domingo, 5 de marzo de 2023

La tracción vapor en RENFE (CV): Las 030 del Central de Aragón (CA 1 a 8/RENFE 030-2471 a 030-2478)

1902

Unas locomotoras esbeltas y potentes para el Central


En entradas anteriores ya me referí a los orígenes de la Compañía del Ferrocarril Central de Aragón así como a sus primeras locomotoras para mercancías de rodaje 130, pronto sustituidas -en parte- por las mastodónticas Borsig de sistema Mallet mucho más adecuadas para las empinadas rampas de la línea.

Para los trenes de viajeros, si bien se había planificado la adquisición de locomotoras de tipo 220, la dureza del recorrido no las hacía aconsejables, por lo que se sustituyeron por otras del tipo 030. Realmente la ausencia de bogie delantero no era problema ya que las curvas de la línea no permitían desarrollar grandes velocidades, y por otra parte los tres ejes motores proporcionaban un mejor adherencia en las zonas altas de la línea con tiempo frecuentemente frío y húmedo. Sí se las dotó de ruedas de un extraordinario diámetro, nada menos que 1,70 m, las mayores en España para unas locomotoras de este tipo; era algo que las confería una cierta esbeltez comparadas con otras muchas del mismo tipo. Por otra parte, la necesidad de disponer de bastante potencia para afrontar el duro recorrido hizo que se las dotara de una gran parrilla de 3 m2 que superaba con mucho a las de las locomotoras 220 previstas en un principio.



Fue de nuevo Couillet la factoría suministradora de estas locomotoras, que fueron servidas entre 1901 y 1902, siendo numeradas en el Central del 1 al 8. Su potencia era de 960 CV, el timbre 12 kg/cm2 y el esfuerzo de tracción de 6342 kg, un valor verdaderamente notable si se tiene en cuenta el gran diámetro de sus ruedas al que antes me refería.  La superficie total de calefacción era de 122 m2 y el tender podía albergar hasta tres toneladas de carbón y diez metros cúbicos de agua. Como todas las locomotoras del Central estaban dotadas de frenos de aire comprimido.

Se lograba así una máquina bastante adecuada para trenes de viajeros en trayectos difíciles, pero también útil para trenes de mercancías (hay que tener en cuenta que el mayor esfuerzo de tracción en locomotoras de RENFE de este tipo era de 7959 kg pero con ruedas de 1,266 m.). En cualquier caso, en situaciones puntuales en que debía ampliarse la carga remolcada se presentaban algunas dificultades de tracción que complicaba la explotación.


La del Central de Aragón en la reserva de Teruel (colección Ventura Lerín/cortesía J. A. Méndez Marcos)



Inauguración del tramo Teruel-Puerto de Escandón con una de las locomotoras (autor desconocido/cortesía J.A. Méndez Marcos)

Se sabe que a mediados de los años treinta simultaneaban servicios con las 130 en la tracción de trenes mixtos y mercancías. También se hacían cargo de rápidos entre Caminreal y Zaragoza y de Calatayud a Teruel. 
 
En RENFE recibieron  la numeración 030-2471 a 030-2478 y permanecieron asignadas al que había sido siempre su depósito: Valencia-Alameda y seguían ocupándose básicamente de los trenes entre Caminreal y Teruel y probablemente algunos servicios entre Valencia y Sagunto

Esquema de la 030-2471 (Sergi Bermell/Vía Libre)


La 030-24755 del Central, en el Álbum RENFE de 1947


Probablemente fue en 1950 y en Zaragoza donde Gustavo Reder obtuvo esta foto de una de las máquinas de la serie.

La 2475 en Teruel, en fecha indeterminada. Puede apreciarse la esbeltez que la proporciona sus grandes ruedas (autor desconocido)



Una de las locomotoras de esta serie en cabeza de un ómnibus la estación de Daroca en 1966 (autor desconocido/cortesía J. A. Méndez Marcos)

El mismo convoy anterior saliendo de Daroca (autor desconocido/cortesía J. A. Méndez Marcos)


La 2476 en plena reparación o revisión (autor desconocido)

La misma 2476 ahora recibiendo los cuidados de su maquinista o fogonero (autor desconocido)

En marzo de 1965, Marshall captó a la 2472 en Teruel, en cabeza probablemente de un tren hacia Caminreal




Y al año siguiente, 1966, a la 2471 con un mínimo tren en Teruel


De nuevo la 2472 en el depósito de Valencia-Alameda (Norman Glover)

La 2476 en el paisaje inconfundible de la estación de Caminreal en 1966. Probablemente ese mismo año fue desguazada (J. Wiseman)


La 2475 todavía trabajando en Estivella, cerca de Sagunto, con un corte de tolvas en 1966, año de su desguace, o al menos de su baja (Tony Bowles)

La 2471 en Valencia, probablemente ya apartada (J. Sharpe)


La 2473 en Teruel en 1966 a punto de desguace (autor desconocido)

Su desguace comenzó en 1966 afectando a las 2473, 2474, 2475 y 2476 y en 1967 se desguazaron tres más. Sólo se libró la 2471 -quizás por el honor de ser la 1 del Central de Aragón- que afortunadamente se conserva en el Museo de Vilanova. Además nos queda el excelente recuerdo que sobre ellas mantuvieron sus maquinistas y fogoneros.


La 030-2471 en el Museo de Vilanova (Manuel Serrano)


FUENTES CONSULTADAS:

Sanz Aguilera, C. (2010): Historia del Ferrocarril Central de Aragón (Parte I-La Compañía)

Reder, G. y Fernández Sanz, F. (2013): Locomotoras de otras compañías de vía ancha. Historia de la tracción vapor en España. Tomo V. Ed. Proyectos Editoriales

Fototeca Ferroviaria de Juan  Antonio Méndez Marcos

La tracción vapor en RENFE (CXV): Más "verracos" para Norte, pero ya con recalentador (Norte 2651 a 2682/RENFE 040-2471 a 040-2502)

1907

Nuevas generaciones de una gran locomotora de mercancías


Como hemos ido viendo a lo largo de anteriores entradas, durante el siglo XIX el tipo de locomotoras más usado en España para el transporte de viajeros fue el 030 mientras que para los pesados trenes de mercancías lo era el 040. Con el cambio de siglo, el mayor peso de los trenes de viajeros y la necesidad de aumentar sus velocidades, obligó a utilizar para ellos el tipo 230, que proporcionaba mayor potencia y estabilidad de marcha. Sin embargo, para los de mercancías, se siguió apostando varios años más por el 040, ya que la abundancia de líneas accidentadas y fuertes pendientes no permitía grandes velocidades a estos trenes, pero sí requería importantes esfuerzos de tracción. De este modo, a principios del siglo XX, la Compañía del Norte seguía apostando por su modelo clásico de "verracos", las 040 con el típico eyector del freno de vacío que originaba su característico "bramido". De ellas llegó a disponer de hasta siete series entre los años 1880 a 1910, con un total de 148 locomotoras, si bien las de la última serie, a la que me referiré en una entrada posterior, no llevaban ya el citado eyector.  Ciento once de estas máquinas habían sido directamente adquiridas por la compañía mientras que las otras las procedían de la absorción de la Compañía de los Ferrocarriles de Asturias, Galicia y León (AGL) y del Ferrocarril de Almansa a Valencia y Tarragona (AVT). 

De la mayor parte de las series recibidas entre 1881 y 1900 ya hemos hablado en ocasiones anteriores. Por tanto, esta entrada va dedicada ya a la primera de las dos series recibidas entre 1907 y 1910, en concreto a las que Norte numeró como 2651 a 2682 y que en RENFE fueron posteriormente las 040-2471 a 040-2502. 



Foto, probablemente de fábrica, de la Norte 2652. Puede apreciarse claramente delante del domo el eyector del freno de vacío, también llamado "trompetilla de Pascal" que en las frenadas emitía el sonido característico por el que estas máquinas eran conocidas como "verracos".

Este grupo de locomotoras fue construido por la factoría germana Hartmann y eran parecidas a las diez que en 1900 sirvió el mismo constructor numeradas como 2622 a 2631 (RENFE 040-2341 a 040-2350) y sobre las que existieron algunas confusiones en relación con la fecha de su construcción. La gran novedad de esta nueva serie es que las máquinas ya traían recalentador de vapor. Empleaban el sistema denominado Pielock en el que el vapor pasaba por una especie de cajón que rodeaba la parte central de los tubos hervidores y que tenía unos deflectores que aumentaban el recorrido del vapor recalentándolo. Por otra parte, la presencia del recalentador obligaba a la utilización de la distribución cilíndrica en lugar de la plana que llevaba la serie anterior, así como a aumentar en 3 cm el diámetro de los cilindros. Todo ello llevaba a un aumento de potencia, de modo que si las de la serie de 1900 ofrecían 675 CV, éstas llegaban hasta los 963, y el esfuerzo de tracción pasaba de los 9900 a los 10265 kg. Todas estas características las llevaron a trabajar en uno de los tramos más conflictivos de la red de Norte: el puerto de Pajares y, probablemente, en la sierra de Guadarrama.

Estas locomotoras se sirvieron en dos subseries. La primera estuvo constituida por doce máquinas construidas en 1907 y que fueron numeradas por Norte como 2651 a 2662. Curiosamente sus ténderes, de dos ejes,  eran de "segunda mano" y provenían de una serie de la antigua AVT que en aquella época ya se había dado de baja. 



La Norte 2651, primera de la serie, tal como aparecía en el álbum de Norte de 1907.


Otra imagen de la Norte 2651. Según el interesante comentario de Guillermo Bas, la imagen está tomada en Ujo, al pie de la rampa de Pajares, en los años veinte, y se identifica claramente a la derecha el dormitorio de agentes. La imagen del caballero sentado en la tapa de la chimenea es, cuando menos, inquietante  (autor desconocido/cortesía J.A. Méndez Marcos). El original de esta foto se encuentra en el Museo del Ferrocarril de Asturias.

La segunda subserie de veinte locomotoras fue suministrada también por Hartmann en 1909 pero ya venían con sus propios ténderes de tres ejes construidos en Bélgica por la Sociedad Brugeoise. Fueron numeradas a continuación de las anteriores, es decir de la 2663 a la 2682 y venían también con el recalentador Pielock. Sin embargo éstos pronto empezaron a mostrar importantes problemas de oxidación tanto en una subserie como en la otra. De este modo fueron suprimidos entre 1914 y 1917 y sustituidos posteriormente -seguramente en todas ellas- por el más eficiente recalentador Schmidt.

Todas estas locomotoras pasaron a RENFE que integró con ellas la serie 040-2471 a 040-2502. 


Tras la Guerra Civil fue necesaria una masiva puesta a punto de muchas locomotoras. Aquí aparece en esa situación la Norte 2672 en los talleres de Euskalduna (Archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril/cortesía: J. A. Méndez Marcos)

En 1949 estaban en los depósitos de Zaragoza (13), Valencia (9), Oviedo (5), Santander (3) y Monforte de Lemos (2). En 1954 estaban todas repartidas entre Valencia y Oviedo y ya en 1962 catorce habían vuelto a Zaragoza, doce estaban en Valencia, dos en Miranda, una en Albacete y otra en Irún. 

La 2475 en Valencia en 1960 (autor desconocido/cortesía J.A. Méndez Marcos)



La 2482 en Valencia en marzo de 1961 

La 2471, primera de la serie, en Valencia, en septiembre de 1961  (Ch. Firminger)

La 2483 en el año 1962 (autor desconocido)


De nuevo la 2483 en mayo de 1963 en La Encina (autor desconocido)

En octubre de 1966 ya se habían producido algunos desguaces pero Mike Randall todavía pudo fotografiar a la 2480 en Játiva.
En mayo de 1967 una de las locomotoras de la serie, esta vez sin identificar, plaqueaba en Valencia. Una de las últimas fotos, si no la última, de estas robustas y eficaces locomotoras en situación de operatividad (J. Jarvis)

Los desguaces se llevaron a cabo entre 1964 y 1968, cuando lo fueron las 040-2490 y 040-2499


La 2480 ya retirada y apartada en Valencia-Alameda en septiembre de 1967 (John Cosford/cortesía J.A. Méndez Marcos)

Ninguna sobrevivió para el recuerdo. Pero, al menos, aquí siguen sus imágenes.




FUENTES CONSULTADAS

Pintado, P. (1996): Las verracos de Norte. Boletín de ASVAFER nº 36

Reder G. y Fernández Sanz, F. (2011): Locomotoras de la Compañía Norte. Historia de la tracción vapor en España. Tomo II.

Fernández, J.L. (2011): La tracción en Pajares (II): Las VerracoBlog Objetivo Pajares

Fototeca Ferroviaria de Juan Antonio Méndez Marcos






domingo, 26 de febrero de 2023

La tracción vapor en RENFE (CIV): Las Borsig del Central de Aragón (CA 41 a 44/RENFE 160-4001 a 160-4004)

1902

Las consecuencias de un error en las especificaciones de unas impresionantes locomotoras


En una entrada anterior ya me referí al Ferrocarril Central de Aragón y a sus locomotoras 130 "Mogul" adquiridas en 1895, aunque puestas en operación en 1899, para arrastrar sus trenes, fundamentalmente de mercancías. Incluso desde antes de su puesta en marcha, a medida que se iban conociendo las características de la línea -que se acabó de construir hasta Calatayud en 1901- se vio que su adquisición había sido prematura, y que no eran las locomotoras más adecuadas para afrontar sus duras rampas. Para hacerlo, se haría necesaria la doble tracción, con las dificultades económicas y de explotación que ello suponía. Ante esa situación la compañía optó por reducir sustancialmente el pedido inicial de las 130, ir asignándolas a servicios menos problemáticos y adquirir locomotoras de mucha más potencia capaces de afrontar satisfactoriamente el duro recorrido. Este fue el origen de sus impresionantes locomotoras Borsig, que constituyeron en el Central la serie 41 a 44.

El aumento de potencia necesario requería una gran caldera para una buena y abundante vaporización, pero ello exigía una base rígida incompatible con la sinuosidad del trazado del Central (lo que incluso parece que fue la causa de optar en sus primeras locomotoras por los tipos 030 130 en vez del 040). Por esa razón se pensó en la utilización de locomotoras articuladas de las que, en aquella época, ya existían varias modalidades y sistemas tales como Fairlie, Meyer, Kitson-MeyerMallet o Garrat. De todos ellos, el Mallet fue el más utilizado seguido a cierta distancia por el Garrat. 

En este contexto, en algún momento la factoría alemana Borsig y la Compañía del Central  entraron en contacto, de modo que el Central aceptó entre 1899 y 1900 -parece que sin mediar un concurso- una propuesta para el suministro de cuatro locomotoras tanque sistema Mallet dotadas además de doble expansión (compound). Al parecer, Borsig tenía mucho interés en desarrollar locomotoras articuladas para vía ancha tal como ya lo había hecho en vía estrecha, y las características de las rampas del Central ofrecían un escenario muy interesante para ello.


Foto de fábrica de la primera locomotora de la serie construida para el Central de Aragón

Borsig diseñó unas locomotoras de doble expansión en las que los dos grupos motores actuarían cada uno de ellos sobre tres ejes motores, dando por tanto una configuración 030+030T. El grupo motor trasero, con los cilindros de alta, iba montado sobre una base rígida mientras que los de baja lo hacían sobre el carretón delantero articulado. Disponía de un gran hogar con una superficie de rejilla de 4,30 m2, unos cilindros de gran diámetro (47 cm los de alta y 71 los de baja), un diámetro de ruedas motoras bastante reducido de 1,10 m. y un timbre de 12 kg/cm2, quizás un poco conservador para la época, pero probablemente decidido de este modo para no dar un esfuerzo de tracción más elevado. Así, con una potencia de 1376 CV, ofrecían un impresionante esfuerzo de tracción de nada menos que 16365 Kg. El freno era de aire comprimido y disponían de un servomotor de vapor para facilitar el manejo de las cuatro distribuciones tipo WalchaertsConstruidas con estas características, fueron en su momento las locomotoras más potentes y pesadas de Europa y las segundas de doble expansión en España tras la serie 651 a 665 de MZA de 1901. Llegaron al puerto de Valencia muy a principios de 1902 y recibieron los números 41 al 44.


Desembarque y montaje de las Borsig en Valencia (foto: Catálogo Borsig. Publicada en el artículo "Las locomotoras Borsig del Central de Aragón" en el nº 4 de la "Revista de Historia Ferroviaria)

Esquema del diseño original de la locomotora (autor desconocido)

Pero su peso fue el problema. La disposición en tanque -en vez de llevar un tender- pretendía aumentar el peso adherente añadiendo a las ochenta toneladas de tara de la máquina en sí, tres más de carbón y 25 m3 de agua, con lo que se alcanzaba un peso por eje de unas 18 toneladas. Ese era un peso excesivo para la vía del Central de Aragón que, aún siendo de condiciones bastante aceptables para la época, no podía aguantarlo. Aunque no está del todo claro, parece que el problema pudo producirse al "bailar" un 3 por un 8 en las especificaciones enviadas a Borsig por el Central. Fueron muchas las discusiones entre ambas empresas pero, finalmente, las locomotoras se montaron en el puerto de El Grao y comenzaron las pruebas. Recibieron autorización para circular en enero de 1903 pero con muy severas restricciones, tales como desarrollar sólo velocidades de 15 km/h, cargar no más de diez metros cúbicos de agua y establecer un servicio de inspección de vía. 

Los siguientes fueron unos meses complicados en los que se produjeron algunos descarrilamientos que llevaron a suspender temporalmente su servicio. En octubre de ese mismo año  fueron autorizadas de nuevo pero eliminando la carga de agua en los tanques, instalando un vagón foudre tras la máquina y reforzando la inspección de vía. Ante esta situación, la única solución que se veía por parte de la Inspección del Ministerio de Fomento era el reforzamiento general de la vía, pero aducía que ello podía ser más costoso que comprar nuevas locomotoras. 

Si bien el Central de Aragón achacó algunos de los descarrilamientos a las deficiencias de un muelle del carretón delantero -deficiencia que solucionó, en 1906- con objeto de normalizar la situación de una vez, se tomó la decisión definitiva: proceder a una significativa rebaja del peso adherente mediante la eliminación de los tanques laterales, sustituyéndolos por un tender de tres ejes con menor capacidad de agua y carbón, y la inclusión de un eje libre o bisel delantero para conseguir un reparto de la carga en siete ejes en vez de seis, que quedaba en 13 toneladas en vez de las 18 originales. 

Esquema de las locomotoras tras su reforma (Sergi Bermell)


La primera locomotora transformada fue la 42 realizándose sus pruebas en julio de 1907. Cabe decir que la estética de las locomotoras quedó claramente dañada pero se logró que pudieran funcionar de un modo más o menos normalizado durante bastantes años. En cualquier caso es curioso que la autorización para ese servicio definitivo sólo se consiguió en 1912. 

La 42, ya transformada (a través de Tono Gimenez)



Otra de las locomotoras de la serie tras la transformación a 030+031. Se solucionó el problema principal, pero la imagen de las locomotoras sufrió mucho (Foto: colección Ferrán Llauradó/Revista de Historia Ferroviaria)




Una locomotora de la serie, tal como aparece en el álbum de material motor de RENFE de 1947

Tras su paso a RENFE donde integraron la serie 160-4001 a 4004, quedaron apartadas en Valencia-Alameda por falta de repuestos y seguramente por las dificultades con la doble expansión. En 1947 una de ellas pasó a Alicante, pero en 1948 se enviaron todas al depósito de Córdoba-Cercadilla  para sustituir en las duras rampas de la línea de Bélmez a las curiosas locomotoras Du Bousquet.

En 1949 las 4002 y 4004 seguían en Córdoba mientras que las 4001 y 4003 estaban en Málaga. Finalmente todas se concentraron en este último depósito, pero por sus problemas de mantenimiento quedaron apartadas en Bobadilla y fueron dadas de baja en 1952.


Gustavo Reder tuvo todavía oportunidad de fotografiar a una de las Borsig en Bobadilla antes de su desguace. 

Hubiera parecido lógica la preservación de una locomotora de esta serie tanto por sus características específicas como por su curiosa historia y evolución. Una vez más, no se hizo. 


FUENTES CONSULTADAS

Álvarez, M. (1991?): Las "Mallet" en España. MAF editor.

Ferrer, V., Murciano, A. y Olaizola, J. (2005): Las locomotoras Borsig del Central de Aragón. Revista de Historia Ferroviaria, nº 4 (publicación de referencia)

Bermell, S. (2009): Fichas material motor. Vía Libre, nº 533

Sanz Aguilera, C. (2010): Historia del Ferrocarril Central de Aragón (parte I-La Compañía)

Reder, G. y Fernández Sanz, F. (2013): Locomotoras de otras compañías de vía ancha. Historia de la tracción vapor en España. Tomo V.

Comás, P. (2020): Breve historia de la tracción vapor en el Central de Aragón. AFB.

domingo, 19 de febrero de 2023

La tracción vapor en RENFE (CIII) Las pequeñas locomotoras de los Vecinales de Andalucía (VA 4 y 5/Andaluces 05 y 06/RENFE 020-0241 y 020-0242)


1902

Del Puerto a Sanlucar por el "tren de la costa"

La denominación de "Sociedad Belga de Ferrocarriles Vecinales de Andalucía" tiene en principio una resonancia muy decimonónica - de hecho se creó a finales del siglo XIX- y un punto romántica y daría la impresión de referirse a varias pequeñas líneas unirían diversas poblaciones de Andalucía. No sé si esa sería la primera intención de sus fundadores pero la realidad fue que sólo tuvo un ferrocarril: el del Puerto de Santa María a Sanlúcar de Barrameda por la costa. Y esta distinción de "por la costa" es importante porque, un poco más hacia el interior, pero de forma casi paralela, discurría la línea de Andaluces entre Jerez y Bonanza, muy cerca de Sanlúcar. 

No hubo un grave problema de coexistencia entre ambas mientras fueron independientes porque la primera estaba casi completamente dedicada a dar salida al mar a los productos de las bodegas jerezanas, mientras que la que nos ocupa estaba más orientada al transporte de personas y pequeñas mercancías. Y aunque este ferrocarril fue cerrado a finales de los setenta, todavía mucha gente lo sigue recordando en la comarca como "el tren de la costa" en el que antaño iban a las playas de Chipiona y de Rota tanto la población de la zona como muchos veraneantes. 

Los recorridos del "Ferrocarril de la costa", de los Vecinales de Andalucía, entre el Puerto de Santa María y Sanlucar y el de Andaluces entre Jerez y Bonanza (tomado de la "Geografía de los Ferrocarriles Españoles" de H. L´Artilleux)


En su libro Locomotoras de Andaluces de Fernando Fernández Sanz, referencia obligada para esta entrada como para tantas otras, se cuenta que, tras múltiples peripecias administrativas, el servicio entre El Puerto y Chipiona pasando por Rota se abrió en 1892 en un tiempo en que la concesión del ferrocarril pertenecía a una pequeña compañía portuguesa. En 1896 se transfirió a la recién creada Sociedad Belga de Ferrocarriles Vecinales de Andalucía, que pudo finalizar la línea y abrir el tráfico hasta Sanlúcar en 1898 con un recorrido total de 37 km. Unos veinte años después, en 1919, la línea fue adquirida por la Compañía de Andaluces.

Este ferrocarril dispuso en total de cinco locomotoras de vapor. Las números 1 y 2 eran locomotoras del tipo 030T y se sabe que una de ellas ya fue vendida en 1910 a la Compañía del Torralba a Soria. La número 3 era del tipo 120T y pasó a Andaluces cuando absorbió a esta pequeña compañía belga en 1919 siendo dada de baja antes de 1942. Por fin, las 5, que son a las que se dedica esta entrada, eran locomotoras del tipo 020T. Fueron construidas en 1902 y 1904 por la empresa belga Talleres Metalúrgicos de Tubize, si bien en el álbum del parque motor de RENFE figura la fecha de 1894 para la construcción de ambas. La explicación de este error y de algún otro sobre estas dos locomotoras está perfectamente documentada en la citada obra de Fernández Sanz.

Ambas máquinas tenían una potencia de 352 CV, un diámetro de ruedas de 90 cm y un esfuerzo de tracción de 3120 kg, características muy adecuadas al sencillo perfil de la línea. La superficie total de calefacción era de 38 m2 y la de rejilla de 0,70 m2. Podían cargar 2 m3 de agua y una tonelada de carbón.

Cuando las locomotoras pasaron a Andaluces recibieron los números 5 y 6. Ambas pasaron posteriormente a RENFE que creó con ellas la serie 020-0241/0242. Se mantuvieron en su zona de origen si bien la 0242 fue vendida en 1953 a la Sociedad Electromecánica de Córdoba. 

La Andaluces 06 o RENFE 020-0242 (Álbum Parque Motor RENFE)

La 0241 fue asignada al depósito de Utrera y luego al de Sevilla sin saber a ciencia cierta en qué año fue definitivamente dada de baja aunque se conservan fotos de ella de 1962 a 1965 donde se la ve operativa en Jerez de la Frontera. Muy poco después de esta fecha debió ser retirada del servicio.

Pasando junto a la iglesia jerezana de La Victoria en 1962 (Alberto Sidró/El Ferrocarril en Andalucía)

En Jerez, en abril de 1962 (D. T. Rowe)


La Andaluces 05 probablemente en la playa de vías de Jerez en fecha desconocida. Puede observarse que mantiene sus placas originales (autor desconocido)


La misma locomotora en Jerez en 1963 (D. T. Rowe)

Y ahora maniobrando en Jerez en enero de 1965 (F. Llauradó)

Tras ser retirada quedó expuesta junto a los talleres de RENFE en Granada.

Ya expuesta en Granada en 1974. Al fondo, la ALCo 1302 entonces plenamente operativa (Norbert Cremers)

Así se encontraba hace ya bastantes años (J. A. Pacheco/Forotrenes)

Aunque hace algún tiempo existieron planes para su ubicación en la plaza granadina de los Ferrocarriles Andaluces, pero lo cierto es que ahora (principios de 2023) sigue en la misma ubicación, descuidada, ya semiabandonada e incluso con alguna pieza de menos. ¿También esta histórica locomotora acabará desapareciendo?

En esta imagen reciente de Google Earth puede verse a vista de pájaro (centro de la imagen) a la locomotora ya rodeada de maleza.


FUENTES CONSULTADAS

Reder, G. y Fernández Sanz, F. (2010): Locomotoras de Andaluces. Historia de la tracción vapor en España, tomo III. Ed. Revistas Profesionales.




domingo, 12 de febrero de 2023

La tracción vapor en RENFE (CIII): Las 1900 "pequeñas" de Norte (Norte 1901 a 1928/RENFE 230-2031 a 230-2058)

1901/1902

Las 1900 "pequeñas" de Norte (Norte 1901 a 1928/RENFE 230-2031 a 230-2058)

Como vimos en una entrada anterior, nada más comenzar el siglo XX las principales compañías ferroviarias españolas se decidieron a adquirir las entonces novedosas locomotoras del tipo 230 como la solución más eficaz para dar una adecuada tracción a los trenes de pasajeros y de algunos mercancías rápidos. Una configuración de este tipo posibilitaba calderas mucho más capaces, lo que redundaba en una mayor potencia, mientras que la presencia del bogie delantero, al tiempo que facilitaba el alargamiento de la caldera, ofrecía una mayor estabilidad de marcha. Ya en esta época era también posible adoptar el sistema "compound" o de doble expansión, que aprovechaba mucho mejor la expansión del vapor, aumentado el rendimiento y colaborando también a una marcha más suave, si bien teniendo que aceptar una mayor complejidad mecánica al contar con dos cilindros exteriores y dos interiores. Esa fue la opción elegida por MZA para su serie 651 a 675 que vimos en la citada entrada. 

Sin embargo, en el caso de la Compañía del Norte, y a diferencia de lo que haría en años posteriores en los que apostó de firme por la doble expansión, optó para sus primeras 230 por la configuración clásica de dos cilindros en simple expansión, si bien sus ingenieros llevaron a cabo un diseño exhaustivo y cuidadoso de la locomotora que iban a solicitar a los constructores para asegurarse el mayor rendimiento posible aún en esta opción. Ese fue el nacimiento de la gran serie 1900 de esa compañía. En ese contexto, la presente entrada está dedicada a sus primeras 28 locomotoras, las que acabarían siendo conocidas como "las 1900 pequeñas". 



En palabras de Gustavo Reder y Fernando Fernández Sanz, en su libro dedicado a las locomotoras de la Compañía del Norte, esta máquina era tan especial "que no se asemejaba a ninguna otra realizada en esa época".



Foto de fábrica de la Norte 1923. Una imagen muy distinta de las 230 compound que MZA puso en operación en aquellos mismos años

Su diseño apostaba por una caldera elevada -dejando atrás definitivamente los escrúpulos sobre la elevación del centro de gravedad- que permitiera una mayor superficie de calefacción al poder colocar la rejilla por encima del bastidor. Además, en esta disposición, el hogar, de cielo plano,  era sencillo y fácil de mantener. Las ruedas acopladas tendrían un diámetro de 1,560 m. (algo menor que el de las que las seguirían en la serie, que sería de 1,750 m., y se denominarían las "1900 grandes").  Su timbre era de 12 kg/cm2 (14 en las "compound" de MZA), la potencia de 858 CV (1041 en las MZA) y el esfuerzo de tracción de 7645 kg respecto a los 6515 de MZA, debido entre otras cosas al menor diámetro de las ruedas acopladas. En  cualquier caso resultaron unas máquinas tecnológicamente más atrasadas que las de la otra compañía pero eficaces, robustas y de fácil mantenimiento. La prueba de ello es que, con distintas variaciones, Norte adquirió 118 ejemplares de este tipo entre 1901 y 1913.


Esquema de la 1928 (Sergi Bermell/Vía Libre)


El primer lote de diez unidades de estas "1900 pequeñas" fue fabricado por la factoría alemana Hanomag y entregado en 1901 o 1902. Fueron en Norte las 1901 a 1910. En 1903 Hanomag volvió a servir otras ocho: las 1911 a 1918. Y también ese mismo año -muestra clara de la apuesta de Norte por este tipo de locomotoras- Borsig entregó otras diez: las 1919 1928. Los ténderes fueron los primeros unificados de tres ejes. Construidos los diez primeros por la factoría belga La Brugeoise, los siguientes provenían de Haine-Saint Pierre.


Probablemente la Norte 1919 fotografiada en Tárrega en 1910 (Postal Roisin/cortesía J. A. Méndez Marcos)

La puesta en operación de estas locomotoras significó un cambio radical en la tracción de los trenes de Norte sobre todo en las zonas montañosas tales como el Guadarrama y los Montes Vascos. Como sólo dos o tres años después de su entrada en operación llegaron las "1900 grandes" más corredoras pero de menor esfuerzo de tracción, las "pequeñas" fueron progresivamente destinadas sobre todo a líneas secundarias de perfil más difícil tales como las de Tarragona a Lérida o Valencia a Utiel. 


La 1916 -o 1918- tal como figura en el álbum de material motor de RENFE de 1947

Cuando estas "1900 pequeñas" pasaron a RENFE constituyeron la serie 230-2031 a 230-2058 y, en general, siguieron operando por las antiguas demarcaciones de Norte, si bien, a medida que las líneas de estas zonas se electrificaban iban pasando a otras tales como Valencia, Tarragona, Soria o Alcoy. 

La 230-2058 en 1958 y en ubicación desconocida (Carlos Escudero/cortesía J. A. Méndez Marcos)



La 2049 fotografiada en Valencia en 1961 por Harald Navé

La 2040 en Valencia en mayo de 1961 (autor desconocido/cortesía J. A. Méndez Marcos y A. Fernández Baños)




La 2054 en Tortosa en mayo de 1961 ( autor desconocido/cortesía J. A. Méndez Marcos y A. Fernández Baños)
De nuevo la 2054, ahora en Reus, en 1962 (autor desconocido/cortesía J.A. Méndez Marcos)

La 2055 en septiembre de 1963 en Tarragona (E.A. S. Cotton/cortesía J.A. Méndez Marcos)



Una locomotora de esta serie maniobrando en Valencia en los años sesenta (J. Snell/cortesía J. A. Méndez Marcos)

En Valencia, en cabeza de un corto cercanías con coches "sietemil" (Robert F. Collins)

Collins también fotografió en plena línea al mismo tren anterior u otro similar.



La 2033 con el tren obrero de Tarragona en marzo de 1967 (Jordi Ibañez/cortesía J. A. Méndez Marcos)


La 2042 en Lérida en 1967 (E. Jansà/cortesía J.A. Méndez Marcos)

La 2040 esperando el desguace en Valencia junto a otras "viejas glorias". Años 1968-1969 (J. Sharpe/cortesía J.A. Méndez Marcos)

El desguace de esta serie tuvo lugar en la segunda mitad de los años sesenta. Ninguna quedó para museos ferroviarios y es lástima porque fue un tipo de locomotora muy significativo en la evolución tecnológica de la Compañía del Norte. 



(Robert F. Collins)
 

FUENTES CONSULTADAS

Comás, P. y Puig, A. (2010): Breve historia de la tracción vapor en Norte. Trensim.com

Reder, G. y Fernández Sanz, F. (2011): Locomotoras de la Compañía Norte. Ed. Revistas Profesionales.

Collins, R. y Portas A. (1964/2014): RENFE en 1964. Ed. Abomey/Maquetren.

Fototeca ferroviaria de Juan Antonio Méndez Marcos