miércoles, 22 de abril de 2020

Crónicas de la vía estrecha (CX): De La Robla a Bilbao: El largo camino de "El Hullero" ( y III)



De la llegada del diésel a la integración en FEVE


Durante el año 1958 el Ferrocarril de La Robla alcanzó su récord de transporte de carbón. A partir de ese año inició un descenso progresivo debido a la cada vez menor utilización de ese combustible. Por otra parte, el aumento de los gastos sociales y de personal junto a la competencia de la carretera agudizó un declive continuado, de modo que los años con déficit de explotación fueron cada vez mayores. Ni la introducción decidida de la tracción diésel, ni la mejora de determinadas operaciones con la necesaria reducción de personal pudieron impedir que el 6 de marzo de 1972 la compañía entregara a FEVE la explotación del ferrocarril. Vamos a revisar a continuación esta etapa fijándonos fundamentalmente en la evolución de la tracción diésel.


En el marco de la Ley de apoyo a los Ferrocarriles de Vía Estrecha de 1953, la Compañía de La Robla había llevado a cabo estudios  para una dieselización progresiva de la tracción que debió concretarse en una petición elevada hacia 1955 a la Dirección General de Ferrocarriles. De este modo en 1956 se asignaron a la compañía tres locomotoras Alsthom de 825 CV -las MOP 1030 a 1032- y cuatro Creusot de 650 CV -las 1153 a 1156- todas ellas diésel-eléctricas.  Su entrega se confirmó en noviembre de 1957 si bien su entrada real en servicio tuvo lugar en 1959. Como  curiosidad cabe apuntar que en 1955 se hicieron pruebas en esta línea, probablemente con la MOP 1001, remontando con ella el puerto de El Cabrio.

Las tres Alsthom asignadas a La Robla pertenecían al grupo de las construidas bajo licencia por Babcock&Wilcox y General Eléctrica Española. Fueron destinadas al depósito de Balmaseda remolcando todo tipo de trenes y vistiendo en principio una librea "verde Estado" cambiada por la Robla a azul. 


La 1032 en Balmaseda, probablemente poco después de llegar al Ferrocarril de La Robla, con el escudo del Ministerio de Obras Públicas (autor desconocido)

Una de las Alsthom, probablemente en cabeza del correo, de el verano de 1967 (AHF/MFM. Autor: Justo Arenillas)

Años después, parece que hacia 1965 o 1966, pasaron a depender del depósito bilbaíno de La Casilla ya que por encargo de FEVE, las compañías del Cantábrico y de La Robla debieron hacerse cargo de forma mancomunada de la gestión del Santander-Bilbao. Como para entonces La Robla tenía resuelta su tracción con otras locomotoras, las Alsthom pasaron a ocuparse total o parcialmente de servicios en la línea citada. Al unificarse todas estas compañías en FEVE las 1030 y 1032 permanecieron asignadas al depósito de La Casilla -y circularon por La Robla remolcando antiguos coches MAN adaptados- mientras que la 1031 pasó al depósito de Santander. En 1988 las 1030 y 1032 pasaron a los Ferrocarriles de la Generalitat Valenciana para, entre otros servicios, dar tracción al Limón Exprés. Por su parte la 1031 volvió a Balmaseda y posteriormente fue vendida a CONVENSA


La 1032 en cabeza de un tren entre Balmaseda y Bilbao en enero de 1979 (autor desconocido)

Una Alsthom remolca el correo León-Bilbao. De acuerdo con Ramón Capin el primer coche tras el furgón es un ex-Económicos. Estaban matriculados como X-1 a X-3; eran mixtos Preferente/Económica siendo la parte central entre puertas clase Preferente y los extremos de cada coche sobre el bogie, clase Económica. Los que eran únicamente de Clase Económica estaban matriculados en Económicos como Z-1 a Z-9. Fueron construidos por Euskalduna en Madrid EN 1968-69 y se partió de otros tanto antiguos coches de madera de la compañía. Ya en FEVE fueron matriculados como serie Serie ABh 3001-21 a ABh 3003-21 los mixtos Preferente/Económica y BB 3016-21 a BB 3024-21 los que solo eran de Clase Económica. El segundo coche es posible que fuera un 9000 (foto: Thierry Leleu)

Ese mismo año llegaron también cuatro locomotoras Creusot, las 1153 a 1156. A ellas se unió en 1961 la 1160 que venía del ferrocarril asturiano de Carreño. Todas ellas se asignaron al depósito de Balmaseda y recibieron librea verde con franja amarilla acabando en pico en los frontales. Se hicieron cargo de trenes de viajeros y de mercancías, pero no eran muy queridas ya que se quedaban cortas de potencia y además, debido quizás a un centro de gravedad relativamente alto, tenían tendencia a descarrilar o, como decían los ferroviarios, a "tumbarse". De este modo, la llegada de las GECo en 1965 las desplazó de los trenes de viajeros. Al integrarse en FEVE, las Creusot siguieron haciendo prácticamente sus mismos recorridos pero asignadas al depósito de La Casilla al tiempo que iban cambiando su librea a la azul y blanca. Fueron desguazadas en la segunda mitad de los años ochenta. 



La 1154 en León en 1969 todavía con librea y escudo del MOP (Jaume Fernández)


La 1160 en León en 1972 ya con librea y anagrama de La Robla (AHF/MFM. Autor: Juan Cabrera)

La 1155 en Balmaseda en abril de 1979. A su lado, otra Creusot ya con librea de FEVE (Pere Baliarda)

La 1160 con librea FEVE también en abril de 1979 (Pere Baliarda)


Una doble tracción de Creusot. Obsérvese que el diseño de la librea es ligeramente distinto (Javier Fernández)

Las citadas GECo tuvieron su origen a primeros años sesenta cuando La Robla decidió adquirir un grupo de locomotoras diésel que permitiera la supresión definitiva de las actividades de las de vapor en los servicios de línea, dado que locomotoras tales como las Alsthom y las 
Creusot se quedaban cortas de potencia. Se optó por el mercado norteamericano en el que General Electric Company (GECo)  ofrecía máquinas de más potencia en vía métrica (en concreto el modelo U-10B) y bien experimentadas. De este modo, en octubre de 1964, se cursó a la citada empresa un pedido de diez locomotoras de ese modelo. Las seis primeras máquinas llegaron en diciembre de ese mismo año y las cuatro siguientes en marzo de 1965. Respondieron pronto a las expectativas creadas y pronto relegaron al vapor al tráfico de los ramales mineros. Los maquinistas valoraron mucho la comodidad y fiabilidad de "los amarillos". "Amarillos" y no "amarillas", al menos en un principio, debido quizás a su estética más de tipo "tractor" -como los 1300- que a las locomotoras de línea de las series 1000 o 1100.


Creusot y GECo en Mataporquera. A simple vista salta la diferencia (Martin Dieterich/archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril)

Las Creusot cambiaron de librea con el paso a FEVE, pero las GECo...siguieron siendo "las amarillas". Supongo que la imagen está tomada en Balmaseda (autor desconocido/a través de Javier Aranguren)

"Los amarillos", que pronto fueron "las amarillas" o "las americanas" y también "las geco", fueron numeradas como 501 a 510. Cuando el Ferrocarril de La Robla fue absorbido por FEVE en 1972, se renumeraron como 1501 a 1510 y se les concedió el honor de mantener su librea en lugar de asumir la unificada de FEVE.


Muchos años después, aún con cambios de librea, el "amarillo" seguía siempre estando presente de alguna manera. Parece increíble que en 2019, 54 años después de su puesta en servicio y tras sus duras condiciones de trabajo, al menos dos de ellas continuaran operativas. Triple tracción de un carbonero en  julio de 2007 (Jean Pierre Vergez-Larrouy)

Por otra parte, también a principios de los sesenta, se puso en marcha otro plan para dotar a las compañías de vía estrecha de nuevo material con el objetivo básico de suprimir la tracción vapor tanto en servicios de viajeros como de maniobras. Oficializado en 1964, su financiación procedía del Banco de Crédito a la Construcción. La todavía EFE (muy pronto se convertiría en FEVE) coordinó las necesidades y requerimientos de las diferentes compañías. De este modo pudo conseguirse una unificación en los pedidos con las consiguientes ventajas técnicas y económicas. Fueron tres los lotes de vehículos adquiridos: nuevas locomotoras Alsthom de 925 CV (serie 1050), automotores MAN de la serie 2300, y los tractores de transmisión hidráulica para maniobras de la casa Yorkshire fabricados bajo licencia por la Sociedad Española de Construcción Naval (SECN). De los 29 tractores adquiridos, ocho fueron para La Robla y se distinguieron por ser algo más pesados y voluminosos que el resto al estar dotados de turbocompresor. Recibieron las matrículas 201 a 208. Los cinco primeros entraron en servicio en 1966, y a principios de 1967 los tres restantes. Su librea original fue en granate con una franja negra. 

Robla los situó en León, La Robla, Cistierna, Guardo, Mataporquera, Balmaseda, La Casilla y Luchana. Fueron sometidos a un duro trabajo ya que, además de sus servicios de maniobras que era su finalidad básica, se encargaron también de algunos trenes cortos en ramales y dobles tracciones en algunos trayectos.


El 206 en cabeza de un "corto" Luchana-Irauregui (J. González Zorrilla)

El 207 (Justo Arenillas)

Como resultado de su duro trabajo, sólo pasaron a FEVE seis unidades operativas, aunque matriculó a los ocho como 1318 a 1325. En 1987, sólo quedaban cuatro o cinco en servicio distribuidos entre las estaciones de Cistierna, Balmaseda y La Casilla. En este vídeo de José Luis García dedicado al ramal de Saber0 a Cistierna se ve fugazmente a la 1322 en la estación de esa población. 


El ya FEVE 1320 en el depósito de La Casilla (Javier Fernández)

El 1322 en Cistierna en 2007 (Jean Pierre Vergez-Larrouy)

Únicamente sobrevivieron 
el 1322 (ex 205) de Cistierna y el 1324 (ex 207). El primero, en un principio preservado para un museo, fue objeto de una profunda reforma y de cambio de librea para un supuesto arrastre de un tren turístico.  Ese proyecto no debió de cuajar y creo que el tractor debe seguir apartado en El Berrón a la espera de reparación. Por lo que respecta al 1324 fue preservado por el Museo Vasco del Ferrocarril, recuperó su librea original y se encuentra en situación de operatividad.


El 1324 en el Museo Vasco del Ferrocarril (autor desconocido)

Por lo que se refiere al material de viajeros, cabe decir que hacia 1965 se hizo un experimento de construcción de coches metalizados con chapa soldada que dio lugar al coche Cfv 55 y que no tuvo descendencia. 


El Cfv 55 apartado en Balmaseda para desguace. Según un amable comunicante aparecen en primer plano una Creusot diésel hidráulica serie 1100, dos coches Robla, dos vagones de mercancías y dos remolques Billard. Año 1983 (Javier Fernández)

Con las locomotoras y tractores citados, La Robla se integró en FEVE. En principio decidió reforzar las cercanías de León con algunos automotores Billard y también quiso introducir algunos automotores procedentes del desaparecido VAY.

Por lo que respecta a los Billard puede decirse que fueron asignados al depósito de Cistierna y destinados básicamente a los servicio entre esta población y León. Llegó a haber hasta siete coches motores y cinco remolques, pero lo normal es que hubiera sólo dos composiciones en servicio mientras el resto permanecían retiradas. Fue la última línea del norte donde trabajaron estos vehículos. Uno de ellos, el 2116, fue recuperado y puesto en operación por la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Bilbao haciendo con él algunos viajes; desconozco si en la actualidad se encuentra operativo. 



El coche motor 2111 y el remolque 5115 en 1973 (Javier Aranguren)



  "Billards" y en segundo una composición de dos en la estación de        León (Eduardo Tocino/Maquetren)


Uno de los Billard apartado en Balmaseda junto con otras verdaderas "viejas glorias" (Javier Fernández)

En relación con los automotores del VAY puede señalarse que llegaron los 11 al 15 a principios de los años setenta pero que debido a sus características y al estado en que se encontraban no se utilizaron para servicios de viajeros y funcionaron durante un tiempo limitado como vehículos de vías y obras. Se desguazaron a principios de la década de los ochenta. Los 11, 13 y 14 lo fueron en Balmaseda mientras que el 12 lo fue en La Casilla. Al parecer en 1983 el 15 permanecía aún en Arija. 


Uno de los automotores VAY estacionado en Cistierna (Lauria/Forotrenes)

El VAY 12 en La Casilla, a punto de desguace (autor desconocido)

Y en el contexto de los automotores hubo también en las vías de La Robla una presencia casi testimonial de los automotores MAN de la serie 2300. Así, entre 1976 y 1982 se estableció un servicio vespertino con ellos entre Bilbao y Espinosa de los Monteros con regreso al día siguiente por la mañana. En cualquier caso, la remontada del puerto del Cabrio suponía un gran esfuerzo para estos automotores. 

Desde principios de los ochenta la línea de La Robla compartió con otras líneas norteñas del FEVE distinto material de tracción. En 1983 comenzaron a llegar algunas de las locomotoras Alsthom/MTM de la serie 1600/1650 que colaboraron con las 1500 -aunque nunca con su "nervio"- en el arrastre de trenes de mercancías, también del correo estando ubicadas básicamente en Balmaseda.


Una 1600 de la segunda subserie con el correo en plena travesía invernal el 1 de febrero de 2009 por Guardo. Debido al temporal de nieve el automotor fue sustituido por una composición convencional (Oscar Herrero)
 
Por alguna razón desconocida en un día de agosto de 2009, la 1655 se hizo también cargo del correo. La composición aparece por la zona de Guardo (Sandra Macho)



O con una librea especial en cabeza del "Expreso de La Robla" (autor desconocido)

También FEVE introdujo en La Robla a principios de los años ochenta algunos coches metalizados serie 9000 procedentes del Santander-Bilbao, verdaderamente espartanos. Algo después, el confort mejoró algo con la llegada de algunos coches de Económicos de Asturias así como remolques modificados de antiguos automotores Renault y Brissoneau. Ya a mediados de los ochenta el cambio fue más significativo con la incorporación de los coches 5300 procedentes de la reforma de remolques de automotores MAN, algo que constituyó un gran salto en calidad y confort. 


Hermosa imagen de una 1500 "Robla" remolcando al todavía genuino correo en agosto de 1985 (Pedro González Esquerdo)

Un acontecimiento fundamental para esta línea en lo que concierne al transporte de viajeros fue la llegada a mediados de los ochenta de los automotores MAN 2400 "Apolos" y "miniapolos". Como apuntaba anteriormente, antes que ellos se había contado con algún automotor MAN de la serie 2300 que sólo realizaba algún tren especial y un servicio hasta Espinosa de los Monteros. 



El 2418-2458 entre La Vecilla y Boñar en 1987 (Luis Ignacio Alonso)



El 2406-2456 haciendo "el correo" Bilbao-León  a la altura de Menamayor (V. Vicario)

El 2422-2472 espera en León su salida hacia Bilbao. Todavía en 2019 algunos "miniapolos" seguían haciendo "el correo" (Ángel Rivera)

En esos años comenzó a circular por la línea el tren de lujo "Transcantábrico" al tiempo que se estableció un enlace con la central térmica de Guardo para el suministro de carbón. Sin embargo, a lo largo de la década de los ochenta, la línea sufrió pérdidas continuas de modo que a finales de 1991 el Ministerio de Obras Públicas ordenó la suspensión del servicio de viajeros en su recorrido central entre Matallana y Bercedo, mientras que se mantuvieron los trenes de transporte de arena de Arija hacia Bilbao. Las fuertes protestas populares y el empeño de los trabajadores del ferrocarril dieron como resultado que en noviembre de 1993 se reinstaurara el servicio de viajeros entre Matallana y Cistierna y al año siguiente hasta Guardo. En 1996 comenzó un servicio de transporte de carbón desde La Robla -adonde llegaba desde el puerto de Gijón- hasta la central térmica de Velilla de Río Carrión. Después, en 2003 y tras una revisión y mejora general de la línea, se restableció el servicio de viajeros entre León y Bilbao circulando también los trenes turísticos. Por esa época debieron empezar a circular algunos de las "nuevas" unidades 2600 basadas en Cistierna y Balmaseda. 

Una unidad 2600 por Guardo en 2009 (Oscar Herrero)

Años más tarde, en 2010, comenzaron a recorrer la línea los automotores de la serie 2700 popularmente conocidos como "ikeas".



El 2701 en Mataporquera. La implantación de la serie 2700 suponía la retirada progresiva de los automotores de la 2400, pero sus distintos y continuados problemas ha dado como resultado que algunas unidades de la veterana serie todavía compartan servicios con ellos (Ángel Rivera)

Ahora, en 2024, tras la integración en ADIF y RENFE, el futuro de la línea todavía es incierto al menos entre Guardo y Balmaseda. Por ella siguen circulando "ikeas", algún "apolo", los "2600" de Cistierna y algunos mercancías remolcados por locomotoras de la serie 1650 aunque bajo la adscripción de Construrail. La baja demanda de carbón y de arena y las dificultades de acceso a la estación de León, no permiten en principio mantener un gran optimismo...pero tras la situación que atravesamos, cualquier cosa es posible. 

La composición 2603-2604 del depósito de Cistierna asegurando un servicio Guardo-León en agosto de 2023 (Javier Vivanco/CARRIL)

En cualquier caso, siempre podremos recordar los distintos tiempos de "El Hullero" a través de distintas filmaciones que pueden encontrarse en youtube. Me quedo con éste realizado por RTVE: "El Hullero cabalga de nuevo. Memoria de un tren"

Una 1500 en cabeza del correo León-Bilbao y una 1900 encargada de la tracción del tren turístico de La Robla (Eduardo Tocino/Maquetren)


FUENTES CONSULTADAS

Fernández, J. y Zaita, C. (1987): El Ferrocarril de La Robla. Fundación de los Ferrocarriles Españoles (obra de referencia)



Archivo Histórico Ferroviario del Museo del Ferrocarril de Madrid

Asesoramiento videográfico de Fernando Santiago Rodriguez



domingo, 19 de abril de 2020

Historias del vapor (CXLIV): "Mikados" por todas partes (RENFE 141-2101 a 141-2125 y 141-2201 a 141-2417)

1953

Mikados (I): Mikados por todas partes (RENFE 141-2101 a 141-2125 y 141-2201 a 141-2417)

Como hemos ido viendo en entradas anteriores fueron las locomotoras tipo 240 "mastodonte" las que fueron más utilizadas en el ferrocarril español de ancho ibérico durante las décadas de los treinta y cuarenta para el arrastre de trenes de mercancías, así como para correos y ómnibus. De esta forma llegaron a ser consideradas como el modelo "clásico" español. Por esa razón algunos historiadores ferroviarios se preguntan las razones por las que RENFE se decantó por la configuración 141 "Mikado" cuando en 1948 decidió la adquisición de un lote de cien nuevas locomotoras para servicios de trenes de viajeros de media velocidad, como los antes referidos, así como de mercancías. Una de sus conclusiones es que la gran familia de las "renfes", la última española de "mastodontes", no era muy apreciada entre los ferroviarios ya que la gran separación entre el tercer y cuarto eje acoplados generaba unos movimientos perjudiciales para la vía y poco confortables para el personal de cabina. Parece ser que también influyó la elección de este tipo 141 por los ferrocarriles franceses para hacerse cargo del grueso de su tráfico al finalizar la Segunda Guerra Mundial, lo que se concretó en el encargo de más de mil locomotoras de este tipo a la industria norteamericana. 

Una vez decidido el tipo de máquina era necesario ver qué factorías podrían hacerse cargo del pedido. Descartadas parcialmente las españolas al estar en aquella época saturadas de trabajo por reparaciones y construcción de nuevas locomotoras, existiendo aún dificultades por motivos políticos para acceder al mercado norteamericano -que además ya se estaba moviendo rápidamente hacia las  locomotoras diésel-, el encargo se planteó al consorcio británico North British. En concreto se solicitó el suministro de cien juegos de piezas para otras tantas locomotoras que se montarían en las factorías españolas. North British aceptó pero puso como condición ampliar el pedido en otras veinticinco más que serían enviadas a España ya completamente montadas. El 18 de agosto de 1949 se firmó el acuerdo marcando el origen de una serie que, finalmente, estaría constituida por 242 locomotoras. 
_______________________________________________________________



(Marc Dahlström)

Debe reconocerse que, si bien el diseño externo de estas locomotoras era sencillo y armonioso y con un cierto aspecto de ligereza, su concepción mecánica quedaba ya atrasada para la época. Con un conservador timbre de 15 kg/cm2, simple expansión, distribución cilíndrica -cuando ya en España era común la distribución por válvulas-, escape sencillo, una potencia de 2000 CV y un diámetro de ruedas motoras de 1,56 metros, ofrecían un esfuerzo de tracción de 14790 kg., inferior a los 17910 de las "renfe" que incluso tenían un diámetro algo mayor de ruedas acopladas. En cualquier caso es verdad que el timbre de éstas era de 17 kg/cm2 y el diámetro de los cilindros, a las Mikado en cuanto a capacidad de arrastre. 

Con sus ruedas motoras de relativamente escaso diámetro para trenes de viajeros, su velocidad máxima autorizada era de unos 90 km/h. Tampoco las "renfe" eran buenas corredoras ya que aunque su velocidad máxima autorizada era de 105 km/h, la inestabilidad provocada a esas velocidades por la separación entre el tercer y cuarto ejes acoplados hacía que en la práctica no la alcanzaran. La conclusión que de todo ello saca Ángel Maestro es que las Mikado eran mejores corredoras que las renfe pero que éstas últimas las superaban en capacidad de carga. 

Volviendo a su historia recordemos que en octubre de 1951, RENFE firmó el contrato con La Maquinista Terrestre y Marítima, Babcock&Wilcox, Macosa y Euskalduna para la fabricación de las otras cien locomotoras a partir de las piezas enviadas, a razón de 25 por factoría. Si las entregadas por North British integrarían la subserie 141-2101 a 2125, éstas formarían la 141-2201 a 141-2300.


Foto de las Mikado RENFE en el catálogo de North British
Visita de técnicos de RENFE a la factoría North British para inspeccionar la construcción de las primeras Mikado (North British)

Las primeras de las 25 locomotoras de North British empezaron a llegar en mayo de 1953 al puerto de Bilbao y se trasladaban a la factoría Euskalduna para su puesta a punto. 



Descarga de la 141-2101, primera de la serie, en el puerto de Bilbao (North British)

En las pruebas efectuadas con la primera de ellas a primeros de julio se detectó un calentamiento en los cojinetes flotantes de las bielas sobre todo en los de cabeza de las motoras. Ello debió retrasar la entrega de estas máquinas de modo que las catorce primeras se entregaron y entraron en servicio entre julio y diciembre de ese año con la numeración 141-2101 a 2114. A consecuencia de la fecha de llegada como de los problemas referidos, y según refiere Ángel Maestro, las primeras "Mikado" en ponerse operativas no fueron las de North British sino diez de MACOSA, las 141-2201 a 2210 que lo hicieron en marzo de 1953. Por su parte, MTM entregó las 2211 a 2216 y B&W la 2231


La 141-2211, primera Mikado fabricada por La Maquinista en pruebas en 1953. Como se ve el domo ya es distinto  a las de North British (MTM)

En agosto de 1954 North British finalizó la entrega de sus once restantes: las 2115 a 2125



La 141-2124, penúltima de la subserie 141-2101 a 2125 (J. Ferraté) 

E
se mismo año MTM entregó las 2217 a 2220 y las 2251 a 2260, Euskalduna las 2221 a 2230 y 2261 a 2262, MACOSA las 2241 a 2250 y B&W las 2232 a 2240 y 2271 a 2280.


La "maquinista" 141F-2252 en la estación de Almorchón en abril de 1968 con el correo Madrid-Badajoz. A la derecha un tren de la línea Córdoba-Almorchón encabezado por una diésel 1300 (Peter W. Gray/cortesía: Historia del Ferrocarril en Extremadura)





Frontal de la 141F-2262 otra de las construidas por Euskalduna en 1954. En la foto ya ha sido fuelizada aunque su origen se alimentaba por carbón (Fernando F. Sanz)

En 1955 Euskalduna construyó las 2263 a 2270 y 2291 a 2295, MACOSA las 2281 a 2285, MTM las 2286 a 2290 y B&W las 2296 a 2300

En 1953 RENFE fue autorizada por el Gobierno para desarrollar el llamado "Plan Laboral" en el que se contemplaba la construcción de, entre otras, 117 nuevas locomotoras Mikado ya totalmente procedentes de la industria nacional y fuelizadas de fábrica. Se originó así la última y más numerosa subserie de estas máquinas. Además se introdujeron en ellas modificaciones importantes tales como el escape doble, bomba de alimentación, recalentador o un nuevo arenero. 

De este modo entre 1955 y 1956 MTM entregó las 2329 a 2356


La 141F-2355, una de las "Mikado maquinistas" de la tercera subserie en Mora la Nova. Pueden verse ya algunas de las innovaciones como el doble escape o uno de los cilindros del recalentador ACFI (Eduard Ramirez)

Entre 1956 y 1957 MACOSA hizo lo propio con las 2301 a 2312 y entre 1957 y 1959 con las 2313 a 2328


La 141F-2310 una "Mikado macosa" en Lérida; puede apreciarse el dispositivo de la bomba de alimentación así como la chimenea de doble escape y un cilindro del recalentador. Esta factoría tenía fama por el perfecto acabado de sus locomotoras (E. Jansá)

Por su parte Babcock&Wilcox construyó entre 1956 y 1958 las 2357 a 2384 





La 141F-2366, una "Mikado Babcock", una de las del último lote construido por esta factoría (Karl Wyrsch)
y, por fin,  Euskalduna entre 1956 y 1960 hizo entrega de las 2385 a 2417.


Una reluciente 141F-2388 posa junto a una no menos reluciente 240F-2305 en la reserva de Palazuelo-Empalme el 14 abril de 1968 (Peter W. Gray/cortesía: Historia del Ferrocarril en Extremadura)

La 141F-2410, una de las últimas de las "Mikado euskalduna" y también de la tercera y última sunbserie. Cuando en 1966 Enrique Jansá la fotografió en Lérida su pareja de conducción había ganado el premio a la locomotora más cuidada. 

Durante estos años las Mikado se fueron extendiendo progresivamente por todos los depósitos de RENFE excepto buena parte de andaluces y murcianos. Su presencia era contínua en cabeza de correos, ómnibus y mercancías y algunas veces de expresos y rápidos aunque en éstos mostraban sus insuficiencias. A este respecto cabe destacar las modificaciones que personal del depósito de Zaragoza introdujo en algunas de las allí destinadas y que aliviaron en buena medida algunas de sus limitaciones. 



Los largos y pesados trenes desde el norte a y desde Madrid hacían necesarias las dobles tracciones en partes de sus recorridos. En esta imagen obtenida por Karl Wyrsch en 1959 en Valladolid una Mikado da la doble a una montaña del antiguo Norte.
Una especialidad de las Mikado eran los correos y semidirectos. Aquí aparece la 2342 en 1962 en las cercanías de Madrid-Atocha con uno de ellos. Aunque no estoy seguro, la composición del tren me hace pensar que podía ser un Cuenca-Madrid o un Valencia-Madrid por Cuenca (Harald Navé)


Una muy cuidada 2376 pasa en 1968 por Selgua con el ómnibus a Zaragoza (Enric Jansá)
La 2369 con el ómnibus Alsasua-Pamplona en septiembre de 1970 (J. Ferraté)
Todo un clásico: el ómnibus Alsasua-Castejón con su omnipresente Mikado fotografiado por Manolo Maristany a principios de los setenta
Por aquella zona también arrastraron muchos potaseros. En esta foto de Josep Ferraté de 1970 dos Mikados en doble tracción con uno de estos trenes
Otra actividad clásica de aquellos insignes aficionados-fotógrafos de finales de los sesenta y principios de los setenta era inmortalizar a las Mikado resoplantes subiendo el puerto del Carrascal como en esta toma invernal de Enric Jansá
...Pero Manolo Maristany también se movía por otras zonas obteniendo sugestivas imágenes, tal como ésta en la que una desconocida Mikado cruza el puente del Tormes en Salamanca encabezando el ómnibus de Salamanca y Cáceres a Madrid en 1971
Otra Mikado desconocida parece remontar a buena marcha la pendiente de Castejón a Soria (autor desconocido)




Buenos tiempos y buenas compañías de las Mikado en el depósito de Miranda. 1964 (R. Collins)
La 2256 afronta con fuerza la salida de Salamanca en cabeza de un mercancías (G. Woods)
Marshall captó esta -ahora- entrañable imagen donde la pareja de la Mikado revisa un problema de calentamiento en un eje. Daba la doble a una "garrafeta RENFE" en la línea Sagunto-Teruel. Al parecer la Mikado tuvo que quedar apartada.

A principios de los setenta comenzó su rápido apartamiento y desguace ante las urgencias por retirar cuanto antes la tracción vapor. Los últimos depósitos donde subsistieron fueron los de Castejón que cerró en abril de 1975 y Salamanca y Ciudad Real que lo hicieron respectivamente en mayo y junio de ese año. 



1973. Últimos tiempos en Castejón (Jordi Escudé)
...Y tiempos finales en 1974. Del depósito de Castejón se salvó un par de Mikados gracias al esfuerzo e ingenio de algunas excelentes aficionados (Keith Taylorson)

Fueron bastantes las Mikado que a mediados de los setenta quedaban retiradas por depósitos o reservas esperando el desguace. En ese momento fueron muy encomiable las acciones de algunos aficionados y algún personal de RENFE para salvar algunas de ellas. En esa época yo tenía pocas posibilidades de viajar pero sí pude hacer mi despedida personal de ellas en un ya clausurado depósito de Ciudad Real. Se me permitirá que ese sea el argumento de la siguiente entrada. 


Una "doble" de Mikado y Confederación (Harald Navé)

FUENTES CONSULTADAS

Ferraté, J y Álvarez, M. (1996): Vapor RENFE. Años 60-70. MAF editor

Fernández Sanz, F. (2001): La construcción de locomotoras de vapor en España. Ediciones Trea.

Maestro, A. y Miquel, J. (2008): Las 141F de la RENFE. Reserva Anticipada ediciones (obra de referencia) 




Arenillas, J. (2010): La tracción en los ferrocarriles españoles. Ed. Vía Libre.