miércoles, 8 de mayo de 2019

Crónicas de la vía estrecha (LXXII R) De Pamplona a San Sebastián: El Plazaola


A partir de esta entrada, y a través de otras varias que la seguirán, recorreremos las interesantes "vías estrechas" que han tenido o tienen su recorrido, completo o parcial, por el País Vasco. Antes de empezar estos pequeños resúmenes quiero expresar mi reconocimiento y agradecimiento al impresionante trabajo de investigación y difusión que sobre todas ellas ha realizado Juanjo Olaizola y que ha dado a conocer a través sus múltiples publicaciones. Sin ellas me hubiera sido imposible redactar estas entradas. A esas publicaciones, algunas de las cuales iré reseñando, remito a cualquier persona interesada por profundizar en la historia, técnica o explotación de estos atractivos e interesantes ferrocarriles. Por otra parte ha sido muy importante poder contar con documentación gráfica del Archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril.


Comentaba en la entrada anterior dedicada al Ferrocarril del Irati que, en sus últimos tiempos compartió estación en Pamplona con el ferrocarril de Plazaola. El Plazaola conectó durante casi cuarenta años -desde 1914 a 1953- Pamplona con San Sebastián, pero su origen fue un pequeño tren minero que unía en un recorrido de unos 20 km a través del valle del río Leizarán, las minas de Plazaola, situadas en las cercanías de la localidad guipuzcoana de Berástegui muy cerca del límite con Navarra, con la población de Andoain, situada ya en la línea ferroviaria de la Compañía del Norte. 

El recorrido del primitivo ferrocarril minero entre las minas de Plazaola y la localidad de Andoain por el valle de Leizarán (fuente: www.leitzaran.net)

Este primitivo ferrocarril tenía como objetivos básicos el transporte de carbón hasta Andoain para su envío a través del Ferrocarril del Norte al puerto de Pasajes, así como también el transporte de madera. Fue construido por la bilbaina Sociedad Anónima Leizarán (S.A.L) y su inauguración tuvo lugar el 21 de abril de 1905, tras concederle en septiembre de 1904 la autorización para transportar también viajeros. Como apuntaba antes, no era ese su propósito fundamental, pero al existir bastante población dispersa en la zona, la compañía consideró que era una posibilidad de lograr algunos ingresos más, aunque sin llegar a establecer un servicio regular de viajeros. 

Para la tracción contaba solamente con tres pequeñas locomotoras ténder de la factoría Krauss. Una de ellas era del tipo 020T y las otras dos del 130T. La primera locomotora, adquirida en 1903, debió ser la utilizada para la construcción de la línea:


Una curiosa imagen relacionada probablemente con alguna prueba de resistencia. En ella puede verse un convoy de vagones mineros encabezada por la Krauss 020T (foto tomada del blog "Papeles de Andoain)

...mientras que las otras dos fueron adquiridas a principios de 1904 y debieron hacerse cargo de los trenes mineros hasta Andoain.
Una de las Krauss 130T, trabajando en 1924 -como más abajo se explica- en la construcción del Ferrocarril del Urola  (Archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril)

Los vagones, construidos por la fábrica de Mariano de Corral eran todos de dos ejes, si bien los había de bordes altos con frenos, bordes bajos y cerrados y alguno de ellos mixto para el transporte de viajeros. 



Uno de los cuatro furgones mixtos del primitivo ferrocarril construidos por la factoría de Mariano de Corral. Tenía un departamento de equipajes, departamento para el jefe de tren y otro para viajeros. Circulaba situado al final de los trenes mineros. (Archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril)

Uno de los vagones de bordes bajos construidos también por Mariano de Corral (Archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril)

Pero a finales de 1905 la S.A.L. entró en suspensión de pagos debido, al menos en parte, al fracaso de las muy optimistas previsiones en cuanto al tráfico de viajeros y mercancías. Sus bienes fueron subastados a finales del año siguiente y el ferrocarril fue adjudicado a la Sociedad Minera Guipuzcoana, que acababa de constituirse para tal fin, teniendo lugar la transferencia de titularidad en septiembre de 1907. Esta sociedad pretendía hacer realidad el proyecto que estaba ya en mente de los promotores del primitivo ferrocarril: la construcción de un directo de Pamplona a San Sebastián para el transporte regular de viajeros y mercancías.

Una vez acogida la Sociedad Minera a la Ley de Ferrocarriles Secundarios de 1908 que garantizaba una subvención del Estado, solicitó las concesiones de Minas de Plazaola a Pamplona y de Andoain a Lasarte, desde donde recorrería los pocos kilómetros restantes hasta San Sebastián por las vías de los Ferrocarriles Vascongados. La primera concesión fue obtenida en septiembre de 1910 y la segunda en marzo de 1911.

Las obras comenzaron en octubre de 1910. Dado lo accidentado y complejo del terreno fueron muchos los puentes, viaductos y túneles que debieron construirse, siendo la obra más importante el túnel de Uitzi o "de la divisoria" que con 2700 metros de longitud fue en su momento el más largo de la vía estrecha española.

En este fragmento del mapa de los ferrocarriles españoles realizado por Forcano en 1948, aparece en el centro de la imagen y en verde la línea del ferrocarril de Plazaola entre Pamplona y Lasarte. Con una longitud de algo más de 80 km y un metro de ancho de vía, fue una compleja obra de ingeniería que fue dirigida por el ingeniero Manuel Alonso Zabala.

Tras llegar a Pamplona el 2 de diciembre de 1913 los dos primeros trenes oficiales de pruebas, la inauguración oficial tuvo lugar el 19 de enero de 1914 con un tren que partió de Pamplona y otro de San Sebastián. Se encontraron en la estación de Uitzi, y formaron allí un convoy único que se dirigió a Pamplona encabezado por ambas locomotoras. Posteriormente, el 25 de ese mes, comenzó su servicio rutinario.

Uno de los trenes inaugurales a su llegada a Uitzi (Archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril)


Crónica de la inauguración en el "Diario de Navarra"

Para la tracción de los trenes de viajeros y mercancías se adquirieron en 1913 tres locomotoras tipo 130 sistema Engerth a la factoría Krauss -las P.S.S. 1, 2 y 3- y otras cuatro, casi similares, a la Maffei, que fueron las P.S.S. 4 a 7. Su potencia era de algo más de 800 CV. 


La Krauss P.S.S. nº 1 en Leitza en 1913 (Archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril)



La Maffei P.S.S. 4 (José Isard/colección de Josep Miquel)

Por otra parte se conservaron las tres locomotoras primitivas y las dos 130T fueron numeradas como 21 y 22. Su uso debería ser muy escaso ya que en 1918 la 22 fue prestada al Ferrocarril de Ponferrada a Villablino para los trabajos de construcción, y tanto la 21 como la 22, participaron en 1924 en la del Ferrocarril del Urola. 


Bajo la Peña de Dos Hermanas está detenido un pequeño convoy formado por la 020T (probablemente) con un coche de viajeros  (autor desconocido)

Por lo que respecta a los coches de viajeros fueron construidos en la Fábrica de Vagones de Beasain (posteriormente CAF). Todos compartían el mismo diseño básico: chasis de hierro sobre bogies, caja de madera, balconcillos y linternón. Eran de primera, segunda y tercera clase y algunos mixtos de tercera clase y furgón. Los de primera eran realmente lujosos y no desmerecían nada los de segunda, siendo más "espartanos" los de tercera, pero también de buena construcción. 



Foto de fábrica de uno de los coches de tercera clase del Plazaola (archivo CAF)

Durante los primeros años del ferrocarril se establecieron tres servicios diarios de ida y vuelta entre las dos capitales, pero los resultados de la explotación no fueron tan buenos como se había previsto. Por una parte, las minas cerraron en 1920 y luego funcionaron solo de forma muy esporádica. Por otra, la Compañía del Norte resultaba un serio competidor en el transporte de mercancías, aunque la distancia a recorrer era mayor y, finalmente, la afluencia de viajeros en la zona recorrida no era grande. Todo ello se agravó desde finales de los años veinte por la competencia del transporte por carretera que, si en un principio afectó al tráfico de viajeros, también se fue extendiendo al de mercancías.

Un típico convoy del Plazaola (Pedro Pérez Amuchástegui)

En 1924 la Sociedad Minera Guipuzcoana se integró en la recién creada Sociedad Explotadora de Ferrocarriles y Tranvías (SEFT) que explotaba también otras líneas. La SEFT proyectaba establecer una nueva línea desde Pamplona a Logroño. Al final ese objetivo no lo llevó a cabo, pero intentó al menos mejorar la situación del Plazaola. Así, en 1929
 entraron en servicio tres automotores diésel con transmisión eléctrica, que se habían adquirido en 1928 y que en 1930 se habían hecho ya cargo de todos los servicios de viajeros. Estaban fabricados por la factoría inglesa Beardmore; tenían dos bogies de dos ejes que eran accionados por cuatro motores eléctricos ofreciendo una potencia total de unos 200 CV. La velocidad máxima era de 60-70 km/h y disponían de doce plazas en primera clase y 18 en tercera. 



Uno de los tres automotores Beardmore. Pueden verse los departamentos de primera y tercera con sus respectivas puertas de acceso, un departamento furgón y la rejilla del departamento motor (Anuario General de Ferrocarriles)

Estos automotores supusieron en principio un aumento de la comodidad para el viajero y un ahorro importante para la compañía. Formaban trenes arrastrando dos coches de viajeros o un coche de viajeros y un furgón, y circularon a veces en doble e incluso triple tracción. 



Una foto con poca calidad pero muy interesante. Un convoy integrado por uno de los automotores y un coche de viajeros pasa por Lecumberri (Consorcio Plazaola)



Horarios de diciembre de 1939, época de la explotación con los automotores. Como se ve en la columna de precios aparecen la denominación "Salón" y "Clase Única". Los trenes aparecen denominados como "Tren" seguido de un número
.

Sin embargo las halagüeñas perspectivas pronto se vinieron abajo. La necesidad de utilizar gasógenos en los primeros años de la posguerra y, sobre todo, los serios problemas mecánicos que experimentaron en el acoplamiento entre motor y dinamo, hizo que fueran dados de baja en 1944.



Uno de los Beardmore con el gasógeno instalado (foto tomada del libro "Automotores Españoles")

Sus bogies fueron aprovechados para la construcción de  algunos vehículos del "Topo", mientras las carrocerías quedaron abandonadas sobre unos bogies de transporte en las cocheras de Andoain... Y el Plazaola volvió de nuevo a la tracción vapor en sus trenes de viajeros. Hubo en años posteriores planes para una nueva adquisición de automotores pero nunca se convirtieron en realidad. 



Horarios de julio de 1945. Los servicios y horarios son los mismos, la denominación de las clases también pero ahora los trenes se denominan como "Correo" y "Mixto". Se había vuelto al vapor. 

Las dificultades de la posguerra supusieron sin embargo un respiro para la débil economía del ferrocarril al experimentar serios problemas el transporte por carretera y aumentar el tráfico de viajeros, estimulado con frecuencia por las actividades de estraperlo. Pero cuando la carretera se recuperó, el Plazaola entró en un declive del que ya nunca salió y que se ha atribuido en gran medida a una deficiente gestión y a un progresivo abandono, si bien existieron algunos proyectos de modernización e incluso de fusión con el Ferrocarril del Irati. 



Tren de viajeros sobre un viaducto cercano a Lasarte  (Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril)



Un mercancías del Plazaola atraviesa el puente sobre el río Arga en las cercanías de Pamplona  (Veramundi/Ayuntamiento de Pamplona)

En cualquier caso, el golpe de gracia vino dado por las inundaciones acaecidas a mediados de octubre de 1953 que afectaron a gran parte de la infraestructura e incluso destruyeron un puente. El servicio quedó suspendido, aunque en principio se pensó que sería de forma provisional. La compañía decidió no acometer de momento la reparación de los daños, probablemente a la espera de los resultados de los planes de viabilidad que se estudiaban con las Diputaciones y con El Irati. En cualquier caso, en 1954 se dieron por fracasadas las negociaciones pero no fue hasta 1958 cuando se autorizó la clausura del ferrocarril y el levante de la vía y resto de infraestructuras. 


Por lo que respecta al material de tracción y remolcado que había quedado almacenado en las cocheras de Pamplona y Andoain fue desguazado hacia 1959-1960. Sólo nos queda como recuerdo -además de una atractiva vía verde- su locomotora nº 6. Cabe recordar que en  abril de 1943 fue cedida temporalmente (junto al coche de viajeros al que me referí más arriba) al Ferrocarril de Ponferrada a Villablino, a raíz de un decreto para trasladar material de líneas con poco tráfico a otras con necesidad de él. Pocos meses después la locomotora fue definitivamente adquirida por este ferrocarril y se convirtió en la famosísima PV-31, que durante muchos años arrastró el tren correo y fue fotografiada por multitud de aficionados. 

Fue un placer para mí poder todavía fotografiar a la P.S.S. 6 o PV 31 todavía en servicio regular a mediados de los años setenta (Ángel Rivera)


Aunque ya con bastantes modificaciones, la placa del constructor se mantenía intacta (Ángel Rivera)


Arrancando en Ponferrada (Ángel Rivera)

Tras el cierre del ferrocarril fue conservada y, posteriormente, puesta en orden de marcha. Hoy, en el Museo de Ponferrada, sigue casi eternamente a la espera de poder arrastrar el tren turístico del Valle del Sil. En ella sigue el recuerdo de aquel Plazaola. 



(Archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril)



FUENTES CONSULTADAS:


Aranguren, J. (1992): Automotores Españoles. Autoedición.

Miguel Amoztegui, J.L.: Del Cantábrico al Mediterráneo. Un viaje a pie por los caminos de hierro de la Península. Primera etapa: El Ferrocarril del Plazaola. Libros Penthalon. 

Macías, O. (2005): Los ferrocarriles de vía estrecha en Navarra y Valle del Ebro. En "Historia de los ferrocarriles de vía estrecha en España". Ed. Fundación de los Ferrocarriles Españoles. 


Martinena, J.J. (2014): El ferrocarril del Plazaola. Ayuntamiento de Pamplona (obra de referencia)





Olaizola, J. (2014): El ferrocarril del Plazaola (I) y (II). Blog Historias del tren


Página web del Plazaola


Archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril











domingo, 5 de mayo de 2019

Historias del vapor (CII): El recalentador llega al Central de Aragón con nuevas Mallet (CA 61- 69/RENFE 060-4001 a 060-4009)

1912

Más "Mallet", ahora con recalentador, para el Central de Aragón (CA 61-69/RENFE 060-4001 a 060-4009)


El Ferrocarril Central de Aragón (CA) apostó desde un principio por las locomotoras articuladas tipo "Mallet" para asegurar la tracción en las fuertes rampas del recorrido entre Sagunto y Teruel. A ello respondió la adquisición en 1902 de cuatro imponentes Borsig, numeradas 41 a 44, y posteriormente, en 1906, de otras cuatro algo más ligeras -las 51 a 54- para paliar de algún modo los problemas técnicos y administrativos planteados por por el excesivo peso de las primeras. El buen resultado de éstas últimas, llevó al Central a adquirir otras tres más del mismo tipo -esta vez a Henschel- seguidas en 1927 y 1928 por otras seis más, idénticas,  del mismo constructor. En su conjunto formaron la serie 61 a 69 y son el objeto de esta entrada. 
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Foto de fábrica de la CA 61. Se aprecian perfectamente los cilindros de alta y baja presión, la conducción del vapor recalentado y la disposición más "libre" del primer grupo de ruedas motoras.

La diferencia básica entre las locomotoras de esta serie 61 a 69 y las de la anterior -51 a 54- es que estaban dotadas de recalentador. Esa circunstancia hacía que su potencia pasara de los 950 CV a los 1210. Era un aumento muy significativo teniendo en cuenta que no había variado el timbre de 13 kg/cm2. Por su parte,  el esfuerzo de tracción de 11232 kg era algo menor que el de las anteriores, que alcanzaba los 11603 kg. 


El Central de Aragón las dedicó a los mismos servicios de viajeros y mercancías de la serie anterior.



La C.A. 68 en Valencia-Alameda en 1920 (foto: colección Juan Antonio Méndez Marcos)
Y la C.A. 66 también en Valencia-Alameda en 1927 (foto: autor desconocido/cortesía J. A. Méndez Marcos)
Cuando pasaron a RENFE recibieron la numeración 060-4001 a 060-4009, más baja que la de la otra serie, -que fue la 060-4011 a 060-4014- ya que éstas últimas, como hemos visto, desarrollaban un esfuerzo de tracción ligeramente mayor. Quedaron asignadas al depósito de Valencia-Alameda y siguieron prestando servicios en la antigua línea del Central. Ya en 1962 pasaron al depósito de Valencia-Término y trabajaron en los recorridos de Valencia a Utiel y Xátiva.

Una de las locomotoras de la serie saliendo probablemente de Valencia-Alameda en 1961 (Archivo Histórico Ferroviario del Museo del Ferrocarril de Madrid (AHF/MFM). Autor: Karl Wyrsch)



La 060-4002 en Valencia en 1961 (foto: Ch. Firminger)


La 060-4002 pasa por el viaducto de Roquillo en cabeza de un largo tren de mercancías en 1961. Si se aguza la vista puede apreciarse al jefe de tren asomado a la puerta del furgón tras el tender (foto: Harald Navé)

 La 060-4007 en cabeza de un tren pedrero en la estación de Oropesa en julio de 1963 (foto: autor desconocido/cortesía J. A. Méndez Marcos)

Otra toma de la 060-4007 en el mismo día y lugar que la imagen anterior (foto: autor desconocido/cortesía J. A. Méndez Marcos)
La 060-4004 en los años sesenta (foto: autor desconocido)


La 060-4005 en Xátiva (foto: autor desconocido/a través de Pacheco-Forotrenes)


La 060-4009 en Alicante en 1964 (foto: autor desconocido/cortesía Cesar Larriba Harboe)


Una de las locomotoras de la serie arrancando en Xátiva en 1965 (foto: Marc Dahlström)

La 4004 en Valencia en 1965 (foto: Marc Dahlström)

La 4005 en Valencia en 1965 (foto: Felix Zurita)

La 060-4008 en Chiva en 1965  (Foto: autor desconocido/Prorail)
La 060-4008 en Utiel en 1965 (foto: J. Wiseman)

Las 4006 y 4005 entrando en la estación de El Rebollar, cerca de Requena, en 1966 (foto: P. W. Gray)

La 4008 en Valencia en 1966 (foto: P. W. Gray)
El frontal de la 4008. Alicante, 1967 (foto: J. Kunst)

Tal como se apunta en el siguiente párrafo del libro "Maquinista por vocación" de Manuel Sánchez Solano, que trabajó con estas "Mallet" del Central, tanto las de esta serie como de la anterior, eran conocidas coloquialmente como las "casel" -ya que en la placa figuraba "Kassel" como su lugar de construcción- no parece que fueran muy apreciadas por maquinistas y fogoneros:

"Varios días por semana realizábamos las prácticas en los distintos tipos de locomotoras existentes en el depósito de Valencia-Término. Las hicimos, tanto de fogonero como de maquinista, en las lentas y penosas 060 Mallet conocidas por el personal como "casel". Eran máquinas difíciles para hacer presión así como penosas para el fogonero ya que tenían la boca portilla muy alta. De esta forma el fuego daba en todo el pecho con el consiguiente aumento de temperatura del cuerpo. El recorrido con este tipo de locomotoras era de Valencia a Utiel con trenes de mercancías"

Fueron dadas de baja en 1968, muy pocos años después de cuando lo fueron sus "hermanas mayores" 060-4011 a 060-4014. 


La 4001 en Valencia en 1966, probablemente ya retirada (foto: colección M. Palou)
Esta imagen está tomada en Murcia en 1968. Parece por tanto que, al menos, algunas de estas locomotoras fueron desguazadas allí (foto: autor desconocido/Trotskeetravel)

No quedó preservada ninguna de ellas aunque sí lo fue, como ya vimos en una entrada anterior, la 060-4013 
de la anterior serie 51 a 54 del Central.


(Peter Willen/cortesía J. A. Méndez Marcos)



FUENTES CONSULTADAS: 

Sin autor (1991): Las "Mallet" en España. Colección Locomotoras nº 6. MAF editor 

Reder, G. y Fernández Sanz, F. (2013): Locomotoras de otras compañías de vía ancha. Historia de la tracción vapor en España. Tomo V. Ed. Proyectos Editoriales S.L. 

Navé, H. (2016): Vapor en España: 1961. Ed. Maquetren.

Sánchez Solano, M. (2018): Maquinista por vocación. Editorial Punto Rojo.

Fototeca Ferroviaria de Juan Antonio Méndez Marcos


miércoles, 1 de mayo de 2019

Las tracciones térmica y eléctrica en RENFE (XC): Revolución en las maniobras (I): la serie 309 (RENFE 309-001 a 309-020)


1986

Una nueva generación de tractores -¿o locomotoras?- de maniobras

A principios de la década de los ochenta, tras la exhaustiva explotación de las series 303, 304 y 305, la experiencia no continuada del tractor británico de Yorkshire Engine Co., único integrante de la serie 306, y, por otra parte, la disponibilidad de bastantes locomotoras diésel de línea, resultaba que eran éstas últimas las que se ocupaban de muchas actividades de maniobras en depósitos y grandes estaciones. Ante esta situación, y a la vista de los grandes cambios que se empezaban a producir en estas actividades, RENFE se planteó la adquisición de nuevo material de tracción para atenderlas, aunque antes se exploró la posibilidad del cambio de motores en tractores de la serie 303, experiencia que no resultó muy fiable. 

Para esa adquisición en aquel momento aparecían dos opciones. Una se basaba en el proyecto denominado MABI desarrollado por TIFSA, CEDETI, La Maquinista Terrestre y Marítima (MTM), ATEINSA y Babcock&Wilcox que se concretaba en en la realización de dos prototipos de tractores ferroviarios diésel con potencias de 450 kW (proyecto MABI 1) o 700 kW (proyecto MABI 2) y dotados de transmisión eléctrica trifásica. La otra opción era la de un prototipo desarrollado prácticamente en su totalidad por la MTM en el marco de su serie DH de locomotoras industriales con distintas potencias y transmisión hidráulica. 

Ante esta situación, la solución adoptada fue la adquisición mediante un concurso publicado a finales de 1982 de 20 locomotoras del modelo DH-700 a la Maquinista -que constituirían la serie 309- y la continuación por otra parte del desarrollo del prototipo del proyect0 MABI 2, el de 700 kW. Los buenos resultados de éste condujeron muy pronto a la adquisición por parte de RENFE de sesenta unidades que formaron la serie 311. En cualquier caso el pedido se reveló muy escaso ante las grandes bajas que se iban a ir produciendo de los viejos tractores y ello llevó muy pocos años después a la contratación de sesenta nuevas locomotoras de maniobras que constituirían la serie 310 y en cuya construcción se utilizaron materiales sobrantes de la transformación de las locomotoras 319. 

Pues bien, en la entrada de hoy nos ocuparemos de la serie 309 y dedicaremos otras posteriores a las 311 y 310.


Como resultado del concurso publicado a finales de 1982, las veinte locomotoras de esta serie se contrataron en julio de 1983 siendo recibida la primera de ellas el 9 de mayo de 1984 cuando llegó al depósito de Fuencarral desde Barcelona por sus propios medios y tras cuatro días de viaje. Se trataba como apuntaba más arriba del primer ejemplar del modelo DH-700 que era una versión del DH-600 de La Maquinista (las diferencias estribaban fundamentalmente en la potencia del motor que equipaban) y que se eligió por RENFE tras las pruebas realizadas desde 1980 con un DH-300 en las estaciones barcelonesas de La Sagrera y Sant Andreu Comtal. 


El prototipo DH-300 de La Maquinista con el que RENFE efectuó pruebas en 1980  (Jordi Torras/CARRIL)

Y este es el prototipo DH-600 del que derivó directamente la locomotora DH-700 para RENFE que constituyó la serie 309  (MTM/CARRIL)

Tras las correspondientes pruebas se realizaron algunas modificaciones, de modo que puede decirse que las primeras locomotoras entraron en operación en 1986. El resto de la serie se recibió durante ese año y el siguiente. 
Curiosamente la deoración original fue la, tan en boga en aquel tiempo, "estrella" en naranja y marrón.

La 309-002 (autor desconocido)

Las 309 eran unas locomotoras diésel hidráulicas de tres ejes compuestas de bastidor, cabina y capota. Bajo ésta se alojaban el motor diésel, la transmisión hidráulica bidireccional y los tres reductores en conexión con cada uno de los tres ejes. Sus motores diésel MTU de seis cilindros en V fueron construidos los dos primeros por la propia factoría alemana MTU, y los 18 restantes en Cartagena por la Empresa Nacional Bazán bajo licencia. Ofrecían una potencia nominal de 790 CV a 1900 rpm que en la práctica quedaban en unos 720. Con ella prácticamente doblaban la de la serie 303, y llevaba a que estos vehículos fueran considerados técnicamente como locomotoras y no tractores. Por su parte la transmisión procedía de la factoría alemana VoithEl sistema de freno era hidrodinámico a través de la propia transmisión, de aire comprimido para la locomotora y dual aire-vacío para el tren. 


Uno de los pupitres de conducción de una 309 (autor desconocido)



La 006 maniobra en Atocha en 1986 con una rama de coches 5000 (Luis Rentero/CARRIL)

En general estas locomotoras 
permitían una gran facilidad de maniobra, tanto por el diseño de su pupitre con dos puestos de conducción como por sus amplios ventanales hacia adelante y hacia atrás. Tenían además la posibilidad de anular el dispositivo "hombre muerto" cuando realizaban maniobras. 

Por mi parte, en cuanto conocí su puesta en operación, corrí a fotografiarlos a la estación de Atocha. Debo reconocer que, al igual que me pasó con las locomotoras 250, el diseño no me gustó del todo, me resultaba "poco ferroviario" ¿quizás la presencia de los faldones laterales? Tampoco me convenció mucho su decoración en colores "estrella"... pero, en fin, sobre gustos... En las fotos que siguen recuerdo esos primeros contactos con ellos (o ellas).


La 008 en Atocha con su inconfundible caseta de enclavamientos en segundo plano. Al fondo, una 440 en colores originales. Marzo del 87 (Ángel Rivera)


La 007. Atocha-Madrid. Marzo del 87 (Ángel Rivera)


Vista trasera de la 007. Puede observarse la excelente visibilidad que gozaba la cabina. Atocha, marzo del 87 (Ángel Rivera)

A medida que se recibían iban siendo destinados fundamentalmente en los depósitos de Madrid-Fuencarral, Barcelona-Can Tunís, Bilbao-Olaveaga, Irún y León. Posteriormente también pasaron algunas de ellas a Barcelona-Sant Andreu y a Santander.

La 006 maniobrando en Chamartín (autor desconocido)

La 014 en León en 1987 (Luis Laborda/CARRIL)



La 019 en Pamplona en abril de 1992 (Luis Rentero/CARRIL)

En 1990 se instaló en tres de ellas -si bien se pensó en un principio hacerlo en diez- un sistema de control remoto y enganches automáticos. Con la creación de la UN de Cargas toda la serie pasó a depender de ella y recibieron el típico esquema de pintura rojo y gris. 




La 019 en Irún en 1996 (Luis Rentero/CARRIL)



Una magnífica imagen de la 009. Confieso que esta decoración me pareció siempre más adecuada que la anterior "estrella"  (trenSALAMANCA)

Posteriormente, todas las que estaban operativas pasaron  a depender de ADIF manteniendo la misma librea que tenían excepto la 020 que recibió la verde y blanca. Unos años después empezaron a ser retiradas y apartadas en Irún y Miranda... 


Tres locomotoras de la serie apartadas en Irún el año 2008. Algunas de ellas mantuvieron la decoración "estrella" hasta el final. En la más cercana se aprecian tres luces "pilotos", junto a la puerta de entrada a la cabina, que corresponden al sistema de control remoto instalado en algunas de ellas (el Android/Ferropedia).

...Y en Miranda, en julio de 2015 (Ángel Rivera)

...si bien dos de ellas -las 007 y 008-  fueron vendidas a la central térmica de Andorra.

La 007 maniobrando en la central térmica de Andorra en el año 2011. Junto con las 001, 014 y 018 mantenía la decoración "estrella"  (Luis Zamora)

Tras permanecer mucho tiempo retiradas y a punto de ser ya desguazadas, las 005, 010, 012 y 016 fueron vendidas a la empresa onubense FESAVA. La 005 fue alquilada a la refinería de Puertollano, la 010 y 016 están a la espera de puesta en servicio y la 012 se encuentra operativa. 


Las cuatro locomotoras 309 adquiridas por FESAVA a la espera de su puesta a punto en febrero de 2018. (Juan J. Romero Rioja/CARRIL)


         La 005 ya con la librea de FESAVA en 2021 (Daniel Zamora)

Respecto al resto de la serie cabe apuntar que diez de ellas han sido desguazadas, y que las dos que prestaban servicio en las minas de Andorra se encuentran ahora apartadas en Monzón. Parece que posteriormente fueron vendidas a la empresa de obras SRC donde son las SRC 12 (la 007) y SRC 11 (la 008).

Las 007 y 008 en la campa de Transportes y Servicios Industriales de Monzón (Alberto/Listadotren)

La ahora SRC 311 (antigua 309-008) en Jaca en junio de 2023 (Talgo352/Forotrenes)


Por su parte las 003 y 009 están en Santander, la primera para recambios y la segunda como máquina herramienta:

La 009 en Santander en septiembre de 2022 (Jose)

la 020 se mantiene operativa en Irún:

La 020 en Irún (Unax Askasibar/Listadotren)

y la 018 fue cedida por la Fundación de los Ferrocarriles Españoles al ayuntamiento de Benicassim aunque de momento permanece retirada en Miranda de Ebro.

De un modo u otro, creo que en recuerdo de esta iniciativa de la Maquinista para emplear en estas locomotoras la transmisión hidráulica y, además, como recuerdo de una época, alguna de ellas debería ser preservada con todas las garantías. 


FUENTES CONSULTADAS:

Torras, J. (1984): Las locomotoras de maniobras de la serie DH. CARRIL, nº7

Galán, M. (1986): La Diesel 309, una buena "maniobra" de la ingeniería española. Artículo en "Vía Libre".

Prieto, Ll. (1992) Las locomotoras de maniobras de RENFE (2ª parte). CARRIL, nº 37

Maestro, A. y otros (2000): El gran libro de las locomotoras españolas. Risco ediciones/Vía Libre

Arenillas, J. (2010): La tracción en los ferrocarriles españoles. Ed. Vía Libre

Calvera, J. (2016): Fichas material motor RENFE: 1941-2016. Ed. Gestión Ferroviaria