruña-Santiago efectúa parada en la estación de Ordes-Pontraga. Octubre de 1955 (autor desconocido/cortesía J.A. Méndez Marcos)



La 240-2053 en una ubicación indeterminada (AHF/MFM. Autor Gustavo Reder)

Y la 240-2055 también en una ubicación indeterminada  (AHF/MFM. Autor Gustavo Reder)
Una de las locomotoras de la serie abandona la estación de Santiago en 1955  (AHF/MFM. Autor Juan B. Cabrera)
La 240-2059 con un correo por Monforte en los años cincuenta (autor desconocido/cortesía J.A. Méndez Marcos)


La 240-2055  (AHF/MFM. Autor: Juan B. Cabrera)


La 240-2060 en el depósito de Vigo en fecha no especificada (autor desconocido)

A  medida que iban llegando las locomotoras diésel 1800, las "mastodonte" iban transfiriéndose al depósito de Aranda donde además de hacer otros servicios colaboraron en la construcción del "directo" Madrid-Burgos. 



La 240-2058 en cabeza de un correo en Valladolid en 1967 (Royalscotssgrey/cortesía J. A. Méndez Marcos)

La misma 240-2058 haciendo maniobras en Aranda-Chelva en  mayo de 1967 (J.J. Jarvis/cortesía de J. A. Méndez Marcos)

Y también la misma locomotora fue fotografiada con muy pocos días de diferencia respecto de la anterior saliendo con un -ómnibus de Ariza hacia Valladolid (Ch. Firminger/cortesía J. A. Méndez Marcos)



La documentación de esta foto sitúa a la 240-2055 en Pontevedra en el año 1968. Si es así, todavía no había sido trasladada a Aranda a solo un año antes de su baja... o bien no se trasladaron todas  (M. Gurgui)



La 240-2062, última de la serieen Aranda en septiembre de 1967  (AHF/MFM. Autor: Justo Arenillas)

Toda la serie fue dada de baja en 1969. 



(J.J. Jarvis/cortesía J.A. Méndez Marcos)


FUENTES CONSULTADAS

Reder, G. y Fernández Sanz, F. (2011): Locomotoras de la Compañía del Oeste. Historia de la tracción vapor en España. Tomo IV. Ed. Revistas Profesionales

Fototeca ferroviaria de Juan Antonio Méndez Marcos

Archivo Histórico Ferroviario del Museo del Ferrocarril de Madrid (AHF/MFM)

miércoles, 28 de agosto de 2019

Crónicas de la vía estrecha (LXXXI): 1900, las "duales" de FEVE (FEVE 1901-1917)



A finales de los años noventa FEVE disponía de 56 locomotoras diésel que empezaban a no ser suficientes ante el aumento del tráfico de mercancías, sobre todo de carácter siderúrgico. También en aquella época y por circunstancias económicas, la compañía estaba empeñada en un proceso de reutilización de su material móvil. Como vimos, así ocurrió con el aprovechamiento de distintos componentes de los veteranos MAN de la serie 2300, para la construcción de los automotores diésel de la serie 2600 y de buena parte de las unidades eléctricas de la serie 3600. En ese contexto la compañía se planteaba hacia el año 2000 cuál sería la mejor manera de disponer de nuevas locomotoras a partir del aprovechamiento de componentes de las ya vetustas Alsthom 1000 y 1050. Cabe recordar que FEVE disponía de 17 locomotoras de estas series provenientes de los antiguos ferrocarriles del Cantábrico, Vasco Asturiano, Económicos de Asturias, La Robla, así como la 1008 del Manresa-Olván, que se ocupaban ya de labores muy secundarias.

La primera idea fue construir unas locomotoras eléctricas aprovechando los bastidores y bogies de las Alsthom e incluso llegó a convocarse un concurso público para ello tomando como base cinco de estas máquinas. Muy pronto se abandonó ese propósito al considerar mucho más práctico para las necesidades y tipo de tráfico de FEVE el desarrollo de locomotoras duales. En un principio se pensó que el proceso se llevara a cabo en los propios talleres de El Berrón actuando sobre diez de las Alsthom. Se utilizarían sus bogies y bastidores alargándolos casi tres metros e instalando sobre ellos los equipos suministrados por diferentes empresas, incluyendo las correspondientes cabinas y capotas. Sin embargo, al final el proceso se llevó a cabo en la factoría de Suncove (filial de Sunsundegui) que fabricó también las cajas. La adecuación de los bogies se llevaba a cabo en El Berrón y desde allí se enviaban a Alsasua, junto con los equipos que iban entregando distintas empresas y principalmente Siemens, responsable de los sistemas de potencia. Por otra parte, las dificultades encontradas al alargar el primer bastidor, dadas las distintas características de los aceros antiguos y modernos, aconsejó construirlos nuevos y utilizar sólo los bogies y enganches de las Alsthom. Así nació la serie 1900.


Una 1900 en proceso de fabricación. El esqueleto de la caja se va montando sobre el bastidor. Salvo en el caso de la 1901 para la que se aprovechó el de la Alsthom 1025, fueron todos de nueva construcción (Ramón Capín)

Con la caja ya prácticamente acabada y montada (Juanjo Olaizola/Revista de Historia Ferroviaria)

De este modo la primera locomotora de esta nueva serie fue recepcionada el 6 de septiembre de 2002 mientras que la 1910 lo fue en mayo de 2003. En cualquier caso, y como de algún modo ya se había previsto, al final fueron reutilizadas todas las Alsthom de modo que se construyeron siete locomotoras más. De este modo en junio de 2004 se recepcionaron las 1911, 1912 y 1913 y en julio del año siguiente lo fueron las 1914 a 1917.


La 1903 en cabeza del Transcantábrico clásico. En un principio, las cuatro primeras locomotoras estaban destinadas al remolque de estos trenes y llevaban unos distintivos especiales (Ramón Capín)

Las locomotoras, con una imagen que transmitía un cierto "sabor a autobús", con una librea blanca y azul oscuro y recordando desde luego a los frontales de las 2600 y 3600 -cuyas cajas también fueron construidas por Suncove-  estaban dotadas de un motor Caterpillar turboalimentado de doce cilindros con una potencia máxima de unos 1500 CV a 1500 rpm, regulado mediante un equipo electrónico ECM. Este motor iba acoplado a un alternador síncrono que generaba corriente alterna transformada mediante un rectificador Ingeteam en corriente continua a 1500 voltios y que alimentaba a dos convertidores de tracción y uno auxiliar con tecnología IGBT. Estos convertidores  -que podían ser alimentados también por catenaria- se conectaban a los cuatro motores de tracción (dos por bogie) de 190 kW (255 CV) de potencia cada uno. El freno era eléctrico y neumático y los sistemas iban controlados por un equipo autómata con microprocesadores. Las cabinas poseían una consola de conducción con dispositivos más propios del mundo de la automoción y disponían de aire acondicionado y asiento ergonómico para los maquinistas en posición central. 


Puesto de conducción con una gran pantalla táctil (Daniel Rodriguez/CARRIL)

Las pruebas de la 1901 comenzaron tras su acondicionamiento en los talleres de Balmaseda y se desarrollaron en parte por las duras rampas del puerto del Cabrio. Si bien tanto esta locomotora como las que se iban recibiendo se iban incorporando a los distintos servicios de FEVE, sobre todo por la cornisa cantábrica, y en el caso de los trenes de mercancías casi siempre con dos locomotoras en mando múltiple, desde muy pronto se empezaron a detectar problemas de estabilidad, calentamiento, consumo y, en general, baja fiabilidad. 


La 1907 estacionada en Ribadesella con un tren especial (Ramón Capín)


La 1910 (Ramón Capín)

La 1915 en modo eléctrico pasa por El Berrón con un tren de carbón (Ramón Capín)

La 1917 en la estación bilbaína de Concordia en cabeza de un tren especial en noviembre de 2008 (Javier Vivanco/CARRIL)


La 1915 remolca a un tren bobinero con alguna 1600 averiada por la antigua estación de Durango. Al fondo una unidad 3100 probablemente retirada. Junio de 2007 (Hodei Goldarazena/Forotrenes)

Una vez estudiadas y diseñadas las posibles soluciones, en 2008 se llevaron a cabo una serie de reformas experimentales en la 1904  que se encontraba apartada a causa de un accidente. Una vez que se comprobó su idoneidad fueron aplicadas al resto de la serie entre abril de 2010 y marzo de 2011. Entre otras acciones se mejoró la ventilación mediante la instalación de ventiladores y rejillas laterales y se reguló el régimen de funcionamiento del motor para disminuir el consumo. También se modificó el equipo de control de modo que cuando saltasen algunas alarmas determinadas de temperatura de agua, aceite o aire de admisión, se limitara de forma automática el esfuerzo de tracción.



Las 1908 y 1910 en modo eléctrico en las cercanías de El Berrón con un largo tren de plataformas. Todavía no había recibido las modificaciones. Marzo de 2010 (José Luis Fernández García/CARRIL)

Tras estas modificaciones el funcionamiento y rendimiento de las 1900 se estabilizó y progresivamente se fueron haciendo cargo de gran parte de los servicios de tracción en FEVE, algo que ha tendido a consolidarse cada vez más ante la venta de lotes de locomotoras de las series 1500 y 1600


La 1902 en Oviedo, ya reformada con amplia rejilla lateral y nuevo logo. Verano de 2012 (Ángel Rivera)




La 1910 y otra 1900 no identificada circulando en pareja en modo eléctrico, y ya reformadas. La gran rejilla lateral y el "nuevo" logo así lo evidencia (página web Vivir el tren)

La 1916 con el Transcantábrico pasa por Mataporquera en septiembre de 2018 (Madelman/Forotrenes)

Es ahora la 1910 la que va en cabeza del Transcantábrico a su paso por Perlora (Chusín García)

En 2021 RENFE tomó la decisión de privatizar todo el transporte de mercancías en ancho métrico que fue asumido por la empresa Constru-rail participada curiosamente por RENFE en un 49 por ciento. De acuerdo con Listadotren ello ha llevado a que a finales de 2025 unas nueve o diez locomotoras de esta serie aparezcan "en venta" o destinadas a piezas de recambio, mientras que otras siete (probablemente las 02, 05, 10, 14, 15, 16 y 17) hayan quedado adscritas al servicio de viajeros, imagino que en buena medida dedicadas a la tracción de los trenes turísticos. 

La 1906 pasa por Feleches en cabeza de un tren de locomotoras, probablemente un traslado de material, en julio de 2021 (Christian S. Muñiz/Listadotren)


La 1917 averiada en cabeza del "Expreso de La Robla" en junio de 2022 (autor desconocido)


La 1905 junto con la 1902 en cabeza del "Tren de las piraguas" (Christian S. Muñiz/Listadotren)

La 1914, con la reciente decoración en negro y dorado de los "Trenes Turísticos de Lujo" para el Transcantábrico y el Costa Verde remolcando al "ikea" 2703/2704 tras sufrir un incendio en el apeadero de Infiesto el diez de abril, haciendo un servicio Llanes-Oviedo. Santander, mayo de 2024 (Jose).


(Martínez Mendoza)



FUENTES CONSULTADAS:

Capín, R. (2003): Las nuevas locomotoras 1900 de FEVE. Revista Trenmanía nº 12

Rentero, L. (2012): Las locomotoras duales en España. Revista Carril nº 72

Olaizola, J. (2016): Feve: una breve mirada al material móvil. Revista de Historia Ferroviaria, nº 18

Forotrenes

Listadotren