miércoles, 1 de enero de 2020

Crónicas de la vía estrecha (XCIV): De Astillero a Ontaneda por los valles cántabros


De la línea ferroviaria de Bilbao a Santander que acabamos de recorrer y ya casi  a la entrada de esta última capital, en la estación de Astillero, surgía otra pequeña línea de unos 34 km de longitud que ascendía suavemente por algunos valles cántabros hasta la estación de Ontaneda, centro comarcal del Valle de Toranzo. A ella va dedicada esta entrada.

La Compañía del Ferrocarril del Astillero a Ontaneda (AO) se fundó en Santander el 12 de mayo de 1898 por un grupo de industriales montañeses. Su objetivo era dar una salida adecuada a la producción de hierro del entorno de Peña Cabarga así como facilitar el acceso a los balnearios de Puente Viesgo y de Alceda y, en sentido contrario, hacia las playas santanderinas. Se escogió la estación de Astillero en la línea del Bilbao a Santander como punto de arranque de la línea  debido al gran desarrollo industrial que experimentó esa zona de los aledaños santanderinos a finales del siglo XIX. Desde ella los trenes podían recorrer los escasos kilómetros que restaban hasta la estación de la capital a través de la vías de la citada compañía. En cualquier caso no debe olvidarse que la línea a Ontaneda se consideraba el primer paso para el establecimiento de un ferrocarril de Santander a Burgos que no llegó a completarse, como tampoco llegó a hacerlo el Santander-Mediterráneo planificado por una ruta ligeramente diferente. 






Antiguo mapa de la línea tomado del libro "El Ferrocarril de Astillero a Ontaneda"


La línea fue abierta al público el 9 de junio de 1902. En un recorrido de 34 km discurría por los valles de Villaescusa, Penagos, Cayón, Pisueña y Toranzo. Sus obras principales de infraestructura fueron los puentes para salvar varios ríos y riachuelos.

La estación de Ontaneda en 1909 (autor desconocido)


La estación de Puente Viesgo en 1910 (autor desconocido)

Para el inicio de sus actividades, la compañía adquirió en 1901 a la factoría norteamericana Baldwin tres locomotoras del tipo  131T  numeradas del 1 al 3 y denominadas "Sarón", "Puente Viesgo" y "Ontaneda". 


La primitiva Nº 1 "Sarón" en la estación de Ontaneda (Tarjeta postal/Chelito García)


La primitiva Nº 3 "Ontaneda" (Archivo Fotográfico del ayuntamiento de Reocín)

Casi al mismo tiempo se recibieron de la británica Kerr Stuart otras dos del tipo 030T que fueron las 11 y 12 y recibieron los nombres de "Pisueña" y "Pas". Al parecer, en 1905 esta última fue permutada por una Nasmyth-Wilson del Elgoibar a San Sebastián, tipo 220T concretamente la 223 "Udala" que en el AO se rebautizó como "Soto-Iruz" y recibió el número 21. Otras versiones apuntan a que la "Udala" fue adquirida más que permutada sin que entonces quede muy claro cuál fue el destino de la "Pas", si bien es cierto que desapareció de la línea. 




La 21 "Soto-Iruz" saliendo de la estación de Santander en 1920. Era una de las locomotoras más populares de la línea donde se la conocía como "La Valiente". Quedó arrinconada durante bastantes años en los talleres de Astillero hasta que fue restaurada y dedicada al arrastre de trenes de mercancías hasta su desguace en 1958 (Archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril)

Por otra parte, al año siguiente, 1906, también se permutaron las tres primeras Baldwin por otras tres Saint Leonard tipo 130T de los Ferrocarriles Económicos de Asturias que por su menor envergadura se adecuaban mejor a las características de la línea, y que recibieron la misma numeración y denominación que las originales. 

La "nueva" Nº 1 "Sarón" en la estación de Ontaneda el año 1922. Probablemente había sido la "Siero" en Económicos de Asturias (Manolo Santamaría)

El material móvil de viajeros llegó desde la británica Bristol Carriages y constaba de dos coches mixtos de primera y segunda clase, seis mixtos de las tres clases y seis de tercera. Los vagones de mercancías fueron suministrados por la factoría vasca de Mariano de Corral y constaba de tres furgones, diez vagones cerrados, veinte plataformas y veinte vagones cuna. 




Un coche de viajeros típico -y muy inglés- del Astillero a Ontaneda (Archivo Histórico Ferroviario del Museo del Ferrocarril de Madrid (AHF/MFM). Autor: Juan Cabrera)

Un solitario coche en la estación de Ontaneda en abril de 1959 (Juan Cabrera/AHF)

Con este material abordó la compañía sus actividades hasta finales de los años veinte. Fue en 1928 y 1929 cuando el parque de locomotoras se renovó con la adquisición a La Maquinista Terrestre y Marítima (MTM) de cuatro locomotoras tipo 131T, modelo muy típico de esa factoría para la vía estrecha, que recibieron los números 5 al 8 y fueron bautizadas con los nombres de los valles del recorrido: "Villaescusa", "Penagos", "Cayón" y "Toranzo". 


La nº 5 "Villaescusa" en Ontaneda. Año 1959 (colección Javier Aranguren)

La nº 6 "Penagos" (John Carter)



Una interesante vista lateral de la 6 (M. Gurgui)

La nº 6 saliendo de Santander hacia Ontaneda (L. G. Marshall)

Y estacionada en Puente Viesgo (J. González/"El Ferrocarril de Astillero a Ontaneda")

La 7 "Cayón" arrancando en Santander (L. G. Marshall)

Y a la espera en Ontaneda (colección Javier Aranguren)

La nº 8 "Toranzo" (AHF/MFM. Autor Gustavo Reder)


La 8 ascendiendo entre La Concha y Obregón en 1938 (Agustín Gómez Ruiz/"El Ferrocarril de Astillero a Ontaneda")

Muy pocos años después, en 1934, la compañía, al igual que otras, sobre todo de vía ancha, intentó el camino de la dieselización.  De este modo y tras diversos trámites administrativos, el 2 de junio de 1936, se recibieron oficialmente dos automotores construidos por Mariano de Corral. Dotados de dos bogies de tres ejes con ruedas unidas dos de ellas por bielas y un motor ACLO de seis cilindros y 130 CV de potencia, su transmisión era mecánica con embrague de fricción de doble disco que atacaba a un eje de cada bogie. Fueron los M1 y M2.

Bastidor, bogies y motor de uno de los automotores durante su construcción en la factoría de Mariano de Corral (Mariano de Corral)


Uno de los automotores en 1935 efectuando pruebas en la línea. Aunque con dificultad se puede apreciar la biela que une dos de las tres ruedas del bogie (Archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril)

Vista interior de los automotores (Archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril)

Antes de finalizar las pruebas definitivas se inició la Guerra Civil y ambos vehículos fueron trasladados a Asturias donde sufrieron serios desperfectos en transmisión y carrocería. Cuando la guerra finalizó volvieron a los talleres de la compañía para su reparación ya que los de Mariano de Corral habían quedado casi destruidos. De este modo el M1 pudo ponerse en explotación en 1940 mientras que debido a la sobrecarga de trabajo en los talleres el M2 no pudo circular hasta 1945. 



Uno de los automotores en los talleres de Astillero en 1954 con la librea algo modificada (Trevor Rowe)
Uno de los automotores junto a un puente de la línea en 1954 (AHF/MFM. Autor Gustavo Reder)

Estos automotores fueron transferidos al Ferrocarril del Carreño a finales de los cincuenta, coincidiendo probablemente con la llegada de dos automotores Billard recibidos por la compañía en el marco del Plan de Ayuda a los Ferrocarriles de Vía Estrecha. Fueron los 2121 y 2122 y acabaron haciendo un par de trenes al día desde la estación de Santander arrastrando dos coches de viajeros. 


Automotores Billard el 11 de marzo de 1958 en Ontaneda, fecha de la inauguración del servicio (César San Martín/"El Ferrocarril de Astillero a Ontaneda)


Uno de los Billard en Santander con un remolque (AHF/MFM. Autor Gustavo Reder)

Aunque no hay datos suficientes sobre la evolución de la compañía, parece que nunca fue del todo boyante y tras el típico repunte de la posguerra decayó de forma continuada y creciente, tanto por la competencia de la carretera como por el descenso de las mercancías a transportar. Para paliar la situación hacia mediados de los cincuenta se restringieron circulaciones entre las estaciones de La Cueva y Ontaneda, se cerraron algunas instalaciones y se redujo plantilla. Además, para paliar la competencia de la carretera la compañía estableció también su propia línea de autobuses.

Nada fue suficiente y EFE/FEVE se hizo cargo de la línea en 1961 y la mantuvo en explotación introduciendo algunos otros vehículos tales como alguna rama Brissoneau&Lotz del antiguo Ferrocarril de Santander a Bilbao (como perfectamente queda reflejado en esta filmación de Julián de Elejalde restaurada por Gustavo Vieites), alguna locomotora tipo 220T también procedente de este ferrocarril y también alguna de las diésel Creusot, concretamente las 1105 y 1110. Y algunas de las antiguas vaporosas fueron siendo apartadas.

Una Dübs del Santander-Bilbao en cabeza de un tren ascendente en la estación de Puente Viesgo. 1964 (J. González)


La mítica 6 en 1966. A punto ya para el desguace (colección Javier Aranguren)



La rama I de los Brissoneau&Lotz ex Santander-Bilbao, pasa por Nueva Montaña en un servicio Santander-Ontaneda en marzo de 1968 (J. Wiseman)

Una rama Brissoneau, ahora ya en "azul FEVE" en la estación de Astillero (Werner Hardmeier)

El taller de Astillero en marzo de 1968. La locomotora de la izquierda es la Dübs111 del Santander a Bilbao (J. Wiseman)

Algunas Creusot de la serie 1100 recorrieron la línea en los últimos años. Se retiraron pronto debido a su agresividad con la vía (J. González/"El Ferrocarril del Astillero a Ontaneda")

En cualquier caso, el cierre definitivo se avecinaba; el tramo entre La Cueva y Ontaneda se clausuró el 1 de abril de 1973 mientras que el restante entre Astillero y La Cueva lo fue el 22 de noviembre de 1976.


Ahora solo queda el recuerdo recorriendo tramos de la antigua acondicionados como vía verde. A veces recorro el que se encuentra en el entorno de Puente Viesgo e imagino que a lo lejos se oye el resoplido de la "Penagos" o de "La Valiente" subiendo desde La Cueva o que el M1 va aparecer de un momento a otro por aquella curva del fondo bajando desde Ontaneda.

FUENTES CONSULTADAS

Aranguren, J. (1992): Automotores españoles. Autoedición.

De la Vega, P. y González, J. (2003): El Ferrocarril de Astillero a Ontaneda. Ed. Cantabria Tradicional.

Flores, J.M. (2005): La vía estrecha en Cantabria. Al servicio de minas y balnearios. En "Historia de los Ferrocarriles de Vía Estrecha en España". Ed. Fundación de los Ferrocarriles Españoles.

Olaizola, J. y Fernández López, J. (2009/2010): Los automotores Brissoneau&Lotz en España (I y II). Revista de Historia Ferroviaria, nos. 11 y 12.


Olaizola, J. Corral, M. y Ramos O. (2015): Mariano de Corral. Fábrica de coches y vagones. Bilbao-Amurrio. Ed. Maquetren




domingo, 29 de diciembre de 2019

Historias del vapor (CXXXVI):Las "Garrat" del Central de Aragón (CA 101 a 106 y CA 201 a 206/RENFE 462-0401 a 0406 y RENFE 282-0401 a 0406)

1931

Las "Garratt" del Central de Aragón (CA 101 a 106 y CA 201 a 206/RENFE 462-0401 a 0406 y RENFE 282-0401 a 0406)


El Central de Aragón tenía gran experiencia en locomotoras articuladas.  No en vano fue el sistema de tracción que escogió para afrontar el empinado y accidentado trayecto entre Sagunto y Teruel a través del puerto de Escandón. Como hemos visto en entradas anteriores durante muchos años empleó distintas series de locomotoras tipo "Mallet" tales como las Borsig 41 a 44, las Winterthur 51 a 54 o las Henschel 61 a 69. Sin embargo, cuando ya se preveía la próxima apertura del ramal entre Caminreal y Zaragoza, que incrementaría mucho los tráficos hacia y desde el País Vasco y Canfranc, se veía necesario disponer de locomotoras de mayor potencia y velocidad que evitaran excesivos retrasos por saturación entre Valencia y Teruel. En ese marco, el Central apostó por el entonces novedoso sistema Garratt. De este modo decidió la adquisición de una serie de seis locomotoras de este tipo para trenes de viajeros y otra, también de seis máquinas, para trenes de mercancías. Unas y otras dieron un excelente resultado. Muchos años más tarde RENFE encargaría una nueva serie de máquinas de este tipo que fueron ya las últimas de vapor construidas en España.
_______________________________________________________________


Como es sabido, el sistema Garratt consta de dos grupos motores en los que se apoya, permitiendo un cierto juego lateral, una plataforma que soporta a la cabina de conducción, la caldera y el hogar. De este modo permite unas mayores dimensiones de estos elementos que en el caso de otras locomotoras articuladas. Sobre el grupo delantero se ubica el depósito de agua y sobre el trasero el de combustible y otro más de agua, disposición que permite una gran disponibilidad de ambos recursos. Todo ello da lugar, por una parte, a conseguir una mayor potencia sin perder capacidad de inscripción en curvas de pequeño radio y también a una mayor autonomía. Además, dada la gran longitud del conjunto,  se consigue una marcada reducción del peso por eje, condiciones todas básicas para un recorrido como el de Sagunto a Teruel. 

Como el aumento del tráfico se preveía tanto de viajeros como de mercancías se adquirieron dos grupos distintos de máquinas. Para los primeros se optó por una configuración "doble Pacific" (231+132) mientras que para mercancías se optó por la "doble Mikado" (141+141). 

a) Las "Doble Pacific"


Una "doble Pacific" del Central de Aragón en la estación de Castellón. Destacan sus grandes ruedas motoras (Archivo Histórico Ferroviario del Museo del Ferrocarril de Madrid (AHF/MFM). Autor: Juan B. Cabrera)

Las seis locomotoras de este tipo -las únicas Garrat de viajeros en Europa- fueron construidas por Euskalduna a partir de un proyecto de la factoría Beyer Peacock que tenía la patente de este sistema. Su potencia era de 1800 CV. Con un timbre de 14 Kg/cm2 y con un diámetro de ruedas motoras de 1,75 m, que las permitía desarrollar buenas velocidades en trayectos apropiados, desarrollaban un importante esfuerzo de tracción de 18540 kg. La distribución era Walschaerts y se manejaba mediante un servomecanismo de vapor. Su peso por metro lineal era de 6445 kg, lo que las hacía también apropiadas para la infraestructura relativamente débil de las líneas del Central. Su velocidad máxima oficial era de 100 km/h.

Entraron en servicio en 1931, conformaron la serie 101 a 106 y estuvieron a la cabeza de expresos y correos entre Valencia y Zaragoza. Cuando pasaron a RENFE fueron las 462-0401 a 462-0406. Siguieron asignadas a los depósitos valencianos y fueron empleadas también en el trayecto entre Valencia y La Encina y en el de Valencia a Tarragona, sobre todo en épocas de gran demanda. Todas fueron fuelizadas entre 1955 y 1962. 


Estación de Cariñena en 1944. Parece que una "doble Pacific" se encuentra en cabeza de un tren cuyo furgón tras la locomotora muestra la zona sobreelevada típica de algunos furgones del Central de Aragón (Archivo Histórico Ferroviario del Museo del Ferrocarril de Madrid (AHF/MFM). Autor: F. Ribera)


La 462-0401, ex 101 del Central de Aragón, saliendo de Valencia en 1961 con un rápido hacia Madrid (Harald Navé)
También en 1961, Karl Wyrsch obtuvo esta interesante imagen de las 0401 y 0404 cruzándose en Freginals en cabeza de los "rápidos" entre Barcelona y Valencia y viceversa.

En marzo de ese mismo año, fue Lawrence Marshall el que captó la imagen de una "doble Pacific" entrando en Valencia en cabeza de un tren procedente con toda probabilidad de Barcelona o Madrid.


                                         La 462-0406 también saliendo probablemente de Valencia (Raynaud)




Típica imagen de un expreso o rápido saliendo de la estación de Valencia con una locomotora de la serie 462 en cabeza . Julio de 1963 (AHF/MFM. Autor: Fred Mathews)
La 0403 en cabeza del "Sevillano" en la estación de Salou. Era  junio de 1965 (Ferrán Llauradó)

"Repaso" en la estación de Tarragona. (AHF/MFM. Autor: Juan Cabrera)

Otro repaso más en Tarragona. Esta vez lo captó Lawrence Marshall. En realidad eran casi dos locomotoras con lo que los tiempos de revisiones y mantenimientos debían ser altos.

Una bella imagen de la 0404 con su tren en los años sesenta en la zona de Tarragona (Peter Willen)


La misma locomotora anterior en una magnífica vista lateral (Peter Willen)

Una fotografía casi "gemela" a la anterior aunque ahora en color captada también por Marshall en Tarragona

Fueron unas locomotoras muy apreciadas por su estabilidad y gran potencia pero la llegada masiva de las diésel eléctricas de la serie 1900 hacia 1966 precipitó su retirada progresiva, de modo que en 1970 ninguna prestaba ya servicio activo. Oficialmente l406 se retiró en 1969 y las restantes en 1971. 




La celebración en Valencia del IX Congreso de Asociaciones de Amigos del Ferrocarril en el mes de mayo debió ser una buena ocasión de mostrar a la 0403 todavía de muy buen ver (AHF/MFM. Autor: Juan B. Cabrera)
Y con toda probabilidad fue en esa la ocasión cuando Justo Arenillas fotografió también a la 0403 (AHF/MFM)
En relación con la retirada de unas y otras"garratts" cuenta Manolo Maristany en su libro "Adiós viejas locomotoras" que, con motivo del arreglo -debió ser hacia el año 1971- de la línea férrea entre Valencia y Albacete, y dado que todas las diésel disponibles estaban ocupadas en la campaña naranjera, se dispuso la reactivación de una "garratt" y tres "garrafetas". De acuerdo con la foto que sigue de Manolo Maristany quizás la reactivada fue la 0404.


Según Manolo Maristany la "garratt" que aparece en la imagen en cabeza de un tren pedrero en la estación de Llano es la 462-0404

En cualquier caso, por suerte, la 0401 quedó preservada y pasó al Museo de Vilanova si bien supongo que en la actualidad sigue en las instalaciones de la ARMF en Lleida. Un interesante vídeo a este respecto puede verse aquí. 




La 0401 en el Museo de Vilanova (autor desconocido)


b) Las "Doble Mikado"

En este caso la factoría encargada de su construcción no fue Euskalduna sino Babcock&Wilcox,  y no fue Beyer Peacock sino Maffei la compañía que diseñó el proyecto. Esa distribución de trabajo entre ambas factorías vascas fue lo que, probablemente, hizo posible que este otro grupo de garratts se entregara también en 1931. Constituyeron la serie 201 a 206 del Central de Aragón.


Postal de la época con una de las "garratts doble Mikado" (AHF/MFM. Hauser y Menet)

Aunque exteriormente eran máquinas con una imagen parecida a las "doble Pacific" su mucho menor diámetro de ruedas motoras -solo 1,2 metros en comparación con los 1,75 m. de las anteriores- las daba un aspecto más achaparrado. Fueron conocidas en principio como las "garratts pequeñas" aunque años más tarde se utilizaba más la denominación "garrafetas". También diferían en la forma de unión de la plataforma central con los grupos motores, así como en las dimensiones de los cilindros y en la superficie total de calefacción  que era mayor en las "doble Pacific". Como ellas, también tenían distribución Walchaerts accionada por un servomecanismo de vapor. 


Su potencia era similar -1800 CV- pero el timbre era algo superior: 15 kg/cm2. Con esas características y con el pequeño diámetro de ruedas al que antes me refería alcanzaban un significativo esfuerzo de tracción de 22200 Kg, muy poco por debajo de las entonces futuras "Santa Fé". Con esas características podían arrastrar trenes de unas 475-500 toneladas a unos 20 km/h en las rampas más duras del puerto de Escandón mientras que en llano podían llevar esa carga hasta a unos 60 km/h. 

En RENFE constituyeron la serie 282-0401 a 282-0406. Estuvieron asignadas al depósito de Valencia Alameda y en los últimos años al de Valencia-Término.  Siguieron trabajando en su línea de origen así como también en el trayecto de Valencia a Tarragona, sobre todo en las temporadas de exportación de cítricos, así como en el duro trayecto de Valencia a La Encina y en sus últimos años entre Tarragona y Lérida. Todas ellas fueron fuelizadas entre 1955 y 1958. 


Una "garrat pequeña" en el depósito de Zaragoza en los años cincuenta (Gustavo Reder)
Fueron locomotoras muy apreciadas si bien -al menos hasta su fuelización- exigían un gran esfuerzo, sobre todo a los fogoneros. Según narra Fernández Sanz en el trayecto de Valencia a Teruel iban dos de ellos para acarrear los 10000 Kg de carbón que consumían en el viaje. 

La 282-0406 con un tren de mercancías por el viaducto sobre el barranco de Peñaflor, cerca de la Puebla de Valverde. Verano de 1961 (Harald Navé)



La 282-0406 en Castellón el verano de 1961 (Harald Navé)
De nuevo la 0406 en el depósito de Valencia-Alameda en 1963 (AHF/MFM. Autor: Juan Cabrera)




La 0405 en el depósito de Valencia Norte en 1965 (AHF/MFM. Autor: Juan Cabrera)
La 0404 por Vinaixa, subiendo probablemente de Tarragona a Lleida, en diciembre de 1966 (Enrique Jansá)


La 0404 saliendo de Lérida hacia Tarragona. Diciembre de 1969 (J. Ferraté)

Al igual que en el caso de las "doble Pacific", la aparición de las diésel 1900 las fue relegando progresivamente durante la segunda mitad de los años sesenta. En 1971 se dieron de baja las 0402, 0403, 0405 y 0406 mientras que las 0401 y las 0404 lo fueron en 1973. 


Como comentaba anteriormente, hacia 1971 fueron momentaneamente reactivadas una "garrat" y tres "garrafetas". Me queda la duda de si entre éstas últimas había alguna de las del Central de Aragón o eran todas pertenecientes a las nuevas "garrafetas" de 1961 y de las que nos ocuparemos más adelante. 

Ninguna "garrat pequeña" del Central sobrevivió al desguace. Convivieron durante algunos años con las más jóvenes adquiridas ya por RENFE y de las cuáles sí se conserva una de ellas como veremos en una posterior entrada.


FUENTES CONSULTADAS

Maristany, M. (1973): Adios viejas locomotoras. José María Casademont, editor.

Ramos, M. (1994): Las "Garrat" en RENFE. Revista "Doble Tracción"

Maestro, A. y otros (2000): El gran libro de las locomotoras españolas. Ed. Vía Libre.

Reder, G. y Fernández Sanz, F. (2013): Locomotoras de otras compañías de vía ancha. Historia de la tracción vapor en España. Tomo V.